En el umbral de noviembre, Argentina se prepara para recibir al Papa León XIV con la solemnidad que exige un acontecimiento que trasciende la política y toca la fibra colectiva de una nación. El gobierno de Javier Milei, con Karina Milei como articuladora central, moviliza una maquinaria administrativa que abarca tres jurisdicciones, decenas de organismos y decisiones aún pendientes sobre feriados, seguridad y logística. Como ocurre con las grandes visitas que marcan épocas, los detalles revelan tanto sobre el Estado que recibe como sobre el momento histórico que atraviesa.
Casa Rosada evalúa asueto por visita papal y coordina operativo de seguridad
Roma tendrá la palabra final en todo lo que se decida
¿Por qué el gobierno está considerando un asueto si la visita es solo de tres días?
Porque esperan una participación masiva. La Iglesia quiere que los jóvenes puedan asistir, y si hay actividades en estadios o espacios abiertos, necesitan que la gente pueda movilizarse sin restricciones laborales.
Pero el artículo dice que formalmente la Iglesia no pidió un asueto escolar. ¿Quién está presionando realmente por esto?
¿Qué tan complicado es el operativo de seguridad?
Muy complicado. El Papa dormirá en Recoleta, visitará tres provincias, habrá encuentros al aire libre. Es prácticamente una ciudad sitiada durante tres días.
Dicen que Monteoliva tiene experiencia en el G-20 2018, pero eso fue hace ocho años. ¿Qué tan comparable es realmente?
¿Quién controla finalmente qué se hace y qué no?
El Vaticano. La Santa Sede tiene la palabra final en todo. El gobierno coordina, pero Roma decide.
Entonces el gobierno está organizando algo cuyo programa definitivo aún no conoce. Eso es un riesgo operativo importante.
¿Cuánta gente espera el gobierno que llegue?
No lo dicen con números. Solo dicen "multitudinario" y que sería mayor que la capacidad del estadio de River.
Exacto. No hay cifras. Solo expectativas. Eso hace difícil evaluar si el operativo será suficiente.
¿Qué pasa con los jóvenes específicamente?
El Papa quiere encontrarse con ellos. Hay actividades pensadas pero dentro de un programa tentativo. Podrían ser en Tecnópolis, el Parque de la Ciudad o San Isidro.
Pero nada está confirmado. Eso significa que el gobierno está coordinando seguridad para lugares que aún no existen en el programa oficial.
O Pulso
- Con apenas dos meses de margen, el gobierno argentino enfrenta uno de los operativos más complejos de la gestión Milei: coordinar la visita de tres días del Papa León XIV a través de Buenos Aires, Luján y Córdoba.
- La pregunta sobre si habrá feriado o asueto escolar genera tensión entre la Casa Rosada, la Iglesia y las jurisdicciones involucradas, sin que exista aún una decisión formal ni un pedido oficial del Episcopado.
- La ministra Monteoliva lidera el esquema de seguridad apoyándose en su experiencia del G-20 de 2018, mientras coordina con la Ciudad, la provincia de Buenos Aires y Córdoba para contener una convocatoria que se prevé multitudinaria.
- El Vaticano tendrá la última palabra en cada definición del itinerario, lo que obliga al gobierno a negociar en paralelo con Roma mientras avanza en una planificación que aún tiene más preguntas que respuestas.
- El lugar del encuentro del Papa con los jóvenes sigue sin definirse: el estadio de River fue descartado por insuficiente, y opciones como Tecnópolis o el Parque de la Ciudad permanecen bajo análisis.
En el umbral de noviembre, Argentina se prepara para recibir al Papa León XIV con la solemnidad que exige un acontecimiento que trasciende la política y toca la fibra colectiva de una nación. El gobierno de Javier Milei, con Karina Milei como articuladora central, moviliza una maquinaria administrativa que abarca tres jurisdicciones, decenas de organismos y decisiones aún pendientes sobre feriados, seguridad y logística. Como ocurre con las grandes visitas que marcan épocas, los detalles revelan tanto sobre el Estado que recibe como sobre el momento histórico que atraviesa.
A poco más de dos meses de la llegada del Papa León XIV, prevista para el 8 de noviembre, el gobierno argentino trabaja a contrarreloj para organizar una visita que atravesará Buenos Aires, Luján y Córdoba. La orden de coordinar cada detalle partió de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y ya se constituyó un Comité de organización tras una reunión formal en la Casa Rosada con autoridades de la Iglesia y del gobierno porteño. El pontífice llegará desde Uruguay con protocolo de jefe de Estado y se alojará en la Nunciatura Apostólica de Recoleta.
Uno de los debates más urgentes es si se decretará feriado o asueto escolar para facilitar la participación masiva. El arzobispo García Cuerva lo mencionó públicamente, aunque desde el Episcopado aclararon que no hubo un pedido formal. Las hipótesis van desde un asueto convencional hasta uno exclusivamente escolar, con la complicación adicional de que la visita se extiende por tres días y abarca distintas jurisdicciones.
El itinerario tentativo incluye un acto al aire libre en Palermo, una visita a la Casa Rosada, una ceremonia en la Catedral Metropolitana, un posible evento en el Teatro Colón y una misa en Córdoba en el predio de la Fábrica Argentina de Aviones. El encuentro con los jóvenes es uno de los puntos más debatidos: el estadio de River fue descartado por capacidad insuficiente, y se evalúan Tecnópolis y el Parque de la Ciudad.
La ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, con experiencia en el G-20 de 2018, lidera el operativo junto a su par porteño Horacio Giménez, con canales abiertos también hacia las provincias de Buenos Aires y Córdoba. Ochenta periodistas vaticanos y funcionarios de la Santa Sede se alojarán en el Marriott de Carlos Pellegrini, y el centro de prensa funcionará en la sede de Puerto Madero de la UCA. La agenda definitiva será anunciada por el Vaticano, que conserva la última palabra sobre cada decisión.
El gobierno argentino está en plena carrera contra el reloj. A poco más de dos meses de la llegada del Papa León XIV, prevista para el 8 de noviembre, la Casa Rosada ha puesto en marcha una maquinaria administrativa de envergadura considerable. La orden vino de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia: organizar cada detalle de una visita que durará tres días y atravesará tres jurisdicciones distintas. El pontífice llegará desde Uruguay, tendrá un recibimiento protocolar de jefe de Estado, y dormirá en la Nunciatura Apostólica en Recoleta, un edificio que requerirá un operativo de seguridad de proporciones que pocos funcionarios en la administración Milei han enfrentado antes.
La segunda avanzada de enviados del Vaticano pisará suelo argentino el domingo 30 de agosto. Antes de eso, el martes pasado hubo una reunión en la Casa Rosada con autoridades de la Iglesia y de la ciudad de Buenos Aires que marcó el punto de partida formal. Allí se constituyó el Comité de organización, un espacio donde conviven distintos sectores pero donde la seguridad ocupa el lugar central de las conversaciones. En paralelo, emisarios del palacio de Gobierno ya están en diálogo con miembros del Vaticano. Uno de los temas que más ocupa a los funcionarios es si se decretará un feriado o asueto. El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, ya lo mencionó públicamente a la salida de esa reunión del martes, diciendo que el gobierno nacional estaba analizando la posibilidad para garantizar la participación de todos. La extensión de tres días de la visita complica las cosas: hay distintas hipótesis en análisis, desde un asueto convencional hasta un asueto escolar o un feriado.
La Iglesia, por su parte, está recaudando fondos. Este fin de semana realiza una colecta nacional en todas las parroquias, capillas y colegios católicos del país para solventar los gastos que demanda la organización. El itinerario papal incluye Buenos Aires, la Basílica de Luján en la provincia de Buenos Aires, y Córdoba, donde León XIV hará ida y vuelta en el día para celebrar una misa en el predio de la Fábrica Argentina de Aviones. En la capital, están previstos un encuentro al aire libre en la zona del Monumento de los Españoles en Palermo, una visita a la Casa Rosada, un posible acto en la Universidad Católica Argentina, una ceremonia en la Catedral Metropolitana, un acto en el Palacio Libertad, y probablemente un evento en el Teatro Colón. Todo indica que habrá una reunión bilateral entre el Papa y el presidente Javier Milei, aunque aún no hay confirmación de la fecha.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, es la figura clave en el operativo. En la Casa Rosada subrayan su experiencia: en 2018 trabajó codo a codo con Patricia Bullrich durante la cumbre del G-20 en Buenos Aires, un evento que prácticamente sitió la ciudad durante horas. Monteoliva tiene buena sintonía con su par de la Ciudad, Horacio Giménez, con quien deberá coordinar la mayor parte de los operativos de prevención. Pero también se abrirán canales con las provincias de Buenos Aires y Córdoba. En el caso de Luján, aunque la responsabilidad recaerá en la organización de la Iglesia, se esperan diálogos para supervisar y coordinar operativos entre jurisdicciones. El movimiento en las calles será multitudinario, según reconocen en diferentes terminales del gobierno.
La logística es compleja. Ochenta periodistas acreditados en el Vaticano y funcionarios de la Santa Sede acompañarán la gira papal por la región. Todos estarán alojados en el hotel Marriot sobre la calle Carlos Pellegrini. El centro de prensa funcionará en la sede de Puerto Madero de la UCA. La semana próxima, Fabián Fernández, secretario de Comunicación y Medios y hombre de confianza de Karina Milei, mantendrá una reunión con el equipo de Comunicación del Vaticano y participará de los encuentros con la segunda avanzada de enviados de Roma.
Uno de los puntos más debatidos es el encuentro del Papa con los jóvenes. Fuentes cercanas a la Iglesia confirmaron que hay actividades pensadas dentro de un programa aún tentativo. El encuentro podría realizarse en un estadio o al aire libre. El Parque de la Ciudad, un predio en San Isidro y Tecnópolis están bajo análisis. El estadio de River Plate fue prácticamente descartado por limitaciones de espacio ante una eventual convocatoria multitudinaria que, según creen las autoridades, sería mucho mayor que la capacidad del estadio de Núñez.
Desde la Casa Rosada reconocen que aún faltan muchas definiciones y que todo debe conversarse con Roma, que tendrá la palabra final en lo que se decida. El tema de las escuelas tampoco es menor. Fuentes del Episcopado dijeron que se espera que en las diócesis del Gran Buenos Aires y la Capital se puedan ofrecer las escuelas para albergar a la gente que llegará del interior, por lo que consideraron que sería bueno definir un asueto escolar. Aunque aclararon que formalmente no hubo un pedido oficial de la Iglesia. La agenda de actividades, una vez definida, será anunciada por el Vaticano. Mientras tanto, el gobierno sigue trabajando en los detalles, consciente de que el operativo de seguridad es uno de los mayores desafíos de la gestión Milei.
Citações Notáveis
Lo conversamos y el gobierno nacional dijo que estaba analizando la posibilidad para que se pueda garantizar la participación de todos— Monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires
Se espera que en las diócesis del Gran Buenos Aires y la Capital se puedan ofrecer las escuelas para albergar a la gente que llegará del interior— Fuentes del Episcopado