Casa de las Américas recibe a Open Arms en solidaridad con Cuba

La misión responde a necesidades humanitarias en hospitales pediátricos cubanos afectados por restricciones energéticas derivadas del bloqueo económico.
Cuando hay una necesidad y existe la posibilidad de ayudar hay que hacerlo
Óscar Camps, fundador de Open Arms, justifica la travesía del Astral hacia Cuba desde el velero.
Mark

¿Por qué un barco de rescate humanitario decide cruzar el Atlántico hacia Cuba en lugar de continuar sus operaciones en el Mediterráneo?

Mimi

Porque la necesidad no tiene fronteras. Open Arms vio que un hospital infantil en La Habana enfrenta apagones que comprometen la vida de pacientes en cuidados críticos. Cuando tienes un barco, recursos y gente dispuesta, la geografía no es una excusa.

Mark

¿Qué hace que esta misión sea diferente de otras iniciativas de solidaridad con Cuba?

Mimi

Es la primera vez que una embarcación de la sociedad civil civil cruza el Atlántico específicamente para esto. No es un comunicado de prensa. Es gente que gastó dinero, tiempo y riesgo para llegar. Eso tiene peso.

Mark

¿Por qué insisten tanto en que esto es un acto de pueblos, no de gobiernos?

Mimi

Porque los gobiernos europeos no están haciendo esto. Son ciudadanos, activistas, organizaciones que dicen: si las instituciones no actúan, nosotros sí. Es una declaración de que la solidaridad no espera permiso.

Mark

¿Cuál es el verdadero problema que el Astral viene a resolver?

Mimi

No es solo electricidad. Es que sin energía confiable, un hospital pediátrico no puede funcionar. Los médicos tienen que hacer cosas manualmente que requieren máquinas. Es la diferencia entre salvar una vida y perderla.

Mark

¿Por qué la Casa de las Américas es el lugar elegido para este encuentro?

Mimi

Porque esa institución fue creada precisamente para romper el aislamiento de Cuba. Tiene 60 años haciendo eso. Que Open Arms llegue allí no es casualidad; es coherencia histórica.

Mark

¿Qué esperan que suceda después del 19 de julio?

Mimi

Que el hospital tenga lo que necesita para funcionar sin depender de apagones. Pero también que el mundo vea que cuando hay voluntad, el bloqueo no es absoluto. Que otros se animen a hacer lo mismo.

  • Los hospitales pediátricos cubanos enfrentan restricciones energéticas tan severas que algunos procedimientos críticos podrían realizarse de forma manual sin una intervención urgente.
  • El velero Astral, respaldado por 150 instituciones solidarias, cruzó el Atlántico como acto simbólico y práctico de desafío a un bloqueo que activistas europeos califican abiertamente como crimen de guerra.
  • Figuras como Óscar Camps, Miguel Urban Crespo y la eurodiputada Ana Miranda Paz confluyen en La Habana, convirtiendo una entrega de equipamiento en una declaración política de alcance internacional.
  • La presencia de estudiantes palestinos y saharauis en el acto amplía el marco: Cuba no es un caso aislado, sino un nodo en una red global de pueblos que resisten el aislamiento impuesto.
  • El Astral se esperaba en puerto el 19 de julio, con recursos concretos para fortalecer la autonomía energética del hospital Juan Manuel Márquez y aliviar una crisis silenciosa en la sanidad infantil.

Mientras el velero Astral surcaba el Atlántico rumbo a La Habana, la Casa de las Américas reunió a activistas europeos, diplomáticos y representantes de la sociedad civil cubana en un acto que trasciende la logística humanitaria: es la afirmación de que, cuando los Estados fallan, los pueblos navegan. La misión de Open Arms —organización que en una década ha rescatado a más de 73 mil personas— busca esta vez no salvar vidas en el mar, sino sostenerlas en tierra, garantizando la energía que necesita un hospital pediátrico cubano para operar frente al peso de décadas de bloqueo económico.

En la Casa de las Américas de La Habana, representantes de la sociedad civil cubana se encontraron con miembros de Open Arms y otras organizaciones solidarias para celebrar la llegada inminente del velero Astral, que atravesó el Atlántico con un propósito preciso: reforzar la capacidad energética del hospital pediátrico Juan Manuel Márquez. Abel Prieto Jiménez, director de la institución anfitriona, presidió el encuentro y expresó su admiración por una organización que en diez años ha rescatado a más de 73 mil personas en 123 operaciones en el Mediterráneo, el Egeo y zonas de desastre. Recordó que la propia Casa de las Américas nació para contrarrestar el aislamiento que Cuba enfrentaría tras la revolución, un propósito que, señaló, cobra nueva vigencia hoy.

Óscar Camps, fundador de Open Arms, envió un mensaje desde el Astral reafirmando que cuando existe una necesidad y la capacidad de responder, la acción es inevitable. Miguel Urban Crespo, activista español y cofundador de Podemos, fue más directo: describió la travesía como un acto sin precedentes de la sociedad civil, calificó el bloqueo de crimen de guerra y subrayó que, ante la inacción de organismos internacionales, son los pueblos quienes deben actuar. Agradeció que la iniciativa, respaldada por 150 instituciones, pudiera evitar que las restricciones energéticas obliguen a procedimientos manuales en unidades de cuidado crítico.

Ana Miranda Paz, eurodiputada del Bloque Nacionalista Gallego, reiteró el rechazo del Parlamento Europeo al bloqueo y vinculó la causa cubana con las de saharauis y palestinos. Precisamente, estudiantes de ambas naciones que estudian en Cuba estuvieron presentes en el acto, junto a representantes diplomáticos, figuras culturales y directivos de instituciones cubanas. Laura Lanuza, responsable de comunicación de Open Arms, celebró esa confluencia de actores diversos en torno a un objetivo común: sostener la infraestructura sanitaria de una isla que lleva décadas navegando contra la corriente.

En la Casa de las Américas de La Habana, representantes de la sociedad civil cubana se reunieron con miembros de Open Arms y otras organizaciones solidarias para reconocer el apoyo que estas iniciativas han brindado a la isla. El encuentro, presidido por Abel Prieto Jiménez, director de la institución, giró en torno a la llegada inminente del velero Astral, que atravesó el Atlántico con una misión específica: fortalecer la capacidad energética del hospital pediátrico Juan Manuel Márquez.

Prieto Jiménez expresó su admiración por la trayectoria de Open Arms, organización que en sus diez años de existencia ha rescatado a más de 73 mil personas a través de 123 operaciones en el Mediterráneo, el Egeo, y en respuesta a desastres como el terremoto de Siria y las inundaciones en España. Recordó que la Casa de las Américas fue fundada bajo la visión de Fidel Castro y Haydée Santamaría para contrarrestar los esfuerzos de aislamiento que enfrentaría Cuba tras el triunfo revolucionario, particularmente después de su expulsión de la Organización de Estados Americanos. Ese propósito, señaló, cobra nueva vigencia en el contexto actual.

Óscar Camps, fundador de Open Arms, envió un mensaje desde el Astral reafirmando el compromiso de la misión. Camps subrayó que cuando existe una necesidad y la capacidad de responder, la acción es imperativa. El velero se esperaba que llegara a La Habana el 19 de julio, trayendo consigo recursos destinados a garantizar la autonomía energética de la institución hospitalaria, un objetivo que cobra urgencia ante las restricciones que enfrenta el sistema de salud cubano.

Miguel Urban Crespo, activista español y cofundador del Partido Podemos, describió la travesía como un acto de solidaridad sin precedentes: un barco de la sociedad civil cruzando el océano para apoyar a un pueblo sometido a lo que calificó como un bloqueo ilegal. Urban Crespo fue enfático al caracterizar esa política como un crimen de guerra y enfatizó que, ante la inacción de organismos internacionales, corresponde a los pueblos actuar. Exaltó el sistema de salud pública cubano como emblema de la Revolución, señalando que la presencia de más de un millón de médicos cubanos en el mundo ha sido precisamente uno de los blancos de la administración estadounidense. Agradeció a Open Arms por llevar a término una iniciativa que 150 instituciones habían respaldado, evitando que las restricciones energéticas obliguen a procedimientos manuales en unidades de cuidado crítico.

Ana Miranda Paz, eurodiputada del Bloque Nacionalista Gallego, también participó en el acto, reiterando que el Parlamento Europeo defiende las causas de los saharauis, palestinos y cubanos frente a lo que describió como un bloqueo criminal, ilegal e inhumano. El evento contó con la presencia de estudiantes palestinos y saharauis que cursan estudios en Cuba, así como representantes diplomáticos de ambas naciones, un gesto que subrayó la dimensión internacional de la solidaridad expresada.

Laura Lanuza, responsable de comunicación de Open Arms, celebró la confluencia de actores diversos en torno a un objetivo común. Entre los asistentes se encontraban figuras de la vida cultural e institucional cubana, incluyendo a Norma Goicoechea, presidenta de la Asociación Cubana de Naciones Unidas, y directivos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. La reunión reflejó una convergencia entre organizaciones humanitarias internacionales, activistas políticos europeos y la sociedad civil cubana, todos movilizados en torno a la necesidad de fortalecer la infraestructura sanitaria de la isla en un contexto de restricciones económicas prolongadas.

Los verdaderos héroes y heroínas de esta historia son los cubanos y las cubanas, no es el Astral, no es la campaña, es el pueblo cubano
— Miguel Urban Crespo, activista español y cofundador de Podemos
La causa palestina siempre ha sido nuestra, Palestina no está en Nuestra América, pero está en el corazón de la Casa de Las Américas
— Abel Prieto Jiménez, presidente de Casa de las Américas
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