Cajas municipales logran ganancias por primera vez en 2021, pero su rentabilidad se desploma

El sector de microempresas atendido por cajas municipales ha sido severamente afectado por la pandemia, impactando la capacidad de pago de deudores.
La brecha entre bancos e instituciones de microfinanzas se ensanchó dramáticamente
Mientras los bancos recuperaban rentabilidad de dos dígitos, las cajas municipales y rurales se hundían en pérdidas.

En los primeros diez meses de 2021, las cajas municipales peruanas emergieron del terreno negativo con una ganancia colectiva de 14.1 millones de soles, un signo de vida modesto pero significativo para un sector que sirve a los microempresarios más vulnerables del país. Sin embargo, esa recuperación lleva consigo una sombra: la ganancia es 78.3% menor a la del mismo período del año anterior, y la rentabilidad patrimonial se ha desplomado a niveles casi simbólicos. Mientras los grandes bancos comerciales retoman con vigor su camino ascendente, las instituciones de microfinanzas revelan cuán profunda fue la herida que dejó la pandemia en la economía popular.

  • Las doce cajas municipales del Perú registraron sus primeras ganancias del año en octubre de 2021, pero el monto —14.1 millones de soles— palidece frente a lo obtenido un año antes, con una caída de 78.3%.
  • Los gastos por provisiones crecieron 16.4% porque los microempresarios, el corazón de su cartera, no pudieron cumplir sus obligaciones durante la contracción económica.
  • El sistema no cayó de manera uniforme: cuatro cajas más que duplicaron sus utilidades, pero cinco reportaron pérdidas, revelando una fractura interna entre las instituciones más sólidas y las más expuestas.
  • Las cajas rurales se encuentran en una situación aún más crítica, acumulando pérdidas de 53.6 millones de soles y un ROE de -17.2%, señal de que están destruyendo valor activamente.
  • La brecha con la banca comercial se ha ensanchado de forma dramática: mientras los bancos alcanzan un ROE de 10.3% y utilidades de 5,557 millones de soles, las cajas municipales apenas registran un ROE de 0.81%.
  • Los microempresarios peruanos quedan así dependiendo de entidades financieras cada vez más frágiles, justo cuando más necesitan acceso a crédito para reconstruirse.

A finales de octubre de 2021, el sistema de cajas municipales del Perú cruzó un umbral simbólico: después de meses en números rojos, las doce instituciones registraron conjuntamente sus primeras ganancias del año, por un total de 14.1 millones de soles. Era un giro hacia la recuperación, pero la cifra escondía una realidad más compleja: esa ganancia era 78.3% menor a la del mismo período de 2020, reflejo del daño acumulado sobre los microempresarios —el segmento más vulnerable durante el confinamiento— que conforman el núcleo de su cartera de clientes.

Cuando esos deudores no pueden pagar, las cajas deben constituir provisiones para cubrir créditos incobrables, y eso es exactamente lo que ocurrió: los gastos por provisiones subieron 16.4%, aunque fueron parcialmente compensados por un leve aumento en ingresos financieros y una caída en gastos financieros. El panorama tampoco fue uniforme entre las doce instituciones: cuatro más que duplicaron sus utilidades, pero cinco reportaron pérdidas, sugiriendo que las más grandes resistieron mejor la tormenta mientras las más pequeñas continuaban hundiéndose.

Las cajas rurales vivieron una situación aún más sombría, acumulando pérdidas conjuntas de 53.6 millones de soles, superiores incluso a las del año anterior. Su problema no era solo la reserva para créditos malos, sino la contracción del negocio mismo: los ingresos financieros cayeron 38%. En contraste, los bancos comerciales mostraban un desempeño radicalmente distinto, con utilidades netas de 5,557 millones de soles y un ROE que volvió a los dos dígitos, alcanzando 10.3%.

Esa divergencia es la señal más inquietante del informe. Mientras la banca grande retoma su trayectoria ascendente, la rentabilidad patrimonial de las cajas municipales se desplomó de 4.34% a apenas 0.81%, y las cajas rurales registran un ROE de -17.2%. La brecha entre el sistema bancario y las instituciones de microfinanzas se ha ensanchado dramáticamente, dejando a los microempresarios peruanos dependiendo de entidades cada vez más frágiles en el momento en que más necesitan apoyo para reconstruirse.

A finales de octubre de 2021, el sistema de cajas municipales del Perú cruzó un umbral simbólico: después de meses en rojo, las doce instituciones que operan en el país registraron conjuntamente sus primeras ganancias del año. El monto era modesto—14.1 millones de soles—pero representaba un giro hacia la recuperación después de la caída provocada por la pandemia.

Sin embargo, la cifra esconde una realidad más compleja. Esa ganancia era 78.3% menor a la obtenida en el mismo período de 2020, lo que refleja cuánto terreno perdió el sector en un año. Las cajas municipales atienden principalmente a microempresarios, el segmento más vulnerable durante el confinamiento y la contracción económica. Cuando esos deudores no pueden pagar, las instituciones deben hacer provisiones—reservas de dinero para cubrir los créditos incobrables—y eso es exactamente lo que sucedió. Los gastos por provisiones subieron 16.4%, aunque fueron parcialmente compensados por un aumento de 2.3% en los ingresos financieros y una caída de 16.7% en los gastos financieros.

La realidad no fue uniforme entre las doce cajas. Cinco de ellas lograron expandir sus utilidades, y cuatro lo hicieron más que duplicándolas. Pero otras dos vieron disminuidas sus ganancias, y cinco reportaron pérdidas. El panorama sugiere que las instituciones más grandes y diversificadas resistieron mejor la tormenta, mientras que las más pequeñas continuaban hundiéndose.

La situación de las cajas rurales fue aún más sombría. Las seis que operan en el país acumulaban pérdidas conjuntas de 53.6 millones de soles en los diez primeros meses del año, cifra que superaba incluso las pérdidas de 32.7 millones registradas en el mismo período de 2020. Aunque sus gastos por provisiones cayeron 64%, sus ingresos financieros se contrajeron 38%, lo que indica que el problema no era solo la reserva para créditos malos, sino la contracción del negocio mismo.

En contraste, los bancos comerciales mostraban un desempeño radicalmente diferente. Sus utilidades netas sumaron 5,557.3 millones de soles a octubre, cifra 144.6% superior a la del mismo período de 2020. Aunque esto era 28% menor que en 2019, la trayectoria era claramente ascendente. De los dieciséis bancos activos, solo cinco reportaban pérdidas, y tres de ellos estaban más vinculados al financiamiento del consumo. Los bancos redujeron fuertemente sus provisiones (53.7%) y sus gastos financieros (16.4%), aunque sus ingresos por intereses cayeron 6.2% y sus gastos administrativos subieron 9.8%.

La métrica que mejor captura la divergencia es la rentabilidad patrimonial, o ROE. Para los bancos, este indicador volvió a alcanzar dos dígitos en octubre, llegando a 10.3%. Para las cajas municipales, el ROE se desplomó de 4.34% a 0.81% en los últimos doce meses. Las cajas rurales, por su parte, registraban un ROE de -17.2%, señal de que estaban destruyendo valor. La brecha entre el sistema bancario y las instituciones de microfinanzas se había ensanchado dramáticamente, dejando a los microempresarios peruanos dependiendo de entidades cada vez más frágiles.

El segmento de préstamos a microempresas, atendido por las cajas, fue uno de los más afectados por la pandemia
— Datos de la SBS
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué las cajas municipales tardaron tanto en reportar ganancias si la pandemia comenzó hace más de un año?

Model

Porque el impacto en las microempresas fue profundo y duradero. Los dueños de pequeños negocios no recuperaron ingresos de la noche a la mañana. Las cajas tuvieron que hacer provisiones cada mes, esperando que sus deudores pagaran. Recién en octubre vieron luz.

Inventor

¿Qué significa que la ganancia sea 78% menor que el año anterior?

Model

Significa que aunque ganaron dinero, ganaron mucho menos. No es recuperación real. Es más bien un alivio temporal mientras el sector sigue debilitado.

Inventor

¿Por qué los bancos están ganando más que antes de la pandemia?

Model

Los bancos tienen carteras más diversificadas. Pueden cobrar más por servicios, tienen menos exposición a microempresas. Además, redujeron sus provisiones agresivamente, lo que influyó en sus números.

Inventor

¿Qué pasa con los microempresarios si las cajas rurales siguen perdiendo dinero?

Model

Quedan sin acceso al crédito. Las cajas rurales son su última opción. Si desaparecen, esos negocios no pueden crecer ni invertir.

Inventor

¿Hay esperanza de que esto mejore?

Model

Depende de si la economía se recupera y los microempresarios vuelven a generar ingresos. Pero mientras tanto, estas instituciones están bajo presión extrema.

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