Cada año, México recuerda que la tierra puede moverse sin avisar. El 19 de septiembre de 2026, a las 12 del mediodía, el país entero practicará la respuesta ante esa posibilidad: por primera vez, la alerta del Segundo Simulacro Nacional llegará directamente a los teléfonos celulares de las 32 entidades, convirtiendo cada dispositivo móvil en un eslabón de la cadena de prevención. Cinco escenarios sísmicos regionales, diseñados con datos geofísicos reales, buscan que el ejercicio no sea un trámite simbólico, sino un ensayo genuino de lo que significa estar preparados.
Alerta del Simulacro Nacional 2026 llegará a celulares de los 32 estados
Por primera vez, la alerta llegará directamente a los celulares de todo el país
¿Por qué decidieron enviar las alertas directamente a los celulares esta vez?
Porque la mayoría de los mexicanos tiene un teléfono móvil en la mano. Los altavoces en las calles no llegan a todos, y hay gente en edificios, en transporte, en lugares donde no escucharía una sirena. Un mensaje de texto o una notificación llega a casi cualquier lugar.
¿Qué pasa en los estados donde los terremotos no son la amenaza principal?
Pueden simular lo que realmente los pone en riesgo. Un estado costero puede practicar para un huracán, uno con ríos puede simular una inundación. El simulacro tiene que ser útil, no solo un ejercicio de escritorio.
¿Cuál es el sismo más fuerte que van a simular?
En Chiapas, un 7.6. Pero en la zona centro, donde vive la mayoría de la población, será un 7.7 con epicentro cerca de Puebla. Es un escenario creíble basado en datos geofísicos reales.
¿Qué se supone que haga un ciudadano cuando suene la alerta?
Eso es precisamente lo que el simulacro busca que descubran. Dónde evacuar, dónde reunirse con su familia, qué hacer en su casa o en el trabajo. Es una prueba para todos: para las instituciones y para la gente.
¿Cuántas entidades participarán?
Las 32. Algunas con escenarios sísmicos, otras adaptando el ejercicio a sus propias amenazas. Es nacional, coordinado, simultáneo.
Der Puls
- Por primera vez en la historia de los simulacros nacionales, la alerta sonará directamente en los celulares de millones de mexicanos, sin depender de altavoces ni sistemas institucionales.
- Cinco escenarios sísmicos simultáneos —con magnitudes de hasta 7.7 en la zona centro y epicentro cerca de Tehuacán, Puebla— pondrán a prueba a 14 estados al mismo tiempo.
- Escuelas, empresas, dependencias federales y gobiernos estatales han sido convocados a participar, lo que convierte el ejercicio en uno de los operativos de coordinación más amplios del país.
- Los estados sin alto riesgo sísmico podrán adaptar el simulacro a sus propias amenazas —huracanes, inundaciones, incendios— para que el ejercicio tenga utilidad real en cada región.
- Las autoridades instan a los ciudadanos a usar el simulacro para identificar rutas de evacuación, fijar puntos de reunión familiar y revisar protocolos de seguridad en hogares y centros de trabajo.
Cada año, México recuerda que la tierra puede moverse sin avisar. El 19 de septiembre de 2026, a las 12 del mediodía, el país entero practicará la respuesta ante esa posibilidad: por primera vez, la alerta del Segundo Simulacro Nacional llegará directamente a los teléfonos celulares de las 32 entidades, convirtiendo cada dispositivo móvil en un eslabón de la cadena de prevención. Cinco escenarios sísmicos regionales, diseñados con datos geofísicos reales, buscan que el ejercicio no sea un trámite simbólico, sino un ensayo genuino de lo que significa estar preparados.
El 19 de septiembre de 2026, a las 12 del mediodía, los teléfonos celulares de todo México sonarán al mismo tiempo. No habrá emergencia real: será el Segundo Simulacro Nacional, coordinado por la Coordinación Nacional de Protección Civil. Lo que distingue a este ejercicio de los anteriores es que, por primera vez, la alerta llegará directamente a los dispositivos móviles de los ciudadanos en las 32 entidades, sin depender únicamente de altavoces o sistemas institucionales.
El simulacro no tendrá un solo guion. Las autoridades diseñaron cinco escenarios sísmicos distintos, calibrados con información geofísica oficial para reflejar las vulnerabilidades reales de cada región. El escenario principal, en la zona centro, simula un sismo de magnitud 7.7 con epicentro a 15 kilómetros al sur-suroeste de Tehuacán, Puebla, que afectará a 14 entidades, entre ellas Ciudad de México, Guerrero, Morelos y Veracruz. Las otras regiones tendrán sus propios parámetros: magnitud 7.1 en Baja California, 5.2 en Nuevo León, 7.0 en Quintana Roo y 7.6 en Chiapas.
Para los estados donde los sismos no son la principal amenaza, las autoridades abrieron la posibilidad de adaptar el ejercicio a riesgos locales como incendios, inundaciones, huracanes o fugas de materiales peligrosos. Así, el simulacro deja de ser un formato rígido y se convierte en una herramienta flexible para evaluar protocolos en contextos reales.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana convocó a dependencias federales, gobiernos estatales, escuelas y empresas a sumarse. El objetivo es probar planes de emergencia, medir la coordinación entre instituciones y entrenar la reacción de brigadas y ciudadanos. Las autoridades recomiendan aprovechar el ejercicio para identificar rutas de evacuación, establecer puntos de reunión familiar y revisar medidas de seguridad en hogares y centros de trabajo. El 19 de septiembre, todo el país tendrá doce minutos para practicar qué hacer cuando suene la alarma.
El próximo 19 de septiembre, a las 12 del mediodía, los teléfonos celulares de México sonarán simultáneamente en las 32 entidades del país. No será una emergencia real, sino el Segundo Simulacro Nacional de 2026, un ejercicio coordinado por la Coordinación Nacional de Protección Civil para poner a prueba la capacidad del país de responder ante una catástrofe. Por primera vez en un simulacro de esta envergadura, la alerta llegará directamente a los móviles de los ciudadanos, no solo a través de altavoces en las calles o sistemas de emergencia institucionales.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Coordinación Nacional de Protección Civil han convocado a dependencias federales, gobiernos estatales, empresas, escuelas e instituciones privadas a participar en lo que consideran uno de los ejercicios más importantes en materia de prevención de riesgos. El propósito es claro: fortalecer la cultura de la prevención entre la población y mejorar la capacidad de respuesta de autoridades e instituciones ante una situación de emergencia de alcance nacional.
El simulacro no será uniforme en todo el territorio. La Coordinación Nacional de Protección Civil ha diseñado cinco escenarios sísmicos distintos basados en información geofísica oficial, adaptados a las características y vulnerabilidades de cada región. En la zona centro, considerada el escenario principal, se simulará un sismo de magnitud 7.7 con epicentro ubicado 15 kilómetros al sur-suroeste de Tehuacán, Puebla, a una profundidad de 67 kilómetros. Este escenario afectará a 14 entidades: Ciudad de México, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Puebla, Querétaro, Tlaxcala y Veracruz.
En otras regiones, los parámetros cambian. Baja California experimentará un sismo de magnitud 7.1, Nuevo León uno de 5.2, Quintana Roo uno de 7.0 y Chiapas uno de 7.6. Estas variaciones responden a los patrones sísmicos reales de cada zona y permiten que el ejercicio sea relevante para las amenazas específicas que enfrenta cada región.
Para los estados donde los sismos no representan el principal riesgo, las autoridades han permitido flexibilidad. Entidades que enfrentan amenazas diferentes podrán adaptar el simulacro a sus realidades locales: incendios, inundaciones, fugas de materiales peligrosos, huracanes o cualquier emergencia que sus unidades internas de Protección Civil hayan identificado previamente. Esta adaptación garantiza que el ejercicio sea útil para evaluar protocolos en contextos reales.
El objetivo central del simulacro es poner a prueba los planes de emergencia, la coordinación entre instituciones y la capacidad de reacción de brigadas, dependencias y población en general. Las autoridades han recomendado que los ciudadanos aprovechen el ejercicio para identificar rutas de evacuación en sus comunidades, establecer puntos de reunión con sus familias y revisar medidas de seguridad en hogares, escuelas y centros de trabajo. También han instado a mantenerse informados a través de los canales oficiales de Protección Civil durante el simulacro.
La decisión de enviar alertas directamente a los teléfonos celulares marca un cambio significativo en cómo México comunica emergencias a su población. En un país donde la mayoría de las personas tiene acceso a un dispositivo móvil, esta estrategia amplía considerablemente el alcance del mensaje preventivo, asegurando que la alerta llegue incluso a quienes no estén cerca de altavoces públicos o sistemas de emergencia tradicionales. El 19 de septiembre, a las 12 horas, todo el país tendrá la oportunidad de practicar qué hacer cuando suene la alarma.
Bemerkenswerte Zitate
El propósito de este simulacro es fortalecer la cultura de la prevención y mejorar la capacidad de respuesta de autoridades, instituciones y ciudadanía ante una situación de emergencia a nivel nacional— Coordinación Nacional de Protección Civil