La planta Nuevo Puerto utilizará 135 contenedores de tecnología Litio-Ferrofosfato (LFP) de CATL, con capacidad de descarga de 5 horas y se espera completarla antes de fin de año. El almacenamiento en baterías ofrece ventajas de tiempo de instalación (menos de dos años) frente a plantas térmicas, cuyas turbinas tienen entregas programadas para 2029-2032.
Central Puerto monta planta de baterías de 150 MW en Puerto de Buenos Aires
Las baterías desplazan energía en el tiempo, no la generan
¿Por qué Central Puerto eligió baterías en lugar de ampliar la generación térmica? Parece que Argentina tiene mucho gas disponible de Vaca Muerta.
La decisión no es blanca o negra. Ambas opciones tienen sentido, pero las baterías ganan en velocidad. Una planta de baterías se instala en menos de dos años. Una turbina de gas no llega antes de 2029 o 2030.
¿Y eso es porque no hay turbinas disponibles, o porque Argentina no puede pagarlas?
Ambas cosas. El mercado de turbinas está muy concentrado. General Electric, Siemens y Mitsubishi producen solo diez máquinas al año entre los tres. Y ahora piden que pagues el 30% del precio en efectivo solo para reservar un lugar en la fila.
Entonces, ¿las baterías son la solución porque no hay alternativa?
No exactamente. Las baterías resuelven un problema específico: cubrir picos de demanda durante pocas horas. Si necesitas energía constante durante días, una térmica sigue siendo mejor. Pero para esos picos nocturnos, las baterías son más rápidas y flexibles.
¿Y quién decide cuándo se usan? ¿Central Puerto?
No. Cammesa decide. Central Puerto solo cobra por tener la energía disponible. Cammesa puede usar las baterías hasta 180 veces al año, y si no las usa esas veces, Central Puerto paga una penalización.
¿Eso significa que Central Puerto no controla su propio negocio?
Controla la operación técnica, pero no la comercial. Es un modelo de regulación: las distribuidoras pagan por capacidad disponible, no por energía entregada. Así se garantiza que el sistema tenga reserva cuando la necesita.
¿Y si Cammesa nunca necesita esas 180 descargas? ¿Cuál es el riesgo real para Central Puerto?
Ese riesgo existe, pero la regulación lo contempla. Si Cammesa no usa las baterías, Central Puerto sufre penalizaciones. Es un incentivo para que Cammesa las use cuando realmente las necesita.
¿Cuándo entra en operación?
Antes de fin de año, si todo avanza como está previsto. Ahora están en el 70% de construcción. Falta completar 125 kilómetros de cables y las conexiones finales.
The Pulse
- 135 contenedores de tecnología Litio-Ferrofosfato (LFP) de CATL
- Potencia nominal de 150 MW, capacidad de almacenamiento de 750 MWh
- Inversión de US$ 150 millones
- Construcción al 70%, se espera completar antes de fin de año
- Cammesa puede usar las baterías hasta 180 veces anuales
La planta Nuevo Puerto utilizará 135 contenedores de tecnología Litio-Ferrofosfato (LFP) de CATL, con capacidad de descarga de 5 horas y se espera completarla antes de fin de año. El almacenamiento en baterías ofrece ventajas de tiempo de instalación (menos de dos años) frente a plantas térmicas, cuyas turbinas tienen entregas programadas para 2029-2032.
Central Puerto está construyendo una planta de almacenamiento de energía en baterías de 150 MW y 750 MWh en el Puerto de Buenos Aires, con inversión de US$ 150 millones, para reforzar el sistema eléctrico durante picos de consumo.
Central Puerto está construyendo una planta de almacenamiento de energía en baterías junto a su usina eléctrica en la dársena 6 del Puerto de Buenos Aires. El proyecto, que la empresa denominó Nuevo Puerto, tendrá una potencia nominal de 150 MW y podrá almacenar 750 MWh de electricidad. La inversión prevista asciende a 150 millones de dólares. El miércoles pasado, los directivos de la compañía abrieron las puertas del predio de tres hectáreas a orillas del río para mostrar el estado de avance de la obra, que actualmente se encuentra en el 70% de ejecución.
La planta está siendo equipada con 135 contenedores de tecnología Litio-Ferrofosfato, modelo Tener C2-L600, fabricados por el proveedor chino CATL. Los contratos para la compra del equipamiento se firmaron en noviembre del año anterior y la construcción comenzó en febrero. Las baterías ya están instaladas en el terreno, pero aún falta completar las conexiones eléctricas, un trabajo que demandará aproximadamente 125 kilómetros de cables. La empresa estima terminar entre octubre y noviembre, con el objetivo de conectar el sistema a la red antes de que finalice el año.
El funcionamiento del sistema requiere una arquitectura compleja. Las baterías almacenan electricidad en corriente continua, que será convertida a corriente alterna mediante 1.080 inversores fabricados por Huawei. Luego, 23 centros de transformación, también provistos por Huawei, elevarán la tensión hasta 33 kilovoltios para permitir la inyección a la red de transporte. Finalmente, se instalará una subestación con dos transformadores de potencia de 33/132 kilovoltios y 105 megavoltios de capacidad cada uno, diseñada para vincular los circuitos del parque con la red eléctrica nacional.
Las baterías no generan energía, sino que la desplazan en el tiempo. Durante las horas de menor demanda, absorben electricidad del sistema y la almacenan. Cuando la demanda crece, la liberan nuevamente. Los 135 contenedores de Central Puerto tardarán entre 6 y 8 horas en cargarse completamente. La empresa diseñó el sistema para descargar durante 5 horas, una hora más de lo que exigía la regulación. Leonardo Katz, director de Planeamiento Estratégico de Central Puerto, explicó que esta decisión respondió a un incentivo económico: al hacer el equipo más robusto, la empresa captura un margen adicional en la operación.
La regulación que rige estos proyectos es la licitación AlmaGBA, convocada por el gobierno para contratar centrales de almacenamiento en baterías. Bajo este esquema, Cammesa, la empresa estatal que coordina el sistema eléctrico, es quien decide cuándo se utiliza la energía almacenada. Los operadores de las plantas reciben una remuneración por capacidad disponible, no por el diferencial de precios entre la carga y la descarga. Cammesa puede disponer de la energía almacenada hasta 180 veces al año, una cifra que Central Puerto necesitaba conocer para diseñar adecuadamente el complejo, ya que el desgaste de los equipos varía significativamente según la frecuencia de ciclos de carga y descarga. Si Cammesa no utiliza las baterías esas 180 veces, la empresa sufre una penalización. La energía disponible en las baterías es pagada por las distribuidoras Edenor y Edesur, con garantía final de Cammesa.
La prioridad de despacho entre las baterías y otras fuentes de generación depende de múltiples criterios operativos. Gabriel Ures, director comercial de Central Puerto, explicó que las máquinas térmicas requieren tiempo para arrancar y no pueden generar energía instantáneamente. Si Cammesa necesita cubrir demanda durante toda una semana, probablemente optará por una central térmica. Pero si solo necesita energía durante dos horas de una noche, recurrirá a las baterías.
Central Puerto también está desarrollando un segundo proyecto en Central Costanera con una potencia nominal de 55 MW y capacidad de almacenamiento de 275 MWh, con una inversión cercana a 40 millones de dólares. Los ejecutivos de la empresa señalaron que el almacenamiento en baterías presenta una ventaja crucial sobre la expansión térmica: los tiempos de instalación. Mientras que una planta de baterías puede estar operativa en menos de dos años, las turbinas de gas enfrentan demoras significativas. Las entregas de turbinas están programadas para 2029 en adelante, con algunos modelos sin disponibilidad hasta 2031 o 2032. El mercado de turbinas de gas está fuertemente concentrado en General Electric, Siemens y Mitsubishi, que en conjunto producen solo diez máquinas anuales. Estos fabricantes redujeron su participación en proyectos de generación térmica y ahora solo venden equipamiento. La contracción del mercado fue impulsada por el auge de las energías renovables y la dificultad para obtener financiamiento de organismos internacionales para proyectos de combustibles fósiles. Cuando la demanda comenzó a presionar nuevamente, impulsada por el boom del shale en Estados Unidos y la construcción de centros de datos para inteligencia artificial, las empresas no tenían capacidad de entrega. Ahora operan un modelo de venta de espacios en sus plantas de fabricación, requiriendo que los compradores paguen en efectivo aproximadamente el 30% del valor de una turbina para asegurar un lugar en la producción, dinero que se pierde si el proyecto no se concreta.
Notable Quotes
Este tipo de proyectos puede demorar menos de dos años entre que lo pensás y lo ponés en marcha. Hoy no pasa lo mismo con el equipamiento térmico por la fuerte demora que hay en la entrega de turbinas— Leonardo Katz, director de Planeamiento Estratégico de Central Puerto
Si Cammesa observa que va a necesitar más energía toda la semana, las 24 horas del día, va a optar por la máquina térmica, pero si solamente necesita cubrir 2 horas durante una noche, probablemente use la energía disponible en la batería— Gabriel Ures, director comercial de Central Puerto