En San Francisco, una jueza federal selló un acuerdo de mil quinientos millones de dólares entre Anthropic y un grupo de autores que reclamaban el uso no autorizado de sus obras para entrenar a Claude, el chatbot de inteligencia artificial de la compañía. Es el acuerdo más cuantioso jamás registrado en un caso de derechos de autor en Estados Unidos, y su peso trasciende el litigio particular: plantea, por primera vez con fuerza de resolución, la pregunta de cómo debe la industria tecnológica compensar a quienes crean el conocimiento que alimenta sus máquinas. La respuesta que ofrece este acuer
Anthropic logra histórico acuerdo de US$ 1.500M por derechos de autor en caso de IA
El primer acuerdo importante que cierra la puerta a años de incertidumbre
¿Por qué este acuerdo es tan importante si hay otros casos similares aún en curso?
Porque es el primero que realmente cierra. Los otros litigios siguen atrapados en procedimientos preliminares. Este establece un número: mil quinientos millones. Eso es lo que una corte federal dijo que vale el daño. Otros demandantes ahora tienen un punto de referencia.
¿Pero los autores están contentos con eso?
Algunos no. Piensan que debería haber sido más. Y tienen un argumento: si el juicio hubiera llegado a su fin, la indemnización podría haber sido mucho mayor. Pero también existe el riesgo de perder completamente.
¿Qué pasó con los autores que rechazaron el acuerdo?
Siguieron adelante solos. Presentaron sus propias demandas. Apuestan a que pueden obtener más dinero por su cuenta, o tal vez quieren un principio diferente: que Anthropic nunca debería haber usado sus libros en primer lugar.
¿Qué fue lo que el juez Alsup encontró que Anthropic hizo mal?
Guardó millones de libros pirateados en una especie de almacén central. Dijo que eso era diferente de usarlos para entrenar. Era como tener la mercancía robada en el sótano, incluso si no la vendías.
¿Esto cambia cómo las empresas de IA pueden entrenar sus modelos?
Probablemente sí, pero de forma lenta. Las empresas verán este número y pensarán en cómo estructurar sus operaciones. Pero el verdadero cambio vendrá cuando otros casos se resuelvan y veamos si el patrón es consistente.
O Pulso
- Más de 480.000 obras literarias fueron usadas sin permiso —en versiones pirateadas— para enseñarle a Claude a responder como si supiera del mundo, según la demanda colectiva presentada en 2024.
- Un hallazgo judicial previo reveló que Anthropic mantenía más de siete millones de libros pirateados en una suerte de biblioteca interna, abriendo la puerta a una indemnización que podría haber alcanzado cientos de miles de millones de dólares en juicio.
- El acuerdo de US$1.500 millones evitó ese escenario catastrófico para Anthropic, pero no ha silenciado las críticas: algunos autores lo consideran insuficiente y han optado por demandar por su cuenta.
- La jueza Araceli Martínez-Olguín aprobó el acuerdo el lunes, convirtiendo este litigio en el primero de importancia en resolverse en Estados Unidos dentro de la ola de demandas por entrenamiento de inteligencia artificial.
- El precedente que sienta es tan relevante como el monto: otros litigios pendientes contra empresas tecnológicas deberán ahora negociar a la sombra de esta cifra y de este fallo.
En San Francisco, una jueza federal selló un acuerdo de mil quinientos millones de dólares entre Anthropic y un grupo de autores que reclamaban el uso no autorizado de sus obras para entrenar a Claude, el chatbot de inteligencia artificial de la compañía. Es el acuerdo más cuantioso jamás registrado en un caso de derechos de autor en Estados Unidos, y su peso trasciende el litigio particular: plantea, por primera vez con fuerza de resolución, la pregunta de cómo debe la industria tecnológica compensar a quienes crean el conocimiento que alimenta sus máquinas. La respuesta que ofrece este acuerdo es provisional, impugnada por algunos, pero ya forma parte del horizonte legal que enfrentan todas las empresas que entrenan modelos de lenguaje.
El lunes, una jueza federal en San Francisco aprobó el acuerdo de mil quinientos millones de dólares que Anthropic alcanzó con autores que la demandaban por haber usado sus libros sin autorización para entrenar a Claude. La decisión de la jueza Araceli Martínez-Olguín cierra el litigio más significativo que ha enfrentado la industria de la inteligencia artificial en materia de derechos de autor en Estados Unidos, y lo hace con el acuerdo más grande jamás registrado en ese tipo de casos.
La demanda colectiva, presentada en 2024, acusaba a Anthropic —respaldada por Amazon y Alphabet— de haber recurrido a versiones pirateadas de más de 480.000 libros para enseñarle al sistema a responder preguntas de usuarios. El caso se enmarcaba en una ola más amplia de litigios contra empresas tecnológicas, pero fue el primero en resolverse. Meses antes de la aprobación final, el juez William Alsup había determinado que, aunque el uso de las obras para entrenar a Claude podía considerarse legítimo, la empresa había violado derechos de autor al conservar más de siete millones de libros pirateados en una biblioteca interna. Ese hallazgo dejaba abierta la posibilidad de una indemnización que habría podido alcanzar cientos de miles de millones de dólares si el caso hubiera llegado a juicio en diciembre.
El acuerdo, sin embargo, no ha sido recibido con unanimidad. Algunos autores consideran que la compensación es insuficiente, que los honorarios de los abogados son desproporcionados, o que ciertos titulares de derechos quedaron excluidos injustamente. Esa inconformidad ha llevado a escritores y editoriales a rechazar el acuerdo y presentar demandas independientes que continúan en los tribunales. Aun así, los mil quinientos millones de dólares ya funcionan como referencia ineludible para los múltiples litigios pendientes que aún deben resolver cómo la industria tecnológica debe retribuir a quienes crean el conocimiento que alimenta sus sistemas.
Una jueza federal en San Francisco dio su visto bueno el lunes a un acuerdo de mil quinientos millones de dólares que Anthropic alcanzó con un grupo de autores que la demandaban por usar sus libros sin permiso para entrenar a Claude, su chatbot de inteligencia artificial. La decisión de la jueza Araceli Martínez-Olguín marca el acuerdo más grande jamás alcanzado en un caso de derechos de autor en Estados Unidos, cerrando lo que se perfilaba como un litigio costoso y prolongado.
Los escritores presentaron la demanda colectiva en 2024, argumentando que Anthropic —respaldada por Amazon y Alphabet— había tomado versiones pirateadas de sus obras sin autorización para enseñarle al sistema a responder preguntas de usuarios. El caso se sumaba a una ola más amplia de demandas presentadas por autores y medios de comunicación contra empresas tecnológicas por la forma en que entrenan sus grandes modelos de lenguaje. Pero a diferencia de otros litigios que aún se encuentran en etapas tempranas, este se convirtió en el primero de importancia en el país en resolverse mediante un acuerdo.
El juez William Alsup, ya retirado, había dado luz verde inicial al acuerdo en septiembre. Meses antes, en junio, Alsup había dictaminado que aunque Anthropic había hecho un uso legítimo de las obras para entrenar a Claude, la empresa había violado derechos de autor al mantener más de siete millones de libros pirateados en lo que describió como una "biblioteca central" que no necesariamente se usaría para el entrenamiento de la inteligencia artificial. Ese hallazgo dejaba abierta la puerta a una indemnización potencial que podría haber alcanzado cientos de miles de millones de dólares si el caso hubiera llegado a juicio.
El litigio estaba programado para comenzar en diciembre, cuando un tribunal habría tenido que determinar exactamente cuánto debía pagar Anthropic por la supuesta piratería. Los autores y otros titulares de derechos de autor presentaron reclamaciones que cubrían más del noventa y dos por ciento de las más de cuatrocientas ochenta mil obras incluidas en el acuerdo, según declaró un abogado de los demandantes durante una audiencia judicial.
Pero el acuerdo no ha sido unánimemente celebrado. Algunos autores han cuestionado si es suficientemente generoso, han argumentado que compensa excesivamente a los abogados de los demandantes, o han señalado que excluye indebidamente a ciertos titulares de derechos de autor. Esa insatisfacción ha llevado a que algunos escritores y editoriales rechacen formar parte del acuerdo y presenten demandas independientes contra Anthropic que continúan en los tribunales. El acuerdo, sin embargo, establece un precedente significativo en un momento en que múltiples litigios por derechos de autor contra empresas de tecnología permanecen sin resolver, dejando sin claridad cómo la industria debe compensar a los creadores cuyos trabajos alimentan los sistemas de inteligencia artificial.
Citações Notáveis
El juez Alsup dictaminó que Anthropic había hecho un uso legítimo de las obras para entrenar a Claude, pero violó derechos de autor al guardar más de 7 millones de libros pirateados en una 'biblioteca central'— Juez William Alsup
Los autores presentaron reclamaciones que abarcaban más del 92% de las más de 480.000 obras incluidas en el acuerdo— Abogado de los autores durante vista judicial