Zapatero niega vínculos con rescate de Plus Ultra y defiende legalidad de consultoría

Ni es investigado judicialmente ni ha recibido requerimiento de Hacienda
Zapatero rechazó las acusaciones del PP sobre operaciones irregulares, señalando la ausencia de procedimientos legales en su contra.

En una sesión que duró casi cuatro horas, el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero compareció ante la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado para responder acusaciones que, según él, carecen de fundamento legal o moral. Reconoció cobros de consultoría debidamente declarados y vínculos laborales con una empresa de sus hijas, pero negó con firmeza haber participado en el rescate de Plus Ultra, haber operado sociedades pantalla o haber cometido irregularidad fiscal alguna. Su comparecencia revela la tensión permanente entre la fiscalización parlamentaria y los límites que la presunción de inocencia impone a quienes aún no han sido investigados judicialmente.

  • El PP acusó a Zapatero de operar una 'sociedad instrumental' para cobrar comisiones millonarias, llegando a afirmar que estaba 'pringado hasta el cuello' en el caso Koldo.
  • Zapatero respondió con dureza inusual, calificando las acusaciones de calumnias amparadas en la inmunidad parlamentaria y advirtiendo que podría recurrir en amparo ante el Tribunal Constitucional.
  • El ex presidente admitió cobrar 70.000 euros anuales de Análisis Relevante y haber vinculado sus servicios a la contratación de la empresa de comunicación de sus hijas, pero insistió en que todo fue declarado y legal.
  • Negó haber alertado al empresario Julio Martínez sobre su inminente detención, aclaró que su trabajo en Venezuela fue completamente pro bono y rechazó la existencia de una supuesta mina de oro regalada por Maduro.
  • La sesión cerró con Zapatero reafirmando su lealtad al PSOE y su disposición a defender su honor frente a lo que describió como una campaña sistemática de insultos y difamaciones.

José Luis Rodríguez Zapatero compareció el lunes durante casi cuatro horas ante la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado, enfrentando preguntas de ocho senadores de distintos grupos parlamentarios. Su posición fue de negación categórica frente a las acusaciones más graves: no participó en el rescate de Plus Ultra, no opera a través de sociedades pantalla y no ha cometido irregularidad fiscal alguna.

El ex presidente sí reconoció haber cobrado 70.000 euros brutos anuales de la consultora Análisis Relevante —cliente de Plus Ultra— y haber acordado que sus servicios de asesoría fueran acompañados por la contratación de una pequeña empresa de comunicación propiedad de sus hijas. Subrayó que ambos hechos fueron correctamente declarados ante Hacienda y que él mismo nunca ha constituido sociedad alguna, manteniéndose siempre como autónomo. Describió su labor consultora como un trabajo amplio que incluyó casi doscientos viajes internacionales, de los cuales cerca del setenta por ciento fueron gratuitos, entre ellos todos los realizados a Venezuela para mediar en diálogos políticos y en la liberación de presos.

La tensión más aguda llegó con el senador del PP Fernando Martínez-Maíllo, quien lo acusó de cobrar comisiones a través de una sociedad instrumental y sugirió que sus informes valían casi 3.000 euros por folio pese a su supuesta baja calidad. Zapatero respondió con dureza, tachando esas palabras de calumnias protegidas por la inmunidad parlamentaria y calificando tal conducta de vergonzosa e intolerable. Advirtió que algunas preguntas vulneraban la doctrina constitucional sobre presunción de inocencia y pidió que quedara constancia en acta por si decidía recurrir en amparo.

Sobre otros actores del caso, negó haber alertado al empresario Julio Martínez sobre su detención, rechazó conocer a Koldo García y describió su relación con Víctor de Aldama como inexistente. También desmintió la existencia de una mina de oro regalada por Maduro y leyó una carta del ex jefe de inteligencia venezolana Hugo Carvajal negando declaraciones que se le habían atribuido. La sesión concluyó con Zapatero reafirmando su lealtad al PSOE y su voluntad de defender su reputación frente a lo que calificó como una campaña organizada de difamación.

José Luis Rodríguez Zapatero pasó poco menos de cuatro horas el lunes ante la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado, respondiendo a preguntas de ocho senadores de distintos grupos parlamentarios. Su comparecencia giró en torno a un conjunto de acusaciones que él rechazó de manera categórica: que hubiera participado en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, que operara a través de sociedades pantalla, o que hubiera cometido irregularidades fiscales en sus trabajos de consultoría.

El ex presidente reconoció sin ambages que cobró 70.000 euros brutos anuales de la consultora Análisis Relevante, cliente de Plus Ultra, y que estos pagos fueron registrados correctamente ante Hacienda. También admitió haber acordado que sus servicios de asesoría política fueran acompañados por la contratación de una pequeña empresa de seis empleados propiedad de sus hijas, dedicada a labores de comunicación y marketing. Sin embargo, enfatizó que esta empresa nunca ha trabajado para administraciones públicas y que él mismo nunca ha constituido sociedad alguna, ni en España ni en el extranjero, manteniéndose siempre como autónomo cotizante al IRPF.

Zapatero describió su labor como consultor de manera más amplia que la simple redacción de informes. Según su relato, el trabajo incluye casi doscientos viajes internacionales y conferencias en organismos y universidades, de las cuales aproximadamente el treinta por ciento fueron retribuidas y el resto gratuitas. Entre los viajes por los que nunca percibió compensación económica, destacó todos aquellos realizados a Venezuela con el propósito de favorecer el diálogo político y mediar en la liberación de centenares de presos. Aseguró haber dedicado miles de horas a Venezuela de manera completamente pro bono.

Respecto a las acusaciones más graves, Zapatero negó categóricamente haber alertado a Julio Martínez, dueño de Análisis Relevante, sobre una inminente detención. Calificó esta versión como información falsa, aclarando que lo único cierto era que había estado con Martínez tres días antes de su detención, corriendo por El Pardo como habían hecho en otras ocasiones. También leyó una carta del ex jefe de inteligencia venezolana Hugo Carvajal en la que este niega haber hecho las afirmaciones que se le atribuyeron, y rechazó la existencia de una supuesta mina de oro que Nicolás Maduro le habría regalado.

La tensión más evidente surgió durante el interrogatorio del senador del PP Fernando Martínez-Maíllo, quien acusó a Zapatero de operar una sociedad instrumental para cobrar comisiones, sugiriendo que sus informes eran de baja calidad pero altamente remunerados, a razón de casi 3.000 euros por folio. Martínez-Maíllo concluyó diciendo que Zapatero estaba "pringado hasta el cuello" y que la Justicia sería quien decidiera. El ex presidente respondió con dureza, reprochándole que hiciera calumnias amparado en la inmunidad parlamentaria, calificando tal conducta como vergonzosa, lamentable e intolerable, especialmente considerando que ni es investigado judicialmente ni ha recibido requerimiento alguno de la Agencia Tributaria.

Zapatero también advirtió que algunas preguntas carecían de pruebas e iban dirigidas únicamente a zaherir, contraviniendo la doctrina del Tribunal Constitucional sobre presunción de inocencia en comisiones de investigación parlamentarias, por lo que pidió que constara en acta por si recurría en amparo. Lamentó lo que describió como una campaña de insultos y difamaciones del PP, recomendándoles que utilizaran su mayoría en el Senado de otra manera.

En cuanto a sus relaciones con otros actores del caso, Zapatero negó haber tratado con José Luis Ábalos sobre Plus Ultra, afirmando que su única reunión con él siendo ministro fue posterior al rescate. Dijo no conocer a Koldo García y describió su relación con Víctor de Aldama como "cero", recordando apenas un vuelo compartido de Caracas a República Dominicana del que ni siquiera recordaba el contenido de la conversación. Cuando se le preguntó si pondría la mano en el fuego por el ex presidente José María Aznar, respondió afirmativamente, diciendo que ese era su talante. También reafirmó su lealtad al PSOE, al que seguirá sirviendo hasta el último día de su vida.

Eso es mi talante
— Zapatero, al afirmar que pondría la mano en el fuego tanto por Aznar como por el PSOE
Está usted pringado hasta el cuello; la Justicia decidirá, yo no le condeno
— Fernando Martínez-Maíllo, senador del PP, durante su interrogatorio a Zapatero
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué un ex presidente necesitaría trabajar como consultor político después de dejar el cargo?

Model

Porque la consultoría es un trabajo legítimo. Zapatero dice que sus servicios van más allá de escribir papeles: incluyen viajes, conferencias, mediación. Es una forma de mantenerse activo en política sin ocupar cargo público.

Inventor

Pero ¿no parece sospechoso que cobrara 70.000 euros anuales de una empresa cliente de Plus Ultra, justo cuando se estaba discutiendo el rescate?

Model

Eso es lo que sus acusadores sugieren. Pero Zapatero sostiene que sus trabajos de consultoría eran independientes del rescate, que todo fue registrado correctamente ante Hacienda, y que nunca participó en decisiones sobre la aerolínea.

Inventor

¿Y la empresa de sus hijas? ¿No es eso un conflicto de intereses?

Model

Él lo ve diferente. Dice que fue un acuerdo transparente, que la empresa es pequeña, que nunca trabaja para administraciones públicas, y que todo fue declarado. Para sus críticos, sin embargo, es exactamente el tipo de arreglo que caracteriza una sociedad instrumental.

Inventor

¿Qué pasó con Venezuela? ¿Cobró por eso?

Model

No, según él. Dice que dedicó miles de horas a Venezuela completamente pro bono, buscando diálogo político y la liberación de presos. Eso es lo que lo diferencia, en su narrativa, de alguien que simplemente vende influencia.

Inventor

¿Cree que logró convencer al Senado?

Model

Eso depende de a quién le preguntes. Sus aliados probablemente sí. Pero el PP lo acusó directamente de estar "pringado hasta el cuello", y Zapatero respondió que eso era calumnia. La verdad es que no hay investigación judicial contra él, lo cual es significativo.

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¿Qué viene ahora?

Model

Eso depende de si hay más pruebas. Zapatero dice que la presunción de inocencia debe prevalecer. Sus críticos dicen que hay demasiadas coincidencias. El caso seguirá en manos de la Justicia.

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