Al menos 11 personas murieron en ataques rusos a Kiev, Járkov y Jersón; la catedral ortodoxa de la Dormición quedó parcialmente destruida por incendios. El complejo monástico, inscrito en Patrimonio Mundial de la Unesco desde el siglo XI, reviste significado religioso para ortodoxos de Ucrania y Rusia.
Ataque ruso masivo deja 11 muertos y catedral ortodoxa del siglo XI en llamas en Kiev
No se pueden atacar los santuarios
¿Por qué un monasterio del siglo XI se convierte en objetivo militar en una guerra moderna?
Porque no es solo un edificio religioso. Es un símbolo de identidad ucraniana, de patrimonio compartido, y también un punto de fractura entre dos iglesias ortodoxas que antes eran una sola. Atacarlo es atacar la memoria.
Pero Rusia dice que fue un misil ucraniano que rebotó. ¿Quién tiene razón?
Zelenski dice que fueron dos drones rusos dirigidos deliberadamente. El servicio de seguridad ucraniano dice que tiene pruebas. Lo que importa es que ambos bandos ven el monasterio como algo que vale la pena destruir o defender, lo que revela cuánto ha cambiado la guerra desde 2022.
¿Qué significa que la Iglesia Ortodoxa ucraniana se haya separado de Moscú?
Significa que la religión y la política están completamente entrelazadas. Cuando Ucrania se separó de Moscú religiosamente, también se separó culturalmente. Ahora, atacar la catedral es atacar esa separación, es un mensaje.
¿Y el patriarca Cirilo? ¿Dónde está en todo esto?
Es un aliado de Putin. Eso hace que la situación sea aún más tensa. Para muchos ucranianos, el patriarcado de Moscú representa la dominación rusa, incluso en lo espiritual. Por eso el gobierno de Kiev prohibió la rama rusa de la iglesia hace dos años.
¿Qué pasa ahora con el monasterio?
La Unesco está evaluando los daños. Zelenski está pidiendo al G7 que presione a Rusia. Pero el monasterio seguirá siendo un símbolo de la guerra, un lugar donde la fe y la política no se pueden separar.
Le Pouls
- Al menos 11 muertos en Ucrania (cinco en Kiev, cinco en Járkov, una en Jersón)
- Catedral ortodoxa de la Dormición, patrimonio Unesco del siglo XI, parcialmente destruida
- Rusia lanzó 70 misiles y 611 drones; Ucrania interceptó 50 misiles y 582 drones
- Monasterio de las Cuevas inscrito en Patrimonio Mundial desde el siglo XI
Al menos 11 personas murieron en ataques rusos a Kiev, Járkov y Jersón; la catedral ortodoxa de la Dormición quedó parcialmente destruida por incendios. El complejo monástico, inscrito en Patrimonio Mundial de la Unesco desde el siglo XI, reviste significado religioso para ortodoxos de Ucrania y Rusia.
Rusia lanzó un bombardeo masivo sobre Ucrania que dejó al menos 11 muertos e incendió la catedral de la Dormición, patrimonio de la Unesco del siglo XI. Zelenski acusa a Moscú de ataque deliberado contra la cultura cristiana.
A las cinco de la mañana, un monje llamado Makarii saltó de la cama al escuchar una explosión ensordecedora. Cuando salió, vio el complejo monástico envuelto en fuego y humo. Lo que ardía era la catedral ortodoxa de la Dormición, una estructura del siglo XI que forma parte del Monasterio de las Cuevas de Kiev, inscrito en el Patrimonio Mundial de la Unesco. En cuestión de horas, una de sus fachadas quedó destrozada y la cubierta parcialmente consumida por las llamas. Más de diez camiones de bomberos fueron desplegados en la zona para contener el incendio.
Este fue uno de los ataques más intensos que ha sufrido la capital ucraniana en meses. Rusia lanzó 70 misiles y 611 drones contra objetivos en Ucrania, la mayoría dirigidos a Kiev. Las defensas aéreas ucranianas lograron interceptar 50 misiles y 582 drones, pero el daño ya estaba hecho. En toda Ucrania murieron al menos once personas: cinco en Kiev, cinco en la ciudad nororiental de Járkov y una en Jersón, en el sur. Treinta y cuatro personas resultaron heridas solo en la capital. En el lado ruso, tres civiles murieron en la ciudad de Tula, a unos 200 kilómetros al sur de Moscú, en un ataque ucraniano con drones, según reportó el gobernador regional.
El bombardeo ruso alcanzó numerosos barrios de Kiev. Los vecinos corrieron a los refugios mientras una luz cegadora iluminaba el cielo, enrojecido por los incendios. Periodistas de la AFP presenciaron cómo la ciudad se sumía en el caos. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó que el incendio había afectado la cubierta de la catedral de la Dormición. El complejo monástico, cuyos orígenes se remontan hace un milenio, reviste un significado profundo para los cristianos ortodoxos tanto de Ucrania como de Rusia.
Moscú negó haber apuntado deliberadamente al complejo religioso. El ministerio de Defensa ruso aseveró que el incendio se debió a un misil Patriot de defensa aérea ucraniano que había quedado obsoleto. Pero el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, fue categórico: Rusia atacó deliberadamente con dos drones la zona del monasterio. Calificó el ataque como "uno de los crímenes más graves de Rusia contra la cultura cristiana hasta la fecha". El servicio de seguridad ucraniano anunció que expondría públicamente los restos de uno de los drones que impactó en el complejo como prueba del ataque intencional.
La Unesco condenó el bombardeo en un comunicado, señalando que causó "importantes daños en el exterior y el interior de la catedral de la Dormición" y sus alrededores. La organización se ofreció a ayudar a las autoridades a evaluar los daños. Emmanuel Macron, presidente de Francia, también condenó el ataque, diciendo que "nada justifica este ataque contra nuestro patrimonio universal". Sus palabras llegaban mientras se preparaba una cumbre del G7 en Francia, donde Zelenski había pedido a los líderes mundiales que intensificaran la presión sobre Rusia.
El contexto religioso y político del ataque es complejo. El Monasterio de las Cuevas fue noticia en años recientes por la expulsión de monjes acusados de mantener vínculos con Rusia. En enero, otros edificios del complejo ya habían sufrido daños por proyectiles rusos. La Iglesia Ortodoxa de Ucrania se separó oficialmente del patriarcado de Moscú en 2022, tras la invasión rusa. Dos años después, el gobierno de Kiev prohibió la rama de la Iglesia rusa en Ucrania. El patriarca de Moscú, Cirilo, ha sido un defensor vocal del presidente Vladimir Putin.
Un trabajador de los servicios de emergencia aseguró que "todo está bien en el interior" de la catedral y que el techo absorbió la mayor parte del daño. Pero Natalia Korol, empleada de un museo de Kiev, expresó la indignación que muchos sentían: "Es un santuario. Ellos mismos dicen que es su santuario. No se pueden atacar los santuarios". El bombardeo ocurrió días después del anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio, en un momento en que la escalada de ataques mutuos entre Rusia y Ucrania continúa sin tregua.
Citations marquantes
Uno de los crímenes más graves de Rusia contra la cultura cristiana hasta la fecha— Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania
Es un santuario. Ellos mismos dicen que es su santuario. No se pueden atacar los santuarios— Natalia Korol, empleada de un museo de Kiev