JP Morgan, Citi y UBS aconsejan diversificar hacia hiperescaladores como Amazon y Microsoft, que alquilan capacidad de computación en nube a desarrolladores de IA. El alquiler de capacidad computacional se encarece un 20% anual tras cerrar 2025 en números rojos, mientras SK Hynix perdió el 58% de su valor bursátil.
Bancos de inversión redirigen inversiones hacia centros de datos tras caída de fabricantes de chips
El crecimiento de unos impulsa al resto en el ecosistema de la IA
¿Por qué los bancos cambian de opinión ahora sobre dónde invertir en IA?
Porque el mercado les mostró que los chips subieron demasiado rápido. SK Hynix pasó de 450.000 millones a 1,3 billones en meses. Eso no es sostenible. Alguien tenía que vender, y cuando lo hicieron, todo se desmoralizó.
Pero si los centros de datos también han subido, ¿no tienen el mismo problema?
Sí, pero la diferencia es que la demanda de computación sigue siendo real y creciente. Los chips subieron porque todos asumieron que la IA necesitaría infinitos chips. Los centros de datos suben porque alguien tiene que proporcionar la potencia donde esos chips funcionan.
¿Entonces es solo cambiar de ganador?
No exactamente. Es reconocer que el ciclo de ganancias fáciles en semiconductores terminó. Ahora el dinero se mueve hacia quien captura el siguiente eslabón de la cadena. Pero hay riesgo real: si la demanda de computación cae como cayó en 2025, todo se derrumba de nuevo.
¿Y los desarrolladores de IA que salen a Bolsa? ¿Son la próxima apuesta?
Podrían serlo, pero están en territorio peligroso. SpaceX debutó hace un mes y ya cotiza por debajo del precio de salida. Para que OpenAI y Anthropic no caigan en la misma trampa, necesitan demostrar que pueden ganar dinero real con sus modelos. Los tokens son la clave: si pueden monetizarlos mejor, tienen futuro.
¿Cuál es el riesgo real aquí?
Que todo esto depende de que la demanda de IA siga creciendo indefinidamente. Si se ralentiza, los centros de datos quedan con capacidad ociosa, los desarrolladores pierden clientes, y el ciclo se invierte. Los bancos dicen que es probable que la demanda siga creciendo, pero nadie puede garantizarlo.
El Pulso
- JP Morgan, Citi y UBS recomiendan diversificar hacia hiperescaladores como Amazon y Microsoft
- Semiconductores cayeron 9% globalmente; SK Hynix perdió 58% de su valor
- Alquiler de capacidad computacional se encarece 20% anual tras números rojos en 2025
- OpenAI y Anthropic preparan debuts bursátiles en próximos meses
- Tokens se revalorizaron 60% en primeros cinco meses del año, pero perdieron la mitad desde mediados de junio
JP Morgan, Citi y UBS aconsejan diversificar hacia hiperescaladores como Amazon y Microsoft, que alquilan capacidad de computación en nube a desarrolladores de IA. El alquiler de capacidad computacional se encarece un 20% anual tras cerrar 2025 en números rojos, mientras SK Hynix perdió el 58% de su valor bursátil.
Grandes bancos de inversión recomiendan girar inversiones desde fabricantes de chips hacia proveedores de centros de datos, tras caídas del 9% en el sector semiconductor y señales de recuperación en la demanda de capacidad computacional.
Los grandes bancos de inversión están reorientando sus recomendaciones. Después de meses apostando sin reservas por los fabricantes de chips como el vehículo seguro para capturar el crecimiento de la inteligencia artificial, JP Morgan, Citi y UBS ahora señalan hacia otro lado: los proveedores de centros de datos, esas empresas que alquilan potencia de computación en la nube a los desarrolladores de IA. La señal es clara porque el mercado acaba de enviarla con brutalidad. En las últimas semanas, las acciones de semiconductores han caído un 9% a nivel mundial según el índice MSCI World Semiconductors. SK Hynix, el fabricante surcoreano que hace menos de seis meses superaba los 1,3 billones de euros de capitalización, ha perdido el 58% de su valor. La aparente apuesta más segura de la IA se ha desmoronado.
Lo que está sucediendo es una rotación de capital, aunque los bancos son cuidadosos con el lenguaje. No recomiendan vender chips; recomiendan diversificar. Pero el mensaje subyacente es que el ciclo de ganancias fáciles en semiconductores ha tocado techo. Mientras tanto, la demanda por capacidad de computación sigue creciendo. El alquiler de esa capacidad se ha encarecido un 20% en el año, recuperándose de un 2025 que cerró en números rojos. Los hiperescaladores —Amazon, Microsoft, Oracle, Alphabet y Meta— son los beneficiarios naturales de este cambio. Pero aquí está la paradoja: sus acciones ya han subido tanto que algunos han caído este año. Microsoft acumula un desplome del 30%, Oracle se hunde un 35%, y el índice general de centros de datos de UBS cae un 3% en 2026.
Los analistas de JP Morgan argumentan que esta caída es insostenible a largo plazo. En un informe de principios de julio, escriben que la ventaja bursátil que los chips han mantenido desde septiembre del año pasado frente a los proveedores de servicios en la nube parece difícil de sostener. El razonamiento es simple: si la demanda de computación sigue superando la capacidad disponible, los ingresos de estos proveedores deben aumentar. Y si aumentan, las acciones deberían recuperarse. Los cinco grandes proveedores cuentan con recomendaciones de compra de al menos el 80% de los analistas recopilados por Bloomberg, con potencial alcista de al menos un 20% a doce meses. Para Microsoft, castigada por las caídas de este año, ese margen alcanza el 40%.
Pero hay advertencias. Citi señala que las correcciones actuales del sector no garantizan una eventual remontada de las empresas de centros de datos. La pregunta fundamental es si esto marca un período de rotación duradero o simplemente una corrección temporal. Además, la demanda de capacidad de computación no es garantizada. Cayó en 2025 y podría volver a caer. Los obstáculos burocráticos y políticos para construir nuevos centros de datos ya están retrasando la conclusión de una gran parte de los proyectos en marcha. UBS, sin embargo, es más optimista. Sus analistas señalan que es más probable que las previsiones de inversión en centros de datos se revisen al alza que a la baja, dado que la demanda sigue superando la capacidad disponible. Si el gasto continúa aumentando, advierten, las consecuencias se extenderían más allá de los propios centros de datos hacia toda la cadena de suministro de la IA.
Fuera de los grandes tecnológicos, otras industrias ligadas a la IA también se perfilan como candidatas para captar el capital que sale del sector de chips. Los desarrolladores de modelos de lenguaje, como OpenAI y Anthropic, ya han presentado documentación para salir a Bolsa en los próximos meses, siguiendo la estela de SpaceX, que hace un mes protagonizó el mayor debut bursátil de la historia. El desafío para estos laboratorios es monetizar mejor los tokens, la unidad de texto que la IA utiliza para procesar solicitudes y generar respuestas. Los tokens se revalorizaron un 60% en los primeros cinco meses del año, aunque desde mediados de junio han perdido la mitad de esas ganancias. JP Morgan advierte que el seguimiento de estos precios será clave en el futuro. En el ecosistema de la IA, unos compran a otros y el crecimiento de unos impulsa al resto. Lo que está en juego ahora es dónde fluirá el capital mientras el mercado intenta descifrar cuál es la siguiente fase del ciclo.
Citas Notables
La ventaja bursátil que mantienen desde septiembre los fabricantes de chips frente a los proveedores de servicios en la nube parece difícil de sostener a largo plazo— Estrategas de JP Morgan
Es más probable que las previsiones de inversión de los centros de datos se revisen al alza que a la baja, debido a una demanda que sigue superando la capacidad disponible— Analistas de UBS