La descarbonización comienza desde que se plantea qué infraestructura hace falta
La construcción es uno de los sectores más intensivos en carbono; ACCIONA integra criterios de descarbonización desde la concepción del proyecto hasta su operación. Mediante electrificación de maquinaria, energía renovable y materiales alternativos, se logran reducciones de emisiones superiores al 40-50% en obras como el Metro de São Paulo.
- La construcción es uno de los sectores más intensivos en carbono del planeta
- En São Paulo, ACCIONA redujo más del 40% de emisiones en la línea 6 del Metro
- ACCIONA se compromete a 60% menos emisiones en 2030 y net zero en 2050
- Cementos geopolímeros pueden reducir huella hasta 90% respecto a cemento tradicional
ACCIONA impulsa la descarbonización integral del sector construcción mediante energías renovables, electrificación y materiales de baja huella, demostrando que es viable reducir emisiones de forma significativa en proyectos de infraestructura.
La construcción mueve el mundo, pero a un costo climático enorme. Cada edificio, cada carretera, cada túnel que se levanta exige cantidades masivas de materiales, energía y transporte. El sector es uno de los más intensivos en carbono del planeta, y durante décadas esa realidad se aceptó como inevitable. Ahora, empresas como ACCIONA están demostrando que no tiene por qué serlo.
La transformación no comienza en la obra ni siquiera en el plano del arquitecto. Comienza antes, en el momento en que alguien pregunta qué infraestructura se necesita realmente y cómo construirla. Edith Guedella, responsable de Sostenibilidad en el Negocio de Construcción de ACCIONA, explica que cuando la reducción de emisiones se incorpora como criterio desde el origen del proyecto, la propia configuración puede cambiar de forma decisiva. En Australia, por ejemplo, una solución que inicialmente se concibió como puente terminó siendo un túnel, una alternativa que resultó con menor huella tanto en la fase de construcción como en la de uso posterior. Cuando se opera la infraestructura después de construirla, como hace ACCIONA, esa visión integral se vuelve posible: se puede evaluar cómo cada decisión en la obra influye en los años o décadas siguientes.
Una vez en la ejecución, la empresa actúa sobre tres frentes de emisiones simultáneamente. En las operaciones directas, reemplaza combustibles fósiles por renovables como el HVO o bioetanol, mientras avanza la electrificación de maquinaria pesada. En el canal de protección ante inundaciones de Fargo-Moorhead, en Estados Unidos, utilizaron combustible renovable en equipos de más de 30 toneladas, logrando reducir más del 50% de las emisiones proyectadas. Para la energía que alimenta procesos electrificados, ACCIONA suministra electricidad 100% renovable a casetas, túneles y equipamiento. Y en la cadena de suministro, sustituye materiales vírgenes por alternativas de baja huella: cementos geopolímeros que reducen la huella hasta un 90%, acero con mayor contenido reciclado, y firmes que incorporan escorias, cenizas e incluso neumáticos fuera de uso en lugar de zahorras vírgenes.
La tecnología digital amplifica estos esfuerzos. Medir, monitorizar y optimizar la productividad de la obra con herramientas digitales puede recortar consumos hasta un 10%. En Talabre, Chile, la monitorización integral de equipos de movimiento de tierras logró exactamente esa reducción solo por eficiencia. En la línea 6 del Metro de São Paulo, ACCIONA redujo más del 40% de las emisiones combinando optimización operativa, combustibles renovables en todos los equipos que consumían gasolina y tuneladora operada con energía 100% renovable. En Madrid, la línea 11 del Metro fue excavada con tuneladora alimentada completamente por energía renovable, descarbonizando un proceso que tradicionalmente es intensivo en emisiones.
Pero descarbonizar una obra es una cosa; descarbonizar un sector es otra. Guedella subraya que esto no puede hacerse en solitario. Se necesita a promotores públicos, operadores, cadena de suministro y ciudadanía. Las infraestructuras duran 50 o 100 años, de modo que su diseño y operación deben alinearse con compromisos climáticos globales como mantener el aumento de temperatura por debajo de 1,5 grados centígrados.
ACCIONA ha alineado su ambición climática con la Science Based Targets initiative. La empresa se ha comprometido a reducir emisiones año a año: 60% menos en 2030 para los alcances 1 y 2, y 47% en alcance 3; 90% menos en 2040 para alcances 1 y 2, hacia net zero en 2050 para alcance 3. El 2030 está a la vuelta de la esquina, lo que implica tener la operativa prácticamente descarbonizada y movilizar toda la cadena de suministro para llegar juntos. Guedella cierra con una observación que redefine el debate: la descarbonización hoy es una oportunidad económica. Cuando integras energías renovables, electrificación, materiales de baja huella y digitalización desde el minuto cero, no solo reduces emisiones. Optimizas plazos y costes, y construyes infraestructuras preparadas para el futuro.
Notable Quotes
La descarbonización comienza desde que se plantea qué infraestructura hace falta y cómo queremos conectar comunidades— Edith Guedella, responsable de Sostenibilidad en el Negocio de Construcción de ACCIONA
Esto no puede hacerse en solitario. Necesitamos al promotor público, a los operadores, a la cadena de suministro y a la ciudadanía— Edith Guedella
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué esperar hasta la obra para pensar en descarbonización? ¿No es demasiado tarde?
Exactamente. Por eso ACCIONA comienza antes. Si incorporas la reducción de emisiones como criterio desde que defines qué infraestructura necesitas, el proyecto mismo puede cambiar. Un puente puede convertirse en un túnel si eso reduce la huella total.
Pero la construcción es pesada por naturaleza. ¿Cómo se descarboniza algo que requiere máquinas enormes y materiales en cantidades masivas?
No desaparece la maquinaria pesada. Lo que cambia es cómo la alimentas. Combustibles renovables en lugar de diésel, energía renovable en lugar de red convencional, y en los materiales, sustituciones inteligentes: geopolímeros en lugar de cemento tradicional, acero reciclado, escorias en lugar de materiales vírgenes.
¿Y funciona de verdad? ¿O son números que suenan bien en un comunicado?
En São Paulo redujeron más del 40% de emisiones en una línea de metro. En Fargo-Moorhead, con equipos de 30 toneladas usando combustible renovable, bajaron más del 50%. No son proyecciones; son resultados medidos.
Pero eso requiere que todos los actores estén alineados: promotores, operadores, proveedores. ¿Eso es realista?
No es realista si lo intentas solo. Por eso Guedella insiste en que esto es una tarea compartida. Las infraestructuras duran 50 o 100 años. Si queremos cumplir compromisos climáticos reales, no hay opción: tienes que tirar de toda la cadena.
¿Y el costo? ¿Descarbonizar no encarece todo?
Al contrario. Cuando integras renovables, electrificación y digitalización desde el inicio, optimizas plazos y costes. La descarbonización hoy es una oportunidad económica, no un lastre.