El mate dejó de ser una bebida nostálgica y se hizo una bebida de culto
Las exportaciones de yerba mate alcanzarán más de 50 millones de kilos en 2025, superando el récord anterior de 43,8 millones en 2024, con septiembre batiendo el máximo mensual de 7,2 millones de kilos. El crecimiento responde a dos factores: la promoción global de Messi y celebridades que popularizaron el mate como bebida de culto, y la desregulación del Gobierno que eliminó precios sostén y redujo costos de producción.
- Las exportaciones de yerba mate superarán los 50 millones de kilos en 2025, versus 43,8 millones en 2024
- Septiembre 2025 batió el récord mensual con 7,2 millones de kilos exportados
- El precio de materia prima cayó 25% tras la desregulación del Gobierno
- Pequeños productores reciben 250 pesos por kilo versus 423 pesos fijados por el INYM
- Playadito creció 50% en exportaciones en lo que va de 2025
Las exportaciones de yerba mate argentina superarán los 50 millones de kilos en 2025, impulsadas por la popularidad global de Messi y la desregulación del Gobierno. El sector experimenta un crecimiento sin precedentes con nuevos mercados emergentes.
En Posadas, Misiones, los números que acaban de llegar desde el Instituto Nacional de la Yerba Mate cuentan una historia que nadie esperaba hace apenas unos meses. Las exportaciones de yerba mate van a romper los 50 millones de kilos este año, una barrera que parecía imposible de cruzar cuando la industria llevaba años rondando los 40 millones. A septiembre ya se habían despachado 42 millones de kilos, cifra que ya superaba cualquier año anterior excepto 2024, cuando se alcanzaron 43,8 millones. Pero lo más notable es que todavía quedan tres meses de ventas por contar.
Lo que hace verdaderamente extraordinario este momento es que se rompe un patrón que ha perseguido al negocio durante años: después de un año de picos en exportación, invariablemente venía la caída. Los vaivenes del tipo de cambio hacían que los industriales dejaran de vender al exterior cuando los números simplemente no cerraban. Septiembre pasado fue testigo de un quiebre histórico. Se exportaron 7,2 millones de kilos en un solo mes, cuando un mes bueno típicamente rondaba los 5 millones y raramente tocaba los 6 millones. El récord anterior, establecido apenas en julio con 6,5 millones de kilos, quedó obsoleto en cuestión de semanas.
Los actores de la industria consultados señalan dos fuerzas detrás de este fenómeno, y ambas tienen nombre propio. La primera es Messi. El astro argentino se ha convertido en el símbolo de una transformación cultural global: la yerba mate dejó de ser una bebida nostálgica, un recordatorio de casa para los expatriados, y se convirtió en una bebida de culto. Messi no está solo. Celebridades de Hollywood y del fútbol mundial, muchas sin conexión argentina, promocionan el mate en redes sociales y en la vida pública, y lo hacen sin cobrar. Marcelo Szychowski, de La Cachuera, la segunda exportadora del país, pasa tiempo relevando góndolas en países remotos donde el producto argentino empieza a aparecer o refuerza su presencia. Gustavo Redondo, gerente comercial de CBSé, lo expresó con claridad: el mate se hizo una bebida de culto. Las exportaciones crecen fuerte en Estados Unidos, especialmente en la costa de Florida. Los contenedores que antes eran de 20 toneladas ahora son de 40.
El segundo factor es la desregulación impulsada por el Gobierno a través del DNU 70/2023. El Instituto Nacional de la Yerba Mate solía fijar precios sostén dos veces al año, pero esa estructura desapareció. El precio de la hoja verde y la yerba canchada quedó librado al juego de la oferta y la demanda. El resultado fue una caída del 25% en el precio de la materia prima, lo que impulsó las ventas al exterior incluso cuando la competitividad se había visto afectada por el atraso cambiario anterior. Alejandro Cacace, secretario de Desregulación, explicó que esa caída de precios termina impactando en lo que pagan los consumidores en las góndolas y en las posibilidades de exportación.
Pero hay un lado oscuro en esta política. Miles de pequeños productores yerbateros están en crisis. Reciben alrededor de 250 pesos por kilo de hoja verde, casi la mitad de los 423 pesos que el INYM fijaba como costo para ese producto. Piden dar marcha atrás con la desregulación, pero por ahora sus voces quedan ahogadas por los números de exportación.
La caída de precios en Argentina tuvo un efecto inesperado: el Grupo Kabour, la principal empresa exportadora que estaba operando cada vez más desde Paraguay y Brasil, repatrió operaciones de comercio exterior. Ahora concentra todos los envíos desde su base en Andresito, en el extremo nordeste del país. Kabour, de origen sirio, además inauguró un centro de distribución en Jordania que está impulsando fuertemente las exportaciones argentinas. Hace dos años, los exportadores paraguayos estaban ganando clientes a los argentinos aprovechando un tipo de cambio libre, mientras que los empresarios locales liquidaban al dólar oficial y preferían no crecer. Muchas empresas importaban materia prima de Brasil y Paraguay, aprovechando la brecha cambiaria. Todo eso desapareció.
Otro fenómeno importante es que hay más empresas exportando, incluyendo pequeñas cooperativas y firmas que no estaban acostumbradas a vender al exterior. Las dos yerbateras más grandes del mercado, Las Marías y Playadito, ambas correntinas, históricamente tuvieron un rol secundario en exportaciones. Ahora ocupan el cuarto y quinto lugar respectivamente. A diferencia de las tres primeras exportadoras que venden a granel en big bags de 50 o 100 kilos, las correntinas exportan todo en paquetes. Un consumidor en París puede entrar a Lafayette y encontrar Taraguí o Playadito a entre 5 y 7 euros el paquete de medio kilo. Entre enero y septiembre, Las Marías exportó 2,7 millones de kilos, casi el 7% del total, mientras que Playadito vendió 1 millón de kilos, casi el 3%. Kabour, el número uno, exportó 13,7 millones de kilos (34%), La Cachuera colocó 11,3 millones (28%) y la Cooperativa Piporé, 5,5 millones (casi 14%). Playadito es la gran ganadora de este nuevo mercado desregulado, con ventas internas creciendo al 23% y exportaciones al 50% en lo que va de 2025.
El interés en mercados emergentes es tal que el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, está redoblando esfuerzos para entrar en la India. Planeaba acompañar a empresarios y cooperativas en una misión comercial que partiría el 9 de noviembre con apoyo del CFI, aunque finalmente tuvo que bajarse del avión por cuestiones de agenda. Hace años que se trabaja en esto: Passalacqua recibió a Anish Narang, CEO de Karavan Advisory Enterprises, una firma que desde 2016 ha estado trabajando con el INYM, Piporé y otras empresas para buscar entrar a la India, con resultados limitados hasta ahora. Ahora el enfoque es más realista: alcanzar 100.000 consumidores iniciales en un país de 1.250 millones de habitantes. Según los cálculos oficiales, eso daría un consumo de 500.000 toneladas en el primer año.
Citas Notables
Dejó de ser una bebida nostálgica, con todos estos deportistas de alta competencia que andan con el termo y el mate se hizo una bebida de culto— Gustavo Redondo, gerente comercial de CBSé
Que caiga un 25% el precio de la materia prima termina impactando en el precio que pagan los consumidores en góndolas y en la posibilidad de exportación— Alejandro Cacace, secretario de Desregulación
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Cómo es posible que Messi, simplemente tomando mate en público, haya impulsado tanto las exportaciones?
No es solo Messi. Es que él fue la punta de lanza de algo más grande: el mate dejó de ser una bebida nostálgica para argentinos en el exterior y se convirtió en una bebida de culto global. Cuando ves a celebridades de Hollywood con el termo, cuando es cool en redes sociales, cambia todo.
Pero eso no explica por qué las empresas pueden exportar más si el precio de la materia prima cayó 25%.
Exactamente. La desregulación hizo que los precios bajaran, lo que significa que los productores argentinos pueden competir en precio con Paraguay y Brasil. Antes, los empresarios locales preferían no crecer porque liquidaban al dólar oficial. Ahora el juego cambió.
¿Y los pequeños productores? ¿Qué pasa con ellos?
Están en crisis. Reciben 250 pesos por kilo cuando antes recibían 423. Es casi la mitad. Piden que se revierta la desregulación, pero sus voces quedan perdidas en los números de exportación que celebra la industria.
¿Por qué Las Marías y Playadito, que siempre fueron secundarias en exportaciones, ahora están ganando tanto terreno?
Porque exportan en paquetes, no a granel. Eso significa que pueden llegar a tiendas premium en París, Milán, Nueva York. Un consumidor ve Playadito en una góndola de Carrefour y la compra. Es un producto empaquetado, con marca, con historia. Playadito creció 50% en exportaciones este año.
¿Qué pasa con la India? ¿Es realista pensar que 100.000 consumidores iniciales pueden convertirse en algo grande?
Es el juego de números. India tiene 1.250 millones de habitantes. Si logran 100.000 consumidores iniciales, los cálculos dicen que eso genera 500.000 toneladas de consumo en el primer año. Es ambicioso, pero después de lo que pasó con Messi y la desregulación, nadie descarta nada.