China rebaja aranceles al cerdo europeo hasta el 19,8%, pero excluye el jamón ibérico

Los números que se venían rumoreando durante las últimas semanas
Fuentes del sector confirmaron que los aranceles finales coincidían con las expectativas que circulaban en China.
Mark

¿Por qué China decidió investigar el cerdo europeo en primer lugar? Parece una respuesta extraña a los aranceles sobre coches eléctricos.

Mimi

No es extraño si entiendes la lógica de la represalia comercial. China buscaba productos donde Europa fuera vulnerable. España vende casi una quinta parte de todo el cerdo europeo que llega a China, así que era un objetivo perfecto.

Luke

Pero hay que ser precisos: la investigación por dumping se inició hace dieciocho meses, lo que significa que probablemente comenzó antes de que la UE gravara los coches eléctricos. ¿Fue realmente una represalia o una coincidencia de tiempos?

Mimi

Buena pregunta. Lo que sabemos es que Pekín aceleró las cosas. Los aranceles provisionales llegaron en septiembre, justo después de que la UE actuara sobre los coches. Eso sí parece una respuesta directa.

Mark

¿Y por qué España sufre más que otros países europeos?

Mimi

Porque España es con diferencia el mayor exportador. Vendió 540.000 toneladas el año pasado. Holanda, Dinamarca y Francia también exportan, pero en cantidades mucho menores.

Luke

Aunque hay que notar que el jamón ibérico quedó fuera. Eso es interesante. ¿Por qué?

Mimi

El jamón ibérico es un producto de lujo que no tiene gran demanda en China. Los chinos prefieren los despojos—orejas, morros, patas—que son difíciles de vender en otros mercados pero muy apreciados allá.

Mark

¿Cuánto tiempo durará esto?

Mimi

Oficialmente, cinco años. Pero las fuentes dicen que todo depende de cómo se lleve Pekín con Bruselas políticamente.

Luke

Eso es importante: no sabemos si cinco años es el tiempo real o solo lo que ambas partes acordaron mientras negocias. La duración real podría cambiar si hay un acuerdo más amplio.

Mark

¿Qué significa esto para los productores españoles ahora?

Mimi

Significa márgenes más ajustados. Las empresas que cooperaron con los investigadores chinos pagan el 9,8%, pero otras pagan más. Todos pierden competitividad frente a productores de otros países.

  • China confirma aranceles definitivos al cerdo europeo que, aunque inferiores a los provisionales del 62,4%, seguirán pesando sobre un sector que mueve más de 1.100 millones de euros solo en exportaciones españolas.
  • España, como mayor exportador europeo de porcino a China con 540.000 toneladas vendidas en 2024, queda en el epicentro del golpe, especialmente en el comercio de despojos —orejas, morros, patas— con escasa salida en otros mercados.
  • Las empresas que cooperaron con los investigadores chinos, como El Pozo o Campofrío, obtuvieron tasas del 9,8%, mientras las que no lo hicieron afrontan penalizaciones más severas, revelando la dimensión estratégica del proceso.
  • La duración real de estos aranceles —fijada en cinco años sobre el papel— dependerá de cómo evolucione la relación política entre Pekín y Bruselas, con los pleitos sobre coches eléctricos y productos lácteos aún sin resolver.
  • El sector advierte que, aunque los números finales coinciden con los rumores de las últimas semanas, la incertidumbre comercial sigue siendo alta mientras ambas potencias buscan —o evitan— un terreno común.

En el tablero del comercio global, Pekín ha decidido moderar —sin renunciar— su represalia contra el cerdo europeo, fijando aranceles de entre el 4,9% y el 19,8% durante cinco años, muy por debajo del 62,4% que llegó a amenazar. La medida, fruto de dieciocho meses de investigación antidumping, responde directamente a los gravámenes que Bruselas impuso a los vehículos eléctricos chinos, y convierte al sector porcino español —el mayor exportador europeo hacia China— en el principal damnificado de una disputa que va mucho más allá del precio de una costilla.

Pekín ha anunciado que aplicará aranceles de entre el 4,9% y el 19,8% al cerdo europeo a partir de mañana, una cifra muy inferior al 62,4% que había llegado a imponer de forma provisional en septiembre. La medida, que estará vigente durante cinco años, es el resultado de una investigación antidumping de dieciocho meses en la que el Ministerio de Comercio chino argumentó que su industria doméstica necesitaba protección urgente.

Las autoridades chinas defendieron el proceso como objetivo e imparcial, aunque la estructura de los aranceles revela una lógica selectiva: las empresas que colaboraron con los investigadores —entre ellas El Pozo, Campofrío, Argal y Friselva— recibieron tasas del 9,8%, mientras que otras soportaron penalizaciones más elevadas. Fuentes del sector confirmaron que los números finales coincidían con lo que se rumoraba, pero advirtieron que la duración real de cinco años dependerá de la sintonía política entre Pekín y Bruselas.

España es el país más expuesto. Como mayor exportador europeo de porcino hacia China, vendió el año pasado 540.000 toneladas por valor de 1.100 millones de euros, cifra que representa el 12,5% del total europeo. Una parte importante de ese volumen corresponde a despojos —orejas, morros, patas— productos con escasa demanda en otros mercados pero muy apreciados en China. Holanda, Dinamarca y Francia también exportan, aunque en cantidades menores.

Esta disputa no nació del cerdo, sino de los coches. La Unión Europea impuso el verano pasado aranceles a los vehículos eléctricos chinos, una campaña liderada por Francia y España que irritó profundamente a Pekín. La respuesta china fue abrir investigaciones sobre varios productos europeos: porcino, lácteos y brandy. La rebaja de hoy es una represalia moderada, pero represalia al fin. Lo que ocurra a continuación dependerá de si ambas potencias encuentran un acuerdo o si la escalada comercial continúa su curso.

Pekín ha anunciado una rebaja sustancial en los aranceles que aplicará al cerdo europeo a partir de mañana, fijando tasas que oscilan entre el 4,9% y el 19,8% según el tipo de producto y el comportamiento de cada exportador durante la investigación. La decisión, que se mantendrá vigente durante cinco años, representa una reducción significativa respecto a los gravámenes provisionales que había impuesto en septiembre, cuando algunos llegaban al 62,4%. Aunque la cifra final es menor de lo que Pekín había amenazado, sigue siendo un golpe considerable para los productores europeos, especialmente para España, que domina el comercio de este producto hacia Asia.

La investigación por presuntas prácticas de dumping se ha extendido durante dieciocho meses, tiempo en el cual el Ministerio de Comercio chino ha argumentado que la industria doméstica enfrenta dificultades y requiere protección urgente. Las autoridades han defendido el proceso como objetivo, justo e imparcial, aunque la forma en que se han aplicado los aranceles provisionales sugiere una estrategia deliberada: las empresas que cooperaron con los investigadores chinos—como El Pozo, Sánchez Romero Carvajal, Argal, Friselva y Campofrío—han recibido tasas más bajas, del 9,8%, mientras que otras han soportado castigos más severos. Fuentes del sector en China confirmaron a este diario que los números finales coinciden con lo que se venía rumorando en las últimas semanas, aunque advierten que la duración de cinco años dependerá enteramente de cómo evolucione la relación política entre Pekín y Bruselas.

España emerge como el principal afectado por esta medida. El país es el mayor exportador europeo de porcino hacia China, habiendo vendido el año pasado 540.000 toneladas por un valor aproximado de 1.100 millones de euros. Esta cifra representa una quinta parte de todas las exportaciones globales de cerdo europeo a China y el 12,5% del valor total, según datos de la patronal Interporc. Gran parte de ese volumen corresponde a despojos—orejas, morros, patas—productos que tienen salida limitada en otros mercados pero que gozan de gran demanda en China. Holanda, Dinamarca y Francia también exportan porcino al gigante asiático, pero en cantidades significativamente menores.

La importancia del cerdo en la cocina china explica en parte por qué este producto se convirtió en objeto de disputa comercial. Las exportaciones europeas alcanzaron su pico en 2020, cuando una epidemia obligó a las autoridades chinas a sacrificar gran parte de sus piaras, generando una demanda urgente de importaciones. Ese año, las ventas europeas superaron los 7.400 millones de euros. Conforme China recuperó su capacidad productiva, los pedidos disminuyeron paulatinamente, pero el comercio siguió siendo sustancial.

La medida sobre el porcino no surge en el vacío. Es parte de una escalada comercial más amplia entre Pekín y Bruselas que tiene sus raíces en los aranceles que la Unión Europea impuso el verano pasado a los coches eléctricos chinos. Esa campaña fue liderada por Francia y España, y enfureció a Pekín, que respondió abriendo investigaciones sobre varios productos europeos: porcino, productos lácteos y brandy. La rebaja anunciada hoy en los aranceles al cerdo—aunque menor que lo amenazado—sigue siendo una represalia clara por esa decisión de Bruselas. Lo que suceda en los próximos meses dependerá de si ambas potencias logran encontrar un terreno común o si la tensión comercial continúa escalando.

En la actualidad, la industria doméstica sufre dificultades y existe la urgencia de protegerla
— Ministerio de Comercio de China
Son los números que se venían rumoreando durante las últimas semanas
— Fuentes del sector en China
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