En lo que va de 2024, Arequipa contempla cómo una enfermedad que parecía contenida duplica su presencia en apenas seis meses, recordándonos que las fronteras humanas no detienen ni al mosquito ni al virus. El movimiento de personas entre regiones y la silenciosa expansión del Aedes aegypti por la franja costera revelan que la salud pública es, en esencia, un asunto de territorio compartido y responsabilidad colectiva. Las autoridades sanitarias responden con larvicidas y vigilancia, pero la eficacia de esa respuesta depende, como tantas veces, de la confianza entre el Estado y los hogares.
Casos de dengue se duplican en Arequipa en primeros seis meses de 2024
El 80% de los contagios vienen de personas que estuvieron en Ica
¿Por qué Arequipa pasó de 35 casos en todo 2023 a 73 en solo seis meses de 2024? ¿Es realmente una explosión o es que ahora detectan más?
Es principalmente migración. El 80 por ciento de los contagios vienen de personas que estuvieron en Ica, donde el dengue es mucho más prevalente. Eso explica la mayoría del aumento.
Pero espera, ¿eso significa que la mayoría de los casos son importados? Si 60 de los 73 vienen de Ica, entonces solo 13 son autóctonos. Eso es importante para entender si hay transmisión local establecida o si es principalmente gente trayendo el virus.
Exacto. Los 13 casos autóctonos muestran que el mosquito ya está circulando en la región, pero no es una transmisión desenfrenada.
¿Y el mosquito? ¿Está en todas partes ahora?
Está en la costa, en Caravelí, Islay, y acaban de detectarlo en Camaná. Pero no en toda Arequipa, solo en la franja costera.
Entonces la pregunta es: ¿cuánto tiempo antes de que se establezca en zonas más pobladas? ¿Y cuál es la capacidad real de la Geresa para hacer control larvario si depende de que la gente les abra las puertas?
Esa es la vulnerabilidad. Sin acceso a los hogares, no pueden rociar los depósitos de agua donde se reproducen las larvas.
¿Hay muertes o casos graves?
La fuente no reporta ninguno. Todos los pacientes están sin signos de alarma. Eso es importante notar.
Sí, por ahora la enfermedad se está manifestando de forma leve en los casos detectados.
Le Pouls
- Los 73 casos confirmados en solo seis meses superan el doble del total registrado en todo 2023, una aceleración que enciende las alarmas epidemiológicas en la región.
- El 80% de los contagios tiene su origen en viajeros que estuvieron en Ica, convirtiendo la movilidad humana en el principal vector social de la enfermedad.
- El mosquito Aedes aegypti ya no es una amenaza puntual: su presencia se ha extendido a distritos de Caravelí, Islay y Camaná, redibujando el mapa de riesgo costero.
- La Geresa aplica larvicidas en viviendas, pero el operativo choca con un obstáculo cotidiano: sin acceso a los hogares, el control del vector pierde gran parte de su efectividad.
- Las autoridades descartan brotes descontrolados y señalan que los nuevos casos corresponden a localidades donde el virus ya circulaba, aunque advierten que la dinámica de transmisión ha cambiado.
En lo que va de 2024, Arequipa contempla cómo una enfermedad que parecía contenida duplica su presencia en apenas seis meses, recordándonos que las fronteras humanas no detienen ni al mosquito ni al virus. El movimiento de personas entre regiones y la silenciosa expansión del Aedes aegypti por la franja costera revelan que la salud pública es, en esencia, un asunto de territorio compartido y responsabilidad colectiva. Las autoridades sanitarias responden con larvicidas y vigilancia, pero la eficacia de esa respuesta depende, como tantas veces, de la confianza entre el Estado y los hogares.
Arequipa cerró el primer semestre de 2024 con 73 casos confirmados de dengue, el doble de los 35 registrados durante todo el año anterior. Entre los más recientes figuran dos en Cocachacra, provincia de Islay, y uno en Yauca, Caravelí, todos adultos sin complicaciones graves y bajo seguimiento médico.
De ese total, 13 contagios son autóctonos, lo que indica que el mosquito transmisor ya está establecido en esas localidades. Fernando Málaga, biólogo y coordinador regional de enfermedades metaxénicas de la Geresa, precisó que no se trata de brotes nuevos sino de casos detectados en zonas donde el virus ya circulaba, aunque reconoció que la dinámica ha cambiado respecto al año pasado.
El principal motor del incremento es la migración: ocho de cada diez contagios corresponden a personas que estuvieron en Ica, región con alta incidencia de dengue, y que llegaron a Arequipa ya infectadas o expuestas. Al mismo tiempo, el Aedes aegypti ha ampliado su territorio a lo largo de toda la costa regional, con presencia confirmada en distritos de Caravelí, Islay y, más recientemente, Camaná.
Para frenar la expansión, la Geresa intensificó el control larvario aplicando larvicidas en depósitos de agua dentro de las viviendas. La medida, sin embargo, depende de que los vecinos abran sus puertas al personal de salud: donde ese acceso se niega, la reproducción del mosquito continúa sin obstáculos y el riesgo persiste.
En los primeros seis meses de 2024, Arequipa ha registrado 73 casos confirmados de dengue, una cifra que duplica el total de 35 contagios detectados durante todo el año anterior. La Gerencia Regional de Salud reportó tres nuevos casos positivos hace poco, dos de ellos en Cocachacra, provincia de Islay, y uno en Yauca, Caravelí. Todos los pacientes son adultos sin signos de alarma y están siendo monitoreados por personal de salud en sus respectivas jurisdicciones.
De los 73 contagios registrados hasta ahora, 13 son autóctonos, es decir, personas que se infectaron en su lugar de residencia donde el mosquito transmisor ya está establecido. Fernando Málaga, biólogo y coordinador regional de enfermedades metaxénicas de la Geresa, aclaró que los nuevos casos no representan brotes emergentes, sino pacientes identificados en localidades donde ya había circulación del virus. El especialista descartó una situación de propagación descontrolada, aunque reconoció que la dinámica de transmisión ha cambiado respecto al año pasado.
La causa principal del incremento radica en la migración de personas procedentes de zonas infestadas hacia Arequipa. El 80 por ciento de los contagios se detectó en individuos que habían estado en Ica, una de las regiones del país con mayor incidencia de dengue. Estos viajeros llegaron a Arequipa ya infectados o se contagiaron durante su permanencia en zonas de alta transmisión, trayendo consigo el virus a sus comunidades de origen.
Paralelo a este movimiento poblacional, el mosquito Aedes aegypti, responsable de transmitir el dengue, ha expandido su presencia en toda la franja costera de Arequipa. El vector ya está presente en varios distritos de Caravelí e Islay, y recientemente fue detectado en algunas jurisdicciones de la provincia de Camaná. Esta expansión geográfica del mosquito significa que el riesgo de contagio local ya no está limitado a puntos aislados, sino que se ha dispersado a lo largo de la costa regional.
Ante esta situación, la Geresa ha intensificado sus operaciones de control larvario en las viviendas, aplicando larvicidas en los depósitos de agua donde se reproducen los mosquitos. El éxito de estas medidas depende de la cooperación de la población, que debe permitir el acceso del personal de salud a los hogares. Sin este acceso, el control del vector se vuelve significativamente más difícil, dejando espacios donde la reproducción del mosquito continúa sin obstáculos. La estrategia de la autoridad sanitaria apunta a reducir la población de larvas antes de que se conviertan en mosquitos adultos capaces de transmitir la enfermedad.
Citations marquantes
El incremento registrado este año se debe a la migración de personas de zonas infestadas con el mosquito hacia Arequipa— Fernando Málaga, coordinador regional de enfermedades metaxénicas de la Geresa
Todos son adultos que se encuentran sin signos de alarma y están siendo monitoreados por el personal de salud de cada jurisdicción— Fernando Málaga