Miles marcharon en Lima por el Orgullo LGBTI+ con mensajes de inclusión y dignidad

Salimos con orgullo, memoria y esperanza para construir el país que merecemos
Los organizadores explicaron el propósito de la marcha que recorrió el centro de Lima.

Cada año, las calles de Lima vuelven a ser reclamadas como espacio de dignidad y pertenencia. Este domingo, miles de personas marcharon por el Cercado de Lima en el marco del Orgullo LGBTI+, recorriendo avenidas históricas con banderas, música y mensajes que van más allá de la celebración: son el resultado visible de semanas de resistencia y organización colectiva. La presencia de figuras políticas junto a ciudadanos anónimos subrayó que esta lucha, lejos de ser marginal, ocupa cada vez más el centro de la conversación pública peruana.

  • El regreso de la marcha al corazón histórico de Lima no fue espontáneo: activistas pasaron semanas negociando y defendiendo el derecho a ocupar esas avenidas con dignidad.
  • Miles de personas desbordaron las calles del Cercado con banderas, carteles y música, convirtiendo el espacio urbano en un escenario de identidad y reclamo político.
  • La participación de las congresistas Ruth Luque y Susel Paredes, junto a la electa diputada Indira Huilca, marcó un contraste con ediciones anteriores y elevó la visibilidad institucional de las demandas LGBTI+.
  • Los organizadores cerraron la jornada con un mensaje que sintetizó el espíritu del evento: marchar con orgullo, memoria y esperanza hacia el país que la comunidad sueña y merece.
  • Para muchos asistentes, el acto de estar presentes —año tras año, en el centro mismo de la ciudad— es en sí mismo un acto político que no requiere más justificación que la propia identidad.

El domingo, las avenidas del centro de Lima se llenaron de color cuando miles de personas marcharon en el Orgullo LGBTI+. La movilización partió desde el Campo de Marte, en Jesús María, y recorrió Guzmán Blanco, Alfonso Ugarte, Nicolás de Piérola y Garcilaso de la Vega antes de regresar al punto de inicio.

Los organizadores fueron enfáticos: la presencia en el Cercado de Lima no fue casual. Detrás de ese recorrido había semanas de trabajo de activistas que defendieron el derecho a ocupar esos espacios públicos. "Salimos a las calles con orgullo, memoria y esperanza para seguir construyendo el país que soñamos y merecemos", declararon los convocantes.

Al regreso al Campo de Marte, el escenario se animó con música y presentaciones artísticas. Las congresistas Ruth Luque y Susel Paredes, junto a la electa diputada Indira Huilca, dieron rostro político a las demandas de la comunidad, marcando una diferencia respecto a ediciones anteriores.

Entre la multitud, historias personales explicaban el regreso de cada año. Una joven participante contó que había acompañado a la comunidad desde pequeña y que las marchas se convirtieron en un espacio donde la identidad no necesita justificación. Su testimonio resumió algo esencial: estar ahí era, en sí mismo, un acto político.

La jornada confirmó que estas movilizaciones son el fruto de un trabajo sostenido y colectivo. En Lima, ese esfuerzo volvió a hacerse visible con banderas, música y la presencia radical de miles de personas que decidieron ocupar el centro de la ciudad para hablar de inclusión, dignidad y derechos.

Las calles del centro de Lima se tiñeron de color el domingo cuando miles de personas tomaron las avenidas principales para celebrar el Orgullo LGBTI+. La marcha partió temprano desde la avenida De la Peruanidad, en el Campo de Marte de Jesús María, donde ciudadanos y colectivos se congregaron con banderas, carteles y la energía que caracteriza a estas movilizaciones. El recorrido atravesó el corazón de la ciudad: Guzmán Blanco, Alfonso Ugarte, Nicolás de Piérola y Garcilaso de la Vega, antes de regresar al punto de partida.

Lo que se vio en las calles fue más que una celebración. Los organizadores enfatizaron que el regreso de la marcha al Cercado de Lima no fue accidental. Detrás de esa presencia en el espacio público había semanas de trabajo, de activistas defendiendo el derecho a ocupar esas avenidas con dignidad. "Salimos a las calles con orgullo, memoria y esperanza para seguir construyendo el país que soñamos y merecemos", dijeron los convocantes, resumiendo en una frase el propósito de la jornada.

En el escenario montado al regreso al Campo de Marte, la tarde se llenó de música y presentaciones artísticas. Las congresistas Ruth Luque y Susel Paredes estuvieron presentes, junto con la electa diputada Indira Huilca, dando visibilidad política a las demandas de la comunidad. La presencia de figuras públicas y políticas marcó un contraste con años anteriores, señalando un cambio en cómo se reconoce públicamente esta lucha.

Entre los asistentes había historias personales que explicaban por qué volvían año tras año. Una joven participante contó que había apoyado a la comunidad desde pequeña, y cuando descubrió las marchas, comenzó a asistir con amigos. "Es muy lindo", dijo simplemente, capturando algo de lo que significaba estar ahí: un espacio donde la identidad no necesitaba justificación, donde la presencia misma era un acto político.

La jornada fue un recordatorio de que estas movilizaciones no surgen de la nada. Cada marcha es el resultado de trabajo previo, de conversaciones, de gente que insistió en que el espacio público también les pertenece. En Lima, ese trabajo continuó visibilizándose en las calles, con música, con banderas, con la simple pero radical presencia de miles de personas que decidieron ocupar el centro de la ciudad para hablar de inclusión, dignidad y derechos.

El regreso de la marcha al Centro de Lima fue resultado del esfuerzo, la perseverancia y la resistencia de activistas que defendieron el derecho a ocupar el espacio público con dignidad
— Organizadores de la marcha
Siempre apoyé a la comunidad desde muy chiquita, y cuando vi el tema de las marchas, empecé a venir con un grupo de amigos y es muy lindo
— Participante de la marcha
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué fue importante que la marcha regresara específicamente al Cercado de Lima?

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Porque el centro de la ciudad es el espacio político más visible. Ocuparlo significa que la comunidad LGBTI+ no está en los márgenes, sino en el corazón de la capital. Eso no sucede sin resistencia previa.

Inventor

¿Qué rol jugaron los políticos que asistieron?

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Su presencia legitimó públicamente las demandas. Cuando una congresista o una electa diputada está en el escenario, el mensaje cambia: esto no es solo una celebración, es una agenda política que tiene respaldo institucional.

Inventor

¿Qué distingue esta marcha de años anteriores?

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La capacidad de volver al centro. Los organizadores lo señalaron explícitamente: esto es el resultado de semanas de lucha por el derecho a estar ahí. No es que antes no quisieran, es que antes no podían.

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¿Qué significa que una joven diga "es muy lindo"?

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Significa que para ella, estar en la marcha no es un acto de sacrificio o confrontación. Es un espacio donde simplemente puede ser. Eso es lo que la lucha anterior hizo posible.

Inventor

¿Hacia dónde apunta todo esto?

Model

Hacia la normalización de la presencia LGBTI+ en espacios públicos. Cada marcha que regresa al centro, cada político que participa, cada joven que descubre que puede estar ahí sin miedo, es un paso más en esa dirección.

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