En la mañana del jueves, misiles lanzados por los hutíes de Yemen alcanzaron el aeropuerto internacional de Riad, incendiando un avión comercial vacío y obligando a cientos de vuelos a suspenderse. El ataque, reivindicado por el grupo armado respaldado por Irán, marca una escalada sin precedentes contra la capital saudita y recuerda que las guerras modernas no respetan las fronteras entre lo militar y lo civil. En el silencio de las autoridades del reino frente al estruendo de las llamas, se dibuja la fragilidad de las infraestructuras que sostienen la vida cotidiana de millones de personas.
Ataques hutíes con misiles causan daños en aeropuerto de Riad y paralizan vuelos
Misiles cayendo en un jardín de infancia mientras Arabia Saudita intenta contener la escalada
¿Por qué los hutíes atacan específicamente los aeropuertos? ¿Cuál es el objetivo estratégico?
Buscan paralizar la capital saudita y demostrar que pueden golpear infraestructura crítica. Los aeropuertos son símbolos de poder estatal y nodos económicos clave. Al cerrar el espacio aéreo, crean caos y presión política.
Pero aquí hay que ser precisos: los hutíes afirman que lanzaron misiles balísticos, pero no presentaron pruebas. La coalición saudita dice que interceptó tres misiles. ¿Qué impactó realmente? El avión se incendió, eso es verificado. Pero no sabemos si fue por un impacto directo o por metralla de una intercepción.
¿Cuál es el contexto más amplio? ¿Por qué Arabia Saudita y los hutíes están en guerra?
Los hutíes son un movimiento respaldado por Irán en Yemen. Arabia Saudita lidera una coalición que apoya al gobierno internacionalmente reconocido. Es una guerra civil que se convirtió en un conflicto regional. Los hutíes ven a Riad como el enemigo principal.
Y aquí está lo importante: el conflicto resurgió en julio. Ocho meses de guerra. Esto no es una situación estable o antigua. Es reciente, está escalando, y estos ataques sin precedentes contra la capital sugieren que algo ha cambiado en la capacidad o la estrategia hutí.
¿Qué significa para los civiles? ¿Hay víctimas confirmadas?
Al menos tres personas murieron en ataques anteriores contra aeropuertos. En el incidente del jueves, el avión estaba vacío de pasajeros, pero no se descarta que haya heridos entre el personal. Los fragmentos de misiles cayeron en un jardín de infancia y un complejo médico.
Ese es un detalle crucial que no debemos suavizar. Misiles cayendo en un jardín de infancia. Pero las autoridades saudíes no suelen reconocer ataques contra estructuras civiles, así que los números reales de daños y víctimas podrían ser mayores de lo que se reporta oficialmente.
El Pulso
- Misiles hutíes impactaron el aeropuerto de Riad al amanecer, incendiando un avión de Saudia Airlines estacionado en la terminal mientras el humo negro se elevaba sobre la capital saudita.
- Más de 275 vuelos fueron cancelados en pocas horas, con el aeropuerto cerrado por completo durante al menos 90 minutos, dejando a miles de pasajeros varados o en espera.
- Lufthansa, Air India y otras aerolíneas internacionales suspendieron sus servicios a Riad hasta el 16 de octubre, extendiendo la disrupción más allá del incidente inmediato.
- La coalición saudita afirmó haber interceptado tres misiles balísticos, pero fragmentos cayeron sobre un jardín de infancia y un complejo médico, evidenciando los límites de los sistemas de defensa.
- Los hutíes amenazaron con atacar plantas energéticas e infraestructuras críticas, señalando que la escalada contra la capital saudita no ha alcanzado su punto máximo.
- Las autoridades saudíes guardaron silencio oficial, dejando un vacío de información que contrasta con la magnitud visible del daño y la urgencia de la crisis.
En la mañana del jueves, misiles lanzados por los hutíes de Yemen alcanzaron el aeropuerto internacional de Riad, incendiando un avión comercial vacío y obligando a cientos de vuelos a suspenderse. El ataque, reivindicado por el grupo armado respaldado por Irán, marca una escalada sin precedentes contra la capital saudita y recuerda que las guerras modernas no respetan las fronteras entre lo militar y lo civil. En el silencio de las autoridades del reino frente al estruendo de las llamas, se dibuja la fragilidad de las infraestructuras que sostienen la vida cotidiana de millones de personas.
El jueves por la mañana, misiles hutíes impactaron el aeropuerto internacional de Riad, donde un avión de Saudia Airlines se incendió tras ser alcanzado mientras permanecía vacío de pasajeros. Una columna de humo negro marcó el inicio de una jornada de caos aéreo sin precedentes en la capital del reino.
Los hutíes, respaldados por Irán y con base en Yemen, reivindicaron de inmediato el ataque, asegurando haber lanzado misiles balísticos y de crucero contra Riad y la ciudad de Najrán. Su portavoz advirtió además que las plantas energéticas sauditas serían objetivo de futuros golpes, instando a los trabajadores a alejarse de ellas.
La disrupción fue inmediata: más de 275 vuelos cancelados, el 40% de las llegadas y el 30% de las salidas suspendidas. Flightradar24 registró el cierre total del aeropuerto durante más de hora y media. Lufthansa anunció la suspensión de sus vuelos a Riad hasta el 16 de octubre; Air India y varias aerolíneas indias hicieron lo mismo.
La coalición liderada por Arabia Saudita afirmó haber interceptado tres misiles balísticos, pero la Defensa Civil reconoció que fragmentos cayeron sobre un jardín de infancia y un complejo de clínicas médicas en la ciudad. Un día antes, al menos tres personas habían muerto en ataques hutíes contra los aeropuertos de Riad y Abha.
Las autoridades saudíes —gobierno, aviación civil y la propia aerolínea— no emitieron comentarios oficiales, dejando un silencio que contrasta con la escala visible del daño. Lo que quedó claro es que la campaña hutí ha alcanzado una nueva dimensión: por primera vez en ocho meses de conflicto, la infraestructura de la capital saudita se ve paralizada de forma sostenida y deliberada.
El jueves por la mañana, misiles hutíes impactaron contra el aeropuerto internacional de Riad. Una densa columna de humo negro y llamas se elevó desde una de las terminales, donde un avión de Saudia Airlines estaba estacionado. La aeronave, gravemente dañada por la metralla de la intercepción o del impacto directo, se incendió mientras permanecía vacía de pasajeros, aunque no se descartaba la posibilidad de heridos entre el personal en tierra.
Los hutíes, grupo armado respaldado por Irán y radicado en Yemen, reivindicaron inmediatamente la responsabilidad del ataque. Su portavoz militar declaró que habían lanzado misiles balísticos y de crucero contra los aeropuertos de Riad y de la ciudad de Najrán, en el suroeste saudita, asegurando que los ataques habían interrumpido las operaciones aéreas. Advirtieron también a los trabajadores que se mantuvieran alejados de las plantas energéticas, que serían objeto de futuros ataques. Las autoridades saudíes no emitieron comentarios inmediatos sobre estas afirmaciones.
La magnitud de la disrupción fue inmediata y masiva. Más de 275 vuelos fueron cancelados en el Aeropuerto Internacional Rey Khalid el jueves, lo que representó el 40 por ciento de las llegadas programadas y el 30 por ciento de las salidas. El servicio de seguimiento de vuelos Flightradar24 informó que el aeropuerto cerró por completo: el último aterrizaje se había producido más de 80 minutos antes y el último despegue más de 90 minutos antes. Lufthansa, la compañía alemana propietaria de varias aerolíneas europeas, anunció la suspensión de todos sus vuelos a Riad hasta el 16 de octubre debido a los eventos en Oriente Medio. Air India y varias aerolíneas indias también suspendieron sus servicios, según comunicó la Embajada de la India en Riad a través de redes sociales.
La coalición liderada por Arabia Saudita, que combate a los hutíes en Yemen, informó que sus fuerzas interceptaron y destruyeron tres misiles balísticos: dos dirigidos contra Riad y uno contra Khamis Mushayt, donde se encuentra una importante base aérea saudita. El portavoz de la coalición, Turki al Maliki, confirmó que todos los proyectiles fueron interceptados y destruidos. Sin embargo, la Defensa Civil saudí reconoció que fragmentos de al menos uno de los misiles cayeron en Riad, causando daños materiales en un jardín de infancia y en un complejo de clínicas médicas.
Este ataque se produce un día después de que al menos tres personas murieran en ataques hutíes contra los aeropuertos internacionales Rey Khalid en Riad y Abha en el suroeste saudita, según informó la Autoridad General de Aviación Civil saudí. Los hutíes han convertido los aeropuertos saudíes en blanco recurrente de sus operaciones, pero la magnitud y frecuencia de los ataques contra la capital del reino no tienen precedentes en los ocho meses de guerra en Oriente Medio que resurgió en julio.
Las autoridades saudíes —la oficina de medios del gobierno, la autoridad de aviación civil y Saudia Airlines— no respondieron a las solicitudes de comentarios. Esta falta de comunicación oficial contrasta con el flujo constante de información de fuentes militares, aerolíneas internacionales y servicios de seguimiento de vuelos, dejando muchos detalles del incidente sin confirmación oficial. Lo que sí quedó claro es que la campaña hutí contra la infraestructura saudita ha alcanzado una nueva escala, con amenazas explícitas de golpear instalaciones petroleras y críticas, y una capacidad demostrada para paralizar el espacio aéreo de la capital del reino.
Citas Notables
Los hutíes advirtieron a los trabajadores que se mantuvieran alejados de las plantas energéticas, que serían objeto de futuros ataques— Portavoz militar de los hutíes
La coalición liderada por Arabia Saudita informó que interceptó y destruyó tres misiles balísticos lanzados contra Riad y Khamis Mushayt— Turki al Maliki, portavoz de la coalición militar