En las primeras horas del sábado, Riad escuchó explosiones que no resonaban desde hacía meses, recordándole a sus habitantes que la guerra en Yemen no es un conflicto distante sino una realidad que toca sus ventanas. Los hutíes, fortalecidos por el respaldo iraní, han avanzado sobre la costa del mar Rojo y tomado el control del estrecho de Bab al-Mandab, alterando rutas comerciales vitales y presionando al orden regional que Arabia Saudita ha intentado sostener durante años. Lo que ocurre en Yemen es ya una crisis que desborda sus fronteras: más de 112.000 desplazados, vuelos cancelados en la
Arabia Saudita activa alerta aérea en Riad tras explosiones cerca del aeropuerto
La alerta que sonó en Riad es solo un síntoma de una crisis que se expande
¿Por qué es importante que los hutíes controlen el estrecho de Bab al-Mandab?
Porque es una de las rutas marítimas más críticas del mundo. El comercio global depende de esa vía. Si los hutíes pueden interrumpirlo o controlarlo, tienen poder sobre la economía internacional.
Pero el reporte dice que los hutíes dijeron que la ruta "no enfrenta amenazas salvo para los buques saudíes". ¿Eso significa que en realidad no van a bloquear el comercio general?
Es lo que dicen. Pero las palabras y las acciones son cosas distintas. Ya hay evidencia de que los envíos saudíes bajaron desde julio.
¿Cuál es el rol de Irán en todo esto?
Irán respalda a los hutíes. Hay reportes de que miembros de la Guardia Revolucionaria visitaron los territorios costeros que los hutíes acaban de conquistar.
Espera, ¿visitaron? ¿Eso es confirmado o es lo que dos fuentes del grupo hutí dijeron a AFP?
Dos fuentes hutíes lo dijeron a AFP. No es lo mismo que una confirmación independiente.
¿Por qué Arabia Saudita pidió que Estados Unidos atacara a los hutíes y Washington rechazó?
Axios reportó que Washington rechazó. Pero en lugar de eso, aprobó la venta de 48 cazas F-35 por más de 24 mil millones de dólares.
¿Eso es apoyo o es un rechazo? Porque vender armas de ese calibre es bastante significativo.
Es ambiguo. Es apoyo militar indirecto, pero no es lo que Riad pidió directamente.
¿Cuántas personas han sido desplazadas?
Más de 112.000 según Naciones Unidas. Y casi 3.000 yemeníes cruzaron el mar hacia Djibouti.
¿En cuánto tiempo ocurrió ese desplazamiento?
El reporte dice "combates renovados", pero no especifica el período exacto. Eso es un vacío en la información.
Il Polso
- Antes de las tres de la madrugada, sirenas y explosiones sacudieron Riad, la primera alerta aérea en la capital saudí desde la reanudación de los combates en Yemen.
- Los hutíes anunciaron el control total de la costa yemení del mar Rojo, incluyendo el estratégico estrecho de Bab al-Mandab, una de las arterias marítimas más críticas del comercio mundial.
- Arabia Saudita acusó al grupo rebelde de atacar La Meca, mientras los hutíes rechazaron la acusación y miembros de la Guardia Revolucionaria iraní fueron vistos en los territorios recién conquistados.
- Washington rechazó atacar a los rebeldes a pedido de Riad, pero aprobó la venta de 48 cazas F-35 por 24.300 millones de dólares como señal de respaldo disuasorio.
- El costo humano escala sin freno: más de 112.000 desplazados y casi 3.000 yemeníes cruzando el mar hacia Djibouti en busca de refugio.
En las primeras horas del sábado, Riad escuchó explosiones que no resonaban desde hacía meses, recordándole a sus habitantes que la guerra en Yemen no es un conflicto distante sino una realidad que toca sus ventanas. Los hutíes, fortalecidos por el respaldo iraní, han avanzado sobre la costa del mar Rojo y tomado el control del estrecho de Bab al-Mandab, alterando rutas comerciales vitales y presionando al orden regional que Arabia Saudita ha intentado sostener durante años. Lo que ocurre en Yemen es ya una crisis que desborda sus fronteras: más de 112.000 desplazados, vuelos cancelados en la capital saudí y una venta de cazas F-35 aprobada por Washington son señales de que la región entera navega aguas cada vez más turbulentas.
En la madrugada del sábado, los residentes de Riad despertaron con explosiones y columnas de humo negro visibles cerca del aeropuerto internacional. Las autoridades saudíes emitieron una advertencia de amenaza aérea hostil y ordenaron a la población permanecer bajo techo. Media hora después la alerta fue levantada, pero el aeropuerto sufrió perturbaciones importantes con vuelos cancelados y retrasados. Para quienes vivieron esos minutos de incertidumbre, la demora en recibir la alerta amplificó el miedo.
Fue la primera alerta aérea en la capital desde que los combates en Yemen se reanudaron con intensidad esta semana. Los hutíes, respaldados por Irán y en control del norte de Yemen desde 2014, avanzaron sobre la costa del mar Rojo y anunciaron haber tomado toda la línea costera, incluyendo el estratégico estrecho de Bab al-Mandab. El movimiento presionó al gobierno yemení apoyado por Riad y añadió un nuevo punto de tensión al comercio marítimo internacional, ya afectado por el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.
La escalada se agravó cuando Arabia Saudita acusó a los hutíes de atacar La Meca, calificándolo de acto terrorista. El grupo rebelde rechazó la acusación. Datos de seguimiento marítimo muestran que los envíos de crudo saudí a través del estrecho han caído desde julio, reflejando el peso económico de la nueva realidad geopolítica. Dos fuentes confirmaron a AFP que miembros de la Guardia Revolucionaria iraní visitaron los territorios costeros recién conquistados, sugiriendo una coordinación directa que va más allá del respaldo político.
Ante el avance hutí, Riad lanzó decenas de ataques aéreos sin lograr detenerlo, y solicitó apoyo militar directo a Estados Unidos. Washington rechazó atacar a los rebeldes, pero aprobó la venta de 48 cazas F-35 por 24.300 millones de dólares, presentada como herramienta disuasoria. El costo humano de la escalada es considerable: más de 112.000 desplazados según Naciones Unidas y casi 3.000 yemeníes cruzando el mar hacia Djibouti. La alerta que sacudió Riad es apenas el síntoma más visible de una crisis que se expande con consecuencias que trascienden las fronteras de ambos países.
En la madrugada del sábado, los residentes de Riad despertaron con una alarma que no escuchaban desde hacía meses. Poco antes de las tres de la mañana, las autoridades saudíes emitieron una advertencia de "amenaza aérea hostil" y ordenaron a la población permanecer bajo techo. Dos periodistas de la agencia AFP confirmaron haber escuchado dos explosiones distintas. Minutos después, otros habitantes reportaron columnas de humo negro y llamas visibles desde una zona cercana al aeropuerto internacional de la capital. Media hora más tarde, la defensa civil levantó la alerta, pero el daño a la rutina de la ciudad ya estaba hecho.
Esta fue la primera alerta aérea en Riad desde que los combates en Yemen se reanudaron con intensidad esta semana. El aeropuerto internacional experimentó lo que el sitio especializado FlightRadar24 describió como "perturbaciones importantes": vuelos fueron cancelados o retrasados mientras las autoridades evaluaban la situación. Un hombre de 27 años que vive en el norte de la ciudad sintió sus ventanas temblar con la explosión. Otro residente de la zona central describió el episodio como "aterrador", y señaló que la demora en recibir la alerta de seguridad amplificó su ansiedad durante esos minutos de incertidumbre.
Lo que sucedió en Riad es apenas el reflejo más visible de una escalada mucho más amplia en Yemen. Los hutíes, el grupo rebelde respaldado por Irán que controla el norte del país desde 2014, avanzaron esta semana sobre extensas áreas de la costa del mar Rojo. Anunciaron haber tomado toda la línea costera yemení, lo que les otorgó el control del estratégico estrecho de Bab al-Mandab, una de las rutas marítimas más importantes del mundo. Esta ofensiva puso bajo presión inmediata al Gobierno yemení respaldado por Arabia Saudita y creó un nuevo punto de fricción en el comercio marítimo internacional, que ya enfrentaba disrupciones por el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.
La tensión entre Riad y los hutíes escaló aún más cuando Arabia Saudita acusó esta semana al grupo de atacar La Meca, la ciudad sagrada del islam. El reino calificó el ataque como un "cobarde acto terrorista". Los hutíes rechazaron categóricamente la acusación y la tildaron de "mentira gastada". Mientras tanto, los datos de la firma de seguimiento marítimo Kpler muestran que los envíos de crudo saudí a través del estrecho han disminuido desde julio, reflejando la presión económica que ejerce la nueva realidad geopolítica en la región.
Arabia Saudita respondió lanzando decenas de ataques aéreos contra posiciones hutíes, pero no logró detener su avance territorial. Ante esta situación, Riad solicitó apoyo militar directo a Estados Unidos. Sin embargo, según reportó Axios, Washington rechazó la semana pasada atacar a los rebeldes a pedido del reino. La respuesta estadounidense fue diferente: el Departamento de Estado aprobó el jueves la venta de 48 cazas F-35 por 24.300 millones de dólares a Arabia Saudita, una decisión presentada como herramienta para disuadir amenazas presentes y futuras. Esta aprobación ocurre en medio de casi siete meses de guerra entre Estados Unidos e Irán.
Los hutíes, por su parte, informaron que han instalado radares y excavado túneles en los territorios costeros recién conquistados. Dos fuentes del grupo dijeron a AFP que miembros de la Guardia Revolucionaria iraní visitaron la zona durante los últimos días, lo que sugiere un nivel de coordinación y apoyo directo que va más allá del respaldo político. El costo humano de esta escalada es considerable: los combates renovados han desplazado a más de 112.000 personas, según Naciones Unidas. Casi 3.000 yemeníes han cruzado el mar hacia Djibouti en busca de seguridad, una cifra que refleja la desesperación de quienes huyen de la violencia. La alerta que sonó en Riad el sábado por la madrugada es solo un síntoma de una crisis que se expande rápidamente, con consecuencias que trascienden las fronteras de Yemen y Arabia Saudita.
Citazioni salienti
Arabia Saudita acusó a los hutíes de atacar La Meca y calificó el hecho como un 'cobarde ataque terrorista' contra la ciudad sagrada del islam— Autoridades saudíes
Los hutíes rechazaron la acusación y la definieron como una 'mentira gastada'— Grupo hutí