Ascienden a 22 los muertos por incendios forestales que devastan el centro y sur de Chile

22 personas fallecidas, 554 heridas (16 de gravedad), incluyendo dos brigadistas en colapso de helicóptero, con más de 45.000 hectáreas destruidas.
Nos estamos volviendo uno de los territorios más vulnerables a los incendios
La ministra del Interior advierte que Chile enfrenta un riesgo creciente por el cambio climático.

Los incendios han causado 22 muertes y 554 heridos, con 80 de 251 fuegos activos fuera de control en tres regiones. Una sequía de 13 años y temperaturas de hasta 40°C intensifican la crisis, llevando al Gobierno a ampliar el Estado de Catástrofe.

  • 22 fallecidos confirmados, 554 heridos (16 graves)
  • Más de 45.000 hectáreas destruidas en tres regiones
  • 80 de 251 incendios activos fuera de control
  • Sequía de 13 años coincide con ola de calor de hasta 40°C
  • Dos brigadistas murieron en colapso de helicóptero en Galvarino

El Gobierno chileno confirmó 22 fallecidos por incendios forestales que han destruido más de 45.000 hectáreas en el centro y sur del país, coincidiendo con una ola de calor sin precedentes.

El sábado por la mañana, mientras el fuego seguía devorando bosques en el centro y sur de Chile, el Gobierno anunció una cifra que no dejaba lugar a dudas: veintidós personas muertas. La ministra del Interior, Carolina Tohá, había comenzado la rueda de prensa con quince fallecidos confirmados. Luego llegó uno más. Después, seis adicionales. Al cierre del día, la magnitud del desastre se había cristalizado en números que reflejaban una catástrofe en expansión.

Las llamas habían consumido más de cuarenta y cinco mil hectáreas en tres regiones del país. De los doscientos cincuenta y uno incendios activos reportados, ochenta estaban completamente fuera de control. Además de los muertos, había quinientas cincuenta y cuatro personas heridas, dieciséis de ellas en estado grave. Dos de las víctimas fatales del sábado cayeron en Purén, localidad ubicada en La Araucanía, a setecientos kilómetros al sur de Santiago. Pero fue Santa Juana, en la región vecina del Biobío, la que sufrió el golpe más brutal: diez muertos en una sola comuna, con la posibilidad de que la cifra siguiera subiendo.

El viernes por la tarde, dos brigadistas murieron cuando el helicóptero en el que viajaban se desplomó mientras intentaban extinguir un fuego en Galvarino, también en La Araucanía. Eran trabajadores que habían salido a combatir las llamas y no regresaron. Su muerte subrayaba la ferocidad de lo que estaba ocurriendo en el terreno, donde los esfuerzos por contener el fuego se medían en vidas perdidas.

Tohá anunció que el Gobierno había decidido ampliar la declaración de Estado de Catástrofe a La Araucanía, sumándose así a Ñuble y Biobío, las dos regiones que ya estaban bajo esa medida. La decisión permitiría acelerar la entrega de ayuda a los afectados y movilizar recursos de manera más ágil. Simultáneamente, las autoridades chilenas habían solicitado apoyo internacional, dirigiéndose a Argentina, Brasil, México y España para conseguir aeronaves y brigadas de combate de incendios que llegaran con la mayor rapidez posible.

Lo que hacía aún más grave la situación era el contexto climático. Chile atravesaba una sequía que llevaba más de trece años instalada en el territorio. Sobre esa base reseca, una ola de calor sin precedentes estaba elevando las temperaturas hasta los cuarenta grados Celsius en zonas del sur. La Dirección Meteorológica había informado que esas condiciones extremas se mantendrían hasta el miércoles siguiente, afectando a siete de las dieciséis regiones del país. Tohá advirtió que los días venideros traerían más dificultades, no alivio.

Las imágenes que llegaban desde el terreno evocaban los incendios de 2017, los más graves que Chile había enfrentado hasta ese momento, cuando murieron alrededor de diez personas. Pero lo que la ministra señaló con particular preocupación era que lo que parecía extremo hace tres años ahora se superaba año tras año. "Nos estamos volviendo uno de los territorios más vulnerables a los incendios por el avance del cambio climático en nuestros territorios", expresó. El país, concluyó, era ahora un territorio de altísimo riesgo ante los cambios que traía consigo el calentamiento global. Las llamas seguían ardiendo, y las autoridades sabían que esto era apenas el comienzo de un patrón que se repetiría con mayor intensidad en los años venideros.

Nos estamos volviendo uno de los territorios más vulnerables a los incendios por el avance del cambio climático en nuestros territorios. Lo que parecía una situación extrema hace tres años, se va superando año a año.
— Carolina Tohá, ministra del Interior
Somos un territorio de altísimo riesgo ante los cambios que trae el cambio climático.
— Carolina Tohá, ministra del Interior
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué la cifra de muertos cambió tanto en un solo día, de quince a veintidós?

Model

Porque el desastre estaba ocurriendo en tiempo real. La ministra reportó lo que sabían a primera hora. Luego confirmaron otro fallecimiento. Después llegaron seis más. No era que estuvieran ocultando información; era que el fuego seguía avanzando y encontraban más cuerpos.

Inventor

Santa Juana perdió diez personas en una sola localidad. ¿Qué hace que ese lugar sea tan vulnerable?

Model

Es una zona de intensa actividad agrícola y forestal. Hay más combustible para el fuego. Además, cuando un incendio se desata en una región así, la gente no siempre tiene tiempo de escapar. Las llamas avanzan más rápido que la evacuación.

Inventor

Los dos brigadistas que murieron en el helicóptero—¿eso cambió algo en la respuesta del Gobierno?

Model

Mostró que ni siquiera los profesionales entrenados podían contener lo que estaba pasando. Cuando pierdes a tus propios combatientes de incendios, entiendes que estás enfrentando algo más grande que lo usual.

Inventor

¿Por qué el Gobierno pidió ayuda a Argentina, Brasil, México y España específicamente?

Model

Porque son países con experiencia en incendios forestales masivos. Tienen brigadas entrenadas, helicópteros especializados, equipamiento que Chile necesitaba de inmediato. No era orgullo nacional; era necesidad pura.

Inventor

La ministra habló de que esto se repite cada año con más intensidad. ¿Eso significa que Chile espera más incendios como este?

Model

Exactamente. Una sequía de trece años más una ola de calor sin precedentes más cambio climático acelerado—eso no es una tormenta única. Es el nuevo patrón. Lo que fue extremo en 2017 ahora es casi normal. Y empeorará.

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