En la víspera de un homenaje aéreo que miles de fanáticos esperaban con fervor, la Municipalidad de Barranco interpuso la voz de la norma entre el entusiasmo y el cielo de Lima: el espectáculo de drones organizado para celebrar la llegada de BTS a Perú carecía de autorización municipal y el lugar de despegue estaba clausurado. La ilusión colectiva del ARMY chocó así con la realidad burocrática, recordándonos que incluso los sueños más luminosos deben aterrizar en el terreno de las instituciones.
Barranco advierte que espectáculo de drones para BTS carece de autorización municipal
Una autorización de drones no reemplaza los permisos municipales
¿Por qué la municipalidad esperó hasta pocas horas antes del evento para advertir que no había autorización?
No está claro en el comunicado. Lo que sabemos es que la empresa nunca presentó solicitud alguna, así que la municipalidad probablemente se enteró del evento por otros medios —redes sociales, medios de prensa— y tuvo que actuar.
Exacto. El comunicado no explica cuándo se enteró Barranco del evento ni cuánto tiempo llevaba planeándose. Solo sabemos que la advertencia llegó tarde.
¿Entonces el Ministerio de Transportes autorizó los drones pero la municipalidad dice que eso no es suficiente?
Sí. El MTC autorizó el uso de los equipos de drones en sí mismos. Pero Barranco necesitaba autorización para el evento como tal, para la concentración de personas, para usar un espacio específico.
Son dos permisos diferentes. El MTC regula la tecnología; Barranco regula el uso del espacio público y la seguridad de los ciudadanos. Ambos son válidos.
¿Y el Barranco Tennis Club estaba realmente clausurado?
Según la municipalidad, sí. Le faltaba el certificado de seguridad vigente, así que no podía albergar actividades con público ni permitir sobrevuelos de drones desde sus instalaciones.
La municipalidad lo dice, pero no vemos documentación del cierre ni respuesta de la empresa que opera el club. Es lo que Barranco afirma.
¿Qué pasó al final? ¿Se realizó el espectáculo o no?
El artículo no lo dice. Cuando se publicó, Fanista Flit Perú aún confirmaba en redes que el evento se llevaría a cabo, pero la municipalidad había dejado clara su posición.
Ese es un agujero importante. No sabemos si el evento se canceló, se pospuso, se reubicó o si simplemente sucedió de todas formas. El artículo termina en la incertidumbre.
¿Cuál era el riesgo real si el evento se hubiera realizado sin autorización?
Concentración de personas en espacios no autorizados, sin coordinación de seguridad, desde un lugar clausurado. La municipalidad coordinó con la policía para proteger a vecinos y visitantes, así que claramente veían un riesgo potencial.
Pero el artículo no especifica qué tipo de riesgo. ¿Accidentes con drones? ¿Aglomeración? ¿Conflictos con vecinos? Solo sabemos que la municipalidad lo consideraba lo suficientemente grave como para advertir públicamente.
Der Puls
- Horas antes del evento, la municipalidad reveló que Fanista Flit Perú nunca presentó solicitud alguna de permisos, dejando el espectáculo en un limbo legal de último momento.
- El Barranco Tennis Club, elegido como punto de despegue, estaba clausurado por no contar con el certificado de seguridad en edificaciones vigente, añadiendo un riesgo concreto a la situación.
- La confusión se agravó porque el MTC había autorizado el uso de drones, pero la municipalidad aclaró que esa autorización no reemplaza los permisos locales para concentraciones de personas.
- Pese a la advertencia oficial, Fanista Flit Perú confirmó en redes sociales que el evento seguiría adelante, mientras miles de seguidores ya se dirigían a la Costa Verde.
- La Policía Nacional fue desplegada en los alrededores para proteger a vecinos y visitantes ante la previsible concentración de público, con o sin espectáculo.
En la víspera de un homenaje aéreo que miles de fanáticos esperaban con fervor, la Municipalidad de Barranco interpuso la voz de la norma entre el entusiasmo y el cielo de Lima: el espectáculo de drones organizado para celebrar la llegada de BTS a Perú carecía de autorización municipal y el lugar de despegue estaba clausurado. La ilusión colectiva del ARMY chocó así con la realidad burocrática, recordándonos que incluso los sueños más luminosos deben aterrizar en el terreno de las instituciones.
Pocas horas antes de que el cielo de la Costa Verde se iluminara con drones en honor a BTS, la Municipalidad de Barranco emitió una advertencia que sacudió al ARMY peruano: el espectáculo no contaba con ninguna autorización municipal y no podría realizarse.
El show, programado para las 8:00 p.m. del jueves entre Barranco y Miraflores, había sido promocionado como el primer homenaje de drones dedicado a BTS en toda Latinoamérica. La empresa organizadora, Fanista Flit Perú, nunca presentó solicitud alguna ante el municipio, lo que constituyó el primer obstáculo legal. Pero había un problema más grave: el Barranco Tennis Club, desde donde despegarían los drones, estaba clausurado por carecer del Certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones vigente.
La situación se complicó aún más por una confusión regulatoria: el Ministerio de Transportes y Comunicaciones había autorizado el uso de los drones, pero la municipalidad aclaró que esa autorización ministerial no reemplaza los permisos locales necesarios para concentrar personas. Eran dos niveles de aprobación completamente distintos, y el evento carecía de ambos.
Ante la certeza de que el público se congregaría de todas formas, la municipalidad coordinó con la Policía Nacional para resguardar los alrededores. Mientras tanto, Fanista Flit Perú no se había pronunciado oficialmente sobre la advertencia, aunque minutos antes había confirmado en redes sociales que la actividad seguiría adelante. BTS, por su parte, continuaba su gira Arirang en Lima, con conciertos programados en el Estadio San Marcos para el viernes y sábado, dejando el destino del espectáculo de drones en un futuro incierto.
Pocas horas antes de que miles de seguidores de BTS se congregaran en la Costa Verde de Lima para presenciar un espectáculo de drones, la Municipalidad de Barranco lanzó una advertencia contundente: el evento no tenía autorización municipal y no podría realizarse.
El show estaba programado para las 8:00 p.m. del jueves en la Costa Verde, entre Barranco y Miraflores. Había sido promocionado por ARMY —el nombre del fandom de BTS— como un homenaje al grupo surcoreano, con planes de que fuera visible desde puntos estratégicos como el Puente de la Paz y el Parque Bicentenario. Los organizadores lo presentaban como el primer espectáculo de drones dedicado a BTS en toda Latinoamérica, un evento que había generado considerable entusiasmo entre los seguidores del grupo.
La empresa responsable de la exhibición, Fanista Flit Perú, nunca presentó solicitud alguna ante la municipalidad. Según el comunicado oficial de Barranco, la compañía "no ha presentado ninguna solicitud ni documento ante la municipalidad para solicitar autorización para su realización". Esta omisión fue el primer obstáculo legal que enfrentó el evento.
Pero había un problema aún más grave. El Barranco Tennis Club, el lugar desde donde despegarían los drones, estaba clausurado. La municipalidad informó que el establecimiento carecía de un Certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones vigente —el ITSE—, lo que lo inhabilitaba para cualquier actividad que implicara concentración de personas o que comprometiera sus instalaciones con sobrevuelos vinculados a eventos. El municipio expresó su lamento de que los organizadores hubieran elegido este lugar sin verificar previamente su situación legal.
La situación se complicó aún más por la confusión regulatoria que rodeaba al evento. Días antes, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones había informado que autorizaba el uso de drones durante el espectáculo de bienvenida a BTS. El MTC incluso recomendó al público seguir las indicaciones de seguridad establecidas para la actividad. Sin embargo, la Municipalidad de Barranco aclaró un punto crucial: una autorización del ministerio relacionada con la operación de equipos de drones no reemplaza los permisos municipales necesarios para realizar un evento o generar una concentración de personas. Eran dos niveles de autorización completamente distintos, y el evento carecía de ambos.
Anticipando que el público podría congregarse de todas formas en los alrededores del club, el Parque 14 de Enero, el Puente de la Paz y otros espacios públicos, la municipalidad coordinó con la Policía Nacional para resguardar la seguridad de vecinos y visitantes. Hasta el momento en que se publicó el comunicado municipal, Fanista Flit Perú no se había pronunciado sobre la advertencia, aunque minutos antes había confirmado en redes sociales que la actividad se llevaría a cabo.
Mientras tanto, BTS continuaba con su primera visita a Perú como parte de la gira Arirang. El grupo había presentado su primer concierto en el Estadio San Marcos el miércoles 7 de octubre, y tenía programadas dos presentaciones más para el viernes 9 y sábado 10 de octubre. Los siete miembros —RM, Jin, SUGA, j-hope, Jimin, V y Jung Kook— se encontrarían nuevamente con ARMY en esas fechas. La llegada del grupo representaba un acontecimiento que sus seguidores peruanos habían esperado durante años, y habían organizado distintas actividades para celebrar su presencia en el país. El espectáculo de drones era solo una de ellas, pero ahora enfrentaba un futuro incierto.
Bemerkenswerte Zitate
Lamentamos que los organizadores hayan considerado este establecimiento sin verificar previamente su situación y las autorizaciones correspondientes— Municipalidad de Barranco