Cuba acelera refinación de crudo nacional ante bloqueo energético estadounidense

Los apagones frecuentes afectan a la población cubana, evidenciando el impacto de la crisis energética acumulada en el país.
Rompimos un tabú que condenaba al crudo a usarse solo en termoeléctricas
El presidente cubano describió el avance en termoconversión como un quiebre con décadas de imposibilidad técnica.

En medio de un cerco energético que se estrecha semana a semana, Cuba ha apostado por una solución nacida de la necesidad: convertir su propio crudo pesado, durante décadas considerado demasiado difícil de refinar, en combustible utilizable. El avance tecnológico llamado termoconversión, desarrollado por investigadores cubanos, no resuelve la crisis de raíz, pero abre una grieta de posibilidad en un muro que parecía hermético. Es la historia de un país que, ante la imposibilidad de importar energía, aprende a extraerla de lo que siempre tuvo bajo sus pies.

  • Los apagones en Cuba han dejado de ser noticias para convertirse en el ritmo ordinario de la vida, señal de una crisis energética que no da tregua.
  • El 11 de junio, Estados Unidos sancionó directamente a la empresa estatal petrolera cubana Cupet, cerrando aún más las vías de importación de combustible.
  • La Refinería Hermanos Díaz en Santiago logró procesar 20 mil toneladas de crudo nacional y obtener nafta y diésel, aunque este último aún no alcanza estándares comerciales plenos.
  • La nafta producida tiene valor estratégico inmediato: es el fluido que mantiene activos los pozos petroleros cuando no hay posibilidad de importar insumos desde el exterior.
  • Cuba planea construir una planta piloto de termoconversión en Sancti Spíritus, pero el crudo más abundante —el de Matanzas— sigue siendo el más difícil de procesar.

Cuba vive una crisis energética que se ha vuelto cotidiana. Los apagones ya no sorprenden a nadie, y el país busca respuestas donde siempre las tuvo pero nunca supo del todo aprovechar: en su propio subsuelo.

Desde abril, cuando el presidente Díaz-Canel anunció el proceso de termoconversión desarrollado por el Centro de Investigaciones del Petróleo, las refinerías cubanas han cobrado un protagonismo inédito. La técnica calienta el crudo pesado de forma controlada para mejorar su fluidez y sus propiedades, sin necesidad de mezclarlo con nafta importada, como se hacía antes. Es un cambio que rompe décadas de dependencia: hasta ahora, ese petróleo se quemaba directamente en las termoeléctricas, desgastando la infraestructura sin extraerle todo su valor.

En junio, la Refinería Hermanos Díaz en Santiago de Cuba completó su segundo ensayo exitoso, procesando 20 mil toneladas de crudo nacional y obteniendo nafta solvente y fuel oil. El diésel producido aún requiere mezclarse con combustible de mayor calidad, pero la nafta tiene un uso estratégico inmediato: mantener fluido el crudo en los pozos y sostener la extracción cuando no hay importaciones posibles.

El contexto es de presión extrema. Estados Unidos sancionó a Cupet, la empresa estatal petrolera, y revocó licencias a empresas que exportaban combustible a la isla. Desde enero, apenas un tanquero ruso ha logrado entregar carga energética a Cuba. El cerco es casi total.

El petróleo cubano cubre solo el 40% de las necesidades del país, y su alta viscosidad, acidez y contenido de azufre lo hacen difícil de procesar. Pero ante la imposibilidad de importar, es la única fuente disponible. Cupet planea ahora una planta piloto en Sancti Spíritus para escalar la termoconversión, aunque el crudo más abundante —el de Matanzas— sigue siendo el más complejo de refinar. Lo que está en juego es la capacidad de Cuba de mantener encendidas sus plantas eléctricas en los años que vienen.

Cuba enfrenta una encrucijada energética que se agudiza cada semana. Los apagones se han vuelto tan frecuentes que la ciudadanía ya no los comenta como excepciones sino como parte del ritmo de la vida cotidiana. En medio de esta crisis, el país ha puesto sus esperanzas en una solución que parecía imposible hace apenas unos meses: refinar su propio petróleo pesado para convertirlo en combustible útil.

Desde abril, cuando el presidente Miguel Díaz-Canel anunció públicamente un avance tecnológico llamado termoconversión, las refinerías cubanas han ganado visibilidad mediática. El Centro de Investigaciones del Petróleo, la institución estatal responsable del descubrimiento, describe el proceso como un calentamiento controlado que mejora las propiedades del crudo pesado y extrapesado que abunda en la franja norte occidental de Cuba. Lo notable es que funciona sin necesidad de mezclar el petróleo con nafta, una solución temporal que se había usado durante décadas. Díaz-Canel fue directo en su evaluación: el país había roto un tabú que lo condenaba a usar el crudo nacional únicamente como combustible directo en las termoeléctricas, sin procesarlo para otros usos.

En junio, la Refinería Hermanos Díaz, ubicada en Santiago de Cuba, reportó su segundo ensayo exitoso. En esta ocasión logró procesar 20 mil toneladas de crudo nacional y producir nafta solvente y fuel oil. La directora general de la refinería, Irene Barbado, reconoció que el diésel obtenido no cumple aún con todos los estándares comerciales y requiere mezclarse con combustible de mejor calidad, pero la nafta producida ha adquirido valor estratégico inmediato. Es esa nafta la que permite mantener fluido el crudo pesado en los pozos y seguir extrayendo petróleo cuando el país no puede importar ni combustibles ni crudo desde el exterior.

El contexto que rodea estos avances técnicos es de presión extrema. El 11 de junio, Estados Unidos incluyó a la Unión Cuba Petróleo, la empresa estatal petrolera, en su lista de sanciones. Días antes, Miami-Dade revocó la licencia a Vanguard Energy para exportar combustibles a Cuba. Desde enero, solo un tanquero ruso ha logrado atravesar el bloqueo estadounidense para entregar combustible a la isla. El cerco es casi total.

El petróleo cubano presenta desafíos técnicos considerables. Su alta viscosidad, su contenido corrosivo de azufre y su acidez lo hacen difícil de procesar con equipamiento diseñado para crudos ligeros. Desde los años noventa, cuando las importaciones se cortaron, este petróleo pesado se quemaba directamente en las termoeléctricas, un uso ineficiente que ha acelerado el desgaste de la infraestructura de generación eléctrica. Las roturas frecuentes de esas plantas son consecuencia directa de esta práctica.

Ahora, con la termoconversión anunciada por el Centro de Investigaciones del Petróleo, Cupet planea invertir en una planta piloto en la refinería Sergio Soto, en la provincia de Sancti Spíritus. El director adjunto de Cupet, Irenaldo Pérez, explicó que el proceso reduce los compuestos complejos del crudo y mejora su fluidez sin necesidad de aditivos externos.

La realidad es que el petróleo cubano cubre apenas el 40 por ciento de las necesidades energéticas nacionales. Pero en un contexto donde no hay alternativa de importación, es la única fuente disponible. La refinería santiaguera trabaja con crudo de la región central, que es menos pesado que el de Matanzas, donde se encuentran los mayores yacimientos del país. Esa diferencia importa: el crudo de Matanzas es aún más difícil de procesar. Lo que está en juego no es solo la supervivencia de la industria petrolera cubana, sino la capacidad del país de mantener encendidas sus plantas de electricidad en los próximos años.

Rompimos un criterio, un tabú que había en el país, de que el crudo nacional no se podía refinar
— Presidente Miguel Díaz-Canel, anuncio de termoconversión
Con resultados superiores a la primera corrida, la refinería consiguió la producción de nafta solvente para nuestros pozos y fuel oil
— Irene Barbado, directora general de Refinería Hermanos Díaz
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué Cuba no simplemente importa petróleo refinado en lugar de intentar procesar el suyo?

Model

Porque Estados Unidos lo prohíbe. El bloqueo veta las importaciones desde cualquier país. Un solo tanquero ruso ha llegado desde enero. Sin eso, Cuba tendría que refinar lo que tiene o quedarse sin energía.

Inventor

¿Qué hace que el crudo cubano sea tan difícil de refinar?

Model

Es pesado, corrosivo y ácido. Las refinerías fueron diseñadas para petróleo ligero. Durante treinta años lo quemaban directamente en las plantas eléctricas, lo que las destruyó. Ahora tienen que aprender a transformarlo.

Inventor

¿La termoconversión es una solución real o un anuncio político?

Model

Es un proceso real que funciona en ensayos. Pero aún es piloto. Lo que importa es que permite usar el crudo nacional de formas que antes parecían imposibles. Sin embargo, el país sigue necesitando importaciones que no puede obtener.

Inventor

¿Qué significa que el petróleo cubano cubre solo el 40 por ciento de las necesidades?

Model

Significa que incluso si refinan perfectamente todo lo que extraen, les falta el 60 por ciento. Los apagones que ves en las ciudades son consecuencia directa de ese déficit. No hay solución técnica que lo resuelva completamente.

Inventor

¿Entonces estos avances son solo para ganar tiempo?

Model

Son para no colapsar completamente mientras buscan otras opciones. La nafta que producen en Santiago permite mantener los pozos activos. Sin eso, la producción caería aún más. Es supervivencia, no prosperidad.

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