Apple acusa a OpenAI de destruir pruebas en batalla por secretos comerciales

Sus secretos comerciales están siendo utilizados y las pruebas destruidas
Abogados de Apple argumentan que el MacBook de Liu demuestra un patrón deliberado de robo y ocultamiento.
Mark

¿Por qué es tan importante este MacBook que OpenAI finalmente entregó?

Mimi

Porque es la prueba física de que Liu mantuvo acceso a los sistemas de Apple después de irse. El análisis forense mostró que él y otros en OpenAI sabían exactamente lo que estaban haciendo.

Luke

Pero espera—¿quién hizo el análisis forense? ¿Es un experto independiente o alguien contratado por Apple? Eso importa para la credibilidad.

Mimi

Es un buen punto. El escrito dice "análisis forense inicial", pero no especifica quién lo realizó ni qué tan exhaustivo fue.

Mark

¿Y qué hay de la acusación sobre destrucción de pruebas? ¿Eso es lo más grave?

Mimi

Probablemente. Si un juez cree que Liu instruyó a alguien para destruir evidencia, eso va más allá del robo de secretos. Es obstrucción.

Luke

Aunque el escrito dice que la colega "confirmó que las cumpliría". ¿Confirmó que las cumplió, o solo que estaba de acuerdo? Hay una diferencia legal importante.

Mark

¿Qué tan común es que exingeniero de una empresa se lleve secretos a un competidor?

Mimi

Sucede, pero generalmente no es tan documentado. Lo inusual aquí es que Apple tiene evidencia digital del acceso continuo y las instrucciones de destrucción.

Luke

Aunque OpenAI dice que Liu solo estaba ayudando a un antiguo colega. ¿Hay pruebas de quién era ese colega y qué información se compartió realmente?

Mimi

El escrito no lo especifica. Eso es lo que probablemente saldrá en el descubrimiento de pruebas.

Mark

¿Qué pasa el 1 de octubre?

Mimi

El juez decide si Apple merece medidas cautelares inmediatas—básicamente, si OpenAI debe dejar de usar esos secretos ahora, antes del juicio.

Luke

Y eso es crucial porque si OpenAI ya está usando esos esquemas en productos que están desarrollando con Jony Ive, el daño podría ser irreversible.

  • Apple presentó ante el tribunal pruebas forenses que apuntan a una destrucción deliberada de evidencia por parte de empleados de OpenAI, elevando el conflicto a un nivel de gravedad legal sin precedentes entre ambas empresas.
  • El análisis de un MacBook corporativo reveló que Chang Liu y otros en OpenAI mantuvieron acceso no autorizado a servidores en la nube de Apple incluso después de su salida, una brecha que Apple califica de continua y sistemática.
  • OpenAI contraataca argumentando que sus prácticas de contratación son estándar en la industria y que Liu solo intentaba ayudar a un excolega, publicando fragmentos de mensajes de texto como respaldo a su versión.
  • Con más de 400 exempleados de Apple ahora en OpenAI y la contratación del legendario diseñador Jony Ive como detonante visible, la disputa refleja una guerra de talento y tecnología que redefine la relación entre ambas compañías.
  • El 1 de octubre, un juez federal escuchará los argumentos sobre la moción cautelar de Apple, una fecha que podría determinar si OpenAI debe detener el uso de los secretos comerciales antes de llegar a juicio.

En el corazón del Silicon Valley, dos gigantes tecnológicos libran una batalla que trasciende los tribunales: Apple acusa a OpenAI de no solo apropiarse de sus secretos más íntimos, sino de borrar deliberadamente las huellas de ese acto. Lo que comenzó como la partida de un ingeniero se ha convertido en un espejo de las tensiones que definen esta era de la inteligencia artificial, donde el talento humano, la lealtad corporativa y la ambición tecnológica colisionan con consecuencias aún impredecibles.

La disputa legal entre Apple y OpenAI alcanzó una nueva intensidad cuando los abogados de la empresa de Cupertino presentaron acusaciones de destrucción de pruebas y uso indebido de secretos comerciales. En el centro del caso está Chang Liu, un exingeniero de iPhone que se incorporó a OpenAI en enero y que, según Apple, descargó esquemas de circuitos confidenciales y los empleó en su nuevo trabajo.

El análisis forense de un MacBook que Apple proporcionó a Liu —y que OpenAI entregó como evidencia tras semanas de demoras— reveló que Liu y otros empleados de OpenAI mantuvieron acceso no autorizado a los servidores en la nube externos de Apple. Más grave aún, Apple afirma haber encontrado pruebas de que Liu instruyó a un colega para destruir evidencia, instrucciones que habrían sido ejecutadas. "El MacBook demuestra que Apple no está realizando búsquedas de información, sino que sus secretos comerciales están siendo utilizados y las pruebas destruidas", señalaron los abogados en su escrito.

OpenAI ha rechazado las acusaciones, argumentando que sus procesos de contratación siguen los estándares de la industria y que Liu simplemente intentaba asistir a un excolega al acceder a los datos. La empresa también ha solicitado que el caso sea desestimado en su totalidad. Liu es uno de más de 400 exempleados de Apple que han migrado a OpenAI mientras esta expande sus ambiciones hacia el hardware, una transición que se aceleró con la contratación del diseñador Jony Ive para desarrollar nuevos dispositivos.

Apple busca una indemnización por daños y una orden judicial que obligue a OpenAI a cesar el uso de los materiales supuestamente robados. El juez escuchará los argumentos sobre la moción cautelar el 1 de octubre, una audiencia que podría definir el rumbo del caso antes de llegar a juicio.

La batalla legal entre Apple y OpenAI entró en una fase más agresiva el lunes, cuando los abogados de la compañía de Cupertino presentaron ante el tribunal nuevas acusaciones de destrucción de pruebas y uso no autorizado de secretos comerciales. En el centro de la disputa está Chang Liu, un ingeniero que trabajó en productos de iPhone antes de abandonar Apple en enero para unirse a OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT que ahora está expandiendo sus operaciones hacia el hardware.

Según el escrito judicial presentado por Apple, Liu no solo descargó esquemas de circuitos confidenciales de la compañía, sino que también los utilizó en su trabajo posterior en OpenAI. El análisis forense de un MacBook que Apple suministró a Liu y que OpenAI entregó recientemente como evidencia reveló algo más inquietante: Liu y otros empleados de OpenAI tenían acceso continuo y no autorizado a los servidores de almacenamiento en la nube externos de Apple. Los abogados de Apple afirman que el análisis también encontró pruebas de que Liu envió instrucciones a un colega de OpenAI para destruir evidencia, instrucciones que fueron confirmadas como cumplidas.

Esta acusación de destrucción de pruebas es central en la estrategia legal de Apple. La compañía sostiene que OpenAI no solo alentó activamente a empleados de Apple a compartir información sobre productos no lanzados al mercado, componentes y planos, sino que también tomó medidas deliberadas para borrar rastros de esa actividad. Los abogados de Apple argumentan que el MacBook representa apenas una fracción de la información que OpenAI ha proporcionado, y solo después de semanas de retrasos. "El MacBook demuestra que Apple no está realizando búsquedas de información, sino que sus secretos comerciales están siendo utilizados y las pruebas destruidas", escribieron en su presentación.

Liu es uno de más de 400 antiguos empleados de Apple que se han trasladado a OpenAI mientras la empresa de inteligencia artificial da sus primeros pasos en el mercado de dispositivos de hardware. OpenAI ha defendido sus prácticas de contratación, argumentando que simplemente siguió los procedimientos estándar de la industria al entrevistar candidatos de Apple. La empresa también ha argumentado que Liu simplemente intentaba ayudar a un antiguo colega al acceder a los datos en la nube, y publicó fragmentos de mensajes de texto para respaldar esa versión de los hechos.

Apple también alega que Liu utilizó en OpenAI una herramienta que lleva el mismo nombre que una aplicación de ingeniería interna de Apple diseñada específicamente para el desarrollo de productos. Esta coincidencia, según Apple, sugiere un patrón de transferencia de tecnología propietaria.

La relación entre las dos empresas se ha deteriorado significativamente en el último año. Lo que una vez fue una asociación cordial se convirtió en confrontación después de que OpenAI contratara a Jony Ive, el legendario diseñador de productos de Apple, para ayudar a desarrollar futuros dispositivos de hardware. El primer producto de esa colaboración será un altavoz inteligente con forma de dona, aproximadamente del tamaño de un disco de hockey, que incluirá piezas móviles para darle personalidad al dispositivo.

Apple está buscando indemnización por daños y perjuicios, así como una orden judicial que obligue a OpenAI a dejar de usar los secretos comerciales supuestamente robados y a destruir cualquier material de propiedad exclusiva. A principios de agosto, Apple solicitó a un juez federal que ordenara inmediatamente a OpenAI cesar el uso de los secretos comerciales sustraídos. OpenAI ha presionado para que se desestime el caso por completo.

El juez escuchará argumentos sobre la moción de Apple el 1 de octubre, lo que podría determinar si la empresa obtiene medidas cautelares antes de que el caso llegue a juicio.

El MacBook demuestra que Apple no está realizando búsquedas de información, sino que sus secretos comerciales están siendo utilizados y las pruebas destruidas
— Abogados de Apple en la presentación judicial
OpenAI se ajustó a las normas de contratación habituales en el sector y Liu simplemente intentaba ayudar a un antiguo compañero de Apple al acceder a los datos en la nube
— Posición de OpenAI en el litigio
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