Ataque hutí deja al menos 12 muertos en aeropuerto de Riad

Al menos 12 personas murieron y 309 resultaron heridas en el ataque, incluyendo cuatro saudíes y ocho extranjeros entre los fallecidos.
Todo el mundo corría mientras los impactos alcanzaban la terminal
Un testigo describe el caos en el aeropuerto de Riad durante el ataque del sábado.
Mark

¿Por qué este ataque es tan significativo? ¿Qué lo diferencia de otros incidentes?

Mimi

Es el más mortífero en Arabia Saudita en una década. Doce muertos y 309 heridos en un aeropuerto civil, no en una instalación militar. Eso marca un cambio en la escala y el alcance.

Luke

Pero hay que ser cuidadosos: los hutíes no han reivindicado formalmente el ataque. Es atribuido por las autoridades saudíes. ¿Hay confirmación independiente?

Mark

¿Qué significa que la tregua se haya desmoronado en julio?

Mimi

Cuatro años de relativa calma negociada por la ONU terminaron. Desde entonces, los ataques hutíes contra infraestructuras saudíes se han intensificado dramáticamente: aeropuertos, instalaciones petroleras, tanqueros.

Luke

Y simultáneamente, las fuerzas gubernamentales yemeníes respaldadas por Arabia Saudita están avanzando contra los hutíes en Bab el Mandeb. Ambos lados dice que está ganando. Nada de eso ha sido verificado independientemente.

Mark

¿Qué pasa ahora con los viajes a Arabia Saudita?

Mimi

El aeropuerto de Riad está cerrado. Las embajadas están prohibiendo que su personal se desplace hacia y desde allí durante al menos una semana. Los pasajeros se desvían a Yeda y Dammam.

Luke

Lo que significa que si hay otro ataque, el impacto será aún más amplio. El sistema está bajo presión.

Mark

¿Qué dice Trump sobre esto?

Mimi

Lo llamó inaceptable y dijo que hablaría con el príncipe heredero saudita. Es una declaración de apoyo, pero también una señal de que Washington está atento.

Luke

Aunque Trump no especificó qué haría. Es una respuesta diplomática estándar en este punto.

  • Un proyectil hutí impactó la terminal de pasajeros del aeropuerto Rey Jalid en plena mañana del sábado, sembrando el caos entre viajeros y empleados que corrían sin rumbo entre los heridos.
  • Doce personas perdieron la vida —cuatro saudíes y ocho extranjeros, incluido un estadounidense— y 309 resultaron heridas, convirtiendo este ataque en el más mortífero en Arabia Saudita desde 2015.
  • El aeropuerto fue cerrado de emergencia, el tráfico aéreo se desvió a Yeda y Dammam, y varias embajadas occidentales prohibieron a su personal viajar hacia o desde Riad durante la semana siguiente.
  • Donald Trump calificó el ataque de inaceptable y anunció contacto directo con el príncipe heredero saudita, mientras el enviado de la ONU advirtió que la escalada amenaza con enterrar los esfuerzos de paz en Yemen.
  • En el frente yemení, las fuerzas gubernamentales lanzaban una contraofensiva en torno al estratégico estrecho de Bab el Mandeb, en un conflicto de evolución rápida donde las afirmaciones de ambos bandos son imposibles de verificar de forma independiente.

En la mañana de un sábado, la capital de Arabia Saudita fue sacudida por el ataque más letal que ha sufrido en una década: un misil hutí impactó el aeropuerto internacional Rey Jalid de Riad, arrebatando la vida a doce personas —entre ellas ciudadanos de varios países— y dejando a más de trescientas heridas. El incidente, atribuido a los combatientes yemeníes respaldados por Irán, no es un hecho aislado sino la expresión más sangrienta de una espiral de violencia que se aceleró cuando colapsó la tregua negociada por la ONU, recordándonos que los aeropuertos —umbrales entre mundos— pueden convertirse también en escenarios de guerra. La comunidad internacional observa con alarma cómo este golpe al corazón civil de Riad complica aún más cualquier camino hacia la paz en Yemen.

El sábado por la mañana, un ataque atribuido a los hutíes de Yemen convirtió el aeropuerto internacional Rey Jalid de Riad en escena de una tragedia sin precedentes recientes: al menos 12 muertos —cuatro saudíes y ocho extranjeros, entre ellos un estadounidense— y 309 heridos. Las autoridades sanitarias decretaron una movilización masiva de médicos para atender la emergencia, mientras el aeropuerto cerraba sus puertas y el tráfico se desviaba hacia Yeda y Dammam. Testigos describieron escenas de pánico: pasajeros que esperaban embarcar vieron el impacto en una puerta contigua y huyeron entre la multitud.

La coalición militar liderada por Arabia Saudita condenó el ataque como un crimen de guerra y prometió responder con firmeza. Su portavoz subrayó que el proyectil golpeó deliberadamente una terminal civil. La reacción internacional fue inmediata: Trump anunció que hablaría con el príncipe heredero Mohamed bin Salmán, y las embajadas de Estados Unidos, Canadá, Alemania y España instaron a sus ciudadanos a mantenerse alejados del aeropuerto. El enviado de la ONU para Yemen advirtió que la escalada complica gravemente cualquier perspectiva de paz.

El ataque se inscribe en una ola de violencia que se intensificó en julio, cuando se desmoronó la tregua de cuatro años negociada por Naciones Unidas. Desde entonces, los hutíes han apuntado sistemáticamente a aeropuertos, instalaciones petroleras y tanqueros saudíes. Arabia Saudita rara vez reconoce públicamente que estos ataques alcancen objetivos civiles. Paralelamente, en el frente yemení, las fuerzas gubernamentales lanzaban una contraofensiva en torno al estratégico estrecho de Bab el Mandeb —paso clave para el petróleo y las mercancías del mar Rojo—, en un conflicto de acceso tan restringido que las afirmaciones de ambos bandos resultan imposibles de verificar de forma independiente.

El sábado por la mañana, un ataque contra el aeropuerto internacional Rey Jalid de Riad dejó al menos 12 personas muertas y 309 heridas, según informó la autoridad de aviación civil de Arabia Saudita. Entre los fallecidos había cuatro ciudadanos saudíes y ocho extranjeros, incluido un estadounidense. Las autoridades sanitarias habían ordenado una movilización masiva e inusual de médicos para atender lo que describieron como una emergencia grave, mientras que varios heridos sufrían lesiones de consideración. El ataque también causó daños materiales significativos en las instalaciones del aeropuerto, que fue cerrado temporalmente mientras se evaluaban los daños y se verificaba la seguridad.

La acción fue atribuida a los combatientes hutíes de Yemen, respaldados por Irán. Se trata del incidente más mortífero en Arabia Saudita desde mayo de 2015, cuando un atentado suicida del grupo Estado Islámico mató a 21 fieles en una mezquita chií de Al Qatif. La coalición militar liderada por Arabia Saudita, que respalda al gobierno yemení internacionalmente reconocido, condenó el ataque como un crimen de guerra y prometió responder con firmeza. El portavoz de la coalición, Turki al Malki, caracterizó el incidente como un ataque deliberado contra una terminal de pasajeros que hirió a viajeros y empleados.

Los testigos presenciales describieron escenas de caos. Un pasajero que esperaba en la puerta 403 relató haber visto el impacto en la puerta 401 cercana, con heridos dispersándose entre la multitud. "Todo el mundo corría", declaró a la agencia de noticias. Otro testigo afirmó haber escuchado una explosión mientras se preparaba para embarcar. Las operaciones del aeropuerto fueron suspendidas temporalmente mientras las autoridades determinaban la extensión de los daños.

La reacción internacional fue inmediata. El presidente estadounidense Donald Trump calificó el ataque como inaceptable y anunció que conversaría con el príncipe heredero saudita Mohamed bin Salmán. Las embajadas de Estados Unidos, Canadá, Alemania y España emitieron advertencias a sus ciudadanos instándolos a evitar el aeropuerto. Un diplomático occidental de alto rango indicó que varias embajadas prohibieron los desplazamientos de su personal desde y hacia Riad durante la semana siguiente. El enviado de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, advirtió que el ataque representaba una grave escalada que complicaba aún más los esfuerzos de paz en la región.

Este incidente se produce en el contexto de una intensificación dramática de los ataques hutíes contra Arabia Saudita. Desde julio, cuando se desmoronó una tregua de cuatro años negociada por Naciones Unidas, los combatientes yemeníes han lanzado una ola de ataques dirigidos a aeropuertos saudíes, instalaciones petroleras y tanqueros. El gobierno saudita rara vez reconoce públicamente que estos ataques alcancen objetivos civiles y en las últimas semanas ha guardado silencio sobre muchos de estos incidentes.

La coalición también reportó la caída de un proyectil cerca del aeropuerto de Dammam, en el este del reino. Con el aeropuerto de Riad cerrado, las operaciones se desviaron hacia las alternativas de Yeda, en el oeste, y Dammam. El cierre del principal hub aeroportuario del país representa una disrupción significativa para el transporte aéreo regional.

En el terreno yemení, las fuerzas gubernamentales respaldadas por Arabia Saudita avanzaban contra los hutíes en zonas que los combatientes proiraníes habían conquistado el mes anterior en los alrededores del estratégico estrecho de Bab el Mandeb. El gobierno yemení anunció la semana anterior una contraofensiva destinada a recuperar todos los territorios controlados por los hutíes, después de que estos se apoderaran de toda la costa occidental del país en una ofensiva relámpago. Los hutíes confirmaron que las fuerzas gubernamentales habían lanzado ataques en la zona de Bab el Mandeb, un paso clave para el transporte de petróleo y mercancías por el mar Rojo, aunque aseguraron haber repelido la ofensiva. Las afirmaciones de ambos bandos no han podido ser verificadas de forma independiente en un conflicto de evolución rápida con acceso muy restringido para los periodistas.

Estaba en la puerta 403. Vi cómo alcanzaban la 401, vi heridos. Todo el mundo corría.
— Testigo presencial en el aeropuerto
Se trata de un crimen de guerra contra una de las terminales de pasajeros que causó muertos y heridos entre viajeros y empleados.
— Turki al Malki, portavoz de la coalición militar
Möchten Sie die ganze Geschichte? Das Original lesen bei SWI swissinfo.ch ↗
Kontakt FAQ