Lógica organizada e intencionada en su proceder
En la tarde del viernes 22 de mayo, los alrededores de la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá se convirtieron en escenario de una tensión que va más allá del desorden callejero: grupos encapuchados y fuerzas de seguridad se enfrentaron con una intensidad que las autoridades describieron como organizada y deliberada. El uso de metralla y la coordinación percibida en los manifestantes violentos marcaron una diferencia cualitativa respecto a protestas anteriores, obligando a suspender diálogos, cerrar vías y clausurar el campus. En el corazón de este episodio late una pregunta que las ciudades democráticas deben hacerse: ¿dónde termina la protesta legítima y dónde comienza la violencia que la cancela?
- Grupos encapuchados lanzaron objetos contundentes —incluida metralla— contra tanquetas de la UNDMO, elevando el nivel de peligrosidad por encima de lo visto en protestas recientes.
- Las fuerzas de seguridad respondieron con agua a presión y gas lacrimógeno, y la intervención concluyó a las 15:28 horas tras agotar rápidamente los protocolos de escalada.
- El secretario de Gobierno, Gustavo Quintero, advirtió que los grupos violentos actuaban con 'lógica organizada e intencionada', descartando cualquier lectura de espontaneidad.
- Los diálogos entre autoridades y manifestantes fueron suspendidos de inmediato, al considerarse imposible negociar bajo el lanzamiento de objetos peligrosos.
- Cinco puntos viales alrededor de la universidad fueron bloqueados y la sede de la calle 72 cerró actividades presenciales, con el rector denunciando la infiltración de personas ajenas al campus.
La tarde del viernes 22 de mayo transformó los alrededores de la Universidad Pedagógica Nacional, en la calle 72 con carrera 11 de Bogotá, en un campo de confrontación. Grupos de personas encapuchadas comenzaron a arrojar objetos contra las tanquetas de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO), mientras los uniformados respondían con cañones de agua y gas lacrimógeno para contener los ataques. Los enfrentamientos quedaron registrados en videos que circularon rápidamente en redes sociales.
Lo que distinguió esta jornada de protestas anteriores fue la naturaleza de los materiales empleados: las autoridades señalaron el uso de metralla, un elemento que no había aparecido en confrontaciones previas. El secretario de Gobierno, Gustavo Quintero, fue directo al calificar lo ocurrido: los grupos que actuaban con violencia lo hacían con una 'lógica organizada e intencionada', no como reacción espontánea sino como acción coordinada. La intervención de la UNDMO finalizó a las 15:28 horas.
Como consecuencia directa, la Secretaría de Gobierno suspendió la etapa de diálogo, argumentando que el lanzamiento de objetos contundentes hacía inviable cualquier conversación. En paralelo, se cerraron cinco puntos viales estratégicos en torno a la universidad, afectando la movilidad en una zona céntrica de la ciudad durante horas. El rector Helberth Choachi suspendió las actividades presenciales en la sede, denunciando la presencia de personas ajenas al campus entre quienes protagonizaron los disturbios.
El viernes 22 de mayo, la tarde en Bogotá se tensionó cuando grupos de personas encapuchadas comenzaron a enfrentarse directamente con miembros de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) en los alrededores de la Universidad Pedagógica Nacional, ubicada en la calle 72 con carrera 11. Lo que había comenzado como una jornada de manifestaciones derivó en confrontaciones que quedaron documentadas en videos compartidos en redes sociales, mostrando a manifestantes lanzando objetos contra tanquetas de la UNDMO mientras los uniformados respondían con cañones de agua para dispersar a los grupos y alejarlos de la zona.
La escalada de violencia fue notable. En las imágenes circulantes se ve a más de diez integrantes de la fuerza pública utilizando gas lacrimógeno contra los encapuchados, intentando contener los enfrentamientos y frenar los ataques. Las autoridades señalaron que durante estos hechos se utilizaron elementos particularmente peligrosos, incluyendo material de metralla, que en protestas anteriores no había sido empleado. Gustavo Quintero, secretario de Gobierno, fue enfático al caracterizar lo ocurrido: los grupos que actuaban violentamente mostraban una "lógica organizada e intencionada" en su proceder, no se trataba de actos espontáneos sino de acciones coordinadas.
La Secretaría de Gobierno informó que como consecuencia de estos enfrentamientos, la etapa de diálogo fue suspendida. La justificación fue clara: el lanzamiento de objetos contundentes por parte de grupos aislados hizo imposible continuar con las conversaciones. La intervención de la UNDMO, que finalizó a las 15:28 horas, fue presentada por las autoridades como una medida orientada a la protección de los estudiantes y el campus.
Los efectos en la ciudad fueron inmediatos. Se implementaron cierres viales en cinco puntos estratégicos alrededor de la universidad: calle 72 con carrera 9, calle 72 con carrera 10, carrera 11 con calle 74, carrera 11 con calle 75, y carrera 11 con calle 76. Estos bloqueos afectaron la movilidad en una zona céntrica de Bogotá durante horas. Además, la Universidad Pedagógica Nacional suspendió sus actividades presenciales en la sede de la calle 72, una decisión que el rector Helberth Choachi justificó denunciando la presencia de personas ajenas al campus que habían participado en los disturbios.
Lo que distinguió estos enfrentamientos de protestas anteriores fue la sofisticación percibida en la organización de los grupos violentos y el tipo de materiales utilizados. Las autoridades distritales, según Quintero, "agotaron rápidamente las etapas que activan el uso de la fuerza", sugiriendo que la respuesta fue proporcional a la amenaza percibida. El mensaje de las autoridades fue que no se trataba de manifestantes espontáneos sino de grupos con una estrategia clara, lo que justificaba la respuesta contundente con agua, gas lacrimógeno y la presencia masiva de uniformados.
Citações Notáveis
Los grupos aislados que están actuando violentamente tienen una lógica organizada e intencionada en su proceder— Gustavo Quintero, secretario de Gobierno
La intervención de la UNDMO estuvo orientada a la protección de los estudiantes y el campus— Gustavo Quintero, secretario de Gobierno
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué el viernes 22 de mayo fue diferente a otras manifestaciones que ha habido en Bogotá?
Las autoridades insisten en que los grupos violentos mostraron una organización deliberada. No fue caos espontáneo. Usaron materiales como metralla que antes no habían aparecido, y eso cambió cómo respondió la fuerza pública.
¿Qué significa que la etapa de diálogo fue suspendida?
Significa que había negociaciones en curso, conversaciones entre autoridades y representantes de los manifestantes. Cuando comenzaron los enfrentamientos y el lanzamiento de objetos, esas conversaciones se cortaron. El diálogo se vuelve imposible cuando hay violencia directa.
¿Cuál fue la respuesta exacta de la UNDMO?
Tanquetas con cañones de agua para dispersar a los grupos, y más de diez uniformados usando gas lacrimógeno. Fue una respuesta de contención, no de avance. Buscaban alejar a los manifestantes de la zona, no enfrentarlos directamente.
¿Por qué cerrar la universidad?
El rector denunció que había personas ajenas al campus participando en los disturbios. No era solo estudiantes protestando. Eso significaba que la seguridad del campus estaba comprometida, así que suspendieron las actividades presenciales.
¿Qué nos dice el uso de metralla sobre quiénes eran estos grupos?
Que no eran manifestantes ocasionales. La metralla requiere preparación, intención. Las autoridades lo ven como evidencia de que había una estructura detrás, no solo rabia espontánea.