Cámaras domésticas y comerciales se convierten en herramientas de vigilancia militar cuando son hackeadas por agencias de inteligencia extranjeras. Rusia (APT28) atacó cámaras en pasos fronterizos ucranianos desde 2022; Irán realizó operaciones similares en Medio Oriente desde febrero de 2026.
Cámaras de seguridad hackeadas: armas de espionaje en conflictos armados
Una cámara en el terreno ve lo que los satélites no ven
¿Por qué los militares se molestan en hackear cámaras de seguridad civiles cuando podrían usar satélites o drones?
Porque una cámara en el terreno ve lo que los satélites no ven. Está en la frontera, en el paso fronterizo, en la puerta del depósito. Captura movimiento en tiempo real, patrones de actividad. Y está ahí ya, instalada, esperando.
Pero espera. El reportaje dice que Rusia atacó cámaras en pasos fronterizos ucranianos desde 2022. ¿Cuántas cámaras? ¿Cuántas fueron comprometidas exitosamente? El WSJ y el NCSC atribuyeron la campaña, pero ¿cuál fue el impacto real?
Eso es justo. El reportaje no da números específicos de cámaras hackeadas. Lo que sí documenta es que la campaña fue coordinada, que duró años, y que fue lo suficientemente seria como para que el gobierno británico lo atribuyera públicamente a una unidad militar rusa.
¿Y en Medio Oriente? El informe de Check Point dice que los ataques comenzaron el 28 de febrero. ¿Eso es cuando comenzaron las hostilidades?
Sí, pero aquí hay que ser cuidadoso. Check Point dice que los intentos de explotación aumentaron desde el 28 de febrero. Eso no significa que comenzaran ese día. Podrían haber estado ocurriendo antes y simplemente intensificarse. El reportaje no aclara eso.
Tienes razón. Lo que sí es claro es que actores vinculados con Irán estaban usando esta infraestructura en múltiples países: Israel, Emiratos, Qatar, Bahréin, Kuwait, Chipre, Líbano.
¿Y qué pasa con los civiles? El ejemplo de Svoboda es aterrador, pero ¿cuán común es esto?
El reportaje no da cifras sobre cuántos civiles han sido hackeados. Sabemos que sucede, sabemos que es posible incluso con dispositivos protegidos, pero no tenemos una escala real del problema.
Lo que el reportaje sí muestra es que la vulnerabilidad es estructural. No es un problema de un dispositivo malo. Es que los hackers pueden entrar por múltiples caminos: contraseñas débiles, aplicaciones inseguras, software sin actualizar. Y una vez dentro, ven lo que la cámara ve.
¿Entonces la solución es simplemente cambiar contraseñas y actualizar software?
La FTC lo recomienda, pero el reportaje también dice que incluso los dispositivos protegidos son vulnerables a atacantes determinados. Así que no, cambiar contraseñas no es suficiente si un estado-nación quiere acceder.
Exacto. Hay dos niveles aquí. Para los criminales comunes, las medidas básicas funcionan. Para agencias de inteligencia extranjeras, es mucho más difícil defenderse.
The Pulse
- Unidad 26165 del GRU ruso (APT28) atacó cámaras en pasos fronterizos ucranianos desde 2022
- Actores vinculados con Irán realizaron operaciones en Israel, Emiratos, Qatar, Bahréin, Kuwait, Chipre y Líbano desde febrero de 2026
- Ondrej Svoboda, residente de Praga, fue hackeado en 2023 a través de una aplicación insegura en su monitor de bebés
Cámaras domésticas y comerciales se convierten en herramientas de vigilancia militar cuando son hackeadas por agencias de inteligencia extranjeras. Rusia (APT28) atacó cámaras en pasos fronterizos ucranianos desde 2022; Irán realizó operaciones similares en Medio Oriente desde febrero de 2026.
Reportaje del WSJ documenta cómo actores estatales hackean cámaras civiles conectadas a Internet para obtener inteligencia militar durante conflictos, con casos confirmados en Israel-Líbano y Ucrania.
Una cámara de seguridad que vigilaba un gallinero en el norte de Israel se convirtió en un problema de seguridad nacional cuando su propietario descubrió que alguien más estaba mirando. La aplicación de control del dispositivo había aparecido de repente en árabe. Lo que comenzó como una intrusión doméstica revelaba algo más amplio: en tiempos de guerra, los equipos civiles conectados a Internet pueden transformarse en herramientas de inteligencia militar para cualquiera que sepa cómo acceder a ellos.
Esta no es una anomalía aislada. En mayo de 2025, el Centro Nacional de Ciberseguridad del Reino Unido documentó una campaña coordinada atribuida a la unidad 26165 del GRU ruso, conocida también como APT28. Desde 2022, estos operadores habían estado atacando sistemáticamente cámaras conectadas a Internet instaladas en pasos fronterizos ucranianos y cerca de instalaciones militares. El objetivo era claro: monitorear los cargamentos de ayuda occidental que llegaban a Ucrania. Los atacantes combinaban técnicas simples pero efectivas: intentaban adivinar contraseñas de fábrica y enviaban correos fraudulentos dirigidos a personas específicas dentro de las organizaciones de logística. Una cámara colocada para vigilar una puerta de entrada también captura los vehículos que pasan por una ruta cercana, los movimientos alrededor de un depósito, los patrones de actividad que adquieren valor estratégico cuando quien observa participa en un conflicto armado.
La actividad no se limita a Europa del Este. En marzo de 2026, Check Point Research publicó un informe documentando un aumento significativo en los intentos de hackear cámaras IP desde el 28 de febrero, cuando comenzaron las hostilidades en Medio Oriente. Los investigadores atribuyeron la infraestructura utilizada a actores vinculados con Irán. Los ataques se extendían por Israel, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Kuwait y Chipre, con operaciones específicas dirigidas a zonas del Líbano. Según la evaluación de los expertos, estos accesos se utilizaban para apoyar operaciones militares y evaluar los daños después de ataques con misiles. En algunos casos, el interés por los dispositivos podría incluso preceder al lanzamiento de un ataque.
Lo que hace esto particularmente inquietante es que no se trata de vulnerabilidades exóticas o de equipos obsoletos. Ondrej Svoboda, un residente de Praga que trabajaba en una empresa de ciberseguridad, descubrió esto de la manera más perturbadora posible. Una noche de 2023, mientras leía un cuento a sus hijos pequeños, el monitor de bebés de la habitación comenzó a emitir sonidos extraños: voces hablando, música de fondo, como si proviniera de un bar. Svoboda pensó inicialmente que su esposa estaba usando la función de comunicación bidireccional del dispositivo. Luego comprendió que hackers habían accedido a su sistema. "No pensé que esto me pudiera pasar a mí", recordó después. "Estaba realmente asustado, el corazón me latía a mil por hora". Para no alarmar a sus hijos, miró fijamente a la cámara en silencio, demostrando a los intrusos que sabía que estaban allí, y luego desconectó el dispositivo. Pasó días con pesadillas mientras intentaba comprender cómo lo habían hackeado. Finalmente recordó que había intentado conectar sus cámaras web a otra aplicación que probablemente era insegura.
Los gobiernos occidentales han tomado medidas limitadas. Algunos países han prohibido marcas chinas de cámaras web que son fáciles de piratear o que se sospecha que tienen vínculos con gobiernos extranjeros. Pero incluso los dispositivos protegidos son vulnerables a los atacantes más determinados. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos ofrece recomendaciones básicas: cambiar las credenciales de fábrica, usar contraseñas únicas y activar la verificación en dos pasos cuando esté disponible. También aconseja mantener actualizado el software de la cámara y su aplicación, proteger el router y revisar los permisos de acceso. Al elegir un equipo, conviene verificar si ofrece cifrado para las transmisiones y grabaciones.
Pero hay un detalle que muchos propietarios pasan por alto: la ubicación de la cámara. Además del espacio que se quiere proteger, importa observar qué queda al fondo del encuadre. Una calle, el acceso a una carretera, edificios cercanos, pueden aportar información que el propietario nunca tuvo intención de compartir. En tiempos de paz, esto es una invasión de privacidad. En tiempos de guerra, puede ser inteligencia militar.
Notable Quotes
No pensé que esto me pudiera pasar a mí. Estaba realmente asustado, el corazón me latía a mil por hora— Ondrej Svoboda, residente de Praga hackeado en 2023
Incluso las cámaras protegidas son vulnerables a los piratas informáticos más decididos— The Wall Street Journal