Colombia enfrenta riesgo de apagones entre febrero y abril de 2027 por sequía extrema

Potenciales apagones afectarían el suministro eléctrico a toda la población colombiana entre febrero y abril de 2027 si no se toman medidas preventivas.
El margen de maniobra sería extraordinariamente estrecho
XM advierte que la atención de la demanda dependerá de la disponibilidad de todos los recursos de generación, con escaso espacio para indisponibilidades.
Mark

¿Por qué febrero y abril de 2027 específicamente? ¿Hay algo que hace que esos meses sean más críticos que otros?

Mimi

Es cuando convergen dos factores. Primero, El Niño alcanza su máxima intensidad en esos meses, lo que significa menos lluvia y menos agua en los embalses. Segundo, es cuando la demanda de energía tiende a ser más alta. Los embalses ya estarían en sus mínimos históricos.

Luke

Pero eso depende de que se repita una sequía como la de 2015-2017. ¿Cuál es la probabilidad real de que eso ocurra? El Ideam dice 75%, pero ¿eso significa que hay 25% de probabilidad de que no haya crisis?

Mark

Entonces, si no hay apagones, ¿qué tiene que pasar?

Mimi

La generación térmica tiene que mantener más de 85 gigavatios por hora diarios de forma sostenida. Eso requiere combustibles: gas natural y 34.000 barriles diarios de combustibles líquidos. Si falta alguno de esos insumos, el sistema colapsa.

Luke

¿Y quién garantiza esa disponibilidad de combustibles? El informe menciona que depende de suministro nacional e importado, pero no dice si hay contratos asegurados o si es una esperanza.

Mark

¿Cuán cerca estamos ya de esa crisis? ¿Hay señales de alerta ahora?

Mimi

Sí. En septiembre, la demanda ya superó la disponibilidad declarada. El 1 de octubre, la reserva disponible fue de solo 152 megavatios. Eso es muy poco margen. Además, los embalses están 7,59 puntos porcentuales por debajo de lo que deberían estar para diciembre.

Luke

Pero eso no es un apagón. Son tensiones operativas. Hay una diferencia entre estar bajo presión y no poder suministrar energía. El informe de XM es una advertencia condicional, no una predicción de que ocurra.

Mark

¿Qué pueden hacer las autoridades ahora para evitarlo?

Mimi

XM ha pedido gestionar eficientemente el consumo. Hay incentivos para ahorro voluntario. Pero también necesitan acelerar la expansión de infraestructura: 50% de los proyectos de transmisión están retrasados, y solo 25% de la nueva energía esperada ha entrado en funcionamiento.

Luke

Eso son medidas a largo plazo. Para febrero de 2027, que es en cuatro meses, ¿qué se puede hacer realmente? ¿Reducir consumo? ¿Importar más combustibles? El informe no es claro sobre qué acciones concretas están en marcha ahora.

  • Embalses al 74,96% de capacidad al 9 de octubre, 7,59 puntos porcentuales por debajo del nivel requerido para diciembre
  • Proyecciones indican caída a 30,77% de almacenamiento en abril de 2027
  • Demanda máxima diaria alcanzó 266,56 GWh en mayo de 2026, aumento de 4,9% interanual
  • XM fija umbral de 85 GWh/día de generación térmica sostenida para evitar desabastecimiento
  • Ideam estima 75% de probabilidad de que El Niño alcance intensidad sin precedentes desde 1950

Los embalses colombianos están 7,59 puntos porcentuales por debajo del nivel requerido para diciembre, con proyecciones de caída a 30,77% en abril de 2027. La demanda eléctrica alcanzó máximos históricos de 266,56 GWh/día desde mayo de 2026, reduciendo el margen de maniobra del sistema interconectado.

XM advierte que Colombia podría sufrir cortes de energía entre febrero y abril de 2027 si se repite una sequía severa y la generación térmica no mantiene más de 85 GWh/día. El fenómeno de El Niño intenso presiona el sistema eléctrico con reservas hídricas en mínimos históricos.

Colombia se encamina hacia una crisis energética potencial en los primeros meses de 2027. XM, el operador del Sistema Interconectado Nacional, ha advertido que el país podría enfrentar apagones entre febrero y abril de ese año si convergen dos condiciones: una sequía tan severa como la de 2015-2017 y una generación térmica que no logre sostenerse por encima de 85 gigavatios por hora diarios. La advertencia no es especulativa. Está respaldada en datos concretos sobre el estado actual del sistema eléctrico y proyecciones climáticas que señalan un fenómeno de El Niño de intensidad sin precedentes en tres décadas.

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales ha declarado oficialmente la presencia del evento climático y estima en 75% la probabilidad de que alcance una intensidad nunca vista desde 1950. Ya está ejerciendo presión sobre la infraestructura energética: durante cuatro meses consecutivos, los aportes hídricos han estado por debajo de la media histórica. Los embalses que alimentan las plantas hidroeléctricas operan actualmente con aportes de agua en 51,15% de su capacidad, acumulando un déficit de 4.208 gigavatios por hora frente a los niveles registrados durante El Niño de 2015-2016. Esa brecha equivale aproximadamente a diecisiete días de cobertura de la demanda nacional completa.

Al 9 de octubre, los embalses alcanzaban 74,96% de su capacidad total, quedando 2,9 puntos porcentuales por debajo de la meta fijada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas para esa fecha. La situación es aún más preocupante cuando se proyecta hacia adelante: el nivel está 7,59 puntos porcentuales por debajo del 82,55% que se requiere para comenzar la temporada de verano el 1 de diciembre, y las simulaciones del sistema indican que el almacenamiento podría caer a apenas 30,77% en abril de 2027. En ese escenario, varios embalses del Sistema Interconectado Nacional entrarían en mínimos históricos, con plantas hidroeléctricas con capacidad limitada para responder a la demanda y recuperar sus niveles de reserva.

XM señala que el margen de maniobra sería extraordinariamente estrecho. La entidad advierte que la atención confiable de la demanda dependerá de la disponibilidad efectiva de todos los recursos de generación, con escaso espacio para plantas ociosas o indisponibilidades prolongadas. La generación térmica emerge como la válvula de escape crítica. XM fija como umbral mínimo una generación sostenida superior a 85 gigavatios por hora diarios en promedio, aunque el análisis técnico sugiere que el parque térmico requeriría operar a su máxima capacidad de 100 gigavatios por hora diarios para impedir un desabastecimiento completo. Esa operación térmica depende de la disponibilidad continua de combustibles: gas natural nacional e importado, además de aproximadamente 34.039 barriles diarios de combustibles líquidos.

La presión sobre el sistema se intensifica por otro lado: la demanda eléctrica ha marcado máximos históricos desde mayo de 2026. La demanda máxima diaria alcanzó 266,56 gigavatios por hora, representando un aumento de 4,9% frente al mismo período del año anterior, una tendencia que se mantuvo en los primeros días de octubre. Ese crecimiento sostenido reduce el margen disponible en un sistema que ya depende de reservas hidráulicas bajo presión extrema. XM identificó seis elementos que incrementan la vulnerabilidad: el crecimiento continuo de la demanda, la falta de energía firme, menor disponibilidad hidroeléctrica para atender picos de consumo, expansión por debajo de lo esperado, menor capacidad de regulación de embalses y atrasos en transmisión.

La infraestructura de expansión no avanza al ritmo necesario. El 50% de los proyectos de transmisión registra retrasos frente a su fecha inicial de entrada en operación, y solo 25,3% de los 4.475 megavatios de nueva energía esperados había entrado en funcionamiento en lo transcurrido del año. Las tensiones operativas ya son visibles. En septiembre de 2026, la disminución en la disponibilidad de generación afectó la capacidad para cubrir la demanda bajo criterios de seguridad y confiabilidad. El 28 de septiembre, la demanda superó la disponibilidad declarada por los agentes para el despacho. Un día después ocurrió la misma situación en el redespacho, y la programación del 1 de octubre contó con una reserva disponible de apenas 152 megavatios.

El sistema acumula 201 restricciones operativas, con concentración particular en el área Caribe, que reúne 73% de los eventos de alerta o emergencia relacionados con agotamiento de capacidad de transformación. A esa exigencia operativa se suma una cartera del mercado eléctrico de 4,29 billones de pesos, un factor que puede afectar las condiciones necesarias para sostener la generación térmica durante el período de mayor presión hídrica. XM ha pedido gestionar de forma eficiente el consumo de energía y ha impulsado incentivos para ahorro voluntario entre la demanda regulada y mecanismos destinados a habilitar excedentes energéticos. La capacidad de respuesta dependerá de que generación, combustibles, transmisión y consumo mantengan condiciones operativas suficientes. Con reservas más estrechas, cada indisponibilidad prolongada puede reducir aún más el margen del sistema eléctrico colombiano.

Los resultados indican que la atención confiable de la demanda dependerá de la disponibilidad efectiva de todos los recursos de generación, con escaso margen para capacidad ociosa o indisponibilidades prolongadas
— XM, operador del Sistema Interconectado Nacional
El país no estaría en capacidad de atender de forma segura y confiable la demanda de energía en Colombia si la generación térmica no logra superar de forma continua los 85 GWh/día hasta abril de 2027
— Informe técnico de XM
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