El Comercio accede a videos del ataque al campamento de 'José' en el Vraem

Dos militares fallecieron (suboficial Edin Vásquez Huamán y oficial Marden Valqui Rodríguez) y dos soldados resultaron heridos en los enfrentamientos.
Los terroristas ya no podrán retornar con la misma seguridad
El general Martín Gómez describe el resultado de la operación de cuatro días en Vizcatán.

En las profundidades del Vraem, donde la selva y la montaña han servido durante décadas como refugio del terror, las Fuerzas Armadas del Perú irrumpieron en el bastión de Sendero Luminoso en Vizcatán, hiriendo gravemente a su cabecilla 'José' tras cuatro días de combate. La operación, costosa en vidas propias, marca un punto de inflexión simbólico y estratégico: el territorio que los terroristas consideraban inexpugnable ha sido conquistado, aunque no ocupado de forma permanente. Como tantas veces en la historia de los conflictos armados, la victoria táctica llega envuelta en duelo, recordándonos que cada avance sobre el mapa tiene nombre y apellido.

  • El cabecilla terrorista Víctor Quispe Palomino, 'José', resultó gravemente herido cuando las Fuerzas Armadas asaltaron su campamento en la remota zona de Vizcatán, en el corazón del Vraem.
  • Cuatro días de enfrentamientos en un terreno montañoso de 25 kilómetros, sin poblados cercanos y de acceso casi imposible, pusieron a prueba los límites físicos y tácticos de las tropas peruanas.
  • El precio de la operación fue irreversible: el suboficial Edin Vásquez Huamán y el oficial Marden Valqui Rodríguez murieron en combate, mientras dos soldados más fueron evacuados a Lima con heridas estables.
  • Las Fuerzas Armadas conquistaron y tomaron control de Vizcatán, el bastión que Sendero Luminoso había elegido precisamente por su geografía protectora, comprometiendo de forma significativa la capacidad operativa del grupo en la región.
  • El Comando Conjunto advirtió que, aunque no habrá ocupación permanente, los terroristas ya no podrán regresar a ese territorio con la misma impunidad, alterando el equilibrio de poder en una de las zonas más peligrosas del país.

El Comercio obtuvo acceso a las grabaciones del ataque con el que las Fuerzas Armadas peruanas asaltaron el campamento de Víctor Quispe Palomino, alias 'José', uno de los principales líderes de Sendero Luminoso, en la zona de Vizcatán, dentro del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro, el Vraem.

La operación duró cuatro días de combate intenso en un territorio montañoso de aproximadamente 25 kilómetros, completamente aislado de cualquier centro poblado. El general Manuel Jesús Martín Gómez de la Torre Araníbar, jefe del Comando Conjunto, describió el área como deliberadamente elegida por los terroristas, convencidos de que la geografía los protegería. Al término de los enfrentamientos, 'José' quedó gravemente herido y las fuerzas militares lograron conquistar y controlar la zona, aunque sin establecer una ocupación permanente.

El costo humano fue significativo. Murieron el suboficial de segunda clase Edin Vásquez Huamán y el oficial de marina Marden Valqui Rodríguez. Otros dos soldados, el cabo Jhon Henry Crespo Figueroa y el cabo Kelvi David Lazaro Churivanti, fueron heridos y trasladados a Lima, donde su estado se reportó como estable.

Sobre las bajas terroristas, el Comando Conjunto informó que la Fiscalía ordenó la identificación formal de los muertos en combate del lado de Sendero Luminoso, sin precisar cifras. El general Martín Gómez subrayó que los terroristas ya no podrán retornar a Vizcatán con la misma seguridad de antes, señalando que la capacidad operativa del grupo en esa región ha sido seriamente dañada. Las imágenes obtenidas por El Comercio constituyen un documento visual excepcional de una operación militar de esta magnitud en una de las zonas más hostiles y peligrosas del país.

El Comercio obtuvo acceso a las grabaciones del momento en que las Fuerzas Armadas atacaron el campamento donde se refugiaba Víctor Quispe Palomino, conocido en los círculos terroristas como 'José', uno de los principales cabecillas de Sendero Luminoso. El ataque ocurrió en Vizcatán, una zona remota del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro, conocida como el Vraem, durante operaciones de combate contra células de la organización terrorista que se habían atrincherado en esa región.

La operación se extendió durante cuatro días de enfrentamientos intensos en un terreno particularmente hostil. El general Manuel Jesús Martín Gómez de la Torre Araníbar, quien encabeza el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, describió el área como un territorio de aproximadamente 25 kilómetros de extensión, montañoso y de difícil acceso, completamente alejado de cualquier centro poblado. Los miembros de Sendero Luminoso habían elegido deliberadamente esta ubicación como bastión, confiando en que la geografía les ofrecería protección.

Durante los combates, Quispe Palomino resultó gravemente herido. Aunque las Fuerzas Armadas lograron conquistar y controlar la zona de Vizcatán, el general Martín Gómez aclaró que no se trata de una ocupación permanente. En declaraciones públicas, enfatizó que los terroristas ya no podrán regresar a este territorio con el mismo nivel de seguridad que antes disfrutaban, sugiriendo que la capacidad operativa de la organización en esa región ha sido significativamente comprometida.

El costo humano de la operación fue considerable. Dos militares perdieron la vida: el suboficial de segunda clase de la Fuerza Especial Edin Vásquez Huamán y el oficial de marina de segunda clase Marden Valqui Rodríguez. Además, dos soldados resultaron heridos en los enfrentamientos: el cabo Jhon Henry Crespo Figueroa y el cabo Kelvi David Lazaro Churivanti. Ambos heridos fueron trasladados a Lima para recibir atención médica especializada y se reportó que sus condiciones eran estables.

Respecto a las bajas del lado terrorista, el jefe del Comando Conjunto indicó que la Fiscalía ordenó la identificación formal de todos los miembros de Sendero Luminoso que fallecieron durante los combates, aunque no especificó el número exacto de muertos ni proporcionó detalles adicionales sobre las circunstancias de sus muertes. El acceso de El Comercio a las imágenes del ataque representa un documento visual raro de operaciones militares de esta envergadura en una de las zonas más peligrosas del país.

Es una zona amplia, estamos hablando de aproximadamente 25 kilómetros de terreno muy duro alejado de toda población. Hemos logrado conquistar esta zona de Vizcatán y controlarlo, pero definitivamente no vamos a aferrarnos del terreno.
— General Manuel Jesús Martín Gómez de la Torre Araníbar, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué es significativo que El Comercio haya obtenido estas grabaciones del ataque?

Model

Porque normalmente estas operaciones ocurren en zonas remotas sin cobertura mediática. Tener imágenes del momento exacto del ataque permite que el público vea realmente qué sucedió, no solo leer un comunicado oficial.

Inventor

¿Qué nos dice la elección de Vizcatán como bastión sobre la estrategia de Sendero Luminoso?

Model

Que siguen buscando refugio en geografía extrema. Un territorio de 25 kilómetros de terreno muy duro, alejado de toda población, es exactamente donde una organización debilitada intenta sobrevivir. Es un acto de supervivencia, no de fortaleza.

Inventor

El general dice que los terroristas "no van a poder volver con la misma seguridad". ¿Eso significa que fueron derrotados?

Model

Significa que la zona fue conquistada, pero no necesariamente que la organización fue destruida. El lenguaje es cuidadoso: no dice que no volverán, sino que no lo harán con la misma seguridad. Es una degradación de capacidad, no una victoria total.

Inventor

¿Qué importancia tiene que Quispe Palomino resultara herido?

Model

Es simbólica y operativa. Un cabecilla herido es un cabecilla vulnerable. Pero el hecho de que no fue capturado sugiere que logró escapar, lo que mantiene viva la amenaza.

Inventor

Dos militares muertos en cuatro días. ¿Es un costo alto?

Model

En operaciones en el Vraem, sí. Cada muerte representa una familia, una comunidad. Pero también refleja la realidad de combatir en terreno extremo contra un enemigo que conoce el territorio.

Contáctanos FAQ