Rusia bombardea Kherson y Nikopol dejando al menos dos muertos y daños graves

Al menos tres civiles murieron en ataques rusos en Kherson, Nikopol y otras regiones; al menos 16 personas resultaron heridas en las últimas 24 horas.
Gente con la voz temblando, hablando de lo que acababan de vivir
La descripción del gobernador de Kherson sobre las consecuencias inmediatas de los bombardeos en el centro urbano.

Mientras el invierno se aproxima, Rusia descargó el miércoles su oleada de ataques más extensa del año sobre territorio ucraniano, bombardeando 118 localidades en diez regiones en un solo día. Kherson y Nikopol, ciudades que ya conocen el peso de la guerra, volvieron a contar sus muertos —al menos tres civiles en total— y sus heridos. Detrás de cada misil y cada dron late una estrategia que no apunta solo al presente, sino al frío que está por llegar.

  • Rusia bombardeó 118 localidades ucranianas en 24 horas, la cifra más alta en un solo día desde el inicio del año, señal de una escalada deliberada y coordinada.
  • Al menos tres civiles murieron y dieciséis resultaron heridos; en Kherson, los cristales volaron por los aires al amanecer, y en Nikopol, un dron mató a una mujer en pleno día.
  • Una refinería de petróleo en Kremenchuk ardió durante horas y requirió más de cien bomberos, mientras las sirenas antiaéreas resonaron en múltiples regiones durante la noche.
  • La Fuerza Aérea ucraniana derribó dieciocho de los veinte drones lanzados, una victoria parcial que no alcanza a ocultar la magnitud del asedio.
  • Ucrania y sus aliados occidentales temen que estos ataques sean el preludio de una campaña sistemática contra infraestructuras energéticas, repitiendo la táctica del invierno anterior que dejó a millones sin calefacción ni electricidad.

El miércoles por la mañana, los misiles rusos cayeron sobre el centro de Kherson mientras la ciudad despertaba. Una persona murió, los edificios quedaron con las ventanas destrozadas y los vecinos describieron la escena con voz temblorosa. Kherson, recuperada por Ucrania hace un año tras meses de ocupación rusa, sigue recibiendo bombardeos desde la otra orilla del río Dniéper.

Ese mismo día, un dron ruso golpeó Nikopol, al sur del país. Una mujer perdió la vida y cuatro personas resultaron heridas. La ciudad se encuentra frente a la central nuclear de Zaporizhzhia, aún bajo control ruso. En total, al menos tres civiles murieron en distintos puntos del país durante las últimas veinticuatro horas, y al menos dieciséis más fueron heridos.

El ministro del Interior ucraniano, Igor Klimenko, anunció que Rusia había atacado 118 localidades en diez regiones en un solo día, el número más alto desde comienzos de año. Entre los objetivos figuró una refinería de petróleo en Kremenchuk, donde más de cien bomberos trabajaron durante horas para sofocar el incendio. La Fuerza Aérea ucraniana logró derribar dieciocho de los veinte drones lanzados durante los ataques nocturnos.

Lo que más inquieta a Ucrania y a sus aliados occidentales es la amenaza que se avecina: una campaña contra infraestructuras energéticas antes del invierno, tal como ocurrió el año anterior. Millones de civiles podrían enfrentar meses sin calefacción, sin electricidad, sin agua caliente. Los bombardeos de hoy parecen ser solo el anuncio de lo que está por venir.

El miércoles por la mañana, mientras Kherson despertaba, los misiles rusos cayeron sobre el centro de la ciudad. Una persona murió. Los cristales de los edificios se hicieron añicos. Las ventanas quedaron destrozadas. Las casas, arruinadas. El gobernador regional Oleksandr Prokudin describió la escena con palabras que parecían sacadas de una pesadilla: gente con la voz temblando, hablando de lo que acababan de vivir. Kherson había sido controlada por Rusia al principio de la guerra, pero las fuerzas ucranianas la recuperaron hace un año. Aun así, desde la otra orilla del río Dniéper, los bombardeos no cesan.

Ese mismo día, en Nikopol, al sur del país, un dron ruso atacó la ciudad. Una mujer murió. Cuatro personas más resultaron heridas. Nikopol se encuentra en la orilla opuesta del Dniéper respecto a la central nuclear de Zaporizhzhia, que permanece bajo control ruso. El gobernador regional Serhii Lysak confirmó los números de víctimas y heridos. En total, en las últimas veinticuatro horas, al menos tres civiles perdieron la vida en diferentes puntos del país: uno en Beryslav y localidades cercanas en la región de Kherson, otro en la región de Donetsk, y un tercero cerca de Kupyansk, en el frente de la región de Kharkiv. Al menos dieciséis personas más fueron heridas.

Lo que sucedió el miércoles fue parte de algo mucho más amplio. Ucrania anunció que Rusia había bombardeado ciento dieciocho localidades en diez regiones diferentes durante las últimas veinticuatro horas. Era el número más alto de ciudades y pueblos atacados en un solo día desde el comienzo del año. Igor Klimenko, ministro del Interior ucraniano, hizo el anuncio en redes sociales con un tono que reflejaba la magnitud de lo ocurrido. Los ataques fueron coordinados, sistemáticos, y cubrieron un territorio vasto.

Uno de esos ataques alcanzó una refinería de petróleo en Kremenchuk, en el centro del país. No hubo muertes, pero el fuego que se desató fue tan intenso que requirió la intervención de más de cien bomberos durante varias horas para controlarlo. Mientras tanto, la Fuerza Aérea ucraniana reportó que había logrado derribar dieciocho de los veinte drones rusos lanzados durante los bombardeos nocturnos. Era una victoria parcial en una noche de devastación.

Desde que Rusia lanzó su ofensiva en febrero de 2022, ha disparado millones de proyectiles de artillería contra ciudades y pueblos ucranianos cercanos al frente. Muchos de ellos han quedado en ruinas. Oleksii Kuleba, número dos de la oficina presidencial de Ucrania, señaló que los ocupantes estaban aumentando tanto el número como la intensidad de los ataques. Las sirenas antiaéreas se encendieron en numerosas regiones la noche anterior.

Lo que preocupa a Ucrania y a sus aliados occidentales es lo que viene después. Temen que Rusia intensifique sus ataques contra las infraestructuras energéticas del país antes de que llegue el invierno, tal como ocurrió el año anterior. Un invierno sin calefacción, sin electricidad, sin agua caliente, es una amenaza que se cierne sobre millones de civiles. Los bombardeos de hoy son un avance de lo que podría venir.

De nuevo una escena apocalíptica. Cristales rotos, marcos de ventanas desgarrados, casas arruinadas. Gente con voz temblorosa hablando sobre lo que han pasado
— Oleksandr Prokudin, gobernador regional de Kherson
Los ocupantes están aumentando el número e intensidad de ataques, las sirenas antiaéreas se encendieron en numerosas regiones la noche pasada
— Oleksii Kuleba, número dos de la oficina presidencial de Ucrania
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
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¿Por qué Kherson sigue siendo bombardeada si Rusia la abandonó hace un año?

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Porque está al otro lado del río Dniéper. Rusia controla la orilla opuesta, y desde allí pueden seguir atacando. La ciudad es un blanco fácil y vulnerable.

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¿Qué significa que bombardearan 118 localidades en veinticuatro horas? ¿Es inusual?

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Es el número más alto del año. Muestra una escalada coordinada y sistemática. No son ataques aislados; es una estrategia.

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¿Por qué la central nuclear de Zaporizhzhia importa en esta historia?

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Porque Nikopol está justo al lado. Si algo sale mal allí, las consecuencias serían catastróficas. Los ataques cerca de una central nuclear son especialmente peligrosos.

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¿Qué intenta lograr Rusia con estos bombardeos masivos?

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Probablemente debilitar la moral, destruir infraestructuras, y preparar el terreno para el invierno. Sin electricidad ni calefacción, la población sufre más.

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¿Ucrania puede defenderse de esto?

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Derriba algunos drones, como hizo esa noche con dieciocho de veinte. Pero no puede detener todo. Es una guerra de desgaste.

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¿Qué temen más los ucranianos ahora?

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El invierno. Si Rusia destruye las infraestructuras energéticas, millones de personas enfrentarán frío extremo sin forma de calentarse. Es una amenaza existencial.

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