Ingresaron vistiendo uniformes policiales, ejecutaron el asesinato y huyeron
En las primeras horas del domingo, David Macías Villamar, hermano del capo 'Fito' y miembro de Los Choneros, fue ejecutado a tiros en Santa Elena, Ecuador, por hombres que se hicieron pasar por policías para acceder al inmueble. Su muerte ocurre mientras el círculo familiar del líder criminal se desmorona bajo el peso de capturas, extradiciones y condenas judiciales. El crimen recuerda que en el Ecuador de hoy, ni siquiera la sombra de los más poderosos del narcotráfico ofrece refugio frente a la violencia que el propio mundo criminal ha desatado.
- Hombres armados disfrazados de policías ingresaron a un inmueble en Santa Elena y ejecutaron a David Macías Villamar, de 35 años, con múltiples disparos pasada la medianoche del domingo.
- El método del crimen —suplantar la identidad policial para cometer un asesinato— añade una capa de alarma institucional a la ya grave crisis de seguridad que atraviesa Ecuador.
- El golpe llega en el peor momento para Los Choneros: un hermano extraditado desde Colombia en junio, seis familiares condenados por lavado de activos, y 'Fito' mismo aguardando juicio en Estados Unidos.
- La Dinased y la Fiscalía investigan si el crimen responde a una represalia entre bandas rivales, un ajuste de cuentas interno o una operación para debilitar a la organización desde adentro.
- El asesinato confirma que Los Choneros, catalogados como organización terrorista por Ecuador, Estados Unidos y Argentina, siguen siendo blanco de una violencia que ya no distingue entre líderes y familiares.
David Macías Villamar tenía 35 años cuando fue encontrado muerto en Santa Elena, provincia costera de Ecuador, en la madrugada del domingo. Agentes de la Policía Nacional respondieron a una llamada de emergencia alrededor de las 00:30 y hallaron su cuerpo con múltiples impactos de bala. El detalle que distingue el crimen: los atacantes ingresaron al inmueble vistiendo uniformes policiales falsos, ejecutaron el asesinato y desaparecieron sin dejar rastro inmediato.
David era hermano de José Adolfo Macías Villamar, 'Fito', máximo cabecilla de Los Choneros, la banda criminal más antigua del país. Él mismo formaba parte de la organización y acumulaba antecedentes por porte ilegal de armas, robo y asociación ilícita, aunque no estaba implicado en el caso de lavado de activos que ha perseguido a otros miembros de la familia.
El crimen llega en un momento de derrumbe para el entorno de 'Fito'. Un mes antes, otro hermano, Ronald Javier Macías Villamar, fue capturado en Bogotá y extraditado a Ecuador, donde ingresó a la cárcel de máxima seguridad. Seis parientes más fueron condenados a finales de mayo a penas de entre siete y diez años por haber blanqueado más de 25 millones de dólares. El propio 'Fito' aguarda juicio en Estados Unidos por narcotráfico, extraditado el año pasado, sin que su ausencia haya protegido a los suyos.
La Dirección Nacional de Delitos contra la Vida y la Fiscalía mantienen abiertas las investigaciones. Las preguntas sin respuesta son las que pesan: ¿una represalia de bandas rivales, un ajuste interno, o una operación para fracturar a Los Choneros desde adentro? Lo que sí queda claro es que en el Ecuador de la guerra criminal declarada en 2024, ni los más cercanos a los capos más temidos están a salvo.
A los 35 años, David Macías Villamar fue encontrado muerto en Santa Elena, provincia costera de Ecuador, después de que hombres armados lo ejecutaran a tiros en la madrugada del domingo. La Policía Nacional confirmó el homicidio alrededor de las 00:30 hora local, cuando agentes respondieron a una llamada de emergencia y hallaron el cuerpo con múltiples impactos de arma de fuego. Lo que distingue este crimen no es solo la violencia, sino el método: los presuntos autores ingresaron al inmueble vistiendo uniformes policiales, fingiendo ser agentes del orden, cometieron el asesinato y desaparecieron.
David era hermano de José Adolfo Macías Villamar, conocido como 'Fito', máximo cabecilla de Los Choneros, la banda criminal más antigua de Ecuador. Además de ser pariente del narcotraficante, David formaba parte de la organización. Su historial incluía antecedentes por tenencia y porte no autorizado de armas, ocultación de bienes robados, robo y asociación ilícita. Sin embargo, no estaba involucrado en el caso de lavado de activos que ha perseguido a otros miembros de la familia.
El crimen ocurre en un momento de particular vulnerabilidad para el círculo íntimo de 'Fito'. Un mes antes, otro hermano, Ronald Javier Macías Villamar, fue capturado en Bogotá y extraditado a Ecuador el 18 de junio, ingresando a la cárcel de máxima seguridad del país. Ronald había sido considerado uno de los cabecillas de Los Choneros y fue imputado el año pasado por presunto lavado de activos. Seis parientes más del líder criminal fueron condenados a finales de mayo a penas de entre siete y diez años de prisión por el mismo delito, acusados de haber blanqueado más de 25 millones de dólares obtenidos de actividades ilegales.
'Fito' mismo aguarda juicio en Estados Unidos por cargos de narcotráfico, tras ser extraditado desde Ecuador el año pasado. Su ausencia del país no ha detenido la persecución judicial contra su familia ni, aparentemente, ha protegido a sus allegados de la violencia que caracteriza el mundo criminal ecuatoriano.
La Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, en coordinación con la Fiscalía, mantiene abiertas las investigaciones para identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia. El caso plantea interrogantes sobre quién ejecutó el asesinato y por qué: ¿una represalia entre bandas rivales? ¿Un ajuste de cuentas interno? ¿Una operación de grupos que buscan debilitar a Los Choneros desde adentro?
Los Choneros han sido catalogados como organización "terrorista" por el Gobierno de Ecuador en el marco de la guerra declarada en 2024 contra grupos criminales. Estados Unidos y Argentina también los han designado como terroristas, junto con su rival más poderoso en el país, Los Lobos. Estos grupos han sido responsabilizados por la escalada de violencia sin precedentes que vive Ecuador en los últimos años. El asesinato de David Macías Villamar es un recordatorio de que incluso los miembros de las familias más poderosas del narcotráfico no están a salvo en un país donde la violencia criminal ha alcanzado niveles críticos.
Notable Quotes
Los presuntos autores del crimen iban vestidos con uniformes policiales y fingieron ser agentes— Policía Nacional de Ecuador
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué alguien mataría al hermano de uno de los capos más buscados del país? ¿No debería estar protegido?
Esa es la pregunta que probablemente se hacen los investigadores ahora. David no era un capo importante como su hermano Ronald o 'Fito'. Era un miembro de la banda, sí, pero sin el poder o la visibilidad de los otros. Eso lo hace vulnerable.
¿Crees que fue una represalia de otra banda?
Es posible. Los Lobos, su rival más poderoso, podrían estar intentando debilitar a Los Choneros golpeando a sus familias. O podría ser algo interno, una purga, alguien dentro de la organización que quiere consolidar poder.
Pero los atacantes se disfrazaron de policías. Eso sugiere algo más sofisticado.
Exacto. Eso indica que tenían acceso a uniformes, conocimiento de cómo actúan los agentes, quizás incluso conexiones dentro de las fuerzas de seguridad. No es un crimen improvisado.
¿Y qué pasa con 'Fito' ahora, esperando juicio en Estados Unidos?
Está aislado. No puede proteger a su familia desde allá. Y su familia está siendo desmantelada: Ronald en prisión, otros condenados por lavado, ahora David muerto. Los Choneros están siendo golpeados desde múltiples frentes.