Compartir experiencias es clave para la resiliencia de las mujeres, revela estudio global

La pandemia afectó la confianza del 41% de las mujeres; el 92% experimentó mayor presión por aislamiento, estrés financiero y laboral.
Si no hay lugar para vos, tenés que crearlo
Brenda Mato, modelo y activista, sobre la necesidad de construir espacios propios cuando los existentes no te incluyen.

En cinco países y con ocho mil voces, un estudio global reveló lo que muchas mujeres ya intuían: que la resiliencia no nace en soledad, sino en el acto de reconocerse en la historia de otra. Tras una pandemia que erosionó la confianza del 41% de las encuestadas y dejó al 52% sintiéndose desconectada, la investigación de Avon confirma que compartir experiencias cotidianas reduce la ansiedad y disuelve las dudas propias. Es un recordatorio antiguo vestido con datos nuevos: la comunidad no es un lujo emocional, sino una arquitectura de supervivencia.

  • La pandemia apilió presiones simultáneas sobre el 92% de las mujeres encuestadas: aislamiento, estrés financiero, inseguridad laboral y educación en casa, todo a la vez.
  • El 41% perdió confianza en sí misma como consecuencia directa del encierro, mientras que la ansiedad, el aislamiento y la falta de motivación se extendieron como efecto cascada.
  • Aunque el 57% buscó refugio en plataformas digitales, las redes sociales fallaron como espacio seguro: el 28% teme ser juzgada y el 40% evita hablar de sí misma en línea.
  • El estudio señala una salida concreta: el 32% supera desafíos escuchando historias relacionables y el 36% reduce su ansiedad al compartir experiencias con otras mujeres.
  • La campaña My Story Matters de Avon traduce los datos en rostros reales, presentando a cinco mujeres cuyas historias de resistencia y transformación encarnan lo que la ciencia mide.

Cuando una mujer escucha algo verdadero en la historia de otra —algo que reconoce en su propia vida— algo cambia. Un estudio global de Avon consultó a 8.000 mujeres en Reino Unido, Polonia, Italia, Sudáfrica y Filipinas, y encontró que ese acto de compartir experiencias cotidianas es lo que sostiene a las mujeres cuando todo se desmorona. El 32% afirma que las historias relacionables las ayudan a superar desafíos concretos; el 36% reporta que compartir con otras reduce directamente la ansiedad o disuelve las dudas sobre sí mismas.

La pandemia intensificó todo. El 92% de las encuestadas sintió una presión mayor durante el confinamiento, no por una razón sino por varias que se apilaban: el 49% no podía ver a sus seres queridos, el 47% enfrentaba estrés financiero, el 29% temía por su empleo. La mitad admitió sentirse menos conectada, lo que desencadenó ansiedad, aislamiento y pérdida de motivación. El 41% perdió confianza como resultado directo del encierro.

Lo paradójico es que, aunque el 57% buscó conexión en plataformas digitales, las redes sociales no resultaron un refugio seguro. El 28% temía ser juzgada al compartir sus luchas en línea, el 27% dudaba de que alguien quisiera escucharla, y el 40% simplemente no le gusta hablar de sí misma. Existe una brecha real entre la necesidad de conexión y la disposición a ser vulnerable.

Para cerrar esa brecha, Avon lanzó la campaña My Story Matters, presentando a cinco mujeres cuyas historias encarnan distintas formas de resistencia: una activista que reivindica los cuerpos grandes, una historietista que teje lazos entre mujeres, una fundadora que humaniza la quimioterapia a través del arte, una periodista que habló públicamente de su lucha con la fertilidad, y una diseñadora trans de 24 años convertida en referente activista. Sus palabras no son frases motivacionales genéricas: son declaraciones de quienes han vivido exactamente lo que el estudio mide, y que encontraron fuerza cuando finalmente fueron escuchadas.

Cuando una mujer escucha la historia de otra mujer—algo verdadero, algo que reconoce en su propia vida—algo cambia. Un estudio global de Avon que consultó a 8.000 mujeres en Reino Unido, Polonia, Italia, Sudáfrica y Filipinas encontró que esa conexión, ese acto de compartir experiencias cotidianas, es lo que sostiene a las mujeres cuando todo se desmorona. Casi un tercio de las encuestadas (32%) dice que estas historias relacionables las ayudan a superar desafíos concretos. Más de un tercio (36%) reporta que compartir con otras reduce directamente la ansiedad o disuelve las dudas sobre sí mismas.

La pandemia de coronavirus intensificó todo esto. El 92% de las mujeres encuestadas sintió una presión mayor durante el confinamiento—no por una razón, sino por varias que se apilaban simultáneamente. El 49% no podía ver a sus seres queridos en persona. El 47% enfrentaba estrés financiero. El 29% temía por su seguridad laboral. El 24% estaba educando a sus hijos en casa. Junto a estas cargas, la mitad de las mujeres (52%) admitió sentirse menos conectada con otros, lo que generó un efecto cascada: ansiedad en el 44%, aislamiento en el 42%, falta de motivación en el 34%, dudas sobre sí mismas en el 20%. El 41% de las mujeres perdió confianza como resultado directo de las restricciones de encierro.

Lo paradójico es que aunque el 57% de las mujeres buscó conexión en plataformas digitales durante este período, las redes sociales no resultaron ser un refugio seguro. Más de una cuarta parte (28%) admitió sentir miedo de ser juzgada al compartir sus propias luchas en línea. El 27% no creía que nadie estuviera realmente interesado en escuchar su historia. El 40% simplemente no le gusta hablar de sí misma. Existe una brecha entre la necesidad de conexión y la disposición a ser vulnerable, incluso—o especialmente—en espacios que supuestamente están diseñados para ello.

Avon lanzó una campaña llamada My Story Matters para celebrar precisamente lo que el estudio reveló: que las historias importan, que las mujeres necesitan escuchar a otras mujeres, que la resiliencia no es un rasgo individual sino algo que se construye en comunidad. Para ello, presentaron cinco mujeres cuyas historias encarnan diferentes formas de resistencia y transformación. Brenda Mato, modelo y activista, rompió con los estándares de belleza dominantes reivindicando los cuerpos grandes. Camila Levato dejó su trabajo para hacer historietas cómicas que generan lazos entre mujeres en redes sociales. Victoria Viel fundó una organización para humanizar la quimioterapia a través del arte y la reflexología. Bárbara Rebolledo, periodista y conductora, puso sobre la mesa temas delicados como la fertilidad después de años de intentos fallidos. Helenia Melán, diseñadora y modelo de 24 años, se convirtió en referente activista por los derechos de la comunidad trans.

Cada una de estas mujeres, en sus propias palabras, subraya lo que el estudio documenta: que la autenticidad requiere valentía, que la esperanza es un acto de resistencia, que nunca soltar la mano de nadie es lo más importante. Brenda dice: "Si no hay lugar para vos, tenés que crearlo". Bárbara dice: "A pesar que todo te diga que no, ahí voy yo". Helenia dice: "Ser auténtica es un hecho de valentía". No son frases motivacionales genéricas. Son declaraciones de mujeres que han vivido lo que el estudio mide: la presión, el aislamiento, la necesidad de ser escuchadas, y la fuerza que surge cuando finalmente lo son.

Pensar en quienes me han inspirado me hace sonreír. Si no hay lugar para vos, tenés que crearlo.
— Brenda Mato, modelo y activista por la diversidad corporal
A pesar que todo te diga que no, ahí voy yo
— Bárbara Rebolledo, periodista y conductora de TV
Ser auténtica es un hecho de valentía, un gran desafío para las mujeres
— Helenia Melán, diseñadora y modelo activista trans
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué crees que el 40% de las mujeres evita hablar de sí misma en redes sociales si es precisamente allí donde buscan conexión?

Model

Porque la conexión digital no es lo mismo que la seguridad. Ves a miles de personas pero no sabes quién te está juzgando. El miedo es más fuerte que la necesidad.

Inventor

El estudio dice que el 32% supera desafíos escuchando historias. ¿Qué tiene una historia que un consejo no tiene?

Model

Una historia te dice: esto le pasó a alguien real, y ella siguió adelante. Un consejo te dice qué deberías hacer. Una historia te muestra que no estás sola.

Inventor

¿Cómo explicas que el 92% sintiera mayor presión durante la pandemia? ¿No deberían haber tenido más tiempo?

Model

El tiempo no es lo que falta. Lo que falta es poder elegir cómo usarlo. Estaban atrapadas en casa con múltiples responsabilidades simultáneas: trabajo, hijos, dinero, miedo. El tiempo se convirtió en una prisión.

Inventor

Las cinco mujeres que destacan tienen historias de ruptura—rompieron con algo. ¿Es eso lo que inspira?

Model

Sí, pero no porque sean excepcionales. Inspiran porque muestran que la ruptura es posible, que hay vida después de decir no. Y eso es lo que otras mujeres necesitan ver.

Inventor

¿Qué espera Avon lograr con esta campaña más allá de vender perfume?

Model

Documentar que las mujeres necesitan ser escuchadas, y que cuando lo son, cambian. El perfume es solo el recipiente. Lo que venden es permiso para contar tu propia historia.

Quer a matéria completa? Leia o original em infobae ↗
Fale Conosco FAQ