Congreso transfirió S/2.6 millones a tres partidos con descuentos a trabajadores militantes

Trabajadores militantes afiliados a partidos políticos vieron reducidas sus remuneraciones sin cobertura legal para financiar a agrupaciones políticas.
El trabajador ve afectada su remuneración para financiar un partido político
Un abogado laboralista cuestiona cómo el aparato estatal fue utilizado para gestionar transferencias de dinero a agrupaciones políticas sin cobertura legal.

Entre 2022 y 2025, el Congreso del Perú canalizó 2.6 millones de soles hacia tres partidos políticos —Fuerza Popular, Perú Libre y Alianza para el Progreso— mediante descuentos aplicados directamente a los salarios de sus trabajadores afiliados. El Ministerio de Economía y Finanzas confirmó que este mecanismo carece de respaldo legal, pues la normativa estatal solo permite descuentos salariales autorizados por ley, cuotas sindicales o mandato judicial. Lo que emerge es una pregunta antigua sobre los límites entre el Estado y el partido: ¿hasta dónde puede extenderse la maquinaria pública antes de convertirse en instrumento de interés privado?

  • El Congreso operó durante cuatro años como intermediario financiero de tres partidos políticos, moviendo millones a través de sus propias cuentas institucionales sin amparo legal.
  • Los trabajadores parlamentarios afiliados a estas agrupaciones vieron reducidos sus salarios mes a mes, bajo la etiqueta de 'aportes voluntarios' cuya voluntariedad real permanece en duda.
  • El MEF fue categórico: ninguna norma vigente autoriza descuentos en planillas estatales para financiar partidos políticos, lo que convierte el mecanismo en una práctica abiertamente irregular.
  • Abogados laboralistas advierten que el Estado no solo toleró la práctica, sino que prestó su aparato administrativo, contable y bancario para ejecutarla, agravando la dimensión institucional del problema.
  • La investigación periodística de Punto Final deja abiertas preguntas sobre quién autorizó los descuentos, quién supervisó su legalidad y si se abrirán investigaciones formales por irregularidades presupuestales.

Entre 2022 y 2025, el Congreso de la República transfirió 2.6 millones de soles a Fuerza Popular, Perú Libre y Alianza para el Progreso mediante un mecanismo poco convencional: descuentos aplicados directamente a los salarios de trabajadores parlamentarios afiliados a esas agrupaciones. El programa Punto Final accedió a registros financieros del Parlamento y documentó cómo el dinero salía de cuentas institucionales del Congreso bajo la denominación de 'aportes voluntarios'.

La distribución fue desigual: Fuerza Popular recibió 1.33 millones de soles, Perú Libre 834 mil y Alianza para el Progreso 459 mil. Durante cuatro años, los empleados afiliados recibían sus honorarios ya reducidos, sin que existiera un marco legal que respaldara ese procedimiento.

Consultado por el programa periodístico, el Ministerio de Economía y Finanzas fue directo: este tipo de descuentos no está autorizado por la normativa vigente. La planilla estatal solo admite retenciones establecidas por ley, cuotas sindicales o mandatos judiciales. Los aportes a partidos políticos no encajan en ninguna de esas categorías.

El abogado laboralista Christian Sánchez subrayó que el problema va más allá del impacto en los ingresos de los trabajadores: el Congreso puso su infraestructura administrativa, contable y bancaria al servicio del financiamiento partidario, convirtiendo a una entidad pública en intermediaria de fondos para agrupaciones políticas, todo sin cobertura legal.

La investigación deja pendientes preguntas sobre quién autorizó los descuentos, si los trabajadores consintieron genuinamente y qué responsabilidad recae sobre las autoridades parlamentarias que lo permitieron. Con el MEF ya pronunciado sobre la ilegalidad del mecanismo, resta saber si la documentación reunida derivará en investigaciones formales y en algún proceso real de rendición de cuentas.

Entre 2022 y 2025, el Congreso de la República canalizó 2.6 millones de soles hacia tres partidos políticos —Fuerza Popular, Perú Libre y Alianza para el Progreso— mediante un mecanismo que ha comenzado a levantar preocupaciones legales significativas. El dinero no provenía de presupuestos asignados convencionalmente, sino de descuentos aplicados directamente a los salarios de trabajadores parlamentarios afiliados a estas agrupaciones. El programa Punto Final accedió a registros financieros del Parlamento y documentó cómo el dinero se movía: cheques y transferencias bancarias que salían de las cuentas institucionales del Congreso, alimentadas por lo que los partidos llaman "aportes voluntarios".

La distribución no fue equitativa. Fuerza Popular, el partido liderado por Keiko Fujimori, fue el mayor beneficiario con 1.33 millones de soles en transferencias. Perú Libre recibió 834 mil soles, mientras que Alianza para el Progreso obtuvo 459 mil. Estos montos se acumularon durante cuatro años, movidos a través de la maquinaria administrativa y contable del Parlamento. Los trabajadores afiliados a estos partidos veían reducidos sus honorarios mensuales; el dinero descontado fluía directamente hacia las arcas de sus agrupaciones políticas.

El mecanismo operaba bajo la denominación de "aportes voluntarios", aunque la voluntariedad de estos descuentos plantea interrogantes. Un empleado parlamentario recibía su salario ya reducido, sin que existiera un marco legal explícito que autorizara este procedimiento. El Ministerio de Economía y Finanzas, consultado por el programa periodístico, fue categórico en su respuesta: este tipo de descuentos no está contemplado en la normativa vigente. Según el MEF, la planilla estatal solo puede realizar descuentos que estén autorizados por ley, que correspondan a cuotas sindicales, o que provengan de un mandato judicial. Los descuentos para financiar partidos políticos no encajan en ninguna de estas categorías.

Christian Sánchez, abogado laboralista, profundizó en las implicaciones de esta práctica. Lo que le preocupa no es solo que los trabajadores vean afectados sus ingresos, sino la manera en que se utilizó el aparato estatal para ejecutar estas transferencias. Según Sánchez, el Congreso puso a disposición de los partidos políticos sus mecanismos administrativos, sus recursos contables, y sus cuentas bancarias institucionales para gestionar el movimiento de dinero hacia agrupaciones políticas. Todo esto ocurrió sin cobertura legal alguna. El abogado señaló que esta situación representa un caso preocupante porque convierte a una entidad pública en un intermediario de financiamiento partidario, utilizando fondos y estructuras que pertenecen al Estado.

La investigación de Punto Final abre una serie de preguntas sobre cómo se autorizaron estos descuentos, quién supervisó su legalidad, y si existió consentimiento genuino de los trabajadores afectados. También plantea interrogantes sobre la responsabilidad de las autoridades parlamentarias que permitieron que los recursos públicos se utilizaran de esta manera. El MEF ya ha dejado clara su posición: lo que ocurrió no se ajusta a la ley. Ahora queda por verse si esta documentación genera investigaciones formales sobre irregularidades presupuestales y si se abre algún proceso de rendición de cuentas respecto a cómo se manejaron los fondos públicos del Congreso durante estos cuatro años.

Es un caso preocupante, porque el trabajador ve afectada su remuneración para que ese dinero sea trasladado a un partido político y se usan los mecanismos de la entidad estatal, los recursos públicos, para gestionar transferencias de dinero a partidos políticos sin ninguna cobertura legal
— Christian Sánchez, abogado laboralista
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué el Congreso permitió que esto sucediera durante cuatro años sin que nadie lo detuviera?

Model

Porque el mecanismo estaba disfrazado de "aportes voluntarios". Parecía administrativo, rutinario. Los trabajadores veían el descuento en su nómina y el dinero desaparecía en las transferencias. Nadie estaba vigilando realmente.

Inventor

¿Los trabajadores sabían realmente que estaban financiando a los partidos?

Model

Esa es la pregunta incómoda. Técnicamente sí, porque el descuento aparecía en su salario. Pero ¿fue verdaderamente voluntario? ¿Qué pasa si te niegas siendo empleado de una institución donde tu partido tiene poder?

Inventor

El MEF dice que esto viola la ley. ¿Por qué nadie lo había denunciado antes?

Model

Porque estaba normalizado dentro del Congreso. Los partidos lo hacían, la administración lo procesaba, los trabajadores lo aceptaban. Nadie cuestionaba si era legal porque todos ganaban algo en el arreglo.

Inventor

¿Cuál es el verdadero problema aquí?

Model

Que el Estado se convirtió en recaudador de dinero para partidos políticos. Usó sus cuentas, sus sistemas, sus empleados. Eso es una línea que no debería cruzarse.

Inventor

¿Qué pasa ahora?

Model

Depende de si alguien presenta una denuncia formal. El MEF ya dijo que es ilegal. Pero en el Congreso, las cosas se mueven lentamente.

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