Aquí estamos asustados porque todo el mundo está a la expectativa
Los terremotos consecutivos del 24 de junio devastaron especialmente La Guaira, con 190 edificios colapsados totalmente y más de 800 estructuras dañadas. Se han registrado 1.171 réplicas desde el sismo inicial, incluyendo una de magnitud 3,9 el viernes que provocó evacuaciones en Caracas y aumentó la angustia ciudadana.
- Más de 4.118 muertos y 16.740 heridos confirmados el viernes
- 190 edificios colapsados totalmente en La Guaira; más de 800 dañados
- 1.171 réplicas registradas desde el 24 de junio
- Casi 18.000 personas sin vivienda
- ONU intenta recaudar casi 300 millones de dólares para recuperación
Dos semanas después de un doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 en Venezuela, el balance oficial reporta más de 4.118 muertos y 16.740 heridos, con casi 18 mil personas sin vivienda y continuas réplicas generando pánico en la población.
Dos semanas después de que dos terremotos sacudieran la costa venezolana con apenas minutos de diferencia, el recuento de víctimas seguía creciendo. El viernes, las autoridades confirmaron que la cifra de muertos había superado los 4.100, mientras que más de 16.700 personas permanecían hospitalizadas por sus heridas. El estado de La Guaira, donde los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 golpearon con mayor intensidad el 24 de junio, quedó transformado en un paisaje de ruinas: 190 edificios se desplomaron completamente y más de 800 estructuras sufrieron daños graves.
Desde aquella noche, las réplicas no han cesado. Los registros oficiales contabilizaban 1.171 temblores secundarios, manteniéndose a la población en un estado de alerta permanente. El viernes por la mañana, un nuevo sismo de magnitud 3,9 sacudió Caracas, provocando evacuaciones masivas en los rascacielos del sector financiero de El Rosal. En edificios de toda la capital —La Candelaria, Los Ruices, Plaza Venezuela, Chacao— los empleados abandonaron sus puestos de trabajo y bajaron por las escaleras mientras las estructuras se movían bajo sus pies.
Liliana Peñaloza, empleada de mantenimiento de 57 años, describió el momento con una mezcla de resignación y miedo. "Se sintió fuerte", recordó, "y desalojaron a todos". Pero lo que más la perturbaba era la incertidumbre constante. "Aquí estamos asustados porque todo el mundo está a la expectativa. Con lo que pasó el 24 de junio, ya uno está como alerta a todo lo que pasa". Amber Llanes, agente de viaje de 26 años, expresó una angustia similar: después de los terremotos devastadores, quedó "súper nerviosa" y confesó que la población vive con "bastante angustia de que vuelva a suceder" una catástrofe de esa magnitud.
La escala del desastre humanitario se hacía evidente en los números: casi 18.000 personas habían perdido sus hogares. Los cementerios y crematorios de la región funcionaban sin pausa desde hacía más de quince días. El cementerio municipal de la Esperanza, ubicado en La Guaira y considerado el epicentro del doble sismo, fue ampliado de emergencia. Un vigilante del lugar, que prefirió mantener el anonimato, explicó a la agencia Efe que se estaba preparando para recibir entre 2.000 y 3.000 tumbas adicionales. "El cementerio lleva tiempo completo y desde la misma noche del terremoto se ha estado trabajando para ampliarlo", señaló.
La respuesta internacional comenzaba a movilizarse. La presidenta interina Delcy Rodríguez pidió el miércoles la liberación de recursos venezolanos que permanecían bloqueados en el extranjero, un paso desesperado para financiar la reconstrucción. Simultáneamente, la ONU intentaba recaudar casi 300 millones de dólares para la recuperación del país. Los rescatistas internacionales continuaban llegando con equipos y suministros humanitarios, aunque la magnitud de la catástrofe superaba con creces los esfuerzos iniciales. Mientras tanto, en las calles de Caracas y La Guaira, la población seguía viviendo en la incertidumbre, esperando que los temblores cesaran y que la tierra finalmente se quedara quieta.
Citas Notables
Se sintió fuerte, desalojaron a todos. Aquí estamos asustados porque todo el mundo está a la expectativa.— Liliana Peñaloza, empleada de mantenimiento
Tenemos bastante angustia de que vuelva a suceder una catástrofe— Amber Llanes, agente de viaje
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué dos semanas después los números de víctimas seguían subiendo?
Porque muchas personas heridas estaban en hospitales sin capacidad suficiente, y algunos cuerpos seguían siendo encontrados bajo los escombros. Los registros se actualizaban conforme avanzaban las búsquedas y se confirmaban las muertes.
¿Qué significa que haya 1.171 réplicas en dos semanas?
Significa que la tierra no se ha estabilizado. Cada temblor secundario, aunque sea pequeño, reactiva el trauma colectivo. La gente no puede dormir tranquila, no puede confiar en que los edificios dañados no se caigan.
¿Por qué la gente evacuaba por un sismo de magnitud 3,9 si los primeros fueron de 7,2 y 7,5?
Porque después de vivir lo peor, cualquier movimiento se siente como el preludio de otro desastre. El miedo no es proporcional a la magnitud real; es proporcional a lo que ya sufrieron.
¿Qué significa que ampliaran los cementerios?
Que los lugares donde entierran a los muertos estaban llenos. Significa que la muerte llegó en tal cantidad que los espacios diseñados para años de uso se saturaron en días.
¿Por qué Delcy Rodríguez pidió liberar recursos bloqueados?
Porque Venezuela no tiene dinero suficiente en sus arcas para reconstruir. Los recursos están congelados en el extranjero por sanciones internacionales. Es un país pidiendo ayuda mientras lucha contra restricciones económicas que lo asfixian.