Bajo el lema 'La ruta de miles de historias', Panamá abrió el 25 de agosto su Feria Internacional del Libro con el Canal como invitado de honor, diez años después de su ampliación histórica. En el Centro de Convenciones Atlapa, más de seiscientas actividades y treinta y nueve escritores internacionales convirtieron el evento en un espacio donde la memoria colectiva y los desafíos contemporáneos de la palabra se encontraron. La feria no solo celebra una obra de ingeniería, sino que interroga el presente: la libertad de prensa, la inclusión lectora y el lugar de la cultura en la vida pública pan
Canal de Panamá, invitado de honor en la Feria Internacional del Libro 2026
La palabra como territorio de resistencia en tiempos de desinformación
¿Por qué el Canal de Panamá como invitado de honor precisamente ahora, una década después de su ampliación?
Porque la ampliación de 2016 fue un momento transformador para el país. Diez años después, hay suficiente distancia histórica para reflexionar sobre lo que significó, pero también es un aniversario redondo que merece celebración. El canal no es solo infraestructura; es parte de la identidad nacional.
¿Qué tiene que ver un seminario sobre periodismo digital en una feria de libros?
Mucho. Los libros y el periodismo comparten un territorio común: la palabra, la información, la verdad. En un momento donde las redes sociales y la inteligencia artificial están transformando cómo se produce y se consume información, una feria de libros es el lugar perfecto para examinar esos desafíos. Es una conversación sobre el futuro de la comunicación.
¿Qué significa que haya una bebeteca y un espacio "silver" por primera vez?
Significa que la feria reconoce que la lectura no tiene edad. Durante años, las ferias de libros tendían a enfocarse en el público adulto convencional. Ahora están siendo más deliberados sobre incluir a los muy pequeños y a los adultos mayores, grupos que históricamente han sido invisibles en estos espacios.
¿Cómo se mide el éxito de un evento como este?
En números, claro: esperan pasar de ciento ocho mil visitantes a ciento quince mil. Pero también en lo que sucede en esas conversaciones entre lectores y autores, en los maestros que asisten a los seminarios y llevan nuevas ideas a sus aulas, en los niños que descubren un libro que los marca. El éxito es tanto cuantitativo como cualitativo.
El Pulso
- La FIL 2026 arrancó con una ambición doble: honrar el pasado del Canal y enfrentar las tensiones del periodismo en la era digital y la desinformación.
- El espectáculo 'Un sueño de un istmo' y el Seminario Internacional de Periodismo pusieron en tensión la celebración histórica con la urgencia de defender la palabra verificada.
- Por primera vez, la feria abrió espacios para la primera infancia y para adultos mayores, señalando un giro deliberado hacia la inclusión que rompe con ediciones anteriores.
- Treinta y nueve autores internacionales, desde Jaime Bayly hasta el escritor danés-pastún Ayaz Shah, compitieron en atención con congresos de docentes, bibliotecarios y un homenaje póstumo a Frank Gehry.
- Los organizadores apuntan a superar los 115 mil visitantes, buscando consolidar a la FIL Panamá como la cuarta más importante de América Latina.
Bajo el lema 'La ruta de miles de historias', Panamá abrió el 25 de agosto su Feria Internacional del Libro con el Canal como invitado de honor, diez años después de su ampliación histórica. En el Centro de Convenciones Atlapa, más de seiscientas actividades y treinta y nueve escritores internacionales convirtieron el evento en un espacio donde la memoria colectiva y los desafíos contemporáneos de la palabra se encontraron. La feria no solo celebra una obra de ingeniería, sino que interroga el presente: la libertad de prensa, la inclusión lectora y el lugar de la cultura en la vida pública panameña.
La Feria Internacional del Libro de Panamá 2026 abrió el 25 de agosto en el Centro de Convenciones Atlapa bajo el título 'La ruta de miles de historias', con el Canal de Panamá como invitado de honor a una década de su ampliación. Más de seiscientas actividades —presentaciones, talleres, conversatorios— dieron forma a una programación pensada para lectores de todas las edades.
El homenaje al canal tomó vida en 'Un sueño de un istmo', un espectáculo de arte y danza que recorrió momentos clave de la historia panameña ligados a la vía interoceánica. Al mismo tiempo, el primer Seminario Internacional de Periodismo, titulado 'Periodismo y libertad: la palabra como territorio de resistencia', examinó los retos de la profesión frente a la transformación digital, las redes sociales, la inteligencia artificial y la desinformación.
La edición marcó un giro hacia la inclusión: por primera vez se incorporó una bebeteca para la primera infancia y un espacio 'silver' para adultos mayores. El Congreso Nacional de Docentes y el de Bibliotecarios reunieron a especialistas nacionales e internacionales, mientras que 'Aprendizaje al Despegue' ofreció propuestas interactivas para estudiantes de primaria y secundaria.
Entre los treinta y nueve escritores internacionales presentes estuvieron el peruano Jaime Bayly con 'Los golpistas', la chilena Cecilia Domeyko y el escritor danés-pastún Ayaz Shah con su primera novela. La feria también rindió homenaje póstumo al arquitecto Frank Gehry, creador del Biomuseo panameño.
Orit Btesh, presidenta de la Cámara Panameña del Libro, situó a la FIL como la cuarta más importante de América Latina, tras Guayaquil, Buenos Aires y Bogotá. Los organizadores esperan superar los 115 mil visitantes, una cifra que, de alcanzarse, confirmaría la consolidación del evento como uno de los grandes referentes culturales del calendario panameño.
La Feria Internacional del Libro de Panamá abrió sus puertas el 25 de agosto bajo el título "La ruta de miles de historias", una consigna que capturaba tanto el espíritu del evento como su invitado central: el Canal de Panamá, celebrado una década después de su ampliación en 2016. El Centro de Convenciones Atlapa se convirtió durante estos días en el epicentro de una programación que superaba las seiscientas actividades diseñadas para lectores de todas las edades, desde presentaciones de libros hasta talleres, conversatorios y encuentros con autores nacionales e internacionales.
El homenaje al canal ampliado tomó forma a través de "Un sueño de un istmo", un espectáculo que utilizaba el arte y la danza para recorrer distintos momentos de la historia panameña vinculados a la vía interoceánica. Pero la feria no se limitó a la celebración histórica. En paralelo, la literatura compartió protagonismo con un análisis más urgente de los desafíos contemporáneos de la comunicación. El primer Seminario Internacional de Periodismo, titulado "Periodismo y libertad: la palabra como territorio de resistencia", examinó los retos que enfrenta la profesión ante la transformación digital, el impacto de las redes sociales y la inteligencia artificial, y la creciente dificultad de distinguir entre información verificada y desinformación.
La edición 2026 también marcó un giro hacia la inclusión. Por primera vez, la feria incorporó una bebeteca destinada a la primera infancia y un espacio llamado "silver" pensado específicamente para adultos mayores. En el ámbito educativo, el evento se propuso contribuir a la formación de estudiantes y docentes mediante visitas de centros escolares, seminarios y actividades dirigidas a maestros y bibliotecarios. El Congreso Nacional de Docentes y el Congreso Nacional de Bibliotecarios, este último bajo el lema "Naveguemos hacia nuevas rutas lingüísticas y de lectoescritura", reunieron a especialistas nacionales y extranjeros. Además, "Aprendizaje al Despegue" ofreció a estudiantes de primaria y secundaria propuestas interactivas y recreativas para acercarse al conocimiento.
La feria reunió a treinta y nueve escritores internacionales. Entre ellos estaban el peruano Jaime Bayly, quien presentó su novela "Los golpistas"; la chilena Cecilia Domeyko, autora de "Sacrificio en la frontera: Una madre busca a su hijo robado"; y el escritor danés-pastún Ayaz Shah, quien llegó con su primera novela, "La Victoria". El programa incluyó además un foro dedicado a los museos, con la participación del arquitecto Ignacio Mallol y la ministra de Cultura, Maruja Herrera. La feria rindió homenaje al arquitecto canadiense Frank Gehry, fallecido en diciembre del año anterior, responsable del diseño del Museo de la Biodiversidad, conocido como Biomuseo, uno de los referentes arquitectónicos más reconocidos de Panamá.
Orit Btesh, presidenta de la Cámara Panameña del Libro, destacó la relevancia alcanzada por la FIL y la situó como la cuarta más importante de América Latina, después de las de Guayaquil, Buenos Aires y Bogotá. Los organizadores aspiraban a superar los ciento ocho mil visitantes registrados el año anterior y alcanzar una asistencia de ciento quince mil personas. Esas cifras, según Btesh, reflejaban la consolidación de la feria como uno de los principales acontecimientos culturales del calendario panameño, consolidación que había sido posible gracias al respaldo de instituciones estatales, entre ellas el Ministerio de Cultura.
Citas Notables
La FIL Panamá 2026 se posiciona como la cuarta más importante de América Latina, después de Guayaquil, Buenos Aires y Bogotá— Orit Btesh, presidenta de la Cámara Panameña del Libro