En las profundidades del cañón submarino Mar del Plata, donde la luz nunca llega y la presión aplasta cualquier noción de lo familiar, la ciencia argentina acaba de trazar un nuevo mapa de lo vivo. La expedición Talud Continental IV confirmó oficialmente 57 nuevas especies marinas y 5 géneros desconocidos, validados por taxónomos de dos continentes tras meses de análisis meticuloso. Este hallazgo no es solo un inventario biológico: es un recordatorio de cuánto del planeta permanece ajeno a nuestra comprensión, y de que la colaboración internacional puede acelerar el ritmo al que la humanidad s
Confirman 57 nuevas especies marinas en expedición a cañones submarinos argentinos
Vida marina desconocida en aguas nunca antes estudiadas biológicamente
¿Por qué importa tanto confirmar estas 57 especies ahora, después de meses de análisis? ¿No sabían ya que eran nuevas cuando las encontraron?
La diferencia es enorme. En el campo, los científicos pueden sospechar que algo es nuevo, pero la confirmación requiere que especialistas en cada grupo —expertos en copépodos, en corales, en equinodermos— examinen las muestras bajo criterios rigurosos. Sin eso, es solo una sospecha.
Aunque vale notar que la estimación inicial era de 40 especies. Subió a 57 después del taller. Eso significa que el análisis más cuidadoso encontró más de lo que se pensaba al principio. Es un buen recordatorio de que estos números pueden cambiar.
¿Y qué hace que "Loki" sea tan especial? Es un pepino de mar con cuernos. ¿Por qué ese nombre?
Los científicos nombran las especies nuevas, y a menudo eligen nombres que reflejan características visuales o comportamientos. Los cuernos de este pepino de mar se parecen a los del dios nórdico, así que el nombre es una forma de comunicar visualmente qué lo hace distintivo.
Pero es importante aclarar: "Loki" es un nombre común, no el nombre científico formal. El nombre científico es Peniagone sp., que es lo que realmente importa en la literatura científica.
¿Cuál es el siguiente paso? ¿Simplemente documentan esto y esperan?
No. Ya están planificando la próxima expedición para 2027, a cañones submarinos diferentes, más profundos aún. Cada misión construye sobre la anterior.
Y eso es importante: esta no es una exploración aislada. Es parte de un programa continuo. La próxima expedición tiene objetivos específicos —superar los 4000 metros, estudiar ecosistemas vulnerables— así que hay una estrategia clara detrás.
¿Qué tan profundo es 3900 metros realmente?
Es más profundo que la mayoría de las montañas son altas. Es un lugar donde la presión es aplastante, la luz no llega, y la vida ha evolucionado de formas que casi no podemos imaginar.
Y eso es lo que hace que estos descubrimientos sean significativos. No estamos hablando de un parque accesible. Estamos hablando de un lugar que la humanidad casi nunca ha visto.
The Pulse
- Un vehículo robótico descendió a 3900 metros en aguas nunca antes estudiadas biológicamente, y lo que encontró desbordó todas las estimaciones iniciales.
- Lo que comenzó como una proyección de 40 nuevas especies creció a 57 tras un taller intensivo en Buenos Aires donde 20 taxónomos de América Latina y Europa examinaron cada muestra con técnicas de taxonomía integrativa.
- Entre los descubrimientos emerge 'Loki', un pepino de mar con apéndices en forma de cuernos, junto a corales, equinodermos y crustáceos que sostienen ecosistemas enteros en la oscuridad del fondo marino.
- Cuatro millones de personas siguieron las inmersiones en directo y 22 millones de visualizaciones globales convirtieron este trabajo científico en un fenómeno de ciencia abierta sin precedentes en la región.
- Los especímenes quedarán preservados en el Museo Argentino de Ciencias Naturales, y ya está planificada una quinta expedición para 2027 que buscará superar los 4000 metros en cañones aún inexplorados.
En las profundidades del cañón submarino Mar del Plata, donde la luz nunca llega y la presión aplasta cualquier noción de lo familiar, la ciencia argentina acaba de trazar un nuevo mapa de lo vivo. La expedición Talud Continental IV confirmó oficialmente 57 nuevas especies marinas y 5 géneros desconocidos, validados por taxónomos de dos continentes tras meses de análisis meticuloso. Este hallazgo no es solo un inventario biológico: es un recordatorio de cuánto del planeta permanece ajeno a nuestra comprensión, y de que la colaboración internacional puede acelerar el ritmo al que la humanidad se conoce a sí misma a través de sus océanos.
En agosto de 2025, el buque R/V Falkor descendió al cañón submarino Mar del Plata con el ROV SuBastian, un vehículo de operación remota capaz de alcanzar los 3900 metros de profundidad. Durante 21 días, el equipo liderado por Daniel Lauretta —del Grupo de Estudios del Mar Profundo del Conicet— exploró un ecosistema que nunca había sido estudiado biológicamente, en colaboración con The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census y el Schmidt Ocean Institute.
Lo que encontraron fue extraordinario: 20 copépodos, 22 equinodermos, 14 cnidarios y un molusco escafópodo, todos desconocidos para la ciencia. Entre ellos, 'Loki', un pepino de mar de aguas profundas cuyos apéndices en forma de cuernos evocaron al dios nórdico que le dio nombre. También se identificaron la pluma de mar Pseudumbellula sp. y el octocoral Orstomisis sp., organismos que construyen hábitats en las profundidades.
Meses después, un taller especializado en la Universidad Maimónides de Buenos Aires reunió a 20 taxónomos de América Latina y Europa para examinar las muestras con taxonomía integrativa. La estimación preliminar de 40 nuevas especies ascendió a 57, más 5 géneros completamente nuevos. Michelle Taylor, directora científica de Ocean Census, subrayó que este resultado demuestra la potencia de combinar experiencia local con redes internacionales y plataformas abiertas como Ocean Census NOVA, donde ya están integrados todos los registros.
La expedición también marcó un hito en comunicación científica: las inmersiones fueron transmitidas en vivo, alcanzando cuatro millones de espectadores y acumulando cerca de 22 millones de visualizaciones globales. Los especímenes físicos serán conservados en el Museo Argentino de Ciencias Naturales para que futuras generaciones puedan estudiarlos.
El camino continúa: el Conicet y el Schmidt Ocean Institute ya planifican la expedición Talud Continental V para febrero y marzo de 2027, con 23 días de duración y foco en los cañones Ameghino y Almirante Brown, frente a la costa de Chubut. El objetivo es superar los 4000 metros de profundidad en aguas que nunca han sido exploradas biológicamente, manteniendo el mismo espíritu de ciencia abierta que convirtió estos descubrimientos en un acontecimiento global.
En agosto de 2025, un buque de investigación descendió a las aguas más profundas del cañón submarino Mar del Plata, llevando consigo un vehículo robótico capaz de alcanzar los 3900 metros de profundidad. Lo que los científicos encontraron allí —en un ecosistema prácticamente desconocido para la biología— fue tan abundante que pasó meses en análisis. Ahora, después de que un taller internacional de taxónomos examinara cuidadosamente cada muestra, la confirmación es oficial: la expedición Talud Continental IV descubrió 57 nuevas especies marinas y 5 géneros científicos completamente desconocidos para la ciencia.
La campaña fue liderada por el Grupo de Estudios del Mar Profundo de Argentina, una iniciativa del Conicet bajo la dirección científica de Daniel Lauretta. Durante 21 días, el equipo operó el ROV SuBastian —un vehículo de operación remota de última generación— desde el buque R/V Falkor, explorando un territorio submarino que nunca había sido estudiado biológicamente. La misión fue organizada en colaboración con The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census y el Schmidt Ocean Institute, una alianza que reunió recursos y experiencia de múltiples continentes.
Los hallazgos se distribuyen entre varios grupos de organismos marinos. Los investigadores identificaron 20 copépodos, esos crustáceos diminutos pero fundamentales para las cadenas alimenticias del fondo marino. Encontraron también 22 equinodermos —pepinos de mar y crinoideos— junto con 14 cnidarios que incluyen octocorales, plumas de mar y corales pétreos. Un molusco escafópodo completó la lista de nuevas especies. Entre los descubrimientos que capturaron la imaginación de los científicos está "Loki", un pepino de mar de aguas profundas nombrado así por sus apéndices en forma de cuernos, una característica que evoca al dios de la mitología nórdica. También se identificaron la pluma de mar Pseudumbellula sp. y el octocoral Orstomisis sp., especies que juegan papeles clave en la construcción de hábitats en las profundidades marinas.
El análisis fue realizado durante un taller especializado celebrado en Buenos Aires, donde 20 taxónomos de América Latina y Europa se reunieron para examinar las muestras utilizando técnicas de taxonomía integrativa. Este encuentro, organizado por el Conicet en la Universidad Maimónides, elevó la estimación preliminar de 40 nuevas especies a la cifra final de 57, un aumento significativo que refleja la profundidad del análisis colaborativo. Daniel Lauretta destacó la importancia de esta cooperación internacional, señalando que la taxonomía colaborativa fue fundamental para acelerar la identificación de especies nuevas, especialmente en grupos donde hay pocos especialistas activos en el mundo.
La expedición tuvo un alcance público sin precedentes en la región. Las inmersiones fueron retransmitidas en directo, llegando a cuatro millones de personas mediante streaming y acumulando cerca de 22 millones de visualizaciones globales. Este formato de ciencia abierta permitió que el público general pudiera presenciar en tiempo real el descubrimiento de vida marina desconocida. Michelle Taylor, directora científica de Ocean Census, enfatizó que el hallazgo de 57 nuevas especies y cinco nuevos géneros en tan poco tiempo demuestra la potencia de la taxonomía colaborativa cuando se combinan la experiencia científica local con expertos internacionales y plataformas de acceso abierto como Ocean Census NOVA, donde ahora se encuentran integrados todos los registros.
Los especímenes físicos serán conservados de forma permanente en colecciones institucionales argentinas, particularmente en el Museo Argentino de Ciencias Naturales, garantizando que futuras generaciones de investigadores puedan estudiar estos organismos. Pero la exploración no termina aquí. El Conicet y el Schmidt Ocean Institute ya están planificando la expedición Talud Continental V, programada para febrero y marzo de 2027. Esta nueva misión durará 23 días y se concentrará en los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown, ubicados a unos 600 kilómetros de la costa de Chubut. Los científicos esperan superar los 4000 metros de profundidad, adentrándose en aguas aún más remotas, con el objetivo de estudiar la biodiversidad y los ecosistemas marinos vulnerables en un área que nunca ha sido explorada biológicamente. La campaña reunirá a 19 investigadores argentinos y mantendrá el mismo formato de ciencia abierta que permitió que millones de personas presenciaran los descubrimientos anteriores.
Notable Quotes
La cooperación internacional en taxonomía es fundamental, especialmente en grupos que cuentan con pocos especialistas activos— Daniel Lauretta, investigador del Conicet
El descubrimiento de 57 nuevas especies y cinco nuevos géneros en tan poco tiempo demuestra la rapidez y la potencia de la taxonomía colaborativa— Michelle Taylor, directora científica de Ocean Census