El índice MSCI Asia Pacífico cayó 0,3%, con Japón y Australia abriendo a la baja, mientras el S&P 500 retrocedió 0,5% liderado por acciones industriales. Tensiones en Medio Oriente elevan precios del petróleo y rendimientos de bonos, aumentando probabilidad de alza de tasas de la Fed al 62% para septiembre.
Bolsas asiáticas caen por alza del petróleo y temores inflacionarios
Cuanto más tiempo persistan los precios elevados, más difícil será ignorar el impulso inflacionario
¿Por qué una caída de 0,3% en Asia merece tanta atención? Parece pequeña comparada con la caída del S&P 500.
Porque Asia no cae sola. Cuando los mercados asiáticos retroceden siguiendo a Wall Street, es señal de que el nerviosismo es global, no local. Y en este caso, el culpable es el petróleo por encima de US$101, que dispara las expectativas de inflación.
Pero espera. ¿Cuánto de esa caída es realmente por el petróleo y cuánto es simplemente que los mercados siguen a Wall Street? El artículo lo atribuye al petróleo, pero no hay un análisis que desglose el impacto específico.
Justo. Lo que sabemos es que el petróleo subió, los bonos subieron, y los mercados cayeron. Eso es correlación. Pero tienes razón en que no hay una descomposición clara de qué peso tiene cada factor.
¿Y qué pasa con el dólar? El artículo dice que cayó por cuarto día consecutivo, pero luego dice que "apenas sufrió cambios" en Asia.
Eso es confuso. Cayó en general, pero en las operaciones asiáticas específicamente se mantuvo estable. Son dos cosas diferentes y el artículo las mezcla.
El punto es que Bessent está tratando de sostener el yen, y eso está funcionando en el corto plazo. Pero si la Fed sube tasas, el dólar probablemente se fortalecerá de todas formas.
¿Cuál es el evento clave que viene?
El informe de inflación del viernes. Si los números son altos, la Fed sube tasas el 16 de septiembre con probabilidad del 62%. Si son bajos, mantiene las tasas.
Y eso es importante porque la probabilidad cambió de 60% a 62% en solo dos días. Es un movimiento pequeño, pero muestra que los mercados están muy atentos a cualquier señal.
¿Entonces el viernes es el día que define todo?
Sí. Un dato de inflación fuerte sella la subida de tasas y fortalece el dólar. Un dato débil mantiene las tasas y deja al dólar vulnerable. Es prácticamente binario.
O Pulso
- MSCI Asia Pacífico cayó 0,3%; S&P 500 retrocedió 0,5%
- Petróleo Brent en US$101,69; West Texas Intermediate en US$97
- Probabilidad de alza de tasas de la Fed el 16 de septiembre: 62%
- Informe de inflación estadounidense del viernes será determinante
El índice MSCI Asia Pacífico cayó 0,3%, con Japón y Australia abriendo a la baja, mientras el S&P 500 retrocedió 0,5% liderado por acciones industriales. Tensiones en Medio Oriente elevan precios del petróleo y rendimientos de bonos, aumentando probabilidad de alza de tasas de la Fed al 62% para septiembre.
Las bolsas asiáticas retrocedieron siguiendo a Wall Street, impulsadas por el aumento de precios del petróleo por encima de US$101 y temores inflacionarios que elevan expectativas de alzas de tasas de la Reserva Federal.
Los mercados asiáticos abrieron el jueves con pérdidas generalizadas, reflejando la inquietud que recorre los centros financieros globales. El índice MSCI Asia Pacífico retrocedió 0,3%, con Japón y Australia cayendo desde la apertura, mientras Corea del Sur apenas se movió. La caída seguía el patrón de Wall Street, donde el S&P 500 había cerrado con una baja de 0,5% el día anterior, arrastrado por acciones industriales y de consumo discrecional. Nvidia, Amazon y Alphabet fueron entre los principales perdedores del Nasdaq 100, que bajó 0,3%.
El motor detrás de esta volatilidad era el petróleo. El crudo West Texas Intermediate subió hasta los US$97 por barril en las primeras horas del jueves, mientras que el Brent avanzó 0,5% para cerrar en US$101,69, extendiendo sus ganancias por encima de la barrera psicológica de los US$101. Las tensiones en Medio Oriente alimentaban las preocupaciones sobre el suministro de energía. Un alto funcionario de la República Islámica advirtió que Irán intensificaría sus contraataques si Estados Unidos continuaba atacando su territorio e infraestructura, una amenaza que el presidente Trump minimizó al sugerir que la guerra terminaría después de las elecciones de mitad de mandato, a pesar de que las hostilidades no mostraban signos de disminuir.
Esta escalada de precios del petróleo reavivaba los temores inflacionarios que ya acechaban a los inversores. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años se había elevado el miércoles, aunque se mantuvo estable en las operaciones asiáticas del jueves. El anuncio del gobierno estadounidense de comprar hasta US$6.000 millones en deuda a largo plazo decepcionó a algunos inversores que esperaban un estímulo más agresivo. Kenny Polcari, de SlateStone Wealth, resumió el sentimiento del mercado: la situación se había tensado nuevamente, la prima de riesgo seguía vigente, y el riesgo para el suministro de energía procedente del Golfo era real.
La combinación de precios del petróleo elevados y rendimientos de bonos en alza hacía que los mercados fueran particularmente sensibles a los datos de inflación que llegarían el viernes. La Oficina de Estadísticas Laborales publicaría primero los datos de precios al productor de agosto, seguidos por el índice de precios al consumidor. Estos números podrían determinar si la Reserva Federal subiría las tasas de interés este mes. Los swaps de tasas implícitas mostraban una probabilidad de alrededor del 62% de que la Fed subiera un cuarto de punto el 16 de septiembre, frente al 60% del martes. Al menos dos alzas adicionales para mediados del próximo año ya estaban completamente descontadas en los precios de mercado.
Evelyne Gomez-Liechti, estratega de activos múltiples de Mizuho International, advirtió que cuanto más tiempo persistieran los precios elevados del petróleo, más difícil sería para los mercados ignorar el impulso inflacionario. Elias Haddad de Brown Brothers Harriman & Co. fue más específico sobre las implicaciones: un dato positivo del índice de precios al consumidor prácticamente sellaría una subida de tasas en septiembre y apuntalaría un dólar más fuerte, mientras que una lectura más moderada reforzaría los argumentos a favor de mantener las tasas sin cambios y dejaría al dólar vulnerable.
En los mercados de divisas, el índice del dólar de Bloomberg cayó por cuarto día consecutivo el jueves, aunque apenas sufrió cambios en las operaciones asiáticas. El yen se mantuvo estable tras haber avanzado 0,3% el día anterior, mientras el secretario del Tesoro, Scott Bessent, desafiaba a los operadores a poner a prueba su firmeza en el apoyo a la moneda japonesa. El euro se mantuvo prácticamente sin cambios en US$1,1632, el yen en 153,57 por dólar, y el dólar australiano en US$0,7221. En criptomonedas, el Bitcoin se mantuvo prácticamente sin cambios en US$78.303,79, mientras que Ether se estabilizó en US$2.468,85.
Los futuros estadounidenses mostraban un leve repunte, con los futuros del S&P 500 subiendo 0,1% a las 9:04 a.m. hora de Tokio, pero los futuros del Hang Seng cayeron 0,9% y los del Euro Stoxx 50 retrocedieron 1,7%, sugiriendo que la presión bajista podría extenderse en las sesiones europeas. El oro al contado cayó 0,2% hasta los US$4.391,88 la onza, reflejando la fortaleza relativa del dólar y la preferencia de los inversores por activos de mayor riesgo en un entorno de tasas potencialmente más altas.
Citações Notáveis
La situación se ha vuelto a tensar. La prima de riesgo sigue vigente, y el riesgo para el suministro de energía procedente del Golfo es real.— Kenny Polcari, SlateStone Wealth
Un dato positivo del IPC prácticamente sellaría una subida de tasas en septiembre y apuntalaría un dólar más fuerte.— Elias Haddad, Brown Brothers Harriman & Co.