En el umbral del verano, la agencia meteorológica española contempla el horizonte y ve calor: un calor que podría no ser solo una anomalía pasajera, sino la segunda ola del año. La AEMET advierte que las altas presiones avanzarán desde el sur durante los próximos días, empujando los termómetros hasta los 40 grados en el valle del Guadalquivir y desafiando los umbrales técnicos que definen una ola de calor oficial. La certeza aún no ha llegado, pero la señal es lo suficientemente clara como para que los expertos enciendan las alarmas y el país aguarde las actualizaciones de los modelos con aten
AEMET advierte de temperaturas extremas la próxima semana y no descarta una segunda ola de calor
Temperaturas superiores al percentil 95 durante tres días en el 10% de estaciones
¿Qué diferencia hay entre temperaturas altas y una ola de calor oficial?
No es lo mismo. Una ola de calor requiere que las temperaturas máximas superen un umbral específico —el percentil 95— durante al menos tres días consecutivos en el 10 por ciento de las estaciones del país. Puede haber días muy calurosos sin que se cumpla esa definición técnica.
¿Por qué importa esa distinción?
Porque cambia cómo se comunica el riesgo y cómo responden los sistemas de salud pública. Una ola de calor oficial activa protocolos de emergencia. Un episodio de temperaturas altas, aunque sea extremo, no necesariamente lo hace.
¿Cuál es la incertidumbre que mencionan los expertos?
Los modelos meteorológicos son bastante seguros sobre que habrá temperaturas muy altas. Lo que no está completamente definido es si se mantendrán durante los tres días requeridos en suficientes estaciones. Pequeños cambios en la posición de la dorsal de altas presiones pueden afectar eso.
¿Qué significa que la dorsal se posicione sobre la Península?
Es como un bloqueo atmosférico. El aire caliente queda atrapado sobre España, sin escapatoria. Eso es lo que genera esas temperaturas de 40 grados en el Guadalquivir y mantiene el calor durante días.
¿Hay algo que sugiera que esto será peor que la primera ola de calor?
No sabemos aún. Lo que sí sabemos es que llega apenas iniciado julio, cuando el calor ya es intenso de por sí. Si se confirma como ola de calor oficial, será la segunda en pocas semanas, lo que sí sería notable.
The Pulse
- Las altas presiones avanzan desde el sur este fin de semana, desplazando la vaguada actual y disparando las temperaturas hasta 40°C en localidades del valle del Guadalquivir.
- Mientras el sur se abrasa, el norte experimenta el efecto contrario: el País Vasco, Navarra y Burgos podrían ver caídas de más de 6 grados en cuestión de días.
- La próxima semana intensifica el fenómeno: Córdoba, Jaén y Sevilla podrían volver a rozar los 40°C el lunes y el martes, con el calor extendiéndose a Extremadura, la meseta sur y el valle del Ebro.
- El criterio técnico que define una ola de calor —superar el percentil 95 durante tres días en el 10% de las estaciones— está en juego, y los modelos apuntan a que podría cumplirse.
- A partir del miércoles o jueves, una dorsal de altas presiones se instalará de forma completa sobre la Península, pero la incertidumbre sobre su evolución exacta obliga a esperar nuevas actualizaciones meteorológicas.
En el umbral del verano, la agencia meteorológica española contempla el horizonte y ve calor: un calor que podría no ser solo una anomalía pasajera, sino la segunda ola del año. La AEMET advierte que las altas presiones avanzarán desde el sur durante los próximos días, empujando los termómetros hasta los 40 grados en el valle del Guadalquivir y desafiando los umbrales técnicos que definen una ola de calor oficial. La certeza aún no ha llegado, pero la señal es lo suficientemente clara como para que los expertos enciendan las alarmas y el país aguarde las actualizaciones de los modelos con atención.
La AEMET ha activado sus alertas ante un patrón meteorológico que apunta a un calentamiento severo en los próximos días. El fin de semana marcará el punto de inflexión: las altas presiones procedentes del sur desplazarán la vaguada que afecta actualmente a la Península Ibérica, provocando picos de 40 grados en el valle del Guadalquivir. El norte, en cambio, vivirá el efecto contrario, con descensos de más de 6 grados en regiones como el País Vasco, Navarra y Burgos.
La semana siguiente promete ser aún más intensa. El lunes y el martes, ciudades como Córdoba, Jaén y Sevilla podrían volver a alcanzar los 40°C, mientras el calor se extiende hacia Extremadura, la meseta sur y el valle del Ebro. A partir del miércoles o jueves, una dorsal de altas presiones se instalará de forma completa sobre la Península, manteniendo valores anómalamente elevados durante el resto de la semana.
Lo que está en juego es si este episodio cumplirá los criterios técnicos de una ola de calor oficial: temperaturas máximas por encima del percentil 95 durante al menos tres días en el 10% de las estaciones meteorológicas del país. Los modelos apuntan a que es probable, lo que convertiría este episodio en la segunda ola de calor del año. Sin embargo, los meteorólogos advierten que la incertidumbre persiste y que las próximas actualizaciones de los modelos serán decisivas para confirmar la magnitud real del fenómeno.
La agencia meteorológica española ha encendido las alarmas. Los mapas de la AEMET muestran un patrón que no deja lugar a dudas: las temperaturas van a subir de forma significativa durante los próximos días, y existe la posibilidad real de que España enfrente una segunda ola de calor apenas iniciado el mes de julio.
El fin de semana marca el punto de inflexión. Conforme avancen las altas presiones desde el sur, desplazarán la vaguada que actualmente afecta a buena parte de la Península Ibérica. Este cambio será especialmente intenso en la mitad sur, donde el domingo se esperan picos de 40 grados centígrados en localidades del valle del Guadalquivir. El norte vivirá una situación inversa: las temperaturas descenderán, con caídas superiores a 6 grados en regiones como el País Vasco, Navarra y Burgos.
La próxima semana intensificará el fenómeno. El lunes, buena parte del interior peninsular alcanzará los 35 grados, con superaciones en zonas como la mitad sur y el valle del Ebro. En el Guadalquivir, ciudades de Córdoba, Jaén y Sevilla podrían registrar nuevamente los 40 grados. El martes continuará la escalada: las altas presiones ganarán terreno en altura, manteniendo máximas cercanas a los 40 grados en el Guadalquivir y extendiéndose también a Extremadura, la meseta sur y el valle del Ebro.
Lo que preocupa a los expertos es si este episodio cumplirá los criterios técnicos para ser clasificado como ola de calor. Según la definición oficial, se requiere que las temperaturas máximas superen el percentil 95 durante al menos tres días en el 10 por ciento de las estaciones meteorológicas del país. Los modelos sugieren que esto es probable: se espera que las temperaturas máximas superen ese umbral en buena parte del territorio nacional. Si se confirma, marcaría el inicio de la segunda ola de calor del año.
La dorsal de altas presiones jugará un papel central en los próximos días. A partir del miércoles o jueves de la próxima semana, se posicionará de forma completa sobre la Península, manteniendo valores anómalamente altos durante el resto de la semana. Sin embargo, los meteorólogos advierten que aún existe incertidumbre sobre la evolución exacta del fenómeno. Las actualizaciones de los modelos meteorológicos en los próximos días serán cruciales para confirmar si estamos ante una ola de calor histórica o simplemente ante un episodio de temperaturas extremas sin cumplir la definición técnica.
Notable Quotes
A lo largo del fin de semana las temperaturas irán ganando grados conforme avancen las altas presiones en altura desde el sur— Expertos de la AEMET
Si se mantienen temperaturas superiores al percentil 95 durante tres días en el 10% de las estaciones, podría marcar el inicio de la segunda ola de calor del año— Expertos de la AEMET