Yo me había perdido esto
Después de casi tres décadas bajo el voto de castidad, el exsacerdote colombiano Alberto Linero ha elegido hablar en voz alta sobre lo que la mayoría guarda en silencio: el encuentro con la intimidad sexual en la segunda mitad de la vida. A los 57 años, junto a su esposa María Alcira Matallana, Linero no ofrece una confesión escandalosa sino una reflexión sobre el miedo, el amor y la honestidad que se construye cuando un hombre decide vivir sin máscaras. Su historia es, en el fondo, la de alguien que cambió un tipo de vocación por otro: la de conocerse a sí mismo.
- Linero rompió uno de los últimos tabúes públicos al describir abiertamente su primera experiencia sexual tras dejar el sacerdocio en 2018, después de casi treinta años de celibato.
- La tensión de su relato no está en el escándalo sino en la vulnerabilidad: un hombre formado para renunciar al cuerpo que debe aprender, a los 57 años, a habitarlo con otro.
- Identificó el miedo y el egoísmo como los grandes enemigos de la intimidad masculina, señalando que los hombres cargan presiones sociales y biológicas que rara vez se nombran con honestidad.
- La construcción afectiva con su esposa fue el ancla que convirtió ese primer encuentro en algo que él mismo califica de 'espectacular', lejos del impulso y cerca del amor deliberado.
- Ante la pregunta directa sobre el arrepentimiento, su respuesta fue categórica y sin matices: no, y su balance actual lo confirma como una elección que le ha permitido ser más fiel a sí mismo.
Alberto Linero se sentó frente a la cámara de Vanessa de la Torre con la disposición de quien ya no teme nombrarlo todo. A los 57 años, el exsacerdote y escritor colombiano habló sobre cómo fue su primer encuentro íntimo después de casi tres décadas viviendo bajo el voto de castidad, una conversación que pocos se atreven a tener en público.
Linero dejó el sacerdocio en 2018 tras solicitar su dispensa papal, cerrando una vida dedicada enteramente a la religión para comenzar otra completamente distinta. Desde entonces ha reconstruido su realidad junto a María Alcira Matallana Batista, profesional del marketing digital, con quien encontró lo que la Iglesia le pidió renunciar: la intimidad sexual como expresión de amor.
Su relato sobre esa primera vez no tiene nada de impulsivo. La describe como el resultado de una conexión emocional profunda y construida con paciencia. 'Mi primera vez fue espectacular, porque además adoro a la persona con la que estoy', explicó. Ha tenido relaciones únicamente con su esposa, y esa exclusividad, lejos de ser una restricción, parece haberle permitido vivirlo sin culpa ni arrepentimiento. Guardó constancia del momento en sus diarios personales.
El tono se volvió más reflexivo cuando habló de la masculinidad adulta. Señaló que los hombres enfrentan presiones sociales y biológicas que se traducen en miedo: miedo a no ser suficientes, miedo a no poder dar todo lo que quisieran. Identificó ese miedo y el egoísmo como los principales obstáculos para una intimidad plena, y lo hizo desde la experiencia de alguien que ha vivido en dos mundos y puede comparar.
Cuando le preguntaron si alguna vez ha sentido arrepentimiento por dejar los hábitos, Linero fue categórico: no. Reconoce los desafíos de la transición, pero su balance es positivo. Lo que parece decir, entre líneas, es que la vida que eligió le ha permitido ser más honesto consigo mismo, incluso cuando esa honestidad implica hablar públicamente sobre sexo, miedo y la búsqueda de plenitud a los 57 años.
Alberto Linero se sentó frente a la cámara de Vanessa de la Torre con la disposición de alguien que ha aprendido a hablar sin filtros. A los 57 años, el exsacerdote y escritor colombiano decidió conversar sobre lo que muchos nunca se atreven a nombrar en público: cómo fue su primer encuentro íntimo después de casi tres décadas viviendo bajo el voto de castidad.
Linero dejó el sacerdocio en 2018, cuando solicitó su dispensa papal. Ese acto marcó el fin de una vida dedicada enteramente a la religión y el comienzo de otra completamente distinta. Desde entonces ha reconstruido su realidad civil junto a María Alcira Matallana Batista, una profesional del marketing y el entorno digital. Con ella, dice, ha encontrado algo que la Iglesia le pidió renunciar: la intimidad sexual como expresión de amor.
Durante la entrevista, Linero fue directo al hablar de esa primera vez. No la describe como un acto impulsivo o casual, sino como el resultado de una conexión emocional profunda y deliberada. "Mi primera vez fue espectacular, porque además adoro a la persona con la que estoy", explicó. Lo que sorprende en su relato es la claridad: ha tenido relaciones sexuales únicamente con su esposa. Esa exclusividad, lejos de ser una limitación, parece haberle permitido vivirlo sin culpa, sin las capas de arrepentimiento que muchos cargan. Guardó constancia del momento en sus diarios personales, como quien documenta un hito en su propia historia.
El tono cambió cuando Linero reflexionó sobre lo que significa ser hombre en la edad adulta. Habló de las presiones que enfrentan los hombres, tanto sociales como biológicas, y de cómo esas presiones se traducen en miedo. "Los hombres amamos desde ciertos miedos: miedo a no ser suficientes, miedo a no poder dar todo lo que damos", dijo. Identificó el egoísmo y el miedo como los principales obstáculos para una vida íntima plena. No fue un análisis abstracto; fue la voz de alguien que ha vivido en dos mundos distintos y puede comparar.
Cuando De la Torre le preguntó directamente si alguna vez ha sentido arrepentimiento por haber dejado los hábitos, Linero fue categórico: no. Reconoce que la transición trajo desafíos y complejidades a su vida cotidiana, pero su balance actual es positivo. No es una respuesta que busque justificarse ante la audiencia; es la conclusión de alguien que ha tenido tiempo para reflexionar. Lo que Linero parece estar diciendo, entre líneas, es que la vida que eligió después de la Iglesia le ha permitido ser más honesto consigo mismo, incluso cuando esa honestidad incluye hablar públicamente sobre sexo, miedo y la búsqueda de plenitud a los 57 años.
Citações Notáveis
Mi primera vez fue espectacular, porque además adoro a la persona con la que estoy— Alberto Linero
Los hombres amamos desde ciertos miedos: miedo a no ser suficientes, miedo a no poder dar todo lo que damos— Alberto Linero
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué cree que fue importante para Linero hablar de esto ahora, tan públicamente?
Porque durante casi treinta años no pudo. La Iglesia le pidió silencio sobre una parte fundamental de la experiencia humana. Ahora que puede hablar, lo hace sin vergüenza, y eso es un acto político en sí mismo.
¿Cree que está buscando validación?
No creo. Está buscando normalizar algo que la religión le enseñó a ver como pecado. Cuando dice que fue "maravilloso", no está presumiendo; está desafiando la narrativa que lo acompañó durante décadas.
¿Qué significa que haya tenido relaciones sexuales solo con su esposa?
Significa que su transición no fue una explosión de libertinaje. Fue deliberada, cuidadosa. Eligió a una persona y construyó con ella. Eso importa porque contradice la idea de que los hombres que dejan la religión se descontrolan.
¿Y ese análisis sobre el miedo en los hombres? ¿De dónde viene?
De la experiencia. Linero pasó treinta años negando su sexualidad. Ahora ve a otros hombres negando sus inseguridades. Reconoce el patrón porque lo vivió.
¿Por qué cree que no siente arrepentimiento?
Porque la vida que construyó después es más auténtica que la que vivió antes. El arrepentimiento requiere creer que cometiste un error. Él cree que tomó la decisión correcta.