"Botas verdes": treinta años después, buscan recuperar el cuerpo del escalador indio en el Everest

Dorje Morup murió en 1996 atrapado en una ventisca a 350 metros del descenso; su cuerpo ha permanecido congelado en el Everest durante 30 años, dejando a su familia sin poder despedirse ni enterrarlo.
Nunca lo olvidamos. Era solo cuestión de tiempo.
Un funcionario de la policía fronteriza india reflexiona sobre la identificación de Morup treinta años después de su muerte.
Mark

¿Por qué tardó treinta años en identificar el cuerpo si estaba congelado y visible?

Mimi

Porque durante décadas nadie sabía con certeza quién era. Se pensó que era Paljor, otro de los escaladores que murió en la misma tormenta. Solo en 2024, analizando registros de radio y examinando su ropa y equipo, las autoridades pudieron confirmar que era Morup.

Mark

¿Qué significa que su cuerpo se convirtió en una referencia para otros alpinistas?

Mimi

Significa que durante treinta años, miles de escaladores pasaron junto a él. Lo mencionaban en sus historias. Era un punto de orientación en la montaña, un recordatorio de lo que puede suceder. Su apodo, "Botas verdes", se hizo famoso precisamente porque su cuerpo era visible.

Mark

¿Por qué es tan difícil recuperarlo ahora?

Mimi

Está a 8.500 metros de altura, donde el aire es tan delgado que el cuerpo humano comienza a morir. Requeriría un equipo de diez personas, cuarenta días de trabajo, y entre 40.000 y 80.000 dólares. Las condiciones meteorológicas pueden cambiar en minutos. Un error puede ser fatal.

Mark

¿Qué espera su familia después de treinta años?

Mimi

Su esposa espera poder enterrarlo. Espera pruebas de ADN definitivas. Espera que su marido, que le pidió que cuidara a los niños antes de partir, finalmente pueda descansar en casa.

Mark

¿Por qué la primavera es mejor que el otoño para esta operación?

Mimi

Porque en septiembre tendrían que fijar cuerdas y estructuras de apoyo que complicarían todo. En primavera, entre marzo y mayo, las condiciones son más estables. Pero incluso entonces, la montaña es impredecible.

Mark

¿Qué diferencia hay entre rescatar desde el lado nepalí y el lado chino?

Mimi

En Nepal, si algo sale mal, un helicóptero puede evacuar rápidamente. En el lado chino, donde está Morup, no existe ese sistema. Si hay una emergencia, estás solo en la montaña.

  • Durante tres décadas, el cuerpo de Morup fue conocido solo como 'Botas verdes', un apodo nacido de la ignorancia y la confusión sobre su identidad real.
  • Su familia en Ladakh vivió sin confirmación oficial, sin pruebas de ADN, sin un cuerpo que enterrar ni un duelo que cerrar.
  • En 2024, análisis de comunicaciones de radio y examen de su equipo permitieron identificarlo definitivamente, rompiendo treinta años de incertidumbre.
  • Ahora se planifica una operación de rescate que exigiría al menos diez personas, cuarenta días de trabajo y entre 40.000 y 80.000 dólares, con la primavera como única ventana viable.
  • La vertiente china del Everest, donde yace Morup, carece de sistema de evacuación en helicóptero, lo que convierte cualquier imprevisto en una amenaza sin red de seguridad.

En las alturas donde el tiempo se detiene, el cuerpo de Dorje Morup lleva treinta años congelado a 8.500 metros en el Everest, convertido en referencia silenciosa para quienes suben y en herida abierta para quienes esperan abajo. Alcanzó la cima el 10 de mayo de 1996 y murió en el descenso, atrapado por una ventisca que lo separó para siempre de su esposa e hijos en Ladakh. Identificado finalmente en 2024, su historia convoca ahora una pregunta que la humanidad se ha hecho siempre ante sus muertos: ¿hasta dónde llega la obligación de traer a los nuestros de regreso a casa?

Dorje Morup llegó a la cima del Everest el 10 de mayo de 1996 junto a dos compañeros de la Policía Fronteriza Indo-Tibetana. Había dejado instrucciones claras a su esposa Konchak Yangskit en Ladakh: cuidar a los hijos y esperarlo en el aeropuerto. Nunca regresó. A 350 metros de iniciar el descenso, una ventisca lo atrapó junto a sus compañeros. Los tres murieron. Su cuerpo quedó congelado en una cueva de la montaña.

Durante treinta años, nadie supo con certeza quién era ese cadáver. Las botas Koflach de color verde lima que llevaba le dieron un apodo entre los alpinistas: 'Botas verdes'. Se especuló que era uno de sus compañeros. Mientras tanto, Yangskit esperaba en Ladakh sin pruebas, sin confirmación, sin despedida posible.

En 2024, un análisis de los últimos contactos de radio y el examen de su ropa y equipo permitieron a las autoridades indias identificarlo definitivamente. Un funcionario de la ITBP resumió décadas de búsqueda con una frase: 'Nunca lo olvidamos. Era solo cuestión de tiempo'.

Ahora existe un plan para traerlo a casa. La operación requeriría al menos diez personas ascendiendo a 8.500 metros, cuarenta días de trabajo y entre 40.000 y 80.000 dólares. La primavera, entre marzo y mayo, sería la única ventana meteorológica viable. La vertiente norte del Everest, donde yace Morup, no cuenta con evacuación en helicóptero, lo que hace que cualquier error sea irreversible.

Konchak Yangskit sigue en Ladakh. Después de tres décadas, sabe dónde está su esposo y existe un plan para recuperarlo. Pero la montaña que lo mató sigue siendo la montaña que lo guarda, y su regreso depende de lo que la próxima primavera decida conceder.

Dorje Morup alcanzó la cima del Everest el 10 de mayo de 1996 acompañado por dos compañeros de la Policía Fronteriza Indo-Tibetana. Había dejado a su esposa, Konchak Yangskit, en Ladakh con instrucciones precisas: cuidar a los niños, ir al aeropuerto a recibirlo cuando regresara. Pero Morup nunca bajó de la montaña. A apenas 350 metros de iniciar el descenso, una ventisca lo atrapó junto a Tsewang Smanla y Tsewang Paljor. Los tres murieron en la tormenta. Los cuerpos de Smanla y Paljor desaparecieron en la nieve. El de Morup quedó congelado en una cueva, convertido en un punto de referencia para los miles de alpinistas que vinieron después.

Durante treinta años, nadie supo con certeza quién era ese cadáver. Las botas Koflach de color verde lima que llevaba puestas le dieron un apodo: "Botas verdes". Los escaladores que pasaban junto a él lo mencionaban en sus relatos. Se pensó que era Paljor. Se pensó que era otro. Mientras tanto, en Ladakh, la esposa de Morup esperaba. Sin pruebas de ADN, sin confirmación oficial, sin un cuerpo que enterrar.

En 2024, treinta años después, las autoridades indias determinaron finalmente que el cuerpo pertenecía a Dorje Morup. Un análisis de los últimos contactos de radio, combinado con el examen de su ropa y equipo, permitió la identificación. Un funcionario de la ITBP lo explicó a la BBC con una frase que resume décadas de espera: "Nunca lo olvidamos. Era solo cuestión de tiempo".

Ahora, la familia de Morup aguarda pruebas de ADN definitivas. Y ahora, por primera vez, existe un plan real para traerlo a casa. La operación sería extraordinaria en su escala: un equipo de al menos diez personas tendría que ascender a 8.500 metros, a solo 300 metros de la cima, para recuperar un cuerpo que ha permanecido congelado durante tres décadas. El costo rondaría entre 40.000 y 80.000 dólares. El tiempo estimado: cuarenta días si todo sale según lo planeado.

Los expertos advierten que la ventana de oportunidad es estrecha. Septiembre sería problemático: fijar cuerdas y estructuras de apoyo complicaría enormemente la tarea. La primavera, entre marzo y mayo, sería ideal. Pero incluso entonces, las variables son brutales. Tshiring Jangbu Sherpa, alpinista y guía experimentado, señala que las condiciones meteorológicas y de la nieve serán cruciales. La vertiente norte del Everest tiene menos grietas pero es más peligrosa. En el lado nepalí, si algo sale mal, un helicóptero puede evacuar rápidamente. En el lado chino, donde yace Morup, no existe ese sistema de rescate.

Los especialistas forenses advierten que el estado físico del cuerpo será determinante para planificar cada paso de la recuperación. Treinta años de congelación extrema han dejado su marca. Lo que fue un hombre que alcanzó la cima del mundo ahora es un desafío logístico, una operación de montaña que requiere precisión, recursos y suerte.

Konchak Yangskit sigue en su casa de Ladakh. Después de tres décadas, finalmente sabe dónde está su esposo. Finalmente hay un plan para traerlo. Pero la montaña que lo mató sigue siendo la montaña que lo guarda, y su regreso depende de si la primavera próxima trae las condiciones que los rescatistas necesitan.

Me pidió que cuidara de los niños y que fuera al aeropuerto a recibirlo a su regreso
— Konchak Yangskit, esposa de Dorje Morup
Las condiciones meteorológicas y de la nieve serán cruciales. La vertiente norte tiene menos grietas, pero es más peligrosa
— Tshiring Jangbu Sherpa, alpinista y guía
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