Barceló prevé caída del 25% en beneficios por desplome turístico estadounidense a México

Rompemos una tendencia de cinco años, pero seguimos con resultados extraordinariamente positivos
Barceló reconoce el fin del crecimiento consecutivo, pero mantiene perspectiva sobre la solidez de los números.
Mark

¿Por qué un grupo que acaba de alcanzar su máximo histórico en 2025 cae un 25% en un solo año? ¿Qué cambió tan rápido?

Mimi

Cuatro cosas golpearon al mismo tiempo. Los estadounidenses, que son su mercado clave para México, dejaron de viajar. Incertidumbre electoral, alertas de seguridad, playas llenas de sargazo, y el dólar perdió valor frente al peso mexicano.

Luke

Pero espera. ¿Cuánto de esa caída es por menos turistas y cuánto por el tipo de cambio? Porque Barceló menciona ambos, pero no da números de cuántos turistas menos llegaron realmente.

Mark

Buen punto. Entonces, ¿es una crisis de demanda o una crisis de conversión de monedas?

Mimi

Probablemente ambas. Barceló dice explícitamente que la razón fundamental es la bajada de demanda estadounidense. Pero luego explica que el tipo de cambio también los perjudica de dos formas: en márgenes operacionales y en la conversión de beneficios.

Luke

Exacto. El comunicado da la causa principal, pero no cuantifica el impacto de cada factor. Sabemos que hay menos turistas, pero no sabemos si eso explica el 25% de caída o si es un 15% y el resto es tipo de cambio.

Mark

¿Y qué pasa con Ávoris? Llevan nueve meses buscando comprador y nada. ¿Es un problema?

Mimi

Barceló dice que no tienen urgencia. Que Ávoris está mejorando resultados y que prefieren vender por el valor correcto. Pero nueve meses sin cerrar una operación que querías cerrar es tiempo.

Luke

Sí, pero aquí hay que ser cuidadoso. Él dice que no ha surgido ningún comprador en los términos que quieren. Eso es diferente a decir que no hay compradores. Podría haber ofertas que considera insuficientes. No sabemos cuál es el caso.

Mark

¿Cómo ve Barceló el futuro? ¿Está preocupado?

Mimi

No parece estarlo. Dice que 2026 será el tercer mejor año en 95 años de historia. Que hay margen de mejora amplio. Que mientras no vendan Ávoris, seguirán invirtiendo y creciendo.

Luke

Lo que es notable es que reconoce que rompieron una tendencia de cinco años de mejora continua. Eso es importante. Pero luego lo minimiza diciendo que los resultados siguen siendo extraordinarios. Ambas cosas son ciertas, pero la primera es la noticia.

  • La caída del 25% en beneficios rompe abruptamente cinco años de récords consecutivos, marcando el fin de una era dorada para el grupo.
  • Cuatro factores simultáneos —incertidumbre electoral, alertas de seguridad, playas invadidas por sargazo y un dólar más débil— han disuadido al turista estadounidense de viajar al Caribe y México.
  • La depreciación del dólar golpea dos veces: encarece los viajes para los estadounidenses y reduce el valor en euros de los beneficios obtenidos en moneda americana.
  • La venta de Ávoris, la división de viajes del grupo, lleva nueve meses en proceso sin cerrarse, aunque Barceló descarta la urgencia y apuesta por esperar el precio que considera justo.
  • El grupo mantiene una postura serena: con 250 millones de beneficio, 2026 será igualmente el tercer mejor año en los 95 años de historia de la compañía.

Barceló, uno de los grandes grupos hoteleros españoles, cierra un ciclo de cinco años de crecimiento continuo al prever beneficios de 250 millones de euros en 2026, un 25% menos que el año anterior. La causa no es una crisis interna, sino la confluencia de fuerzas externas —incertidumbre política, alertas de seguridad, sargazo en las costas y un dólar debilitado— que han alejado al turista estadounidense del Caribe y México, donde Barceló lleva cuatro décadas construyendo su presencia. El tropiezo, aunque significativo, no borra una historia de solidez: estos serán los terceros mejores resultados en casi un siglo de empresa.

Barceló cerrará 2026 con beneficios de 250 millones de euros, un 25% por debajo de los 330 millones logrados en 2025. Es el fin de cinco años de crecimiento ininterrumpido para el grupo hotelero español, que había alcanzado su máximo histórico apenas doce meses atrás. Simón Pedro Barceló, copresidente y consejero delegado, confirmó la corrección en una entrevista durante la cumbre del Consejo Mundial de Viajes y Turismo celebrada en Malta.

El epicentro del problema es México, donde Barceló opera desde 1985 y donde ha invertido 1.200 millones de euros a lo largo de cuatro décadas. La demanda estadounidense hacia ese país y el Caribe se ha desplomado por cuatro razones que se han solapado: la incertidumbre propia de los años electorales, las alertas de seguridad en ciertos destinos, la invasión masiva de sargazo en las costas y la depreciación del dólar, que encarece los viajes al exterior para los estadounidenses y además reduce el valor en euros de los beneficios obtenidos en dólares.

Pese a todo, Barceló mantiene la perspectiva: los resultados de 2026 serán los terceros mejores en los 95 años de historia de la empresa. En paralelo, el grupo sigue buscando comprador para Ávoris, su división de viajes, proceso que lleva nueve meses sin cerrarse. El ejecutivo descarta la urgencia y prefiere esperar a que surja una oferta acorde al valor que considera que la compañía puede generar.

En clave nacional, Barceló reflexiona sobre el récord de más de 100 millones de turistas extranjeros que España prevé recibir este año, y advierte que el futuro del sector dependerá en parte de las decisiones políticas. Como hotelero, defiende el turismo en establecimientos reglados frente al residencial informal, al que atribuye los mayores problemas de masificación y crisis de vivienda.

Barceló cerrará 2026 con beneficios de 250 millones de euros, una caída del 25% respecto a los 330 millones alcanzados en 2025. Es el fin de cinco años consecutivos de crecimiento para el grupo hotelero español, que había tocado su máximo histórico hace apenas doce meses. Simón Pedro Barceló, copresidente y consejero delegado, confirmó la corrección durante una entrevista exclusiva en el marco de la cumbre del Consejo Mundial de Viajes y Turismo celebrada en Malta la semana pasada. La razón es clara: la demanda estadounidense hacia el Caribe y México se ha desplomado.

México es el corazón del problema. Barceló comenzó a operar allí en 1985, lo que significa que este año cumple 41 años de actividad ininterrumpida en el país, posicionándose como la hotelera española más antigua en territorio mexicano. Durante cuatro décadas, ha invertido 1.200 millones de euros en adquisiciones de activos y emplea a cerca de 10.000 personas. Su cartera actual suma 22 hoteles, de los cuales 18 son vacacionales y cuatro urbanos. La última operación se cerró el 1 de diciembre de 2025 con la compra de dos propiedades en Ciudad de México y Monterrey por 85 millones de dólares, equivalentes a 73 millones de euros.

Pese a la contracción de beneficios, Barceló mantiene una perspectiva optimista. El ejecutivo subraya que aunque se rompe la tendencia de mejora anual iniciada en 2021, los resultados de 2026 seguirán siendo extraordinariamente positivos. De hecho, serán los terceros mejores en los 95 años de historia de la compañía. Pero el optimismo tiene límites cuando se analiza qué ha provocado el desplome turístico estadounidense.

Barceló identifica cuatro factores convergentes. Primero, los años electorales generan incertidumbre entre los ciudadanos estadounidenses, incluso cuando no se trata de elecciones presidenciales. Segundo, las alertas sobre seguridad en determinados destinos han disuadido a potenciales viajeros. Tercero, la aparición masiva de sargazo, un alga marina que despide mal olor y se acumula por toneladas en las costas mexicanas, ha afectado la experiencia del cliente, quien encuentra playas contaminadas en lugar de las arenas blancas y aguas cristalinas que imaginaba. Cuarto, la depreciación del dólar frente a otras monedas ha encarecido los viajes internacionales para los estadounidenses.

Este último factor también ha golpeado directamente los resultados de Barceló. La apreciación del peso mexicano y otras monedas latinoamericanas contra el dólar perjudica los márgenes operacionales. Pero hay un segundo efecto adverso: cuando el dólar se deprecia, la conversión de beneficios denominados en dólares a euros para consolidar resultados en el balance del grupo genera pérdidas adicionales.

Otro desafío pendiente es la venta de Ávoris, la división de viajes del grupo. Hace nueve meses que Barceló contrató a Deloitte para encontrar comprador, pero la transacción aún no se ha cerrado en los términos deseados. El ejecutivo reconoce que la operación ideal sería vender toda la división de viajes como un bloque único, una hipótesis en la que siguen trabajando. Se han sondado alternativas como sacarla a Bolsa o fraccionar la venta, pero por ahora están descartadas. Mientras tanto, Ávoris está mejorando sus resultados, y Barceló no tiene prisa: cree que existe un margen de mejora amplio para los próximos años y prefiere vender por el valor que considera que la compañía puede generar. "Por ahora no ha surgido ningún comprador. Y no tenemos ninguna urgencia", afirma.

En el contexto nacional, España anticipa superar por primera vez los 100 millones de turistas extranjeros este año, una cifra que Barceló sitúa en perspectiva global: el mundo alcanzará los 1.500 millones de turistas. El ejecutivo aprovecha para reflexionar sobre las decisiones políticas futuras respecto al turismo. Si los españoles votan a quienes ven el turismo de forma más negativa, lo normal es que no crezca. Si votan a quienes lo ven como positivo, seguirá expandiéndose. Barceló reconoce que el crecimiento turístico genera riqueza y empleo, pero también masificación y agravamiento de la crisis de vivienda. Como hotelero, defiende el modelo de turismo hotelero frente al residencial, argumentando que el primero no genera las crisis que sí produce el segundo, especialmente cuando opera de forma ilegal en edificios plurifamiliares.

La razón fundamental es la bajada de demanda en Estados Unidos hacia los destinos del Caribe y fundamentalmente hacia México, donde tenemos una presencia importante
— Simón Pedro Barceló, copresidente y consejero delegado de Barceló
Serán los terceros mejores resultados de nuestros 95 años de historia
— Simón Pedro Barceló
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