Acciones asiáticas caen mientras petróleo sube y tensiones EE.UU.-Irán avivan inflación

El petróleo impulsó los rendimientos de bonos a máximos desde 2008
Los precios del crudo Brent alcanzaron 95,30 dólares por barril mientras las tensiones entre EE.UU. e Irán se intensificaban en el estrecho de Ormuz.
Mark

¿Por qué exactamente el petróleo más caro está asustando a los inversores de acciones?

Mimi

Porque el petróleo caro significa inflación más alta. Y si la inflación sube, la Reserva Federal probablemente subirá las tasas de interés para frenarla. Las tasas más altas hacen que los bonos sean más atractivos que las acciones, así que los inversores venden acciones.

Luke

Pero espera—¿cuánto de esto es realmente sobre el petróleo y cuánto es sobre lo que Trump y la Fed dijeron la semana pasada? El artículo dice que Warsh habló en Jackson Hole, y eso parece haber movido las expectativas de tasas al 70%. ¿El petróleo es la causa o solo la excusa?

Mimi

Probablemente ambas cosas. El petróleo es real—está en 95 dólares. Pero tienes razón en que el mercado ya estaba nervioso por la Fed. El petróleo simplemente lo hizo más urgente.

Mark

¿Y las tensiones con Irán? ¿Cuánto tiempo duran generalmente estas cosas?

Luke

El artículo dice que hubo semanas de calma antes de esto. Así que nadie sabe realmente. Y nota que dice que ninguna de las partes quiere negociar. Eso es importante—significa que esto podría durar.

Mimi

Exacto. Y mientras dure, el petróleo se mantiene alto. Mientras el petróleo se mantiene alto, los rendimientos de los bonos suben. Y mientras eso sucede, las acciones sufren.

Mark

¿Qué pasa el viernes con el informe de nóminas?

Mimi

Si muestra que el empleo es fuerte, eso refuerza el caso para que la Fed suba las tasas. Si es débil, tal vez la Fed se relaje.

Luke

Pero incluso entonces, el petróleo seguirá siendo un problema. Guha dice que incluso dos o tres subidas de tasas podrían no bajar mucho los rendimientos a largo plazo. Así que el mercado podría estar atrapado en esto por un tiempo.

  • El petróleo Brent alcanza los 95,30 dólares por barril, impulsado por un intercambio militar entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz que rompe semanas de relativa calma.
  • Las bolsas asiáticas abren con pérdidas generalizadas: Corea del Sur cede un 2,9% y el MSCI Asia-Pacífico retrocede un 1%, prolongando la racha negativa de Wall Street.
  • Los rendimientos del Tesoro estadounidense a 10 años escalan hasta el 4,80%, máximos desde 2008, mientras los mercados elevan al 70% la probabilidad de una nueva alza de tasas de la Fed en septiembre.
  • La inflación, ya cinco años por encima del objetivo del 2%, se ve amenazada por un nuevo frente: el encarecimiento de la energía se suma al gasto público y al endeudamiento ligado a la inteligencia artificial.
  • Los inversores aguardan el informe de nóminas del viernes como próximo árbitro del rumbo monetario, mientras los futuros globales reflejan una cautela que se extiende desde Tokio hasta Frankfurt.

En el umbral del otoño financiero de 2026, los mercados asiáticos reflejan una inquietud que trasciende las pantallas de cotización: el petróleo, impulsado por tensiones geopolíticas en el estrecho de Ormuz, se convierte en espejo de fragilidades más profundas, donde la inflación persistente y el endurecimiento monetario anticipado recuerdan que la economía global sigue navegando aguas sin cartografía clara. El retroceso del índice MSCI Asia-Pacífico y la presión sobre los bonos soberanos no son sino síntomas de una pregunta que los mercados aún no saben responder: ¿cuánto más puede sostenerse el equilibrio entre crecimiento y estabilidad de precios?

Los mercados asiáticos abrieron el miércoles con pérdidas amplias, arrastrados por el ascenso del petróleo Brent hasta los 95,30 dólares por barril y por el temor a que una inflación resurgente obligue a la Reserva Federal a endurecer aún más su política monetaria. El índice MSCI Asia-Pacífico retrocedió un 1%, con Corea del Sur liderando las caídas con un descenso del 2,9%, en una jornada que llegaba tras la tercera sesión consecutiva de pérdidas en Wall Street.

Detrás del alza del crudo se encontraba una escalada geopolítica en el estrecho de Ormuz: el presidente Trump describió los ataques estadounidenses como represalia por intentos iraníes de minar el estrecho y por un ataque previo contra una base en Jordania, mientras Irán respondía con misiles sobre esa misma base. El intercambio ponía fin a semanas de calma relativa en las que Washington había preferido la presión económica a la acción militar, y ninguna de las partes mostraba disposición a negociar.

El impacto se propagó rápidamente hacia los mercados de deuda. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió cinco puntos básicos hasta el 4,80%, su nivel más alto desde 2008, y los mercados de Australia y Nueva Zelanda siguieron la misma dirección. Los operadores elevaron al 70% la probabilidad de un alza de tasas en septiembre, después de que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, endureciera su tono en Jackson Hole y el gobernador Michael Barr advirtiera que las presiones inflacionarias corren el riesgo de afianzarse tras más de cinco años por encima del objetivo del 2%.

En medio del panorama sombrío, Dell Technologies fue la excepción: sus acciones se dispararon cerca de un 7% fuera de horario tras elevar sus previsiones de ventas anuales. El oro, en cambio, mantuvo las pérdidas previas, cotizando en torno a los 4.330 dólares la onza. Con los futuros europeos también a la baja y el Topix japonés cediendo un 1,6%, la atención de los inversores se concentraba ya en el informe de nóminas estadounidense del viernes, considerado la próxima señal determinante sobre el rumbo de la política monetaria.

Los mercados asiáticos abrieron el miércoles con pérdidas generalizadas mientras el petróleo continuaba su ascenso, alcanzando los 95,30 dólares por barril de Brent. El índice MSCI de acciones de Asia-Pacífico retrocedió un 1%, con las acciones surcoreanas cayendo más pronunciadamente, un 2,9%. Este movimiento llegó después de que Wall Street registrara su tercera sesión consecutiva de descensos, con el S&P 500 cerrando a la baja y el Nasdaq 100 perdiendo un 1,3% en la jornada anterior.

La presión sobre las bolsas asiáticas reflejaba una preocupación más amplia que se extendía por los mercados globales: el aumento de los precios del petróleo estaba alimentando temores sobre una inflación resurgente. A medida que los operadores apostaban a que la Reserva Federal endurecería su política monetaria en respuesta, los rendimientos de los bonos subieron a sus niveles más altos desde 2008. El rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años subió cinco puntos básicos hasta el 4,80%, movimiento que se replicó en los mercados de deuda de Australia y Nueva Zelanda, donde los bonos abrieron a la baja el miércoles.

La escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz estaba impulsando directamente el aumento de los precios del petróleo. El presidente Trump afirmó que los ataques estadounidenses constituían represalias por intentos iraníes de colocar minas en el estrecho y por un ataque anterior contra una base militar en Jordania. Mientras el ejército estadounidense completaba sus operaciones, Irán declaró haber lanzado un ataque con misiles contra una base aérea estadounidense en Jordania. Este intercambio marcaba el fin de semanas de relativa calma, durante las cuales la administración Trump había optado por presión económica sobre Teherán en lugar de acción militar. Ninguna de las partes había mostrado interés en reanudar negociaciones desde el fracaso de un acuerdo de paz provisional.

La combinación de precios de energía más altos y temores inflacionarios se sumaba a presiones ya existentes sobre los mercados. El gasto público y el elevado endeudamiento empresarial para financiar desarrollos en inteligencia artificial ya estaban alimentando preocupaciones sobre la inflación. El discurso pronunciado la semana anterior en Jackson Hole por el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, había intensificado las expectativas de una política monetaria más restrictiva. Los mercados asignaban ahora una probabilidad de alrededor del 70% a un aumento de tasas en septiembre. El gobernador de la Fed, Michael Barr, había afirmado que el banco central debería estar preparado para subir las tasas si la inflación no cede, advirtiendo que las presiones sobre los precios corren el riesgo de afianzarse tras mantenerse por encima del objetivo durante más de cinco años.

Una excepción notable en el panorama de caídas fue Dell Technologies, que se disparó cerca de un 7% en operaciones fuera de horario después de elevar su previsión de ventas anuales. El oro mantuvo las pérdidas de la sesión anterior, cotizando en torno a los 4.330 dólares la onza. Krishna Guha de Evercore señaló que Warsh estaría atento al impacto que el alza del petróleo tiene en las expectativas de inflación en todos los horizontes temporales y en los rendimientos de los bonos, observando que incluso un único aumento de tasas de la Reserva Federal tendría un efecto mínimo en los rendimientos a largo plazo.

Los inversores esperaban el informe de nóminas estadounidense que se publicaría el viernes como la próxima pista sobre las perspectivas de política monetaria, dado que la inflación seguía por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal. Los futuros del S&P 500 se mantenían prácticamente sin cambios en las primeras horas de negociación de Tokio, mientras que el Topix japonés cayó un 1,6% y el S&P/ASX 200 de Australia retrocedió un 1,1%. Los futuros del Euro Stoxx 50 cayeron un 1%, reflejando la debilidad generalizada en los mercados de renta variable globales.

Warsh estará atento al impacto que el alza del petróleo tiene en la compensación por inflación en todos los horizontes temporales y en los rendimientos de los bonos
— Krishna Guha, Evercore
El banco central debería estar preparado para subir las tasas si la inflación no cede, y las presiones sobre los precios corren el riesgo de afianzarse tras mantenerse por encima del objetivo durante más de cinco años
— Michael Barr, Gobernador de la Reserva Federal
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