Caída del petróleo calma mercados de acciones y bonos en Wall Street

El petróleo cedió terreno, y con él, los temores sobre inflación
Después de semanas de volatilidad, la caída del Brent a 87,27 dólares calmó los mercados de bonos y sostuvo las acciones.
Mark

¿Por qué importa tanto que el petróleo baje 3,6% en un solo día?

Mimi

Porque el petróleo es el termómetro de la inflación. Cuando sube, todo se encarece. Cuando baja, los mercados respiran porque significa que la presión sobre los precios generales podría estar cediendo.

Mark

Pero hay tensiones con Irán, ¿no debería eso mantener los precios altos?

Mimi

Normalmente sí. Pero lo que cambió el martes fue que Pakistán salió de negociaciones en Teherán diciendo que las cosas iban bien. Los mercados apostaron a que quizá hay una salida diplomática, no una escalada.

Mark

¿Qué significa eso para alguien que tiene ahorros en bonos?

Mimi

Los rendimientos bajaron, así que los bonos que ya tenían subieron de valor. Pero si eres nuevo comprando bonos, obtienes menos retorno. Es un equilibrio incómodo.

Mark

¿Y por qué Nvidia subió después de caer el día anterior?

Mimi

Porque cuando baja la inflación, bajan los rendimientos de los bonos, y eso hace que las acciones de crecimiento como Nvidia sean más atractivas. Pero el verdadero test es el miércoles, cuando reportan ganancias.

Mark

¿Qué le preocupa más a los inversores ahora?

Mimi

Si los consumidores pueden seguir gastando. La confianza se debilitó, los salarios no acompañan la inflación, y los empleadores están cortando puestos. Una caída del petróleo ayuda, pero no resuelve eso.

  • El Brent cayó a 87,27 dólares tras trece alzas seguidas, aliviando el miedo inflacionario que había estado encareciendo el crédito y frenando el crecimiento.
  • Las nuevas sanciones de la administración Trump contra Irán amenazaban con volver a encender los precios, creando una tensión directa con las señales diplomáticas que llegaban desde Teherán.
  • Una delegación paquistaní describió sus conversaciones con el presidente iraní como 'muy positivas', sugiriendo que una reapertura del estrecho de Ormuz y un diálogo con Washington podrían estar al alcance.
  • Wall Street cerró con ganancias modestas —Nasdaq lideró con 0,7%— mientras Nvidia rebotó 2,2% a la espera de sus resultados trimestrales del miércoles, que podrían redefinir el rumbo del sector tecnológico.
  • Dick's Sporting Goods se desplomó 30,7% y la confianza del consumidor cayó más de lo previsto, recordando que el alivio energético no resuelve las grietas más profundas de la economía doméstica.

En un martes marcado por la tensión entre la diplomacia y la geopolítica, los mercados financieros encontraron un respiro inesperado cuando el petróleo Brent cedió un 3,6%, rompiendo una racha de trece alzas consecutivas. Las conversaciones entre Pakistán e Irán sobre el estrecho de Ormuz abrieron una rendija de esperanza diplomática que bastó para aliviar las presiones inflacionarias y devolver el color verde a Wall Street. Sin embargo, bajo esa calma superficial persisten interrogantes más hondos sobre la fragilidad del consumidor estadounidense y la sostenibilidad de una economía que navega entre guerras de precios, sanciones y la incertidumbre de la inteligencia artificial.

El martes, los mercados financieros encontraron un respiro cuando el barril de crudo Brent retrocedió un 3,6% hasta los 87,27 dólares, apenas su segunda caída en catorce días tras una racha implacable de trece alzas. Ese descenso fue suficiente para templar los temores inflacionarios que habían estado empujando al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro, y la calma se propagó hacia las bolsas: el S&P 500 avanzó 0,3%, el Dow Jones otro 0,3%, y el Nasdaq lideró con una suba de 0,7%.

Lo llamativo fue que la caída del petróleo ocurrió en plena tensión geopolítica. La administración Trump anunció nuevas sanciones contra Irán, un movimiento que normalmente habría disparado los precios del crudo. Pero al mismo tiempo, una delegación paquistaní salía de Teherán tras reunirse con el presidente Masoud Pezeshkian. El ministro del Interior Mohsin Naqvi calificó el encuentro de 'muy positivo y productivo', abriendo la posibilidad de una reapertura del estrecho de Ormuz y de un retorno a las negociaciones entre Irán y Estados Unidos. Esa esperanza diplomática inclinó la balanza.

En el mercado de deuda, el rendimiento del bono a diez años bajó de 4,70% a 4,63%, aunque se mantuvo muy por encima del 3,97% previo al conflicto. El Tesoro había sorprendido la semana anterior con un aumento en sus recompras de bonos de largo plazo, intentando contener unos rendimientos que encarecen el crédito y frenan la inversión. En tecnología, Nvidia rebotó 2,2% un día después de haber sido el mayor lastre del S&P 500, con la mirada puesta en sus resultados trimestrales del miércoles, que podrían marcar el próximo capítulo del debate sobre la inteligencia artificial.

No todo fue alivio. Dick's Sporting Goods se desplomó un 30,7% tras reportar resultados débiles, y el índice de confianza del consumidor del Conference Board cayó más de lo esperado. Los hogares estadounidenses enfrentan precios elevados en bienes básicos y un mercado laboral que de pronto luce menos sólido. La caída del petróleo ofreció un respiro, pero las preguntas sobre la resistencia del consumidor —motor real de la economía— siguen sin respuesta clara.

El martes, los mercados financieros respiraron aliviados cuando el precio del petróleo cedió terreno después de semanas de volatilidad. El barril de crudo Brent descendió 3,6% hasta los 87,27 dólares, marcando apenas su segunda caída en catorce días tras una racha de trece alzas consecutivas. Ese retroceso en el costo energético fue suficiente para calmar los temores sobre la inflación que había estado presionando al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, y esa tranquilidad se trasladó a las bolsas de valores.

En Wall Street, los índices principales cerraron con ganancias modestas pero positivas. El S&P 500 avanzó 0,3%, el Dow Jones sumó 0,3%, y el Nasdaq fue el más dinámico con una suba de 0,7%. Los números finales dejaron al S&P 500 en 7.677,28 puntos, al Dow en 53.577,40 y al Nasdaq en 26.151,30. Aunque los movimientos fueron contenidos, reflejaban un cambio de sentimiento después de semanas de incertidumbre sobre dónde se dirigían los precios de la energía y, con ellos, la presión inflacionaria sobre toda la economía.

La caída del petróleo fue particularmente notable porque ocurrió en medio de tensiones geopolíticas que normalmente empujarían los precios hacia arriba. La administración Trump había anunciado nuevas sanciones contra Irán para profundizar el daño económico al país, un movimiento que típicamente habría elevado los costos del crudo. Sin embargo, simultáneamente, una delegación de Pakistán salía de Teherán después de mantener conversaciones con el presidente iraní Masoud Pezeshkian sobre la posibilidad de reapertura del estrecho de Ormuz y la reanudación de negociaciones entre Irán y Estados Unidos. El ministro del Interior paquistaní, Mohsin Naqvi, describió el encuentro como "muy positivo y productivo", lo que sugería que quizá existía una vía diplomática para resolver la crisis.

Esta noticia de progreso en las negociaciones fue lo que probablemente inclinó la balanza hacia la baja en los precios del petróleo. Durante el mes anterior, el Brent había oscilado entre 72 y 102 dólares mientras los mercados procesaban alternativamente esperanzas de acuerdo y temores de escalada. Cada señal de avance diplomático había empujado los precios hacia abajo; cada indicio de endurecimiento los había lanzado hacia arriba. El martes pareció ser un día en el que la esperanza ganó.

Esa caída en los precios energéticos tuvo consecuencias inmediatas en los mercados de deuda. El rendimiento del bono del Tesoro a diez años bajó de 4,70% a 4,63%, un movimiento significativo en términos de mercado de bonos aunque el rendimiento se mantuvo firmemente por encima del 3,97% que prevalecía antes de que la guerra con Irán disparara los precios del petróleo y las preocupaciones inflacionarias. El Departamento del Tesoro había sorprendido a los mercados la semana anterior anunciando un aumento en sus recompras de bonos de largo plazo, un intento de contener rendimientos que se habían vuelto problemáticos. Rendimientos más altos encarecen el endeudamiento para todos, desaceleran el crecimiento económico y presionan a la baja los precios de acciones, criptomonedas y otras inversiones.

En el sector tecnológico, Nvidia lideró la recuperación con una suba de 2,2%, un día después de haber caído 2,9% y ser el mayor lastre para el S&P 500. Las acciones vinculadas a la inteligencia artificial han estado en una montaña rusa durante el verano, oscilando entre ganancias y pérdidas mientras los inversores debaten si los precios se han disparado demasiado y si el auge de la IA será sostenible si no genera ganancias suficientes para las empresas. Nvidia presentaría sus resultados trimestrales el miércoles, un evento que podría determinar el próximo movimiento de todo el sector tecnológico.

No todo fue ganancia. Dick's Sporting Goods se desplomó 30,7% después de reportar resultados más débiles de lo esperado en el último trimestre. El presidente ejecutivo Ed Stack explicó que el minorista había recortado precios en calzado y ropa para mantener competitividad, mientras que algunos lanzamientos de productos durante el período resultaron más flojos de lo anticipado. Las ganancias en acciones de chips ayudaron a compensar ese desplome.

Debajo de estos movimientos de mercado latía una preocupación más profunda. La confianza de los consumidores estadounidenses se había debilitado más de lo que los economistas esperaban, según un informe del Conference Board publicado el martes. Los hogares estadounidenses, motor principal de la economía, enfrentaban precios más altos en todo, desde alimentos hasta ropa, mientras que el mercado laboral de repente lucía más incierto después de que los empleadores recortaran más puestos de trabajo el mes anterior de los que habían creado. La caída del petróleo había proporcionado alivio temporal, pero las preguntas sobre la solidez del gasto de los consumidores seguían sin respuesta.

Muy positiva y productiva
— Mohsin Naqvi, ministro del Interior de Pakistán, sobre conversaciones con el presidente iraní
Möchten Sie die ganze Geschichte? Das Original lesen bei Los Angeles Times ↗
Kontakt FAQ