Von der Leyen propone un menú de opciones que incluye limitar el precio del gas, mejorar acuerdos de compra y ayudas públicas para reducir costes energéticos. La crisis energética de 2022 cambió la postura de Bruselas sobre intervención en mercados; ahora existe precedente con la excepción ibérica de España y Portugal.
Bruselas abre la puerta a limitar precios del gas para reducir la factura eléctrica
Sin el ETS estaríamos consumiendo 100.000 millones de metros cúbicos de gas más
¿Por qué Von der Leyen menciona ahora limitar el precio del gas si hace años eso era impensable en Bruselas?
La crisis de 2022 cambió todo. Cuando Rusia invadió Ucrania, los precios se dispararon y España y Portugal presionaron hasta conseguir la excepción ibérica. Funcionó. Ahora, con la guerra en Oriente Próximo, la presión vuelve y Bruselas tiene un precedente que demostró que estas intervenciones pueden funcionar.
Pero espera. ¿Eso significa que van a implementar algo similar? Porque Von der Leyen dice que está "estudiando" la posibilidad. Eso es muy diferente de decidir hacerlo.
Buen punto. ¿Cuál es la diferencia entre lo que propone ahora y lo que hizo España hace cuatro años?
La excepción ibérica fue específica: limitaba el precio del gas usado para generar electricidad. Von der Leyen ahora presenta un menú de opciones: mejorar contratos, ayudas públicas, o limitar precios. No es una propuesta concreta, sino un abanico de posibilidades que presentará a los líderes de la UE.
Y eso es importante porque no sabemos cuál elegirán, o si elegirán alguna. La cumbre es la próxima semana. Eso es muy poco tiempo para decidir algo de esta envergadura.
¿Hay resistencia dentro de la UE a estas medidas?
Sí. Alemania e Italia piden además suspender temporalmente el ETS, el sistema de derechos de emisión de carbono. Pero Von der Leyen se resiste a eso porque dice que el ETS es lo que incentiva la inversión en renovables.
Aquí hay una tensión real. Merz y Meloni quieren alivio inmediato de costes. Von der Leyen quiere proteger el mecanismo que impulsa la transición energética. No está claro que se pueda tener ambas cosas.
¿Entonces el problema es solo el precio del gas?
No. Von der Leyen también señala que instalaron 80 gigawatios de renovables el año pasado, un récord, pero seis veces ese volumen no tiene acceso a las redes. Es decir, producen energía limpia pero no pueden transportarla. Eso también encarece todo.
Ese es un dato que merece más atención. Significa que el cuello de botella no es la producción, sino la infraestructura. Invertir en redes podría ser más importante que limitar precios, pero es menos visible políticamente.
¿Cuándo sabremos qué va a hacer realmente Bruselas?
La cumbre es la próxima semana. Pero además, hay una revisión del mercado eléctrico prevista para junio. Eso es cuando tendrán que tomar decisiones reales, no solo estudiar opciones.
Junio es en tres meses. Mucho tiempo en política, pero muy poco si necesitas cambiar las reglas del mercado energético de toda la UE. Y mientras tanto, los precios siguen siendo altos.
Le Pouls
- Von der Leyen propone limitar el precio del gas como una de varias opciones para reducir costes energéticos
- España y Portugal consiguieron la excepción ibérica en marzo de 2022, limitando el precio del gas en generación eléctrica
- La UE instaló más de 80 gigawatios de energía renovable el año pasado, pero seis veces ese volumen no tiene acceso a las redes
- La revisión del mercado eléctrico está prevista para junio de 2026
- 21 jefes de Estado y Gobierno de la UE identificaron los precios de la energía como un problema acuciante en reunión del martes
Von der Leyen propone un menú de opciones que incluye limitar el precio del gas, mejorar acuerdos de compra y ayudas públicas para reducir costes energéticos. La crisis energética de 2022 cambió la postura de Bruselas sobre intervención en mercados; ahora existe precedente con la excepción ibérica de España y Portugal.
La presidenta Von der Leyen abre la puerta a establecer límites en los precios del gas como medida para contener las cotizaciones energéticas, similar a la excepción ibérica aplicada tras la invasión de Ucrania.
Ursula von der Leyen ha abierto una puerta que en Bruselas llevaba años cerrada. El miércoles, ante el Parlamento Europeo, la presidenta de la Comisión Europea mencionó una posibilidad que hasta hace poco sonaba casi herética en los círculos de poder comunitarios: limitar directamente el precio del gas. No lo planteó como una solución definitiva, sino como una de varias opciones que el Ejecutivo europeo está estudiando para presentar a los líderes de la UE en la cumbre prevista para la próxima semana. El contexto es claro: la guerra en Oriente Próximo ha intensificado una presión que ya era considerable sobre los precios energéticos europeos.
La propuesta de Von der Leyen forma parte de un menú más amplio de medidas. Comienza con lo que ella llama "el diseño del mercado", el sistema marginal que fija los precios de la electricidad según la fuente de generación más cara en cada momento, que suele ser el gas. La presidenta alemana no propone desmantelar este mecanismo, sino ajustarlo. "El diseño actual ha dado buenos resultados y existe un apoyo general al sistema", reconoce, pero añade que es "fundamental que reduzcamos el impacto en los costes cuando el gas fija el precio de la electricidad". Para lograrlo, sugiere varias vías: mejorar los acuerdos de compra de energía, utilizar contratos por diferencia, destinar ayudas públicas, o estudiar la posibilidad de subvencionar o limitar el precio del gas.
Esta última opción no es nueva en Europa. España y Portugal consiguieron en marzo de 2022, en plena crisis energética tras la invasión rusa de Ucrania, lo que se conoce como la excepción ibérica: un mecanismo que limitaba el precio del gas usado para generar electricidad. En aquel momento, ni la Comisión Europea ni muchos socios comunitarios facilitaron la medida. Ahora, cuando Bruselas abre la puerta a este tipo de políticas, el precedente existe y ha sido considerado un éxito. El cambio de postura es significativo: la crisis de 2022 transformó la forma en que Bruselas lidia con la intervención en los mercados energéticos.
Nicolás González Casares, eurodiputado socialista español y uno de los negociadores de la reforma del mercado eléctrico de 2023, ve en esto un "déjà vu de 2022". Señala que la Comisión Europea, junto con grupos como el PP y los liberales, rechazó entonces incluir medidas previsibles de intervención temporal en esa reforma. "Algunos lo advertimos", comenta. Sin embargo, González Casares no aboga ahora por un cambio profundo en las reglas del mercado. Considera que "las actuales reglas del mercado eléctrico son las adecuadas para avanzar en la electrificación con energías autóctonas". Su posición coincide con la de Von der Leyen y con la defendida recientemente por Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea. Lo que sí recuerda es que la reforma de 2023 ya preveía una revisión para junio de este año.
La presión sobre Bruselas crece desde múltiples direcciones. Las empresas europeas necesitan competir con precios de energía más bajos en Estados Unidos y China. El consumo eléctrico aumenta por la necesidad de descarbonizar la economía. Y ahora está la urgencia inmediata: la guerra en Oriente Próximo. El martes, 21 jefes de Estado y Gobierno de la UE se reunieron por videoconferencia. En los comunicados posteriores, emitidos por Alemania, Italia y Bélgica, se identificaron "los precios de la energía como un problema acuciante sobre el que el próximo Consejo Europeo debe tomar decisiones". El canciller alemán, Friedrich Merz, fue explícito: "Las medidas deben ser específicas, temporales y bien coordinadas".
Merz y la líder italiana, Giorgia Meloni, también reclaman otra medida: una suspensión temporal del mecanismo de imposición sobre los derechos de emisión de carbono (ETS) en la producción de energía. Aquí, Von der Leyen muestra menos receptividad. Advierte que "sin el ETS estaríamos consumiendo 100.000 millones de metros cúbicos de gas más, lo que nos haría más vulnerables y dependientes". El precio de los derechos de emisión incentiva la inversión en renovables, argumenta. Aunque sí está abierta a "modernizar" el ETS en la revisión prevista también para este año.
Más allá del diseño del mercado y el ETS, Von der Leyen ha puesto sobre la mesa dos líneas de trabajo adicionales: las redes y los impuestos. Defiende la inversión en infraestructura de redes, tanto nueva como existente, para evitar que se "malgaste" la energía renovable generada. Ofrece un dato revelador: el año pasado, la UE instaló más de 80 gigawatios de energía renovable, un récord. Pero seis veces ese volumen de energía instalada no tiene acceso a las redes. Es un cuello de botella que refleja la complejidad del desafío: no se trata solo de producir energía limpia, sino de transportarla y distribuirla de manera eficiente. La cumbre de la próxima semana dirá si Bruselas está lista para actuar sobre estas múltiples frentes simultáneamente.
Citations marquantes
Las medidas deben ser específicas, temporales y bien coordinadas— Friedrich Merz, canciller alemán
Lo que estamos viendo parece un déjà vu de 2022, que esta vez se podía haber evitado— Nicolás González Casares, eurodiputado socialista español