En las ciudades que crecen y se reorganizan, los muros también se mueven. El domingo comenzó el traslado de mil quinientos detenidos desde la histórica cárcel de Villa Devoto hacia el nuevo penal de Marcos Paz, en un operativo que revela tanto la voluntad de modernizar el sistema penitenciario como las tensiones entre eficiencia institucional y derechos humanos. Coordinado entre el Gobierno nacional y la administración porteña en un momento de posibles convergencias electorales, el proceso plantea preguntas que trascienden la logística: qué le debemos a quienes el Estado priva de libertad, y q
Comienza el traslado de 1.500 presos de Devoto a Marcos Paz con operativo blindado
Exigen transparencia sobre cuándo, cómo y hacia dónde se trasladan
¿Por qué se interrumpe el traslado durante la visita papal? ¿Es una cuestión de seguridad o de imagen?
La fuente no lo especifica, pero la pausa entre el ocho y once de noviembre coincide exactamente con la visita del Papa León XIV, quien tiene previsto reunirse con presos en Devoto. Parece una decisión de coordinación, aunque no se aclara si es por razones operativas, de seguridad o protocolares.
Exacto. Sabemos que se pausa, sabemos cuándo, pero no sabemos por qué. La fuente no lo dice. Eso es importante mantenerlo claro.
¿Cuál es el argumento del CELS sobre los intereses inmobiliarios?
El CELS afirma que el vaciamiento de Devoto responde a un negocio inmobiliario, pero la fuente no desarrolla ese argumento ni proporciona detalles sobre qué se haría con el terreno de la cárcel actual.
Eso es una acusación seria que merece más contexto. La fuente la menciona pero no la sustancia. No sabemos si hay planes públicos para ese terreno, cuál sería su valor, nada. Es una afirmación sin andamiaje.
¿Hay algún riesgo real en trasladar a mil quinientos presos de una vez?
El operativo usa vehículos blindados y grupos de cien personas, lo que sugiere que hay consideraciones de seguridad. Pero la fuente no reporta incidentes, problemas logísticos, ni opiniones de expertos en seguridad penitenciaria.
Correcto. Sabemos cómo se hace, pero no sabemos si hay riesgos documentados o si expertos en seguridad lo consideran prudente. Es un vacío en la cobertura.
¿Qué dice el CELS sobre la continuidad de estudios?
Exigen que se garantice la continuidad de los estudios universitarios de los internos y que no se afecte el vínculo familiar. Es una preocupación legítima: trasladar a mil quinientos presos a otra provincia podría complicar visitas y educación.
Pero no sabemos si eso ya está sucediendo, si hay un plan para mitigarlo, o si es una preocupación preventiva. El CELS está pidiendo garantías, no reportando daño actual.
Der Puls
- Mil quinientos presos comenzaron a ser trasladados en grupos de cien, en vehículos blindados, desde Devoto hacia una cárcel bonaerense con capacidad para más de dos mil detenidos.
- El operativo se detendrá entre el 8 y el 11 de noviembre, cuando el Papa León XIV visite Argentina y tenga previsto reunirse con internos en el propio penal de Devoto.
- Jorge Macri celebró el traslado como un logro histórico de coordinación con el Gobierno de Milei, en un contexto donde ambas administraciones negocian posibles alianzas para las elecciones de 2027.
- El CELS denuncia que el vaciamiento de Devoto responde a intereses inmobiliarios y exige información precisa para detenidos, familias y defensores sobre cada etapa del proceso.
- Organizaciones de derechos humanos advierten que el traslado puede interrumpir estudios universitarios y debilitar los vínculos familiares de la población penitenciaria afectada.
En las ciudades que crecen y se reorganizan, los muros también se mueven. El domingo comenzó el traslado de mil quinientos detenidos desde la histórica cárcel de Villa Devoto hacia el nuevo penal de Marcos Paz, en un operativo que revela tanto la voluntad de modernizar el sistema penitenciario como las tensiones entre eficiencia institucional y derechos humanos. Coordinado entre el Gobierno nacional y la administración porteña en un momento de posibles convergencias electorales, el proceso plantea preguntas que trascienden la logística: qué le debemos a quienes el Estado priva de libertad, y quién vigila que esa deuda se honre.
El domingo se inició uno de los operativos penitenciarios más grandes de la región: el traslado de mil quinientos presos desde la cárcel de Villa Devoto hacia el nuevo penal de Marcos Paz, en territorio bonaerense. Los detenidos son movilizados en grupos de cien, a bordo de vehículos blindados, en un proceso que continuará por etapas hasta dejar Devoto completamente vacío. La nueva instalación tiene capacidad para alojar a más de dos mil doscientos presos y, una vez completado el traslado desde Devoto, también recibirá detenidos provenientes de comisarías y alcaidías porteñas.
El proceso tendrá una pausa obligada entre el 8 y el 11 de noviembre, cuando el Papa León XIV visite la Argentina. Durante esos días, el Pontífice tiene previsto reunirse con internos en Devoto, por lo que el operativo se suspenderá momentáneamente antes de retomarse hasta su conclusión.
Jorge Macri aprovechó el inicio del traslado para destacar en redes sociales la coordinación con el Presidente Javier Milei, su hermana Karina Milei y varios ministros de ambas administraciones. El anuncio llega en un momento en que las dos gestiones exploran posibles acuerdos electorales de cara a 2027, lo que tiñe el gesto institucional de un matiz político difícil de ignorar. El convenio formal entre ambos gobiernos se había firmado apenas el jueves anterior.
Sin embargo, el operativo no está exento de críticas. El Centro de Estudios Legales y Sociales cuestionó tanto la forma como el fondo del traslado, señalando que el vaciamiento de Devoto responde a intereses inmobiliarios antes que a necesidades penitenciarias genuinas. La organización exigió transparencia total sobre horarios, destinos y condiciones, y advirtió sobre el riesgo de que el proceso interrumpa los estudios universitarios de los internos y fracture los lazos con sus familias, derechos que el Estado tiene la obligación de preservar incluso detrás de los muros.
El domingo comenzó el traslado de mil quinientos presos desde la cárcel de Villa Devoto hacia una nueva instalación penitenciaria en Marcos Paz, en territorio bonaerense. El operativo, coordinado entre el Gobierno nacional y la administración porteña, moviliza a los detenidos en grupos de cien personas transportadas en vehículos blindados. La nueva cárcel tiene capacidad para alojar a dos mil doscientos treinta y dos presos, y una vez que se complete el traslado de los internos de Devoto, recibirá detenidos provenientes de comisarías y alcaidías de la Policía de la Ciudad.
El proceso se realiza en etapas y seguirá este ritmo hasta que Devoto quede completamente vacío. Sin embargo, entre el ocho y el once de noviembre, cuando el Papa León XIV visite la Argentina y tenga previsto reunirse con presos en Devoto, el operativo se pausará momentáneamente. Después de esa interrupción, continuará hasta finalizar el traslado de toda la población penitenciaria.
Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad, utilizó sus redes sociales para destacar lo que llamó un trabajo histórico en conjunto. Mencionó la coordinación con el Presidente Javier Milei, Karina Milei, la Ministra Alejandra Monteoliva, Gabriel Sánchez Zinny, y los Ministros Horacio Giménez y Gabino Tapia. El anuncio se produce en un contexto de conversaciones sobre posibles acuerdos electorales entre las dos administraciones para los comicios de dos mil veintisiete. Macri compartió un video mostrando al primer grupo de presos siendo trasladado hacia Marcos Paz.
La firma del convenio entre el Gobierno nacional y porteño se concretó el jueves anterior al inicio del operativo. Este acuerdo formal permitió que el traslado comenzara el domingo, marcando un hito en la reorganización del sistema penitenciario de la región.
Desde el Centro de Estudios Legales y Sociales, CELS, una organización de derechos humanos, cuestionó tanto la manera en que se realiza el traslado como los motivos detrás de él. La organización aseguró que el vaciamiento de Devoto responde a intereses inmobiliarios. Exigieron que los traslados sean controlados y que las personas detenidas, sus familias y defensores tengan información precisa sobre cuándo, cómo y hacia dónde se realizan los movimientos. El CELS también enfatizó la necesidad de garantizar la continuidad de los estudios universitarios de los internos y de no afectar los vínculos familiares. Estas demandas reflejan preocupaciones sobre cómo el operativo impactará en derechos fundamentales de la población penitenciaria durante un proceso de esta magnitud.
Bemerkenswerte Zitate
Los traslados deben ser controlados: personas detenidas, familias y defensores tienen que saber con precisión cuándo, cómo y hacia dónde se realizan— Centro de Estudios Legales y Sociales, CELS