En el umbral de lo que podría ser su séptima prueba nuclear, Corea del Norte ha lanzado seis misiles balísticos en dos semanas, incluido uno que sobrevoló Japón por primera vez en cinco años. La península coreana vive una escalada deliberada que refleja no solo las ambiciones de Pyongyang, sino también las fracturas profundas en el orden multilateral: Rusia y China bloquean sanciones mientras Washington y sus aliados responden con ejercicios militares. La humanidad observa, una vez más, cómo la disuasión y la provocación danzan peligrosamente cerca del abismo.
Corea del Norte lanza dos misiles más, intensificando tensiones en la península
Una prueba nuclear podría llegar en cualquier momento
¿Por qué Corea del Norte está lanzando tantos misiles ahora? ¿Hay algo que haya cambiado?
Lo que vemos es una escalada deliberada. Seis lanzamientos en dos semanas es un ritmo muy acelerado. El martes fue particularmente significativo porque fue el primer misil que sobrevuela Japón en cinco años, algo que no hacían desde 2017.
Pero necesitamos ser claros: no sabemos exactamente por qué están haciendo esto ahora. ¿Es una respuesta a los ejercicios estadounidenses? ¿Parte de un programa de modernización programado? Corea del Norte dice que es reactivo, pero eso es lo que siempre dicen.
¿Y qué pasa con Rusia y China? ¿Realmente están ayudando a Corea del Norte?
Según la embajadora estadounidense ante la ONU, sí. Dice que ambas potencias están bloqueando sanciones más fuertes en el Consejo de Seguridad y justificando las acciones norcoreanas.
Eso es la acusación estadounidense. Lo que podemos verificar es que Rusia y China tienen poder de veto en el Consejo y lo han usado para proteger a Corea del Norte. Pero las motivaciones exactas de por qué lo hacen, eso requiere más que una sesión informativa en la ONU.
¿Cuál es la amenaza real aquí? ¿Son estos misiles una amenaza inmediata?
Los misiles balísticos de corto alcance son preocupantes, pero lo que realmente alarma a los expertos es la posibilidad de una prueba nuclear. Podría ocurrir en cualquier momento.
Y aquí está lo importante: las imágenes de satélite muestran actividad en el sitio de pruebas nucleares, pero eso no es lo mismo que decir que una prueba es inminente. Podría ser mantenimiento, podría ser preparación. Los expertos dicen que podría suceder, pero nadie sabe cuándo exactamente.
¿Si hacen una prueba nuclear, qué pasa entonces?
Sería su séptima prueba subterránea y la primera en casi cinco años. Eso marcaría un punto de inflexión importante en la escalada.
Y probablemente generaría una respuesta internacional aún más fuerte, aunque honestamente, después de seis lanzamientos en dos semanas, es difícil imaginar cómo podría escalar más sin que alguien cometa un error de cálculo.
Der Puls
- Corea del Norte disparó dos misiles balísticos este jueves, sumando seis lanzamientos en apenas dos semanas en una cadencia que no parece accidental.
- Un misil norcoreano sobrevoló Japón el martes, obligando a civiles a buscar refugio y rompiendo cinco años de relativa contención en ese corredor aéreo.
- Estados Unidos y Corea del Sur respondieron con sus propios lanzamientos y ejercicios coordinados, alimentando un ciclo de acción y reacción que mantiene la región en alerta máxima.
- En el Consejo de Seguridad de la ONU, la embajadora Linda Thomas-Greenfield acusó a Rusia y China de proteger a Kim Jong Un bloqueando sanciones, exponiendo la parálisis del sistema multilateral.
- Expertos advierten que una prueba nuclear podría ocurrir en cualquier momento, lo que convertiría este momento en el más tenso de la península en casi cinco años.
En el umbral de lo que podría ser su séptima prueba nuclear, Corea del Norte ha lanzado seis misiles balísticos en dos semanas, incluido uno que sobrevoló Japón por primera vez en cinco años. La península coreana vive una escalada deliberada que refleja no solo las ambiciones de Pyongyang, sino también las fracturas profundas en el orden multilateral: Rusia y China bloquean sanciones mientras Washington y sus aliados responden con ejercicios militares. La humanidad observa, una vez más, cómo la disuasión y la provocación danzan peligrosamente cerca del abismo.
El jueves por la mañana, Corea del Norte lanzó dos misiles balísticos de corto alcance desde la zona de Samsok en Pyongyang, según confirmó el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur. Era el sexto lanzamiento en dos semanas, una cadencia que los analistas interpretan como una escalada deliberada y no como episodios aislados.
Días antes, la tensión ya había alcanzado un punto crítico: un misil norcoreano sobrevoló territorio japonés el martes, el primero en hacerlo en cinco años, y fue lo suficientemente alarmante como para que Tokio ordenara a sus residentes buscar refugio. Estados Unidos y Corea del Sur respondieron con lanzamientos propios y ejercicios coordinados, creando un ciclo de acción y reacción que mantiene a toda la región en estado de alerta.
En Nueva York, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió para analizar la situación. La embajadora estadounidense Linda Thomas-Greenfield señaló directamente a Rusia y China, acusándolas de proteger a Pyongyang al bloquear cualquier intento de reforzar las sanciones internacionales. Su mensaje fue claro: la impunidad de Kim Jong Un tiene cómplices dentro del propio organismo que debería contenerlo.
Lo que más inquieta a los expertos no son los misiles ya lanzados, sino lo que podría venir. Jeffrey Lewis, del Centro de Estudios de No Proliferación, advirtió que Corea del Norte seguirá probando misiles hasta completar su ciclo de modernización armamentística. Más grave aún, imágenes satelitales muestran actividad en el centro de pruebas nucleares subterráneo del país, y tanto Seúl como Washington llevan meses advirtiendo que una prueba nuclear podría ocurrir en cualquier momento. Si sucede, sería la séptima prueba subterránea de Corea del Norte y la primera desde 2017. La pregunta ya no es si habrá más provocaciones, sino cuándo.
Corea del Norte disparó dos misiles balísticos de corto alcance el jueves por la mañana desde aguas frente a su costa oriental, según confirmó el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur. El lanzamiento, realizado desde la zona de Samsok en Pyongyang, marca el sexto ensayo de este tipo en apenas dos semanas, una cadencia que refleja una escalada deliberada de demostraciones militares en la península.
La tensión había comenzado a intensificarse días antes. El martes, Corea del Norte lanzó un misil balístico sin previo aviso que sobrevoló territorio japonés, el primero en cinco años en hacerlo. El disparo fue lo suficientemente alarmante como para que las autoridades de Tokio ordenaran a los residentes buscar refugio. Estados Unidos y Corea del Sur respondieron con sus propios lanzamientos de misiles y ejercicios coordinados durante el martes y miércoles, creando un ciclo de acción y reacción que ha mantenido a la región en estado de alerta.
Este contexto de tensión escalada fue el telón de fondo para una sesión informativa del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en Nueva York, donde la embajadora estadounidense Linda Thomas-Greenfield apuntó directamente a Rusia y China. Según su intervención, ambas potencias permanentes del Consejo han protegido a Corea del Norte, justificando sus provocaciones repetidas y bloqueando cualquier intento de fortalecer el régimen de sanciones internacionales. Thomas-Greenfield fue explícita: estos dos miembros del Consejo han permitido que el líder norcoreano Kim Jong Un continúe con sus acciones desestabilizadoras.
La actividad de Corea del Norte no ocurre en el vacío. El mes anterior, Estados Unidos, Japón y Corea del Sur realizaron ejercicios antisubmarinos conjuntos en aguas internacionales frente a la costa oriental de la península, incluyendo la participación del portaaviones USS Ronald Reagan y su grupo de ataque, además de destructores de ambas naciones aliadas. Estos ejercicios fueron diseñados para mejorar la capacidad de respuesta ante las amenazas submarinas norcoreanas, un recordatorio de las preocupaciones de seguridad que rodean el arsenal de Pyongyang.
Lo que hace particularmente inquietante esta serie de lanzamientos es lo que podría venir después. Jeffrey Lewis, director del Programa de No Proliferación de Asia Oriental del Centro de Estudios de No Proliferación, advirtió a CNN que Corea del Norte continuará realizando pruebas de misiles hasta completar su actual ciclo de modernización de armas. Más preocupante aún, una prueba nuclear podría ocurrir en cualquier momento. Las autoridades de Corea del Sur y Estados Unidos han advertido desde mayo que Pyongyang podría estar preparando un ensayo nuclear, basándose en imágenes de satélite que muestran actividad en su centro de pruebas nucleares subterráneo.
Si eso sucede, sería la séptima prueba nuclear subterránea de Corea del Norte y la primera en casi cinco años. El país no ha realizado un ensayo de este tipo desde 2017, pero la combinación de lanzamientos de misiles acelerados, la actividad detectada en sus instalaciones nucleares y las advertencias de expertos sugieren que la ventana de tiempo podría ser estrecha. La pregunta que ahora flota sobre la península no es si habrá más pruebas, sino cuándo.
Bemerkenswerte Zitate
Corea del Norte va a seguir realizando pruebas de misiles hasta que termine la actual ronda de modernización— Jeffrey Lewis, director del Programa de No Proliferación de Asia Oriental
Corea del Norte ha disfrutado de la protección general de dos miembros de este Consejo. Estos dos miembros se han desvivido por justificar las repetidas provocaciones— Linda Thomas-Greenfield, embajadora estadounidense ante la ONU