Xi le dice a Trump que Putin podría arrepentirse de invadir Ucrania

China compra barato mientras Rusia está aislada por las sanciones
Beijing ha invertido más de 367 mil millones de dólares en combustibles fósiles rusos desde la invasión de Ucrania.

En el cruce de la diplomacia global y los intereses económicos, Xi Jinping le confió a Donald Trump que Vladimir Putin podría arrepentirse de haber invadido Ucrania, una evaluación más explícita que cualquier otra ofrecida antes por el líder chino. El momento llega mientras Putin se prepara para su vigésima quinta visita a China, y mientras Pekín ha comprado más de 367 mil millones de dólares en combustibles rusos desde que comenzó la guerra. La brecha entre las palabras privadas de Xi y las acciones públicas de China revela la tensión profunda entre la prudencia diplomática y el pragmatismo económico que define la postura de Pekín ante el conflicto.

  • Xi Jinping rompió con su propio patrón al ofrecer a Trump una valoración crítica de Putin que nunca había expresado ante Biden ni en foros públicos.
  • La visita inminente de Putin a China, apenas una semana después de Trump, convierte a Pekín en el escenario de una competencia diplomática de alto voltaje.
  • China sostiene un doble discurso: pide respeto a la soberanía territorial mientras protege a Rusia con la fórmula de sus 'legítimas preocupaciones de seguridad'.
  • El comercio bilateral chino-ruso creció casi un 20 por ciento en los primeros cuatro meses del año, impulsado por importaciones energéticas que superan los 30 mil millones de dólares.
  • La pregunta que nadie puede responder aún es si las palabras de Xi son una señal genuina de distancia con Moscú o simplemente una maniobra para mantener abiertas las puertas con Washington.

En una cumbre celebrada en Pekín la semana pasada, Xi Jinping le dijo a Donald Trump algo que nunca había dicho ante Joe Biden: que Vladimir Putin podría terminar arrepintiéndose de haber invadido Ucrania. El Financial Times, citando a personas familiarizadas con la evaluación estadounidense del encuentro, describió las palabras del líder chino como más explícitas y críticas que en cualquier conversación diplomática previa sobre la guerra.

El momento es cargado de simbolismo. Putin está a punto de llegar a China para su vigésima quinta visita, un viaje de dos días que coincide con el aniversario del Tratado de Buena Vecindad entre ambas naciones, ese documento que Moscú y Pekín han usado para describir una relación 'sin límites'. La secuencia —Trump primero, Putin después— convierte a Pekín en el centro de una diplomacia de equilibrio que China ha cultivado con cuidado desde 2022.

Porque la postura china ante la guerra ha sido deliberadamente ambigua: pide respeto a la soberanía de todos los países, pero también protege a Rusia invocando sus 'legítimas preocupaciones de seguridad'. Mientras tanto, los números cuentan otra historia. Desde el inicio de la invasión, China ha comprado más de 367 mil millones de dólares en combustibles fósiles rusos. Solo entre enero y abril de este año, las importaciones de minerales y derivados del petróleo ruso sumaron casi 30 mil millones de dólares, un aumento del 13 por ciento respecto al año anterior.

Lo que queda sin resolver es la naturaleza real de las palabras de Xi: ¿expresan una preocupación genuina sobre el rumbo de la guerra, o son una señal calculada para mantener canales abiertos con Washington? China habla de ambigüedad, pero sus decisiones económicas hablan de un compromiso que se profundiza cada trimestre.

En una conversación privada con Donald Trump la semana pasada, el presidente chino Xi Jinping expresó que Vladimir Putin podría terminar arrepintiéndose de haber invadido Ucrania. La observación, reportada por el Financial Times citando a múltiples personas familiarizadas con la evaluación estadounidense de la cumbre celebrada en Pekín, marca un momento notable en la diplomacia china respecto a la guerra.

Lo que hace significativa esta evaluación es su tono. Según el diario británico, las palabras de Xi sobre la decisión de Putin de lanzar la invasión a gran escala en 2022 fueron más allá de lo que había expresado en ocasiones anteriores. Cuando Xi se reunió con el expresidente Joe Biden, ambos líderes sostuvieron conversaciones que describieron como francas y directas sobre Rusia y Ucrania, pero en aquellas ocasiones Xi no había ofrecido una valoración explícita sobre Putin ni sobre la guerra misma. Esta vez fue diferente.

El timing de estas palabras no es casual. Putin está a punto de llegar a China para lo que será su vigésimo quinta visita al país, un viaje de dos días que ocurre apenas una semana después de que Trump visitara Pekín. La visita coincide además con el vigésimo quinto aniversario del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación entre China y Rusia, un documento que ambas naciones han utilizado como marco para describir una relación sin límites.

Pero la realidad es más complicada. Desde que estalló la guerra en Ucrania, China ha navegado una postura deliberadamente ambigua. Por un lado, ha pedido respeto a la soberanía e integridad territorial de todos los países, lenguaje que apunta directamente a Ucrania. Por el otro, ha insistido en atender las que llama "legítimas preocupaciones de seguridad" de todas las partes, una fórmula que protege a Rusia. Mientras mantiene este equilibrio diplomático, sin embargo, China ha profundizado dramáticamente sus vínculos económicos con Moscú.

Desde que comenzó la invasión a gran escala, Beijing ha comprado más de 367 mil millones de dólares en combustibles fósiles rusos. Este flujo de dinero ha reforzado la dimensión energética de la relación bilateral precisamente cuando las sanciones occidentales han aislado a Rusia de otros mercados. El comercio bilateral entre ambas naciones alcanzó los 85 mil 241 millones de dólares durante los primeros cuatro meses de este año, un aumento del 19.85 por ciento comparado con el mismo período del año anterior, según datos de la Administración General de Aduanas de China.

Este crecimiento ha sido impulsado en gran medida por las importaciones chinas de combustibles minerales y productos derivados del petróleo ruso. Entre enero y abril de este año, estas importaciones sumaron casi 30 mil millones de dólares, lo que representa un aumento interanual del 13.14 por ciento. Los números revelan una dependencia energética que continúa profundizándose incluso mientras Xi, en conversaciones privadas con Trump, sugiere dudas sobre la sabiduría de la invasión de Putin.

Lo que permanece sin respuesta es si estas palabras de Xi reflejan una genuina preocupación sobre el curso de la guerra, una maniobra diplomática para mantener canales abiertos con Washington, o simplemente un reconocimiento privado de realidades que China prefiere no expresar públicamente. Lo que sí es claro es que mientras China habla de ambigüedad, sus acciones económicas hablan de compromiso.

Xi no había llegado a ofrecer una valoración sobre Putin y la guerra en conversaciones previas con Joe Biden
— Persona familiarizada con reuniones anteriores, según Financial Times
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué Xi elegiría decirle esto a Trump y no a Biden, si ambos son presidentes estadounidenses?

Model

Porque Trump y Xi tienen una relación diferente. Trump visitó Pekín hace apenas una semana. Hay una apertura, una posibilidad de negociación que Xi quizás vea como más fructífera. Con Biden, la retórica era más confrontacional.

Inventor

Pero si Xi realmente cree que Putin cometió un error, ¿por qué China sigue comprando 30 mil millones de dólares en petróleo ruso cada cuatro meses?

Model

Eso es exactamente la contradicción. China necesita esa energía. Las sanciones occidentales han dejado a Rusia sin otros compradores importantes. Para China, es un negocio. Lo que Xi piense sobre la sabiduría de la invasión es una cosa; lo que China necesita hacer para mantener su economía funcionando es otra.

Inventor

¿Entonces Xi está jugando a dos bandos?

Model

No exactamente. Xi está siendo pragmático. Puede creer que Putin cometió un error estratégico y aún así beneficiarse de ese error. Mientras Rusia está aislada, sus precios bajan. China compra barato. Es una posición incómoda, pero es donde China se encuentra.

Inventor

¿Qué significa que esto ocurra justo antes de la visita de Putin a China?

Model

Probablemente significa que Xi quería que Trump supiera que China no está completamente alineada con Rusia, que hay espacio para negociación. Pero cuando Putin llegue, Xi dirá algo completamente diferente. Eso es la diplomacia china.

Inventor

¿Puede una relación sobrevivir a este tipo de duplicidad?

Model

La relación entre China y Rusia no se basa en amistad genuina. Se basa en interés mutuo contra Occidente. Eso es más resistente que la confianza. Pueden desconfiar el uno del otro y aún así necesitarse.

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