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Suben a 4.490 los muertos por los terremotos en Venezuela — Google News
Una mujer de 93 años muere por las quemaduras del incendio de Los Gallardos y eleva a trece el número de víctimas mortales en Almería.
El fuego de la Sierra Cabrera sigue siendo el eje de la jornada mientras Venezuela contabiliza 4.490 muertos por los terremotos de julio.
Esta mañana murió en un hospital de Almería una mujer de 93 años que había sobrevivido al incendio de Los Gallardos con quemaduras graves. Su muerte eleva a trece el número de personas que el fuego de la Sierra Cabrera, en el sureste de España, se ha cobrado desde que comenzó. Tenía nombre. Tenía 93 años.
La Sierra Cabrera es una cadena montañosa que cae hacia el mar entre Carboneras y Mojácar, en la costa de la provincia de Almería. El fuego encontró allí pendientes secas y viento de levante. Los reportes publicados estas últimas horas señalan que el incendio avanzó por zonas donde la presencia de viviendas complicó las labores de extinción y evacuación. Esa información circula en los medios; los detalles sobre la naturaleza del suelo y la ordenación del territorio siguen siendo objeto de investigación oficial.
El cluster de cobertura sobre Los Gallardos concentra cinco artículos en un solo medio esta mañana. Tres de cada cinco piezas no mencionan el coste humano del incendio. La mujer de 93 años aparece en los titulares como cifra antes de aparecer como persona.
Esta mañana, en dos países distintos, dos recuentos siguen sin cerrarse.
El primero está en el sureste de España. El segundo está en Venezuela, donde los terremotos de julio han dejado, según los medios que cubren la región, «4.490 los muertos por los terremotos en Venezuela, mientras que la cifra de heridos se mantiene en 16.740» (Google News). Las morgues y los crematorios del país operan sin interrupción. La escala desborda los recursos disponibles para registrarla.
No es una comparación de magnitudes. Trece y cuatro mil cuatrocientos noventa no se comparan: se yuxtaponen como condición compartida. En ambos casos, el recuento sigue. En ambos casos, los números crecen mientras se escribe.
Fuera de los dos incendios —el de Almería y el sismológico de Venezuela— la jornada ofrece historias que el día anterior no tenía. En Pamplona, un corredor resultó herido de gravedad durante el séptimo encierro de San Fermín: «“el corredor corneado en la cara durante el encierro” (Google News), en estado grave» (Google News). En Wimbledon, la final masculina enfrenta a Sinner y Zverev. En Aragón, la alerta roja por incendios forestales sigue activa. En Los Gallardos, el fuego que mató a trece personas tiene ahora un nombre más en su recuento.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos citó a declarar a periodistas del New York Times por sus informaciones sobre el nuevo Air Force One. La noticia llegó esta mañana sin contexto adicional sobre el alcance de la citación ni sobre los periodistas afectados.
En Venezuela, las morgues trabajan de noche. En Almería, una mujer de 93 años que sobrevivió al fuego no sobrevivió a las quemaduras. Los dos hechos no se explican el uno por el otro. Pero esta mañana comparten la misma condición: son recuentos que todavía no tienen última página.
El incendio de Los Gallardos suma su decimotercera víctima mientras Venezuela sigue contando los muertos de sus terremotos de julio.