Artemis II bate récord: primera videollamada a 353.522 km de la Tierra

La distancia hace que el corazón crezca en cariño
Reid Wiseman reflexionó sobre su videollamada con sus hijas desde 353.522 kilómetros de distancia.
Mark

¿Por qué importa que Wiseman haya hablado con sus hijas? Parece un momento personal, no un hito tecnológico.

Mimi

Es ambos. El momento personal es la prueba de que la tecnología funciona en condiciones reales. No es un test en laboratorio; es un padre viendo a sus hijas desde 353.000 kilómetros de distancia sin que la conversación sea imposible.

Mark

Pero ¿no es eso lo que hace la Estación Espacial Internacional todo el tiempo?

Mimi

Sí, pero la ISS está a 400 kilómetros. Artemis II estaba casi mil veces más lejos. El desafío no es solo la distancia; es que a esa distancia, la señal tarda casi un segundo en ir y volver. Tienes que diseñar todo para eso.

Mark

¿Y por qué un láser infrarrojo en lugar de las ondas de radio que siempre usó la NASA?

Mimi

Porque el láser puede enviar mucha más información en el mismo tiempo. 260 megabits por segundo es lo que necesitas para video. Las ondas de radio tradicionales no pueden hacer eso a esa distancia.

Mark

¿Esto significa que pronto habrá videollamadas regulares desde la Luna?

Mimi

Eso es exactamente lo que la NASA está preparando. Esta misión es la prueba de concepto. Cuando establezcan bases lunares permanentes, los astronautas necesitarán comunicarse así. No pueden estar aislados.

Mark

¿Qué pasa si el sistema falla?

Mimi

Por eso probaron todo durante Artemis II. Incluso hablaron con la Estación Espacial Internacional para verificar que dos naves pudieran comunicarse entre sí. Es metodología de ingeniería: prueba primero, confía después.

  • A casi 354.000 kilómetros de distancia, Reid Wiseman realizó la videollamada más lejana de la historia humana, hablando con sus hijas en tiempo casi real desde el espacio profundo.
  • La misión Artemis II ya había roto barreras al llevar a cuatro astronautas más lejos que cualquier ser humano antes, cruzando el lado oculto de la Luna.
  • El nuevo sistema óptico O2O de la NASA transmite datos a 260 megabits por segundo mediante láser infrarrojo, superando con creces las limitaciones de las comunicaciones espaciales tradicionales.
  • La latencia de casi un segundo completo en la conversación revela que aún hay desafíos técnicos, pero los ingenieros de la NASA no la consideran un obstáculo real para la comunicación humana.
  • La tecnología probada en esta misión ya se proyecta como la columna vertebral de futuras bases lunares permanentes, donde la conexión confiable con la Tierra será tan esencial como el oxígeno.

A más de 353.000 kilómetros de la Tierra, un astronauta marcó a sus hijas y las vio en pantalla: un gesto cotidiano convertido en hito histórico. La misión Artemis II no solo devolvió a la humanidad a la órbita lunar tras medio siglo de ausencia, sino que inauguró una nueva era en las comunicaciones del espacio profundo, donde la tecnología láser acorta —aunque no borra— la distancia entre quienes exploran lo desconocido y quienes los esperan en casa. Lo que antes era silencio o señal entrecortada comienza a parecerse, lentamente, a una conversación.

El viernes por la tarde, Reid Wiseman tomó una computadora Surface Pro de 2017 y llamó a sus hijas desde más de 353.000 kilómetros de distancia. Ellie y Katey aparecieron en pantalla, y durante unos minutos el astronauta pudo verlas y hablar con ellas desde el espacio profundo, en lo que la NASA confirmó como la videollamada más lejana jamás realizada por un ser humano.

Wiseman viajaba junto a Victor Glover, Jeremy Hansen y Christina Koch como parte de Artemis II, la primera misión tripulada en regresar a la Luna en más de cincuenta años. Los cuatro se convirtieron en los humanos que más lejos han estado del planeta al cruzar el lado oculto de la Luna, y también en quienes lograron las comunicaciones de mayor distancia desde la Tierra.

La hazaña fue posible gracias al sistema O2O —Orion Artemis II Optical Communications System—, estrenado por la NASA en esta misión. Usando un láser infrarrojo capaz de transmitir 260 megabits por segundo, la señal recorrió más de 700.000 kilómetros de ida y vuelta con una latencia de casi un segundo. La plataforma elegida fue VSee, una aplicación de telemedicina diseñada para funcionar en condiciones extremas de bajo ancho de banda, que la agencia ya usaba con la Estación Espacial Internacional.

En sus redes sociales, Wiseman reflexionó sobre el momento con palabras sencillas: no necesitó viajar 220.000 millas para recordar cuánto amaba a sus hijas, pero el viaje le confirmó por qué valía la pena explorar lo desconocido. La misión también logró la primera comunicación entre dos naves espaciales en la historia, cuando la tripulación de Artemis II dialogó con los astronautas de la estación orbital.

Para la NASA, el sistema O2O no es solo un logro simbólico: es la tecnología que permitirá mantener comunicaciones confiables en futuras bases lunares permanentes, transmitiendo datos científicos, imágenes y, como demostró Wiseman, la calidez de una conexión humana a través del vacío del espacio. La cápsula Orion estaba prevista para amerizar en el Pacífico el viernes por la noche, trayendo de regreso a los cuatro astronautas con un viaje que redefinió los límites de lo posible.

El viernes por la tarde, a más de 353.000 kilómetros de distancia, Reid Wiseman levantó una computadora Microsoft Surface Pro de 2017 y marcó a sus hijas. Ellie y Katey aparecieron en la pantalla, y durante algunos minutos, el astronauta pudo verlas y hablar con ellas desde el espacio profundo, en un momento que la NASA confirmó como la videollamada más lejana jamás realizada por el ser humano.

Wiseman viajaba como parte de la tripulación de cuatro personas de Artemis II, una misión que ya había hecho historia por ser el regreso de la humanidad a la Luna después de más de cincuenta años. Junto a él viajaban Victor Glover, Jeremy Hansen y Christina Koch. Los cuatro se convirtieron en los seres humanos que más lejos estuvieron del planeta cuando pasaron por el lado oculto de la Luna, pero también en quienes realizaron las comunicaciones de mayor distancia jamás logradas desde la Tierra.

La videollamada fue posible gracias a una combinación de tecnología antigua y nueva. Del lado del espacio, Wiseman usó la Surface Pro, una máquina de 2017 que forma parte del equipamiento estándar certificado que lleva la nave Orion. Pero la verdadera innovación estaba en cómo esa señal llegaba a la Tierra. La NASA estrenó con Artemis II un sistema de comunicaciones ópticas completamente nuevo: el Orion Artemis II Optical Communications System, conocido como O2O. Este sistema usa un láser infrarrojo capaz de transmitir datos a 260 megabits por segundo hacia la Tierra, y recibir a 20 megabits por segundo. Para una conversación de video en tiempo real a través del espacio profundo, eso representa un salto tecnológico significativo.

La plataforma elegida para la videollamada fue VSee, una aplicación de telemedicina que la NASA ha estado usando durante la última década para comunicarse con la Estación Espacial Internacional. La agencia espacial la seleccionó precisamente porque fue diseñada para funcionar en condiciones extremas: conexiones con poco ancho de banda y latencia muy alta, exactamente lo que caracteriza a la Deep Space Network, la red de comunicaciones interplanetaria de la NASA. Con Artemis II a más de 700.000 kilómetros de ida y vuelta, la latencia de la conversación fue de casi un segundo completo. Greg Heckler, el científico de la NASA responsable del desarrollo de esta tecnología, reconoció que se nota, pero aclaró que no lo consideraría un impedimento real para la comunicación.

En su publicación en X, Wiseman compartió el momento con una reflexión personal. Escribió que la distancia hace que el corazón crezca en cariño, y que no necesitó recorrer casi 220.000 millas para recordar cuánto amor sentía por Ellie y Katey. Destacó que sus hijas habían sido un apoyo increíble durante el viaje, y que ahora comprendían plenamente por qué era importante para él explorar lo desconocido.

La tecnología O2O fue probada durante la misión de otras formas también. Artemis II logró la primera comunicación de la historia entre dos naves espaciales cuando la tripulación dialogó con los astronautas de la Estación Espacial Internacional. Para la NASA, este sistema de comunicaciones ópticas es considerado vital no solo para misiones del tipo de Artemis II, sino también para mantener operaciones sostenidas en futuras bases lunares permanentes. La agencia ya está pensando en cómo esta tecnología permitirá que los astronautas en la Luna puedan comunicarse con la Tierra de manera confiable y con suficiente ancho de banda para transmitir datos científicos, imágenes y, como demostró Wiseman, conexiones personales que atraviesan el vacío del espacio.

Si todo transcurre según lo planeado, la cápsula Orion completará su descenso el viernes a las 20.53 hora de Argentina, amerizando en el océano Pacífico cerca de la costa oeste de Estados Unidos unos trece minutos después, trayendo a los cuatro astronautas de regreso a casa con historias de un viaje que redefinió lo que es posible comunicar desde el espacio.

La distancia hace que el corazón crezca en cariño… no hicieron falta 219.669 millas para recordarme cuánto amor tengo por Ellie y Katey.
— Reid Wiseman, astronauta de Artemis II
Lo notás, pero yo no lo llamaría un impedimento
— Greg Heckler, científico de la NASA responsable de la tecnología O2O, sobre la latencia de un segundo
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