Carlos Carrillo, exdirector de la UNGRD y figura central en uno de los escándalos de corrupción más resonantes del gobierno de Gustavo Petro, salió a desmentir rumores que lo acusaban de retener un vehículo oficial tras dejar su cargo. Con un acta de entrega en mano, refutó las imputaciones —pero la pregunta que persiste no es sobre la camioneta, sino sobre la desproporción entre el riesgo extraordinario que se le reconoció y la protección mínima que se le otorgó. En el gran relato de la rendición de cuentas, los documentos pueden cerrar capítulos menores mientras los más profundos permanecen
Carrillo desmiente quedarse con camioneta de UNP en investigación de UNGRD
Riesgo extraordinario, protección mínima
¿Por qué importa tanto que Carrillo devolviera o no una camioneta?
Porque en medio de un escándalo de corrupción masivo, cada detalle sobre quién se quedó con qué recursos públicos es evidencia. Si Carrillo hubiera guardado el vehículo, sería un síntoma más del saqueo.
Pero él presentó documentación. El acta de entrega existe. ¿Eso no cierra el tema?
Cierra ese tema específico, sí. Pero abre otro: ¿por qué alguien con riesgo extraordinario solo recibió un chaleco antibalas?
¿Eso sugiere negligencia o algo más?
Sugiere que algo no encaja. O la evaluación de riesgo fue exagerada, o la respuesta fue inadecuada.
Tenemos que ser cuidadosos aquí. No sabemos si otros funcionarios en su nivel recibieron más protección. No sabemos si el chaleco era estándar o excepcional.
Entonces, ¿qué sí sabemos?
Que Carrillo devolvió la camioneta. Que fue clasificado como riesgo extraordinario. Que recibió un chaleco. Todo lo demás requiere más información.
Y que sigue siendo central en la investigación. Eso es lo que realmente importa.
The Pulse
- Acusaciones en redes sociales señalaban que Carrillo se había apropiado de una camioneta de la UNP al dejar su cargo, alimentando la desconfianza en torno a su figura.
- Carrillo respondió de inmediato enviando el acta de entrega de la Renault Duster 2024, con 28.000 kilómetros, como prueba documental de su devolución.
- La UNP clasificó su nivel de amenaza como 'extraordinario', pero la protección que recibió se redujo a un chaleco antibalas, una respuesta institucional que genera más preguntas que respuestas.
- Como pieza clave en la investigación que ha judicializado a varios congresistas, cada aclaración de Carrillo es observada con lupa por quienes buscan entender cómo operaba la UNGRD.
- La negación documentada cierra el episodio de la camioneta, pero deja intacto el escrutinio sobre decisiones más amplias tomadas durante su gestión.
Carlos Carrillo, exdirector de la UNGRD y figura central en uno de los escándalos de corrupción más resonantes del gobierno de Gustavo Petro, salió a desmentir rumores que lo acusaban de retener un vehículo oficial tras dejar su cargo. Con un acta de entrega en mano, refutó las imputaciones —pero la pregunta que persiste no es sobre la camioneta, sino sobre la desproporción entre el riesgo extraordinario que se le reconoció y la protección mínima que se le otorgó. En el gran relato de la rendición de cuentas, los documentos pueden cerrar capítulos menores mientras los más profundos permanecen abiertos.
Carlos Carrillo, exdirector de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo y Desastres, salió a desmentir acusaciones que circulaban en redes sociales sobre la supuesta retención de una camioneta de la Unidad Nacional de Protección. Cuando fue contactado por el programa 6AM W, rechazó las imputaciones y las atribuyó a lo que llamó 'bodegas' —fuentes anónimas de desinformación—. Para respaldar su versión, envió el acta de entrega de la Renault Duster 2024, con 28.000 kilómetros, documentando su devolución a la UNP.
El contexto hace que esta negación tenga un peso particular. Carrillo no es un actor secundario: es una figura central en el desmantelamiento de uno de los escándalos de corrupción más significativos del gobierno de Gustavo Petro, una investigación que ha dejado a varios congresistas judicializados y en la que su papel fue determinante para que los hechos salieran a la luz.
Sin embargo, un detalle complica la narrativa de su salida limpia. La propia UNP clasificó su nivel de riesgo como 'extraordinario', pero la protección que recibió fue apenas un chaleco antibalas. Esa desproporción —entre el diagnóstico institucional y la respuesta institucional— abre interrogantes que el acta de entrega de una camioneta no puede responder.
Carrillo sigue siendo pieza clave en el caso. Su rol en exponer el escándalo le otorga credibilidad en ciertos círculos, pero también lo mantiene bajo escrutinio permanente. Cada aclaración que ofrece es necesaria, pero insuficiente para resolver las preguntas más grandes sobre cómo operaba la UNGRD y quiénes se beneficiaron de esa operación.
Carlos Carrillo, exdirector de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo y de Desastres, salió al paso de acusaciones que circulaban en redes sociales sugiriendo que se había quedado con una camioneta de la Unidad Nacional de Protección tras abandonar su cargo. Cuando 6AM W lo contactó directamente, Carrillo rechazó las imputaciones y atribuyó la información falsa a lo que llamó "bodegas" —depósitos no identificados de rumores—. Para respaldar su versión, envió al medio el acta de entrega del vehículo, una Renault Duster 2024 con 28.000 kilómetros, documentando su devolución a la UNP.
Lo que hace notable esta negación es el contexto en el que ocurre. Carrillo no es un funcionario menor en un escándalo menor. Es una figura central en el desmantelamiento de lo que se ha convertido en uno de los hechos de corrupción más significativos del gobierno del expresidente Gustavo Petro. La investigación de la UNGRD ha dejado a varios congresistas salpicados y judicializados, y Carrillo fue determinante para que ese escándalo saliera a la luz.
Pero hay un detalle que complica la narrativa de su salida limpia del cargo. Según una evaluación de riesgo realizada por la propia UNP, Carrillo enfrentaba un nivel de amenaza que la institución clasificó como "extraordinario". A pesar de ese diagnóstico de riesgo extremo, la protección que recibió fue mínima: un chaleco antibalas. No un equipo de seguridad robusto, no una escolta permanente, no un vehículo blindado. Un chaleco.
Esta desproporción entre el nivel de riesgo identificado y la protección otorgada abre una pregunta que la negación de Carrillo sobre la camioneta no cierra. Si la UNP consideraba que su seguridad estaba en peligro extraordinario, ¿por qué la respuesta institucional fue tan limitada? ¿Y qué otras decisiones sobre recursos, vehículos y protección se tomaron durante su gestión en la UNGRD que ahora están siendo examinadas como parte de la investigación más amplia?
Carrillo permanece como pieza clave en el caso. Su papel en exponer el escándalo le da credibilidad en algunos círculos, pero también lo mantiene bajo escrutinio. Cada aclaración que ofrece —como la devolución documentada de la camioneta— es necesaria pero insuficiente para resolver las preguntas más grandes sobre cómo operaba la UNGRD y quién se benefició de esa operación.
Notable Quotes
Carrillo atribuyó la información falsa a 'bodegas' de rumores no identificados— Carlos Carrillo, exdirector de la UNGRD