Amazon y Microsoft logran confianza del mercado con narrativa de 'invertir mejor', ganando casi 900.000 millones en valoración combinada en una sesión. Meta enfrenta escepticismo por historial de gastos en realidad virtual; su flujo de caja libre se desploma a 784 millones pese a crecimiento de ingresos del 28%.
Amazon, Meta y Microsoft justifican medio billón en CapEx de IA ante Wall Street
Invertimos más, pero mejor
¿Por qué Amazon y Microsoft ganaron casi 900.000 millones en valoración mientras Meta perdió?
Porque Wall Street cree en sus historias de disciplina. Amazon dice que solo invierte donde hay demanda real, y AWS crece un 37%. Microsoft cambió su contabilidad de forma inteligente, lo que sugiere que puede invertir aún más sin parecer descontrolado. Meta, en cambio, tiene un historial de gastar sin retorno claro.
¿Qué significa que Meta elevó el suelo pero no el techo de su capex?
Que antes decía que gastaría entre 125.000 y 145.000 millones. Ahora dice entre 130.000 y 145.000. Subió el mínimo pero mantuvo el máximo igual. Es una forma de parecer más disciplinado sin comprometerse realmente a gastar menos.
¿Por qué el flujo de caja libre de Meta se desplomó a 784 millones si los ingresos crecen un 28%?
Porque está gastando casi todo lo que gana en capex. Crece en ingresos, pero invierte más rápido de lo que crece. Eso asusta a los inversores porque no ven cuándo ese gasto se convertirá en ganancias.
¿Qué hizo Microsoft diferente con su contabilidad?
Alargó la vida útil de sus centros de datos de 15 a 25 años y movió algunos gastos de capex a gasto operativo. Numéricamente, su capex baja de 190.000 a 175.000 millones. Pero en realidad, puede invertir más porque esos gastos se distribuyen en el tiempo.
¿Es eso legal?
Completamente legal. Es un cambio de política contable que las empresas pueden hacer. Lo importante es que lo comuniquen, y Microsoft lo hizo. Pero sugiere que la empresa está buscando formas creativas de justificar inversiones cada vez más grandes.
¿Qué viene después?
Alphabet y Tesla ya mostraron que el mercado no recompensa a todos por igual. Amazon y Microsoft ganaron credibilidad esta semana. Meta y Alphabet tienen que demostrar que sus inversiones masivas en IA realmente generarán retorno. Si no lo hacen en los próximos trimestres, el escepticismo puede convertirse en pánico.
O Pulso
- Amazon, Microsoft y Meta sumarán 525.000-540.000 millones de dólares en capex para 2026
- Amazon y Microsoft ganaron casi 900.000 millones en valoración combinada en una sesión
- Meta reportó flujo de caja libre de solo 784 millones de dólares pese a crecimiento de ingresos del 28%
- AWS crece un 37% interanual, el ritmo más rápido desde 2021
- Alphabet entró en flujo de caja libre negativo por primera vez desde su salida a bolsa en 2004
Amazon y Microsoft logran confianza del mercado con narrativa de 'invertir mejor', ganando casi 900.000 millones en valoración combinada en una sesión. Meta enfrenta escepticismo por historial de gastos en realidad virtual; su flujo de caja libre se desploma a 784 millones pese a crecimiento de ingresos del 28%.
Amazon, Microsoft y Meta elevan sus previsiones de gasto en IA para 2026, sumando medio billón de dólares, con promesas de rentabilidad que tranquilizan parcialmente a inversores pero generan reacciones mixtas en mercados.
La semana pasada, tres de las empresas más grandes del mundo presentaron sus resultados financieros a Wall Street con un mensaje que buscaba calmar a inversores cada vez más nerviosos: sí, vamos a gastar más dinero en inteligencia artificial, pero lo haremos de forma inteligente y rentable.
Amazon, Microsoft y Meta elevaron todas sus previsiones de gasto de capital para 2026, sumando entre 525.000 y 540.000 millones de dólares en inversión. Pero el tono fue distinto al de semanas anteriores. Ya no se trataba solo de anunciar cifras récord. El nuevo relato era más sofisticado: invertimos más, pero mejor. Satya Nadella, CEO de Microsoft, lo expresó de forma explícita durante su presentación virtual con analistas el miércoles pasado. El mercado respondió de manera desigual. Mientras Amazon y Microsoft fueron recompensadas con ganancias espectaculares, Tesla, Alphabet, Meta y Apple sufrieron correctivos.
Amazon fue el primero en presentar resultados el 30 de julio. La empresa elevó su previsión de capex de 200.000 a 220.000 millones de dólares, un aumento de veinte mil millones que Andy Jassy, su CEO, atribuyó al encarecimiento de la memoria y no a un cambio de estrategia. Jassy fue más allá: aseguró que Amazon tiene una visión clara hacia retornos financieros sólidos en su apuesta por la IA. Comparó la curva de márgenes actual con la que vivió AWS en sus primeros años construyendo su negocio de computación en la nube, y según él, está un poco por delante de aquel ritmo. AWS ahora crece un 37% interanual, su ritmo más rápido desde 2021. Jassy reconoció que ni con 220.000 millones habrá capacidad suficiente para atender toda la demanda de 2026, lo que Amazon interpreta como señal de disciplina: solo se invierte donde ya hay contrato firmado. Las acciones de Amazon se dispararon un 15% el viernes, añadiendo casi 400.000 millones de dólares al valor en bolsa del grupo en una sola sesión.
Microsoft cerró su año fiscal el 29 de julio con una guía de capex que sorprendió a primera vista. Amy Hood, la directora financiera, anunció una cifra de 175.000 millones de dólares para 2026, una rebaja de 15.000 millones respecto a la guía anterior de 190.000 millones. Pero Hood matizó de inmediato: no hay recorte real de inversión, solo un cambio en su reflejo contable. Microsoft alargó la vida útil estimada de los edificios de sus centros de datos de 15 a 25 años y reclasificó parte de los arrendamientos futuros de capex a gasto operativo. El resultado numérico es una cifra más baja, pero los analistas anticipan futuros aumentos porque le permitirá invertir más todavía. Para el año fiscal 2027, Hood evitó comprometerse con una cifra cerrada, aunque avanzó que el primer trimestre superará los 50.000 millones de dólares. Anunció además que Microsoft volverá a generar caja libre positiva en 2027, con la filial de Azure creciendo un 43% en el trimestre y superando los 100.000 millones de dólares de ingresos anuales por primera vez. La acción también se disparó un 15%, ganando casi medio billón de dólares en valoración en un día.
Meta, en cambio, no logró convencer. El dueño de Facebook presentó una historia que quedó corta de credibilidad. El historial de despilfarro del grupo en los últimos años con su apuesta por la realidad virtual todavía genera desconfianza entre algunos inversores. Meta desveló que su capex será más contenido en apariencia: de la horquilla de 125.000-145.000 millones de dólares que manejaba desde abril pasó a 130.000-145.000 millones, es decir, elevó el suelo sin tocar el techo. Susan Li intentó defender la cifra con el mismo lenguaje de búsqueda de retorno que emplean Amazon y Microsoft, pero no logró convencer. La realidad es que el flujo de caja libre de Meta se desplomó hasta 784 millones de dólares, muy por debajo de trimestres anteriores, pese a que los ingresos crecen un 28%, hasta 60.800 millones de dólares. La acción retrocedió un 8%.
Esta semana de resultados refleja una tensión más amplia en el mercado tecnológico. Una semana antes, Alphabet y Tesla habían adelantado la misma tensión entre gasto disparado y promesas de disciplina, con reacciones de mercado muy distintas. Alphabet presentó resultados el 22 de julio y elevó su previsión de capex de 2026 a una horquilla de 195.000-205.000 millones de dólares, frente a los 180.000-190.000 millones que manejaba desde abril. Fue la tercera revisión al alza del año. Anat Ashkenazi, directora financiera de la matriz de Google, defendió la subida con el mismo argumento de retorno que repetirían después Amazon y Meta: la compañía seguirá invirtiendo mientras el retorno resulte atractivo. Pese a ello, el capex trimestral se disparó a 44.900 millones de dólares, el doble que hace un año, y el flujo de caja libre entró en negativo por primera vez desde la salida a bolsa de la compañía en 2004. La acción cayó hasta un 7%. Los inversores, por ahora, están dispuestos a creer en el relato de disciplina de Amazon y Microsoft, pero el escepticismo sigue siendo alto. Meta y Alphabet aún tienen que demostrar que sus promesas de retorno no son solo palabras.
Citações Notáveis
Amazon tiene una línea de visión clara hacia retornos financieros sólidos en su apuesta por la IA— Andy Jassy, CEO de Amazon
No hay recorte real de inversión, solo un cambio en su reflejo contable— Amy Hood, directora financiera de Microsoft