Sé que parece ciencia ficción. Pero acá estoy y funciona.
El chip Telepathy de Neuralink conecta 1000 electrodos al cerebro para interpretar intenciones de movimiento y restaurar capacidad motora en pacientes con ELA. Marten fue seleccionado tras análisis exhaustivo y sometido a cirugía innovadora que requirió solo 27 puntos en el cráneo, logrando recuperación más rápida que procedimientos anteriores.
- Lee Marten, 48 años, canadiense con ELA, recibió implante Telepathy de Neuralink en mayo de 2026
- El chip conecta 1000 electrodos al cerebro para interpretar intenciones de movimiento
- La cirugía innovadora requirió solo 27 puntos en el cráneo, más rápida que procedimientos anteriores
- Marten es uno de 26 seres humanos en el mundo con este implante instalado
Lee Marten, un canadiense de 48 años con ELA, se convirtió en uno de los primeros en recibir el implante cerebral Telepathy de Neuralink, que le permite recuperar movilidad mediante señales eléctricas interpretadas por computadora.
Lee Marten está en una silla de ruedas en Vancouver, y solo puede mover las manos. A los 48 años, la esclerosis lateral amiotrófica ha ido consumiendo su cuerpo de manera implacable, y los médicos le han dicho que eventualmente le quitará la capacidad de respirar, hablar y moverse por sí mismo. En mayo de 2026, se convirtió en uno de los primeros canadienses en someterse a una cirugía experimental que le implantó un chip cerebral fabricado por Neuralink, la empresa de Elon Musk, con la esperanza de recuperar algo de lo que la enfermedad le ha arrebatado.
La ELA es una enfermedad neurodegenerativa sin cura que ataca el sistema nervioso y la médula espinal, degradando progresivamente la capacidad motora del cuerpo. El chip que Marten recibió, llamado Telepathy, funciona de una manera que suena sacada de una novela de ciencia ficción: mil electrodos, cada uno del grosor de un cabello humano, se conectan directamente al cerebro y se comunican con una computadora central. Esa máquina interpreta las intenciones de movimiento del paciente y envía señales eléctricas que permiten restaurar la movilidad. Marten es ahora uno de apenas 26 seres humanos en el mundo que tiene este dispositivo instalado en su cerebro.
La enfermedad llegó a la vida de Marten sin aviso. En abril de 2022, comenzó a perder el control de su pie izquierdo. Cuando fue a los médicos, descubrieron que tenía un tumor benigno en el cerebro. Lo extirparon, y durante un tiempo todo mejoró. Marten, que era policía, recuperó su movilidad y volvió al trabajo. Pero en 2024, los síntomas reaparecieron. Esta vez, el diagnóstico fue definitivo: ELA. Ese mismo año, Musk anunció que Neuralink comenzaría ensayos clínicos en humanos en clínicas de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Abu Dabi, priorizando a pacientes con enfermedades neurodegenerativas. Marten fue seleccionado después de un análisis exhaustivo, y los cirujanos del Hospital Toronto Western de University Health Network lo operaron.
Lo que hicieron los médicos fue innovador en su técnica. En procedimientos anteriores, los cirujanos debían abrir y retirar la membrana que protege el cerebro para conectar los electrodos a las neuronas. Con Marten, no fue necesario. El chip se incrustó directamente, dejándole solo 27 puntos en el cráneo. Fue una recuperación más rápida que la de otros pacientes. "Me dijeron que fui el primero de todos los participantes en lograrlo tan pronto después de la cirugía", contó Marten a la cadena canadiense CBC, con una mezcla de asombro y alivio en la voz.
Ahora, cada día, los ingenieros de Neuralink monitorean el funcionamiento del dispositivo mientras Marten realiza ejercicios. Cuando habló con los medios, sus palabras fueron crudas y esperanzadas al mismo tiempo. "Sé que parece ciencia ficción. Pero acá estoy y funciona", dijo entre lágrimas. Los profesionales de la salud han advertido sobre posibles efectos adversos del implante: convulsiones, accidentes cerebrovasculares. Pero para Marten, esos riesgos palidecen frente a lo que la ELA le espera. "No tengo más nada que esperar", explicó. Sus amigos bromean diciendo que se está convirtiendo en RoboCop, en un cyborg. Marten no rechaza la idea. Lo que ve es una oportunidad: resistir un poco más, adaptarse, y en el proceso, contribuir al avance científico que algún día podría salvar a otros.
Notable Quotes
Sé que parece ciencia ficción. Pero acá estoy y funciona.— Lee Marten, en entrevista con CBC
Esta enfermedad te quita todo. Pero si podés resistir un poco y adaptarte, podés aportar algo a la ciencia.— Lee Marten
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Cómo se siente saber que es uno de solo 26 personas en el mundo con este implante?
Debe ser abrumador. No es solo la tecnología, es lo que representa: la posibilidad de que su cuerpo no sea una prisión completa.
¿Por qué decidió someterse a una cirugía cerebral experimental cuando los riesgos son tan reales?
Porque la alternativa es peor. La ELA no negocia. Eventualmente le quitará todo. El chip al menos le ofrece una puerta abierta.
¿Qué significa que solo necesitó 27 puntos en lugar de una cirugía más invasiva?
Significa que recuperó su vida más rápido. Menos trauma, menos tiempo en recuperación, más tiempo para vivir con esperanza.
¿Cree que esto es realmente ciencia ficción hecha realidad?
Para Marten, ya no es ficción. Es su realidad cotidiana. Los ingenieros están monitoreando su cerebro todos los días. Eso es lo que lo hace real.
¿Qué pasa si el implante falla?
Es la pregunta que nadie quiere hacer. Pero Marten ya lo sabe: vuelve al punto de partida. Por eso dijo que no tiene nada que perder.
¿Cuál es el verdadero costo de ser pionero?
Ser el primero siempre tiene un precio. Pero también tiene una responsabilidad: cada dato que generan, cada movimiento que logra, contribuye a que el siguiente paciente tenga mejores opciones.