Adrián sufrió un accidente de moto en Tailandia que le causó lesiones cerebrales graves y lo dejó en estado de coma en la UCI de un hospital privado. Los gastos diarios de hospitalización ascienden a 3.500 euros y la repatriación médica cuesta aproximadamente 200.000 euros, no cubiertos por sus seguros.
Adrián, joven madrileño en coma en Tailandia tras accidente de moto, necesita 260.000 euros para volver
Si se hubiera quedado en el público, habría muerto
¿Por qué un buceador profesional no tenía un seguro de viaje que cubriera esto? Parece un fallo evidente.
Tienes razón en que parece obvio, pero la realidad es que los seguros con cobertura real para repatriación médica de emergencia son muy caros y muchas personas no los contratan. Adrián tenía sus seguros profesionales obligatorios, pero eso no cubre accidentes personales ni repatriación.
Pero aquí hay que ser precisos. ¿Sabemos exactamente qué cubría su póliza profesional? ¿Y qué dice la Embajada sobre sus opciones legales? Porque si hay un seguro vigente, aunque sea parcial, eso debería estar en primer plano.
Bueno, pero aunque el seguro fuera insuficiente, ¿no debería haber algún mecanismo de protección estatal para ciudadanos españoles en el extranjero?
La Embajada ha ofrecido ayuda administrativa, pero no financiera. Es una brecha real en el sistema. Otros países tienen fondos de emergencia para estos casos, pero España aparentemente no.
Espera. ¿Sabemos si la Embajada ha explorado todas las opciones? ¿Hay fondos de emergencia que simplemente no se mencionan en la noticia? Porque decir "prácticamente todo por su cuenta" es fuerte, pero necesitamos saber si es completo.
Y luego está el hospital privado versus público. ¿Realmente habría muerto en el público, o es una evaluación médica que solo conoce la familia?
Según Mikel, el hospital público no tenía UCI ni equipamiento para su nivel de lesión cerebral. Eso es una evaluación médica legítima, aunque solo tengamos un relato de ella.
Exacto. Es creíble, pero es un relato. No tenemos declaración del hospital público ni de médicos independientes. La decisión fue correcta probablemente, pero la certeza de que "habría muerto" es atribuida, no verificada.
¿Y qué pasa después? Si logran recaudar los 260.000 euros, ¿qué garantías hay de que la rehabilitación en España sea suficiente?
Eso es lo que nadie sabe aún. La repatriación es el primer paso. La rehabilitación de lesiones cerebrales graves es un proceso largo, y los costos pueden seguir siendo altos.
Y eso también debería estar en la conversación. El crowdfunding cubre la emergencia inmediata, pero ¿qué hay del futuro de Adrián?
O Pulso
- Adrián, 39 años, buceador madrileño en Phuket, Tailandia
- Accidente de moto a principios de febrero causó lesiones cerebrales graves y múltiples fracturas
- Hospitalización privada: 3.500 euros diarios; repatriación médica: ~200.000 euros
- Total necesario: 260.000 euros; no cubierto por seguros vigentes
- Familia ha lanzado campaña de crowdfunding; se trasladó a Tailandia para estar con él
Adrián sufrió un accidente de moto en Tailandia que le causó lesiones cerebrales graves y lo dejó en estado de coma en la UCI de un hospital privado. Los gastos diarios de hospitalización ascienden a 3.500 euros y la repatriación médica cuesta aproximadamente 200.000 euros, no cubiertos por sus seguros.
Adrián, un buceador madrileño de 39 años, sufre un grave accidente de moto en Phuket que lo deja en coma. Su familia necesita recaudar 260.000 euros para hospitalizacion y repatriación médica.
Adrián es un buceador madrileño de 39 años que se marchó a Phuket hace tiempo, atraído por lo que considera uno de los mejores destinos del mundo para practicar su pasión. Trabajaba en un centro de buceo llamado Vidas a Bordo, sumergido en la vida que había elegido lejos de Madrid. A principios de febrero, mientras disfrutaba de un día de permiso, sufrió un grave accidente de moto que cambió todo.
El impacto le causó lesiones cerebrales importantes y múltiples fracturas. Cuando lo encontraron en la carretera, lo llevaron primero a un hospital público de Phuket, pero la instalación resultó insuficiente: carecía de unidad de cuidados intensivos y de los equipos necesarios para tratar su estado. Su amigo Mikel, quien ahora actúa como portavoz de la familia, es claro al respecto: si Adrián se hubiera quedado allí, habría muerto. La familia tomó la decisión de trasladarlo a un centro privado que sí contaba con los recursos médicos requeridos. Hoy permanece en coma, clasificado como estado 1, con un estado cognitivo débil pero estable dentro de la gravedad de su condición.
El problema no es médico sino económico. El hospital privado donde Adrián recibe tratamiento cuesta 3.500 euros diarios. Pero eso es solo el comienzo. La repatriación médica a España requiere un avión especialmente equipado con soporte vital avanzado y personal médico especializado a bordo, un servicio que ronda los 200.000 euros por sí solo. Sumados los gastos de hospitalización continuada y la rehabilitación que necesitará en España, la cifra total asciende a 260.000 euros. La familia no dispone de esos recursos.
Aquí entra el problema del seguro. Adrián contaba con sus pólizas profesionales obligatorias como buceador, pero no tenía un seguro de viaje privado con cobertura amplia para una situación de esta magnitud. Esto significa que ni la hospitalización tailandesa ni la repatriación médica están siendo cubiertos. Su amigo señala que pocos seguros contemplan estas cláusulas, y los que lo hacen resultan prohibitivamente caros. La Embajada española ha ofrecido ayuda administrativa y ha derivado a la familia hacia los seguros privados, pero reconocen que prácticamente todo lo que han logrado ha sido por su propia cuenta.
La familia se ha trasladado a Tailandia para estar junto a Adrián durante esta prueba. "Estamos viviendo los días más duros de nuestra vida", expresan en el comunicado que acompaña su llamamiento. Amigos y familiares están reuniendo todo lo que tienen, pero saben que no será suficiente. Por eso han creado una campaña de crowdfunding, siendo transparentes desde el principio sobre la magnitud de los costos y la urgencia de la situación.
Mikel describe a Adrián como una persona "maravillosa, cercana y graciosa", alguien con los pies en la tierra y la mirada en los ojos de quienes lo rodean. Es el tipo de persona a quien quieres tener al lado. Ahora, mientras lucha por recuperarse en una cama de hospital a miles de kilómetros de casa, su círculo más cercano hace un llamamiento público para traerlo de vuelta a España, donde pueda continuar su rehabilitación rodeado de quienes lo aman. La campaña sigue abierta, y cada euro cuenta para que Adrián pueda volver.
Citações Notáveis
Estamos viviendo los días más duros de nuestra vida— Familia de Adrián
Si se hubiera quedado en el hospital público, habría muerto— Mikel, amigo y portavoz de la familia