Cardiólogo Aurelio Rojas identifica los cuatro tipos de magnesio más beneficiosos

Casi el cincuenta por ciento de la población presenta déficit de magnesio
Según el cardiólogo Aurelio Rojas, la carencia es más común de lo que se cree debido a hábitos alimentarios y estilo de vida.

El magnesio, mineral silencioso que sostiene más de trescientas funciones vitales del organismo, escasea en la mitad de la población mundial sin que muchos lo sepan. El cardiólogo Aurelio Rojas pone nombre a esa ausencia —irritabilidad, insomnio, migrañas, fatiga, palpitaciones— y señala que no todos los suplementos son iguales: citrato, glicinato, malato y taurato responden a necesidades distintas, y elegir bien marca la diferencia entre alivio y efecto secundario. En un tiempo en que la alimentación moderna empobrece lo que el cuerpo necesita, conocer qué forma de magnesio tomar se convierte en un acto de cuidado propio.

  • Casi la mitad de la humanidad arrastra un déficit de magnesio sin saberlo, confundiendo sus síntomas con estrés, mal sueño o simple cansancio acumulado.
  • El cardiólogo Aurelio Rojas advierte que irritabilidad crónica, migrañas persistentes y palpitaciones frecuentes pueden ser señales de alarma de una carencia mineral ignorada.
  • La dieta contemporánea, pese a incluir verduras, legumbres y frutos secos, rara vez cubre las necesidades diarias de magnesio, lo que empuja a millones hacia la suplementación.
  • No todos los suplementos funcionan igual: el óxido de magnesio puede causar diarrea en dosis altas, mientras que el citrato y el glicinato resultan más absorbibles y tolerables para el estómago.
  • La elección entre citrato, glicinato, malato y taurato depende del objetivo —digestión, sueño, energía o salud cardíaca— y debe guiarla un profesional de la salud.

El magnesio interviene en más de trescientas reacciones bioquímicas: genera energía, regula el sistema nervioso, estabiliza el ritmo cardíaco, sintetiza proteínas y ADN, y mejora el sueño. A pesar de su papel central en el funcionamiento del organismo, el cardiólogo Aurelio Rojas estima que cerca del cincuenta por ciento de la población mundial no obtiene suficiente cantidad de este mineral, víctima de los hábitos alimentarios y el ritmo de vida actual.

Los síntomas del déficit son engañosamente cotidianos: irritabilidad, estrés crónico, insomnio, migrañas recurrentes, fatiga persistente, presión arterial elevada y palpitaciones. Rojas advierte que cuando otros tratamientos no dan resultado, la causa puede estar en esta carencia oculta. Aunque verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos y semillas aportan magnesio de forma natural, la mayoría de las personas no logra cubrir sus necesidades solo con la alimentación.

Por eso, el cardiólogo identifica cuatro formas de suplemento especialmente útiles. El citrato favorece la digestión y se absorbe bien; el glicinato es suave para el estómago y ayuda al descanso; el malato contribuye a los niveles de energía; y el taurato apoya la salud cardiovascular. Cada uno responde a un perfil de necesidades distinto, y la elección debe hacerla un profesional según los síntomas de cada paciente.

Un matiz importante es la biodisponibilidad: no todas las formas de magnesio se absorben igual. El óxido, menos asimilable, puede provocar diarrea en dosis altas, mientras que citrato y glicinato resultan más eficaces y mejor tolerados. Conocer estas diferencias es clave para que el suplemento funcione sin generar efectos no deseados.

El magnesio es uno de esos minerales que el cuerpo necesita para funcionar, pero que la mayoría de las personas no obtiene en cantidad suficiente. Participa en más de trescientas reacciones bioquímicas distintas: genera energía, sostiene la función muscular, regula el sistema nervioso, mantiene el ritmo cardíaco estable, sintetiza proteínas y ADN, mejora la calidad del sueño y reduce el cansancio. También influye en la presión arterial y en el control del azúcar en sangre. En otras palabras, es fundamental para que el cuerpo funcione bien.

Aurelio Rojas, cardiólogo, advierte que el déficit de magnesio es más común de lo que la mayoría cree. Estima que casi el cincuenta por ciento de la población mundial presenta carencia de este mineral, una situación que atribuye a los hábitos alimentarios y al estilo de vida contemporáneo. Los síntomas de esta deficiencia son variados: irritabilidad, estrés crónico, dificultades para conciliar el sueño, migrañas o dolores de cabeza recurrentes, fatiga constante, presión arterial elevada y palpitaciones frecuentes. Si otros tratamientos no han funcionado, es probable que la causa subyacente sea la falta de magnesio.

Algunos alimentos contienen magnesio de forma natural: verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos y semillas. Sin embargo, la mayoría de la población mundial no logra cubrir sus necesidades diarias a través de la alimentación. Por eso, Rojas identifica cuatro tipos de magnesio que resultan particularmente beneficiosos: el citrato, el glicinato, el malato y el taurato. Cada uno tiene características distintas y se adapta a necesidades específicas.

La elección del tipo correcto depende de lo que cada persona necesite: mejorar la digestión, dormir mejor, aumentar los niveles de energía o fortalecer la salud cardiovascular. Un profesional de la salud es quien debe indicar cuál es el más apropiado según los síntomas y la condición individual de cada paciente. No existe una solución única que funcione para todos.

Aunque el magnesio es beneficioso, en dosis altas puede provocar efectos secundarios, particularmente diarrea. Esto ocurre especialmente con formas menos absorbibles, como el óxido de magnesio. La absorción varía significativamente según el tipo: el citrato y el glicinato tienden a ser más efectivos y más suaves para el estómago que el óxido. Esta diferencia en la biodisponibilidad es importante a la hora de elegir un suplemento, ya que determina tanto la eficacia como la tolerancia digestiva.

Debido a la alimentación y al estilo de vida, se estima que hasta casi el 50% de las personas presentan déficit de magnesio
— Aurelio Rojas, cardiólogo
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué el déficit de magnesio es tan frecuente si está en tantos alimentos?

Model

Porque la mayoría de la gente no come suficientes verduras de hoja verde, legumbres o frutos secos. Nuestras dietas modernas tienden a ser procesadas y pobres en estos alimentos. Además, el estrés y el estilo de vida acelerado agotan las reservas de magnesio del cuerpo.

Inventor

¿Cuál es la diferencia real entre estos cuatro tipos que menciona Rojas?

Model

Cada uno se absorbe de manera distinta y tiene efectos específicos. El citrato es bueno para la digestión, el glicinato es suave y ayuda con el sueño, el malato da energía, y el taurato es particularmente beneficioso para el corazón. No es solo marketing; la química es diferente.

Inventor

¿Entonces el magnesio óxido que venden en cualquier farmacia no sirve?

Model

Sirve, pero es menos absorbible y más probable que cause diarrea. Es más barato, por eso es el que ves en todas partes. Si tienes sensibilidad digestiva, los otros tipos son mejores opción.

Inventor

¿Cómo sabe alguien si realmente tiene déficit?

Model

Los síntomas son bastante claros: insomnio persistente, migrañas frecuentes, cansancio que no desaparece, irritabilidad sin razón aparente, o problemas de presión arterial. Si tienes varios de estos y otros tratamientos no funcionan, es muy probable que sea magnesio.

Inventor

¿Hay riesgo en tomar demasiado magnesio?

Model

En dosis muy altas sí, especialmente diarrea. Pero con los tipos más absorbibles y en dosis razonables, el riesgo es bajo. Un médico puede ajustar la dosis según tu caso específico.

Contact Us FAQ